Christopher Middleton (Newton Bewley, cerca de Billingham, c. 1690- 12 de febrero de 1770) fue un oficial naval y navegante inglés, recordado por haber encabezado en 1741 el mando de una expedición de exploración en la bahía de Hudson que intentaba encontrar en ella el tan ansiado Paso del Noroeste. La búsqueda fracasó, pero Middleton se internó en el Roes Welcome Sound y fue el primero en descubrir la bahía Wager, la bahía Repulse y el estrecho Frozen. Habiendo sido elegido miembro de la Royal Society en 1737, por esa expedición obtuvo la medalla Copley en 1742. Biografía thumb|250px|La York Factory (en la Tierra de Rupert, los dominios de la HBC) y la bahía de Hudson, donde Middleton trabajaría y realizaría sus principales exploraciones No se sabe mucho sobre los primeros años de Middleton, que habría servido por cuenta propia en el grupo de corsarios durante la Guerra de la Reina Ana (1701-2713) y adquirido experiencia de los españoles y del comercio en la América española. En 1721 se unió a la Compañía de la Bahía de Hudson (Hudson Bay Company, o HBC) para navegar, como segundo piloto en el Hannah, hasta la factoría de York, un puesto de la HBC en la desembocadura del río Hayes (hoy en Manitoba, Canadá). Contrariamente a la práctica habitual de los marineros de la HBC, Middleton pasó el invierno en la bahía. John Scroggs, maestro de la balandra Whalebone en el cercano puesto de Churchill (en la desembocadura del río Churchill), tenía la intención de navegar hacia el norte en el verano siguiente para buscar rastros de la expedición perdida de James Knight, el entonces director de la HBC en York que había encabezado una misión de exploración en 1719 de la que nada se sabía. Middleton estaba deseoso de participar por su propia cuenta con la esperanza de descubrir información sobre el escurridizo Paso del Noroeste. Ya debía de ser en ese momento un navegante experto, ya que enseñó técnica marinera a varios miembros de la tripulación de Scroggs durante los meses de invierno en Churchill, aunque al final se encontró con que Scroggs rehusó tomar parte en la expedición en el verano de 1722.
En 1723 y 1724 Middleton hizo más viajes a la bahía de Hudson, y en enero de 1725 fue nombrado comandante de la Hannah. Navegó en su nuevo mando a York y a Churchill ese verano (en total llegó a hacer 16 viajes anuales, durante los que visitó todos los puestos principales de la HBC en la bahía). En 1726 su entusiasmo por la observación científica se vio refrendado cuando la Royal Society, en su Philosophical Transactions, publicó una comunicación suya titulada «New and exact table collected from several observations, taken in four voyages to Hudson’s Bay... shewing the variation of the magnetical needle... from the years 1721, to 1725» [Tabla nueva y exacta recogida de varias observaciones, tomada en cuatro viajes a la bahía de Hudson.. mostrando la variación de la aguja magnética... desde el año 1721 a 1725]. Esta obra ejercerá una influencia decisiva en la carrera de Middleton, ya que atrajo la atención de Arthur Dobbs, un terrateniente del Ulster e influyente miembro de la Cámara Irlandesa de los Comunes, cuyo largo interés en el comercio se centraría desde 1731 en el encuentro de un Paso del Noroeste. Cuando en 1735 Dobbs decidió acercarse a una de las compañías de capitanes para obtener información sobre la costa occidental de la bahía de Hudson y sobre la posibilidad de que existiese tal pasaje, escogió a Middleton porque había tomado nota de sus observaciones en Philosophical Transactions. Middleton era ya en ese momento uno de los principales capitanes de la HBC, al que en 1734 se le había dado el mando de su barco mayor y más reciente, el Seahorse, de 170 toneladas. El antiguo interés de Middleton en el pasaje del Noroeste, evidentemente, fue reavivado por el contacto con Dobbs; le contó lo que sabía acerca de los viajes de Knight y de Scroggs, y se comprometió a buscar más información sobre el pasaje durante sus visitas a los puestos de la bahía. En 1737, bajo la presión de Dobbs, la HBC envió desde Churchill dos corbetas hacia el norte, que navegaron a lo largo de la costa oeste de la bahía. Su gobernador, sir Bibye Lake, trató de convencer a Dobbs de que después de un peligroso viaje, no se había ha encontrado «la menor apariencia de un pasaje».(...) the least Appearance of a Passage. Pero Middleton, que estaba en Churchill cuando regresaron esos barcos, reveló a Dobbs que sus tripulaciones, que «no estaban debidamente cualificadas para tal empresa» (...) not duly qualified for such an Undertaking. habían navegado solo hasta la latitud 62°15′ N y que habían hecho pocos intentos serios de exploración .
Dobbs, en respuesta a la HBC, les dejó en claro que buscaría en su lugar el apoyo a una expedición de descubrimiento en aquellos «que creo lo harán encarecidamente, ya que estarán convencidos de que será un beneficio nacional»<ref>(...) who I believe will undertake it chearfully, as they are convinced it will be a national Benefit.”</ref> y durante el invierno de 1737-1738 hizo el primero de una serie de acercamientos al Almirantazgo con ese fin. En Middleton parecía tener el mando ideal para la gran empresa: un creyente en el pasaje del Noroeste; un marino con experiencia en la navegación en el hielo; y un buen científico. Middleton había logrado una rara distinción: el 7 de abril de 1737 había sido elegido miembro de la Royal Society en reconocimiento a sus contribuciones en la teoría y la práctica de la navegación y ya estaba haciendo uso del cuadrante de Hadley (y sus posteriores publicaciones muestran que estaba experimentando continuamente para encontrar un método práctico para determinar la longitud en el mar).
Durante tres años se avanzó muy poco. La amistad de Middleton con Dobbs tensó las relaciones entre él y el comité de la HBC en Londres. Como le dijo a Dobbs en febrero de 1738, «mantienen todas las cosas en secreto; y por algunas preguntas que me han hecho últimamente, encuentro que parecen sospechar de mi correspondencia con usted».(..) they keep every Thing a Secret; and from some Questions I have been lately asked, I found they seem suspicious of my corresponding with you. En 1739 Middleton fue a Churchill de nuevo, y en ese viaje el factor Richard Norton recordó que mientras estaba con Scroggs en 1722 había observado la marea subir cinco brazas en el Roes Welcome Sound (cerca de la costa oeste de la bahía de Hudson) y que había visto que la tierra caía hacia el oeste. Varios informes de las negociaciones de los indios con los europeos en la costa americana del Pacífico eran una prueba más para Middleton de «que los dos mares deben unirse». Durante el invierno de 1739-1740 pasó tediosas horas esperando en la corte y en las grandes casas de Londres con la esperanza de interesar en una expedición para encontrar un pasaje a dos de los corresponsales de Dobbs: el primer ministro, sir Robert Walpole, y el primer lord del Almirantazgo, sir Charles Wager. En mayo de 1740, justo antes de navegar a la bahía de Hudson en el que iba a ser su último viaje para la HBC, le escribió a Dobbs con noticias alentadoras: Jorge II había sido abordado por Wager y le había dado su bendición a la empresa: al año siguiente partiría una expedición naval en busca del paso del Noroeste, en el entendimiento de que sería comandada por Middleton.
El viaje de exploración thumb|250px|Mapa de la isla Southampton, en cuya ribera occidental realizó sus descubrimientos Middleton El 5 de marzo de 1741 Middleton recibió su largamente esperada comisión de la Marina, y, cuatro días más tarde, fue nombrado oficialmente jefe de la expedición de descubrimiento del Ártico. El mismo día, el teniente gobernador de la HBC informó al comité de que Middleton había renunciado, y en abril, el gobernador advirtió a los accionistas de que la próxima expedición «podría afectar a su propiedad y ser perjudicial para la sociedad en su comercio».(...) might affect their Property and be Prejudicial to the Company in their Trade. La actitud de la HBC era de vital importancia para Middleton, que tenía dificultades para lograr que la expedición saliese a tiempo de pasar por el estrecho de Hudson cuando el hielo se derritiese. El barco en el que iría al mando, un antiguo vapor, debía de modificarse en el Arsenal de Deptford con el fin de proporcionar más espacio de almacenamiento y se convertiría en una balandra que estaría aparejada con tres mástiles, el HMS Furnace; la nave acompañante, el HMS Discovery, era un antiguo carbonero que no fue comprado por el Almirantazgo hasta finales de abril; y, sobre todo, estaban los problemas familiares de los tripulantes de la Marina. Middleton había persuadido a antiguos compañeros de la HBC para que navegasen con él, incluyendo a su primo y antiguo piloto jefe, William Moor, que tomó el mando del HMS Discovery, pero para el resto tuvo que confiar en anuncios en la prensa para completar la tripulación. Los hombres, en su mayoría «parecían enfermos, teniendo escasos abrigos».“(...) looked ailing, having scarce any Cloths.... señalaba un informe de Almirantazgo, y se mantuvieron bajo estrecha vigilancia para evitar la deserción. Middleton sabía que había pocas posibilidades de regresar a Inglaterra ese mismo año, por lo que era esencial obtener el permiso de la HBC para pasar el invierno en uno de sus puestos. Después de un intenso intercambio de ásperas cartas con varios departamentos del gobierno, la HBC capituló y ordenó a sus factores en la bahía dar a Middleton «la mejor asistencia en su poder».(...) the best Assistance in your Power. Durante esas arduas semanas Middleton sufrió además la muerte de su esposa.
Por fin, el 8 de junio ambos barcos zarparon en su histórico viaje: la primera expedición naval de la Royal Navy que salía de Inglaterra en busca del Paso del Noroeste. Las instrucciones de Middleton, en gran parte elaboradas por Dobbs, lo encaminaban a buscar el pasaje en la costa oeste de la bahía de Hudson, cerca de la latitud 65°N, el punto más al norte que había alcanzado Scroggs en su viaje de 1722. Una vez atravesado el pasaje Middleton debía de hacer un reconocimiento rápido y volver, para que fuese enviada una expedición más completa para garantizar sus descubrimientos. La visión de una corta ruta comercial hacia el este, que había atraído a tantos marineros ingleses hacia las bahías y ensenadas heladas de América del Norte, era todavía atractiva, pero por el momento, Middleton tenía problemas más inmediatos. La demora en salir de Inglaterra (seis semanas más tarde que las naves de la HBC) significó que su expedición no llegó a la costa occidental de la bahía de Hudson hasta finales de julio, en medio de una espesa niebla y con la amenaza de la formación del hielo siempre inminente. Middleton decidió pasar el invierno en Churchill, e intentar el descubrimiento el verano siguiente.