miniatura|Hispania visigótica hacia el año 700, antes de la invasión musulmana de la península ibérica

Por geografía eclesiástica visigótica entendemos la división administrativa de la Iglesia católica en la Hispania visigoda, reino donde la estrecha relación entre los poderes civil y religioso, suponía que una Diócesis era algo más que un distrito o territorio en que tiene y ejerce jurisdicción espiritual un prelado, tal como consta en la historia del cristianismo en España.

Antecedentes miniatura|izquierda|División provincial de Diocleciano en 298, con cinco provincias a las que se añade la Tingitana para constituir la Diocesis Hispaniarum

La Diocesis Hispaniarum fue creada por el emperador romano Diocleciano. Las provincias altoimperiales de Hispania Lusitania y Baetica mantuvieron sus límites, pero la provincia Tarraconensis fue dividida en tres provincias menores, la Gallaecia, la Carthaginense y la Tarraconensis, desgajándose de esta última la Balearica a mediados del .Not. dig. occ. XXI: «Vicarius Hispaniae. Sub dispositione viri spectabilis vicarii Hispaniarum: Consulares: Baeticae. Lusitaniae. Callaeciae. Praesides: Tarraconensis. Carthaginensis. Tingitaniae. Insularum Balearum (...)». Cada provincia estaba dividida en varios conventus. La diócesis desapareció en 409, cuando vándalos, suevos y alanos entraron en la Península.

Fuentes históricas Para conocimiento de la geografía eclesiástica visigótica pueden utilizarse varias fuentes como la Hitación de WambaAntonio Blázquez y Delgado-Aguilera, La hitación de Wamba: Estudio histórico geográfico, Madrid : E. Arias, 1907, 105 p. de finales del siglo VII, las signaturas de prelados en las actas de los concilios de Toledo, las obras de Idacio o de Isidoro de Sevilla y las llamadas Nomina sedium episcoplaium estudiadas por Claudio Sánchez Albornoz.Manuel Torres López, Octavio Gil Farrés, Ramón Prieto Bances y Rafael Gibert y Sánchez de la Vega, «Instituciones económicas, sociales y político-administrativas de la península hispánica durante los siglos V, VI y VII», en La Iglesia en la España visigoda, Espasa Calpe, Madrid, 1985, ISBN 84-239-4805-6, página 292.

miniatura|La conversión de Recaredo, en una pintura histórica de Antonio Muñoz Degrain (1887)

Reino suevo Las provincias coincidieron en sus límites con las antiguas provincias romanas, con la excepción del reino de los suevos cuyo territorio estuvo dividido en dos provincias eclesiásticas, cuyas capitales fueron Braga y Lugo. La archidiócesis de Braga comprendían cuatro diócesis que antaño pertenecieron a Lusitania: Lamecum, Viseum, Conimbrica y Egitania. A mediados del pasaron a depender de Mérida.Canon VII del Concilio de Mérida del 666.

Primacía de la Diócesis de Toledo En el , la ciudad de Toletum se encontraba incluida dentro de la provincia carthaginensis con capital en la ciudad de Carthago Nova, la actual Cartagena. La división en diócesis de Hispania se basó en la división provincial romana, por lo que la sede episcopal de Toledo dependía orgánicamente de la de Cartagena.

A mediados del , el emperador bizantino Justiniano se hizo con el control de una franja importante del sur de Hispania, incluyendo sedes diocesanas tan importantes como Corduba, Begastri, Illici y la propia Cartagena, ahora renombrada por Justiniano como Carthago Spartaria.

División territorial Gallaecia, capital Braga. Lusitania, capital Mérida. Bética, capital Sevilla. Cartaginense, capital Toledo. Tarraconense, capital Tarragona. Narbonense, capital Narbona.

Cartaginense En los concilios de Toledo aparecen las firmas de 21 o 22 obispos de esta provincia, cuya sede estaba en la ciudad de Toledo. La mayor confusión se tiene en los nombres de Segobriga, Segovia y Segontia, los tres procedentes del término Sego, que significa «victoria» (prefijo también presente en el nombre de otras ciudades como Segeda y Segontia), y del sufijo -briga, que significaría «ciudad» o «fortaleza». Por lo que podría ser traducido como «Ciudad de la victoria» o «Ciudad victoriosa».

miniatura|Restos visigodos de la Cripta de San Antolín

Acci, actualmente Guadix. En el año 304 d. C., el obispo de Guadix, Félix, presidió el Concilio de Iliberis, sin lugar a dudas el que fuera el más importante de la Hispania romana. La tradición con respecto al patrón de la ciudad, San Torcuato, y los siete varones apostólicos, como «los primeros evangelizadores de la península», tiene mucho arraigo en el lugar. Basti, la actual Baza, capital de la región antigua llamada «Bastetania» o «Bastitania». Beacio, también conocida como Beatia, la actual Baeza. Al final del imperio romano Biatia recoge el testigo de capitalidad de la provincia que ostentaba Cástulo, al trasladarse aquí la ceca y el obispado. Begastri o Bigastrum, se localiza en el yacimiento arqueológico del «Cabezo Roenas», cerca de Cehegín, en la Región de Murcia. Cástulo, situada en las proximidades de Linares, se interrumpe a finales del siendo el X Concilio de Toledo el último al que asisten los obispos castulonenses, la Diócesis de Cástulo-Cazlona fue creada en 350 y suprimida hacia el año 400. Su sede fue una antigua e importante ciudad íbera, capital de la Oretania. Compluto, Complutum, la actual ciudad de Alcalá de Henares. San Asturio fue el primer obispo complutense quien en el propiciaría el asentamiento urbano desde ese momento (hallazgos en 2003 así lo atestiguan). Diania, Dianium, la actual Denia, sede episcopal entre 636 y 693. Elo, o Elolana, en Montealegre del Castillo. En el último tercio del estuvo unida a la de Ilici, siendo muy probable que también constituyesen un solo condado, residiendo el obispo en Elche y el conde en Elo o Edo. Eliocroca, actual ciudad de Lorca. Su obispo San Suceso participó en el Concilio de Iliberis. Ercávica o Arcávica, es el nombre de una antigua ciudad romana, con la categoría de municipio, que se encuentra en Cañaveruelas, localidad situada en la provincia de Cuenca. Illice, la actual ciudad de Elche. De las épocas paleocristiana y visigoda data la Basílica de Illici, muestra de la importancia de la ciudad como sede episcopal. El Portus Ilicitanus (la actual Santa Pola) sirvió de punto de entrada a los productos que llegaban a la ciudad. Mentesa, actual La Guardia de Jaén y antigua Mentesa Bastia. Fundada según Flórez por los apostólicos, ya en el posee una de las primitivas sillas pontificas, enviando a Pardo (uno de los más antiguos) al Concilio de Iliberis. Sus 11 obispos asistieron a, al menos, 12 de los diferentes Concilios de Toledo. También fue ceca romana y visigoda. Oreto, Oretum, la actual Granátula en la provincia de Ciudad Real. En el yacimiento arqueológico de Oreto y Zuqueca se han encontrado restos que abarcan desde época prerromana a la Edad Media, como una necrópolis visigoda y un baptisterio paleocristiano. Palantia, la actual ciudad de Palencia. Sede episcopal desde el , se dice que su diócesis era la más importante de España tras la Toledana. Quedan restos visigodos en la Cripta de San Antolín. Sétabis, Setabi, la actual Játiva. Durante el Bajo Imperio, Saetabis se convirtió en sede episcopal y sus obispos asistieron a los concilios de Toledo. Segobia, la actual Segovia. Segóbriga, Cabeza de Griego, iglesia visigoda que se encuentra en la antigua ciudad romana de Segóbriga, Saelices provincia de Cuenca. Segontia, la actual Sigüenza. Consta la existencia del obispado de Sigüenza desde el s. VI, según puede leerse en las actas del III Concilio de Toledo que son firmadas por Protógenes, Segontiae ecclesiae episcopus, aunque el historiador y obispo fray Toribio Minguella sitúa su origen en el . Urci, cerca de Villaricos, una pedanía de Cuevas del Almanzora, en la provincia de Almería. Uxama, Oxoma, la actual Ciudad de Osma. Uxama Argaela era una ciudad celtíbero-romana que en la época visigoda mutó su nombre por el de Oxoma u Osoma, a la par que le era reconocida su importancia al ser encumbrada al rango de sede episcopal en el año 597. En la actualidad es la diócesis de Osma. Valentia, la actual Valencia. Se fundó como Valentia Edetanorum en el año 138 a. C., siendo cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico. Creada en el año 527, se especula con la posibilidad de que en la ciudad se celebrara un Concilio en el año 546. Valeria. El yacimiento de la ciudad romana de Valeria es uno de los más importantes de la provincia de Cuenca, municipio de Las Valeras.

García Villada considera también la existencia de la diócesis de Cartagena, aunque probablemente desapareciera a principios del . La primera presencia documental de un obispo de Cartagena se refiere al obispo Héctor, que asistió en 516 al Concilio de Tarragona.

Bética miniatura|Basílica paleocristiana de Gerena (s. V) Hispalis es la metrópoli de los obispados de la Bética, que debieron ser solo diez: Asidona, Assidona, la actual Medina Sidonia, era conocida por el nombre de Asido, Caesarina, o de forma completa como Asido Caesarina Augusta. Astigi, la actual Écija, San Pablo, a su paso por Écija crea la Diócesis ecijana, siendo la primera capital de la Bética con sede episcopal. Fulgencio de Cartagena fue obispo de Écija, y como tal asistió al II Concilio Hispalense (610). Corduba, la actual Córdoba. El primer obispo conocido fue Osio, ordenado hacia 290, quien luchó activamente contra el arrianismo y fue el principal impulsor del primer concilio de Nicea (325) en el que, por encargo del Emperador Constantino I el Grande, dirigió el desarrollo. Hoy es la Diócesis de Córdoba. Egabro, la actual Cabra. Igabrum fue sede episcopal desde el . Al II Concilio de Toledo, celebrado en el año 589, acudió el obispo egabrense Juan, quien firmó en decimonoveno lugar entre los 72 asistentes.Sitio web oficial del Ayuntamiento de Cabra • Historia medieval • Los visigodos. Cabra, sede episcopal Desde 2022 Ramón Darío Valdivia Giménez, obispo auxiliar de Sevilla, está designado de forma protocolaria como Obispo de Egabro. Elepla, la actual Niebla, los tartesios la llamaron Ilípula, los romanos Ilipla y los visigodos Elepla. Iliberri o Eliberi, la actual Elvira se ubica en el pie de monte del frente meridional de Sierra Elvira, ocupando un hemiciclo natural abierto al sur enclavado en los términos municipales de Atarfe y Pinos Puente en la Provincia de Granada. El Concilio de Elvira, en Latín: Concilium Eliberritanum, fue el primer concilio que se celebró en Hispania entre los años 300 y 324. Itálica, cerca de Sevilla, antigua Colonia Aelia Augusta Italica. Sus murallas fueron restauradas por Leovigildo en el año 583 (J. Bicl., Chron. ad. an. 583),«Muros Italicae antiquae civitatis restaurat; quae res maximum Hispaliensi populo exhibuit». en el marco de sus luchas contra Hermenegildo. Hasta el final del consta la presencia de obispos italicenses en varios concilios cristianos, siendo el último en el que se documenta uno de ellos, Cuniuldo, en el XVI Concilio de Toledo del año 693J. Vives, Concilios visigóticos e hispano-romanos, Madrid, 1963, p. 520: «Cuniuldus Italicensis episcopus s(ub)s(cripsi)». Malaca, la actual Málaga. Bajo el dominio visigodo, Málaga se convirtió en sede episcopal. El primer obispo conocido fue Patricio, consagrado sobre 290, y presente en el Concilio de Elvira. Fue una de las más importantes ciudades de la provincia bizantina de Spania, hasta que son expulsados por los visigodos, en el 615. Tucci, la actual Martos, antigua Colonia Augusta Gemella Tuccitana.

García Villada añade el obispado de Abdera, la actual Adra, aunque se trata de una conjetura poco probable.

Lusitania Augusta Emerita fue la metrópoli de los obispados de la Lusitania, que debieron ser solo trece: Ábela, la actual Ávila. La diócesis se creó probablemente en el último cuarto del , el obispo herético Prisciliano fue ajusticiado en Tréveris en 385. Después de este obispo, se sabe de que en el algunos obispos de Ávila participan en los concilios de Toledo. Beseo, la actual diócesis de Viseu.