derecha|miniaturadeimagen|Polinización por abejorro, un tipo de servicio ambiental. Los servicios de ecosistemas, servicios ecosistémicos o servicios ambientales son recursos (bienes y servicios) o procesos de los ecosistemas naturales que benefician a los seres humanos. Incluyen productos como agua potable limpia y procesos tales como la descomposición de desechos. Mientras que los ecólogos y otros científicos han discutido los servicios del ecosistema durante décadas, estos servicios se han popularizado y sus definiciones fueron formalizadas por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM) organizada por las Naciones Unidas en 2005. Un estudio de cuatro años que involucró a más de 1300 científicos del mundo entero.Millennium Ecosystem Assessment (MEA). 2005. Ecosystems and Human Well-Being: Synthesis. Island Press, Washington. 155pp. Con esto se agruparon los servicios de ecosistemas en cuatro categorías amplias: aprovisionamiento (como la producción de agua y de alimentos), regulación (control del clima y de las enfermedades), apoyo (para los ciclos de nutrientes y la polinización de cultivos) y cultural (beneficios espirituales y recreativos).

Los efectos del calentamiento global y otras actividades que destruyen y dañan los ecosistemas (como la deforestación) degradan los servicios ambientales.Vitousek, P.M., J. Lubchenco, H.A. Mooney, J. Melillo. 1997. Human domination of Earth’s ecosystems. Science 277: 494-499. Existen muchas propuestas políticas para frenar, mitigar o contrarrestar estas actividades y sus efectos. Algunas propuestas incluyen la asignación de un valor económico a los servicios de los ecosistemas, en general con miras al establecimiento de algún sistema de acuerdo entre los actores privados y los estados para compensar a aquellos propietarios privados cuya tierra preste servicios ecosistémicos. Los ejemplos incluyen los mercados de biodiversidad o los pagos por servicios ambientales.

Los sectores económicos también se benefician de los servicios ambientales, especialmente en las actividades agrícolas, en la industria forestal y la pesca. Estos sectores también son los que más impactos negativos tienen sobre los servicios ambientales.

Historia La noción de la dependencia humana de los ecosistemas de la Tierra se remonta hasta el inicio de la existencia de la especie humana, ya que ella se benefició de los productos de la naturaleza para su alimentación y para su protección contra los rigores climáticos. El reconocimiento de cómo los ecosistemas pueden proporcionar servicios complejos a los seres humanos data de Platón (c. 400 a. C.), quien entendió que la deforestación podría conducir a la erosión de la tierra y el secado de manantiales.Daily, G.C. 1997. Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems. Island Press, Washington. 392pp. Sin embargo, las ideas modernas de los servicios del ecosistema probablemente comenzaron con Marsh en 1864,Marsh, G.P. 1864 (1965). Man and Nature. Charles Scribner's Sons, New York. 472pp. cuando desafió la idea de que los recursos naturales de la Tierra son ilimitados, señalando los cambios en la fertilidad del suelo en el Mediterráneo. Sin embargo, sus observaciones y precauciones pasaron desapercibidas en su momento y no fue hasta la década de 1940 que el asunto nuevamente llamó la atención. Durante esta época, los tres autores principales —Osborn,Osborn, F. 1948. Our Plundered Planet. Little, Brown and Company: Boston. 217pp. Vogt,Vogt, W. 1948. Road to Survival. William Sloan: New York. 335pp. y LeopoldLeopold, A. 1949. A Sand County Almanac and Sketches from Here and There. Oxford University Press, New York. 226pp.— despertaron y promovieron el reconocimiento de la dependencia humana del medio ambiente, con la noción del «capital natural». En 1956, SearsSears, P.B. 1956. “The processes of environmental change by man.” In: W.L. Thomas, editor. Man’s Role in Changing the Face of the Earth (Volume 2). University of Chicago Press, Chicago. 1193pp. llamó la atención sobre el papel fundamental de los ecosistemas en el procesamiento de los desechos y el reciclado de los nutrientes. Un libro sobre las ciencias del medio ambienteEhrlich, P.R. & A. Ehrlich. 1970. Population, Resources, Environment: Issues in Human Ecology. W.H. Freeman, San Francisco. 383pp. - see p.157 llamó la atención sobre «la amenaza más sutil y peligrosa para la existencia del hombre... la destrucción potencial, por las propias actividades del hombre, de los sistemas ecológicos de los que depende la especie humana». El término «servicios ambientales» fue finalmente introducido en un informe sobre el Estudio de problemas ambientales críticos,Study of Critical Environmental Problems (SCEP). 1970. Man’s Impact on the Global Environment. MIT Press, Cambridge. 319pp. que mencionó servicios como la polinización por insectos, la pesca, la regulación del clima, y el control de inundaciones. En los años siguientes, se utilizaron algunas variaciones del término, pero con el tiempo la denominación «servicios del ecosistema» se convirtió en la definición normalizada para la literatura científica.Ehrlich, P.R. & A. Ehrlich. 1981. Extinction: The Causes and Consequences of the Disappearance of Species. Random House, New York. 305pp. Ampliaciones modernas del concepto de servicios del ecosistema incluyen objetivos socioeconomías y Conservacionistas que se analizarán a continuación. Para una historia más completa de los conceptos y la terminología de los servicios del ecosistema, véase Daily (1997).

El término fue introducido por Robert Costanza y sus colaboradores en trabajos científicos orientados a valorar el medio natural en un lenguaje compatible con el de la economía estándar, que rechaza hablar de valor si no es en términos estrictamente monetarios y relativos a transacciones. Regularmente, los servicios ambientales son gratuitos para la gente que disfruta de ellos, mientras que los dueños y poseedores de las tierras donde estos se dan, que los proveen, no son compensados en forma alguna por ello.

Detrás del concepto de servicio natural hay análisis que demuestran que la Naturaleza ofrece algo más que valores estéticos, como la belleza del paisaje o un hábitat para las fieras. Aunque el valor recreativo es el más fácil de reconocer, y es el fundamento de actividades económicas importantes como el turismo rural y el ecoturismo, los mayores beneficios (y perjuicios) no son apreciables sin una visión integrada de la naturaleza y de la inserción de la humanidad en ella. Los servicios ambientales son directamente dependientes del funcionamiento "saludable" de los ecosistemas y de la biodiversidad que estos contienen. Cuando los ecosistemas se degradan también lo hacen los servicios que prestan; pero mientras que los ingresos monetarios derivados de acciones dañosas para la naturaleza son contabilizados, los costes a que se refiere este concepto son sistemáticamente ignorados por indirectos o diferidos, es decir, son externalizados. El problema tiene que ver con la decisión por la economía académica, de raíz neoclásica, de considerar improcedente cualquier concepto de valor que no derive de las preferencias de los agentes económicos tal como se expresan en las transacciones del mercado. Mientras que los costes y beneficios pueden estar más o menos claros, a pesar de la asimetría en la información, para quienes voluntariamente realizan una transacción, los costes indirectos para otros, es decir las externalidades, son ignorados sistemáticamente de manera más o menos deliberada.

Cuatro categorías derecha|miniaturadeimagen|Detritívoros como el escarabajo pelotero ayudan a convertir los desechos animales en material orgánico que puede ser reutilizado por los productores primarios. El informe de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EEM) de 2005 define los servicios del ecosistema como «los beneficios que los seres humanos obtienen de los ecosistemas» y distingue cuatro categorías, de las cuales los llamados servicios de apoyo son considerados como la base para los servicios de las otras tres categorías. Las listas siguientes representan muestras de cada uno:

Servicios de apoyo o soporte Servicios de los ecosistemas «que son necesarios para la producción de todo los demás servicios de ecosistemas»Millennium Ecosystem Assessment [Reid, Walter V. et al.] (2005). «Ecosystems and Human Well-Being - Synthesis». Washington DC: Island Press, página 40

Dispersión y reciclaje de nutrientes Producción primaria Hábitat para especies Formación de suelos Ciclo del agua Fotosíntesis

Servicios de abastecimiento «productos obtenidos de los ecosistemas»

alimentos (incluyendo mariscos, carne de caza y microorganismos), cultivos, alimentos silvestres y especias. fibra, (incluyendo madera, algodón, o seda). combustibles (madera, estiércol, combustibles de biomasa) recursos genéticos (incluye genes y biotecnología) bioquímicos (incluye productos farmacéuticos, medicinas naturales, biocidas o aditivos alimentarios). recursos ornamentales (incluye pieles, flores y plantas usadas en paisajismo). agua dulce

Servicios de regulación «Los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos de los ecosistemas»

captura y almacenamiento de carbono y regulación del clima depuración de aguas, contaminación natural, regulación de residuos y desintoxicación por procesos edáficos (incluye la descomposición de restos biológicos). calidad del aire regulación de la erosión polinización de cultivos regulación de plagas y enfermedades regulación de peligros naturales.

Servicios culturales «beneficios no materiales que las personas obtienen de los ecosistemas a través del enriquecimiento espiritual, el desarrollo cognitivo, la reflexión, la recreación y las experiencias estéticas»

inspiración cultural, intelectual y espiritual diversidad cultural, en la medida que la diversidad de los ecosistemas influyen en la cultura. sistemas de conocimiento tradicional y formal. valores educativos formales o populares. valores estéticos. relaciones sociales. sentido de lugar. actividades de recreo y salud mental y física (incluyendo ecoturismo). Patrimonio natural, en relación con paisajes o especies de valor cultural.

Ejemplos Ejemplos de servicios naturales son:

El control del ciclo del agua. Los ecosistemas de calidad reducen la escorrentía en favor de la infiltración y filtran el agua, favoreciendo un suministro más regular a la población. En Estados Unidos el reconocimiento de este hecho ha llevado ya en algún caso a invertir en conservación ecológica de las cuencas, antes que en infraestructuras de almacenamiento y conducción. Autodepuración de los ríos y arroyos. Toda corriente de agua tiene un potencial propio de autodepuración, que es función del caudal de la corriente de agua y del grado de turbulencia de la misma. En algunos lugares, se crean pequeñas cascadas artificiales para aumentar la turbulencia y por lo tanto la capacidad de absorción de oxígeno, para oxidar las sustancias orgánicas presentes en el agua. Si la polución se eleva por encima de determinados límites el proceso deja de ser eficiente. Control de plagas. Los monocultivos extensos y continuos reducen los costes de explotación en cuanto a maquinaria, mano de obra y otros factores ligados a economías de escala, pero hacen los cultivos más sensibles a la extensión de plagas, exigiendo inversiones importantes en pesticidas, que a su vez degradan los suelos y contaminan los acuíferos. La alternancia espacial y temporal de cultivos distintos, así como la conservación de hábitats para la fauna silvestre, señaladamente aves, reduce la probabilidad de brotes de plagas y, sobre todo, su propagación. Polinización. Muchos cultivos dependen para la producción de frutos y semillas de que se realice una fecundación que a su vez requiere el transporte de polen por agentes animales.