thumb|upright=1.6|Influencia griega en el siglo VI a. C.
La influencia de la Antigua Grecia en el vino es importante no solo para la industria del vino griego sino para el desarrollo de casi todas las regiones vinícolas europeas y para la propia historia del vino. La importancia que la vinicultura tuvo en la sociedad griega antigua puede verse en una cita del historiador Tucídides: «los pueblos del Mediterráneo empezaron a emerger del barbarismo cuando aprendieron a cultivar olivos y vides».
Los antiguos griegos fueron pioneros en nuevos métodos de viticultura y producción de vino que compartieron con las antiguas comunidades vinícolas en lo que actualmente es Francia, Italia y Rusia, así como otras a través del comercio y la colonización. Por el camino influyeron marcadamente en las antiguas culturas vinícolas europeas de los celtas, etruscos, escitas y finalmente los romanos.
Orígenes thumb|Un cáliz dorado de la época micénica.
La viticultura ha existido en Grecia desde finales del periodo Neolítico, generalizándose el cultivo doméstico a principios de la Edad del Bronce. A través del comercio con el Antiguo Egipto, la civilización minoica de Creta tuvo acceso a los métodos vinícolas egipcios, una influencia que muy probablemente tuvieron sobre la Grecia micénica. Los palacios minoicos tuvieron sus correspondientes viñedos, como Spyridon Marinatos demostró en excavaciones justo al sur del yacimiento del palacio de Archanes, y el equivalente minoico de una villa rustica dedicada a la producción de vino fue desenterrada en Zakros en 1961.Mencionado en En la cultura minoica de mediados del II milenio a C., el vino y el toro sagrado estaban relacionados en la forma de copas con forma de cuerno llamadas rhyta; el nombre Oinops (‘de color de vino’) aparece dos veces en tablillas en lineal B de Cnosos y se repite dos veces en Homero.Homero, Ilíada xiii.703; Odisea xiii.32 («su yunta de bueyes oscuros como vino»). Junto a la aceituna y el grano, la uva era un importante cultivo vital para el sostenimiento y desarrollo de la comunidad: el calendario griego antiguo seguía el curso del año del vinatero.
Una de las primeras prensas de vino conocidas fue descubierta en el Palekastro, en Creta, y es esta isla desde donde se cree que los micénicos extendieron la viticultura a otras lugares del mar Egeo y bastante probablemente al continente griego.
En la época micénica, el vino adquirió una mayor importancia cultural, religiosa y económica. Los registros inscritos en tablillas en lineal B incluyen detalles sobre vinos, viñedos y mercaderes de vino, así como una primitiva alusión a Dioniso, el dios griego del vino. Los griegos incrustaron la llegada de la cultura vinícola en las mitologías de Dioniso y del héroe Aristeo.El vino también desempeñaba un papel importante en los mitos de Icario/Sémaco, que daba la bienvenida al dios y su regalo, y de Anfitrión, que enseñó la técnica civilizada de mezclar vino y agua, cuya falta excitó a los centauros y provocó la guerra entre estos y los lápitas.
Restos antiguos de ánforas en lugares como Chipre, Egipto, Palestina, Sicilia y el sur de Italia demuestran que los micénicos comerciaron activamente con vino por todo el mundo antiguo.
Colonización y comercio thumb|La crátera de Vix.
A medida que las ciudades-estado griegas fundaban colonias por todo el Mediterráneo, los colonos llevaban vides consigo, además de cultivar las variedades salvajes que encontraban. Sicilia y el sur de Italia formaban algunas de las colonias más antiguas, siendo zonas que ya albergaban abundantes vides. Los griegos llamaron a la parte sur de la península itálica Oenotria (‘tierra de vides’). Los colonos en Massalia (Marsella, al sur de Francia) y a lo largo de la costa del Mar Negro siguieron pronto, con expectativas no solo de producir localmente el vino necesario para su propio consumo, sino también de crear oportunidades comerciales para satisfacer la demanda de las ciudades-estado cercanas. Atenas fue un gran y lucrativo mercado para el vino, formándose importantes viñedos en el Ática y en la isla de Tasos para cubrir su demanda. Los historiadores del vino han teorizado que los griegos pudieron haber introducir la viticultura en España y Portugal, pero también es probable que los fenicios alcanzaran estas regiones antes.
Las monedas griegas de épocas clásicas, acuñadas a menudo con diseños de uvas, vides y copas de vino, fueron testigos de la importancia del vino en la economía griega antigua. Con cada socio comercial importante, desde Crimea, Egipto, Escitia, Etruria y más allá, los griegos intercambiaron su conocimiento de viticultura y producción del vino, así como los frutos de su propia producción. Millones de unidades de ánforas, llevando los sellos distintivos de distintas ciudades-estado e islas egeas han sido desenterrados por los arqueólogos, demostrando el alcance de la influencia griega. Un naufragio descubierto cerca de la costa sur de Francia incluía cerca de 10 000 ánforas conteniendo unos 300.000 litros de vino griego, presumiblemente destinado al comercio con la Galia, subiendo por Ródano y el Saona. Se ha estimado que los griegos enviaban casi 10 millones de litros de vino a la Galia cada año a través de Massalia. En 1929, el descubrimiento de la Tumba de Vix cerca de Borgoña desveló varios objetos que demostraban los fuertes lazos entre los comerciantes de vino griegos y los habitantes celtas locales. El más importante era una gran crátera de manufactura griega, diseñada para contener más de 1000 litros de vino.
Influencias de la viticultura y la producción de vino thumb|Una relieve en terracota representando sátiros exprimiendo el zumo de uva pisada en esteras de mimbre.
Los griegos antiguos llamaban a la vid cultivada hemeris, ‘domada’, pues sabría que podía crecer por sí sola. A partir de un enorme rizoma se talló una imagen de culto de la Gran Diosa que fue erigida en la costa de Frigia por los argonautas.Apolonio de Rodas, Argonáuticas i.1116–39. La última Dionisíaca de Nono relata la primitiva invención de la prensa de vino, atribuida a Dioniso, y la descripción de Homero del escudo de Aquiles cuenta que parte de su decoración cincelada mostraba la vendimia de un viñedo protectoramente rodeado por una trinchera y una valla, estando las vides en filas apoyadas sobre estacas. El escritor griego del , Teofrasto, dejó un detallado registro de algunas de las influencias e innovaciones griegas en el ámbito de la viticultura. Una importante técnica fue el estudio de los suelos de viñedos y su correspondencia con las vides específicas. Homero escribió que Laertes, padre de Odiseo, tenía unas 50 variedades plantadas en distintas partes de su viñedo. Otra fue el control de los rendimientos para la mejor concentración de sabores y calidad, más que una mayor producción; la economía contemporánea favorecía los rendimientos altos para la mayoría de los cultivos, y limitar intencionadamente la producción agrícola estaba lejos de ser una costumbre habitual en el mundo antiguo. Teofrasto también detalló la costumbre de usar chupones y estacas para plantar nuevos viñedos. Los griegos también practicaron el emparrado, con vides en estacas para facilitar su cultivo y vendimia, en lugar de dejarlas crecer como arbustos o sobre árboles. Aunque los ampelógrafos no han sido capaces de identificar a los ancestros exactos de ninguna variedad de uva actual entre las usadas por los antiguos griegos, diversas variedades como la Aglianico (también conocida como Helleniko), Grechetto y Trebbiano (también llamada Greco) tienen una distintiva herencia griega. No todas las técnica vitícolas griegas fueron adoptadas ampliamente por otras regiones vinícolas. Algunos viñedos griegos empleaban el misticismo como forma de protegerse de la enfermedad y el mal tiempo; un método implicaba que dos trabajadores del viñedo tomasen un gallo blanco vivo y lo partieran por la mitad, llevando cada uno su trozo alrededor del perímetro del viñedo en direcciones opuestas y enterrándolos en el punto en el que se encontrasen.
Los griegos practicaron una forma primitiva de pisado de la uva. Se ponían cestas de mimbre llenas de uvas en cubas de madera o barro cocido con una cuerda o tablón encima. Los trabajadores del viñedo se sujetaban de la cuerda para mantener el equilibrio y aplastaban las uvas con sus pies. A veces esto se hacía con el acompañamiento de otro obrero tocando la flauta de forma festiva. Tras el prensado, las uvas se ponían en grandes pithoi para que fermentasen. Las obras de Hesíodo y la Odisea de Homero incluyen algunas de las primeras menciones a la producción de vino de pasas, dejando las uvas recién vendimiadas en esteras para que se sequen hasta casi pasas antes de prensarlas.
Un vino lesbio conocido como Protropon fue uno de los primeros conocidos hechos exclusivamente con zumo «libre», tomado solo de racimos de uva prensados bajo su propio peso. Otras innovaciones griegas incluyen la cosecha deliberada de uvas sin madurar para obtener un vino más ácido para mezclar. La cocción del mosto de uva fue descubierta como otro medio de añadir dulzor al vino. Los griegos creían que el vino también podía mejorarse añadiendo aditivos como resina, hierbas, especias, agua marina, salmuera, aceite y perfume. El Retsina, el Glühwein y el vermú son ejemplos modernos de esta costumbre.
Tan tarde como en el Segundo Concilio de Constantinopla en el 691 d. C., exactamente tres siglos después de que Teodosio clausurase los templos, hubo de dictarse un canon prohibiendo expresamente los gritos de «Dioniso» entre quienes pisaban la uva, que seguían usando máscara,En representaciones antiguas, los pisadores de uva eran invariablemente sátiros y silenos: «eran de hecho pisadores de uva disfrazados», observa Kerényi. En imágenes medievales son campesinos quienes pisan la uva, con las ropas metidas en sus cinturones. recomendándose en su lugar el Kyrie Eleison.Señalado por Kerényi (1976) p. 67 y notas.
Vino griego
En época antigua, la reputación de un vino dependía más de la región de procedencia que del productor o viñedo concreto. En el , el vino más caro vendido en Atenas era el quío, a un precio de entre un cuarto a dos dracmas por chous (aproximadamente 4 botellas de 75 cl actuales). Como críticos de vinos primitivos, los poetas griegos lanzaban elogios a ciertos vinos y hablaban negativamente de los que no cumplían sus expectativas. Los vinos que se citaban con mayor frecuencia como de buena calidad eran los de Calcídica, Ismara, Quíos, Cos, Lesbos, Mende, Naxos, Pepareto (actual Skopelos) y Tasos. Entre los vinos individuales que fueron elogiados estaban dos de origen misterioso: el biblino y el pramno. Se cree que el biblino era un vino hecho de forma parecida al fenicio de Biblos, muy elogiado por su fragancia perfumada por escritores griegos como Arquestrato. Se piensa que la versión griega de este vino surgió en Tracia de una variedad de uva conocida como biblina. El vino pramno se encontraba en varias regiones, especialmente en Lesbos pero también en Icaria y Esmirna. Ateneo sugirió que pramno era un nombre genérico alusivo al vino oscuro de buena calidad y potencial envejecimiento.
La primera referencia a un vino con nombre se debe al poeta lírico Alcmán (), que elogió el Dénthis, un vino de las faldas occidentales del monte Taigeto en Mesenia, como anthosmias (‘que huele a flores’). Aristóteles mencionó un vino lemnio, que probablemente fuera el mismo que la actual variedad Lemnió, un tinto con un buqué de orégano y tomillo. De ser así, este vino sería la variedad más antigua aún cultivada. Homero también hizo frecuentes alusiones al ‘mar de color vino oscuro’ (οἶνωψ πόντος, oīnōps póntos).
thumb|Un kílix usado para servir vino griego.