miniatura|Mapa de la Red Ferroviaria de la Patagonia argentina hacia 1960: Ferrocarril de Viedma a Bariloche, Ferrocarril Central del Chubut, La línea Económica a Esquel, Ferrocarril de Comodoro Rivadavia a Colonia Sarmiento y el Ferrocarril Puerto Deseado a Colonia Las Heras. Todos correspondientes al Ferrocarril General Roca. Nótese la corta distancia que separaba los ferrocarriles del sur.

El Ferrocarril Puerto Deseado a Colonia Las Heras, también conocido posteriormente como línea de Puerto Deseado a Colonia Las Heras, es un ex ferrocarril estatal que unía las localidades de Puerto Deseado y Las Heras en la Provincia de Santa Cruz, Argentina, a lo largo de 283 km de recorrido. Su vía férrea de traza de trocha ancha (1676 mm) fue considerada de fomento, con la intención de estimular el desarrollo del territorio de la Patagonia escasamente poblado en ese entonces. Asimismo, fue clave para extraer productos generados a partir del boom lanero en la región.

Fue considerada la línea férrea convencional de pasajeros más austral del mundo, dado que los demás ferrocarriles de más al sur estaban dedicadas a explotación de recursos naturales.

El ferrocarril se dedicó también a cubrir las distancias urbanas y semiurbanas de las ciudades que servía y conectaba con ferrobuses, recordados como las «chanchitas» por su forma y su característica incomodidad.

Su origen fue la intención de estimular el desarrollo del territorio que recorría. Durante los casi 67 años de su explotación los datos demográficos indican que servía solamente a 7000 personas en su 320 km de longitud. Aunque parezcan magros resultados para un ferrocarril de fomento de población, se debe considerar que, de tener 2260 habitantes en 1912, con las primeras influencias del ferrocarril, pasó a poseer más de 3200 habitantes al momento de llegar la vía cerca de Las Heras. Además, el ferrocarril duplicó la cantidad de establecimientos ganaderos y creó cerca de un centenar de establecimientos agrícolas en apenas diez años. Asimismo, el tren trajo beneficios en la atención médica y en la educación de los niños por los servicios brindados por la empresa. Es por todo esto que no deja de ser recordado como una herramienta de desarrollo por los habitantes a los que sirvió.

Fue uno de los componentes más importantes del Sistema Ferroviario en la Patagonia Argentina; aunque tuvo carácter público, su funcionamiento se desarrolló en forma aislada sin poder lograr conexión con el resto de los ferrocarriles a pesar de las promesas políticas. En cambio, su funcionamiento fue posibilitado con el transporte marítimo; el cual posibilitó su desempeño para exportar e importar sus cargas.  

Historia miniatura|derecha|Desembarco de los Drewry en Puerto Deseado en 1949

Su construcción fue sancionada por el presidente Figueroa Alcorta en 1908 por medio de la ley n.º 5559.

Formaba parte de un proyecto ambicioso que pretendía crear un ferrocarril que atravesara la Patagonia argentina, con dirección al noroeste, para luego unirse con la línea que unía San Antonio Oeste con Bariloche. A su vez, en algún punto empalmaría con el ferrocarril de Comodoro Rivadavia, camino a Lago Buenos Aires. La decisión de no continuar el ramal se aduce a que, según Clemente Dumrauf, no avanzó porque se oponía a los intereses ingleses, que querían la Patagonia solo para ganado. Otra opinión es la Eduardo José Miguez en «Las tierras de los ingleses en la Argentina» que afirma que la compañía The Argentina Southern Land Company, empresa ganadera en el sur de Río Negro y en Chubut, truncaron el proyecto ferroviario con el cual se habían comprometido cuando descubrieron la baja calidad de la tierra, con la que pensaban financiar la construcción. Además, se suma el factor internacional dado por la Primera Guerra Mundial, más un sector político importante que consideraba que los recursos del Estado debían destinarse a la Región Pampeana. Por último, la muerte de Roque Sáenz Peña y la continuación de Victorino de la Plaza, en 1914, se termina de sepultar todo proyecto.

Inicios de la construcción Los primeros trabajos vinculados con las mediciones para la traza fueron hechos entre los años 1908 y 1910, comenzando la construcción desde Deseado en mayo de 1909, obras a cargo del ingeniero Juan Briano. El ingeniero tuvo el desafío de ejecutar la construcción del ramal en una zona que se encontraba prácticamente deshabitada. Tanto los trabajadores como los bienes de consumo y materiales para la obra debían ser traídos de afuera. Ante el hecho de que la población de Puerto Deseado por aquel entonces era de cincuenta habitantes, Briano tuvo que contratar unos 600 operarios.

Las obras de construcción del ferrocarril que iniciaba desde la costa de Puerto Deseado y tenía pensado culminar en Bariloche comenzaron el 7 de mayo de 1909. Ya para el 20 de septiembre de 1909 se produjo la inauguración de esta línea. Ese día, la locomotora N.º 163 -que pertenecía al Ferrocarril Sud- recorrió los primeros metros sobre esta traza de trocha ancha desde las cercanías del muelle de Puerto Deseado hasta la primera alcantarilla construida en la línea principal, recorriendo unos 2500 m. Es decir el ramal al muelle fue lo primero que se construyó y recorrió. Al mismo tiempo, fue vital para la construcción del ferrocarril principal.

El primer tramo provisorio fue inaugurado a fines de 1909 y permitió al ferrocarril llegar hasta Cerro Blanco.

La noticia de que se iba a construir un mega proyecto de infraestructura pública, atrajo inversionistas que terminaron ocupando tierras en las zonas de influencia del ferrocarril, Deseado vivió la instalación de antiguas casas comerciales como La Anónima, Argensud, Talleres Metalúrgicos Volcán, entre otros.

Las primeras cifras de 1911 se inaugura otro tramo y comenzaron a circular los trenes, aprovechando que los rieles y las correspondientes estaciones ferroviarias fabricadas de chapa y madera llagaban hasta Pico Truncado, permitiendo el transporte de 1235 de pasajeros y 1950 toneladas de carga. En 1912 funciona la línea con servicio público condicional hasta el km 202, llegando a transportar 2370 pasajeros y 4208 toneladas de carga.

Los trabajos de construcción tienen una marcha constante hasta 1912, fecha en que el gobierno nacional decide reducir los fondos. Finalmente, para 1914 -comienzo de la Primera Guerra Mundial- el ferrocarril había llegado a Las Heras en 1912, que gana la denominación punta de rieles. El argumento principal para truncar prematuramente la línea fue la carencia de hierro que se volcó a fines bélicos debido a la guerra ítalo-turca, recientemente desatada.file:///C:/Users/VENTAS1/Downloads/Dialnet-PatrimonioRuralYPaleontologicoEnElNoresteDeSantaCr-8009645.pdf El diario La Nación declaró:

Además de la paralización el ferrocarril tenía otro problema: el trazado elegido por los ingenieros ferroviarios en los primeros 200 kilómetros avanza casi paralelos al mar, compitiendo desfavorablemente con los puertos atlánticos de Caleta Olivia, Cabo Blanco y Mazaredo, pues a los ganaderos les resultaba más económico sacar su producción lanera por ellos en los primeros tiempos.    

Aunque se culpó al inicio de la Primera Guerra Mundial que causó desabastecimiento de materiales, también se considera la influencia de capitales extranjeros a quienes no convenía el éxito del plan de Ramos Mexía.

En total se habían construido 283 km desde la cabecera en Puerto Deseado, sin que las obras se reanudasen posteriormente. De nada valió el intento que hicieron los pobladores, perjudicados con esta decisión, que solicitaron financiar la continuación de las obras, utilizando la mitad del dinero obtenido por la venta o arrendamiento de las tierras fiscales situadas en la amplia zona que debía pasar, en clara referencia al artículo 13.º de la ley N.º 5559, que así lo disponía. También, se pensó prolongarlo limitadamente desde Las Heras hasta la productiva zona del lago Buenos Aires, como también en años posteriores existieron otros proyectos, pero ninguno se concretó.

Puesta en funcionamiento El ferrocarril entró en funcionamiento en 1915. Se destaca el edificio de la Estación Puerto Deseado, así como diversas obras de ingeniería, como puentes y arcos, en las cercanías de esa localidad. A lo largo de su tendido, se crearon 14 estaciones, casi todas ubicadas cada 20 km, a las que se dio nombre mediante un decreto del 7 de octubre de 1914. También se estableció un apeadero a poca distancia del comienzo del tendido. Puerto Deseado albergó la administración, los talleres y almacenes. De estas estaciones unas pocas llegaron a convertirse en pueblos, mientras que otras quedaron solo en estaciones, que posteriormente serían destruidas por vándalos.

Este ferrocarril sorprendió a muchos llevando tanta carga para la población reducida que servía. Aún en los años 1920, antes de la rivalidad camionera, corrían solamente dos trenes mixtos cada semana en cada dirección.

Desde el inicio de su actividad el tren Deseado vivió una gran expansión que pronto se sintió en la falta de agua. Las pocas vertientes de agua existentes no alcanzaban y Tellier con su primer pozo permitió que dos carros aguateros tomaran el agua de los vagones-tanques y abastecieran al pueblo. Este problema se subsanó en 1945 con el acueducto concretado.

Para 1921 la línea fue testigo de los violentos hechos de la Patagonia rebelde. Los obreros que estaban guarnecidos por su protesta en las estaciones Tehuelches y Jaramillo fueron violetamente reprimidos y asesinados por soldados transportados en tren desde Deseado.

El ferrocarril y la zona vivieron los beneficios de una de las obras más importantes que conoció Puerto Deseado en 1922 al autorizarse la instalación de un frigorífico. El mismo se inauguró en enero de 1926. La obra permitió faenar y congelar carne para luego enviarla por vía marítima, generó mejores condiciones económicas en la región, con el aprovechamiento total de los ovinos, de los cuales sólo se obtenían lana y cueros, desperdiciándose el resto. Esto aumentó el movimiento ferroviario, para el cual en 1927 había una existencia de 12 locomotoras, 9 coches de pasajeros y 200 vagones de carga. La planta frigorífica transformaba las ovejas en carne congelada, apta para la exportación. Poseía rampa por donde los animales entraban a la sección de matanza y sala de refrigeración del producto elaborado, a la espera del próximo buque de transporte.

Ante el estanco del proyecto original de llevarlo a la cordillera a este ferrocarril, en 1927 se presenta una de las últimas propuestas para ampliarlo. El diputado Guillermo Fonrouge planteó la unión de la estación Holdich con la estación Las Heras, mediante la construcción de un tramo que serviría como nexo con el ferrocarril de Comodoro Rivadavia. A pesar de la corta distancia entre ambas no prosperó la iniciativa. Si para ese tiempo se hubiese concretado esto el tráfico de cargas y pasajeros habría sido mayor, lo que pudo haber derivado en la salvación del poblado de Holdich que quedó despoblado años después. El último intento de ampliarlo vino con la propuesta de crear un ramal hasta los pozos petroleros en Cañadón Seco. Traza seleccionada para dejar abierta la unión entre la línea Puerto Deseado y la línea Comodoro Rivadavia como era pensada originalmente. Lamentablemente, la iniciativa no cuajó.