El Orfeón Pamplonés / Iruñeko Orfeoia es una institución musical de la ciudad de Pamplona (España). Constituida como una asociación civil sin ánimo de lucro desde 2004 figura en el registro de Entidades de Utilidad Pública. En su categoría es considerada como una de las entidades musicales más antiguas y vivas de Europa. A lo largo de su trayectoria ha recibido galardones como las Medallas de Oro de Navarra y de Pamplona, la Corbata de Alfonso X el Sabio, el Premio Príncipe de Viana de la Cultura o las Medallas de Plata y de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura.
Historia
Orígenes (1865-1887) miniaturadeimagen|El tenor Julián Gayarre (1844-1890) La historia del Orfeón Pamplonés se remonta al 19 de marzo de 1865 cuando once socios suscriptores, presididos por Conrado García, crean en Pamplona una Sociedad Coral titulada Orfeón Pamplonés con objeto de "enseñar música gratuitamente a los artesanos que lo soliciten y sean admitidos". El director de aquel primer Orfeón, en el que llegaría a cantar el jovencísimo tenor Julián Gayarre, fue el compositor, organista y profesor de música Joaquín Maya, siendo el subdirector Mariano García.
Desde los orígenes del Orfeón Pamplonés las sucesivas Juntas Directivas estaban formadas por hombres ilustres, intelectual y socialmente, de la sociedad pamplonesa siendo Jacinto Campión presidente y Serafín Mata y Oneca como secretario. Durante estos años son designados Socios Honorarios del Orfeón personajes destacados del mundo musical como Joaquín Gaztambide, Emilio Arrieta, Hilarión Eslava, Juan Guelbenzu o Dámaso Zabalza.
1873 es la fecha en se pone el final a este primer Orfeón por motivos fundamentalmente económicos. Según las actas de las reuniones "el escaso número de socios no permite seguir sufragando los gastos más precisos". Estos años coinciden con la tercera guerra carlista (1872-1876) factor que la Enciclopedia Navarra reseña como causa también de la disolución.
El 6 de noviembre de 1881 un grupo de personalidades procedente de la élite social e intelectual pamplonesa reorganiza el extinto Orfeón Pamplonés siguiendo la moda de los ateneos, pasándose a llamar Ateneo Orfeón Pamplonés. En los programas, conviven las actuaciones musicales con otras literarias como charlas y conferencias, recitación de poemas, teatro e incluso magia. El director musical del Ateneo Orfeón Pamplonés será Fidel Maya y el literario Serafín Mata y Oneca.
En 1885 se suspende indefinidamente esta agrupación, por falta de asistencia a ensayos, ratificándose y disolviéndose definitivamente dos años después.
Primera Etapa (1890-1948) miniaturadeimagen|El músico y tenor Remigio Múgica (1866-1959) De una comisión reorganizadora, presidida por Fidel Maya, surgirá el definitivo Orfeón Pamplonés el 28 de agosto de 1890. La primera decisión de esta nueva junta será la de nombrar Presidente Honorífico a Pablo Sarasate, amigo, asesor, y máximo colaborador de la Sociedad.
No obstante el Orfeón queda plenamente consolidado una vez que accede a la dirección artística el 27 de marzo de 1891 Remigio Múgica, al ganar el Concurso Internacional de Orfeones, Bandas y Charangas de Bilbao en agosto de 1892. Desde entonces la actividad del mismo ha permanecido ininterrumpidamente hasta la actualidad. Bajo su dirección artística el Orfeón se convierte en un gran coro a la manera de las grandes formaciones corales de ciudades europeas que, durante el , se inscribían dentro de las sociedades filarmónicas ya denominadas orfeones, inicialmente integrados solo por voces masculinas (Coro de Hombres y, en ocasiones, Coro de Niños).
La mujer estará presente casi desde los orígenes en el Orfeón participando en ocasiones especiales (como en los coros de zarzuelas o galas líricas). Esta presencia femenina se consolida cuando en 1903 se constituye el llamado Coro de Señoritas convirtiendo al Orfeón Pamplonés en pionero en la creación de coros mixtos en España. La incorporación de las voces femeninas supondrá un gran avance al poderse acometer repertorios sinfónicos de gran envergadura. En 1906, ya como coro mixto, actúa en la Boda del Rey Alfonso XIII con doña Victoria Eugenia de Battenberg.
En 1919 el Orfeón Pamplonés participa por última vez en un concurso de Orfeones, el de Bilbao, certamen que gana.
A partir de los años 20 emprende una carrera artística insólita para la época interpretando obras que en España no habían sido estrenadas como la Misa Solemnis de Beethoven o la Misa en Si menor de J.S. Bach.
Bajo la batuta del maestro Múgica y con Fernández Arbós al frente de la Orquesta Sinfónica de Madrid se inician importantes colaboraciones musicales. En el año 1927 el Orfeón y la OSM de Arbós participan en el Centenario de la Muerte de Beethoven con una serie de conciertos en el Monumental Cinema de Madrid.
En el año 1928 el compositor francés Maurice Ravel dirige al Orfeón Pamplonés para interpretar sus Tres obras para coro: Nicolette, Trois oiseaux du paradis y Ronde (1915).
Durante los años siguientes, y a pesar de los avatares políticos que sufre España, incluida la Guerra Civil (1936-1939), se consigue mantener un coro moderno, introduciéndose repertorios desconocidos como los de música antigua como obras compuestas por Tomás Luis de Victoria o Francisco Guerrero.
Segunda Etapa (1948-1973) Tras el fallecimiento de Remigio Múgica su legado artístico y de colaboraciones será tal que permite al Orfeón aumentar su trayectoria ascendente y, bajo la dirección de cuatro grandes maestros (Martín Lipúzcoa, Juan Eraso, Pedro Pírfano y Carmelo Llorente) consolidarse como un coro de referencia en España alcanzando la internacionalización. El Orfeón participa durante estos años en los grandes festivales nacionales y europeos y el repertorio se amplía, interpretando y estrenando música de vanguardia.
Al período de esplendor y prestigio del fundador sigue el de su sucesor, Martín Lipúzcoa, que dirige al Orfeón en una época (1948-1956) en la que se convierten en habituales los conciertos en Madrid, Barcelona, Valladolid, País Vasco, ampliándose el radio hacia Palma de Mallorca o Portugal. Se va conformando un repertorio específico, que se convertirá en repertorio estable y clásico en el Orfeón: los Réquiems de Mozart, Brahms, Verdi y Fauré, las Pasiones de Bach y la Sinfonía nº 9 de Beethoven. La creación del Cuarteto Vocal Solista (formado por orfeonistas) aumentará las solicitudes a un coro cuya solista contralto Sagrario Aramburu compartirá escenario con las grandes figuras de la época.
Juan Eraso será el siguiente director del Orfeón (1956-1960), en los que inculca un estilo propio dentro del campo coral, con una impostación más moderna y un perfeccionamiento vocal que llevarán al conjunto a interpretar multitud de conciertos a capela. Durante esta etapa se incrementan los conciertos realizados en auditorios franceses: Saint Emillion, Burdeos, Toulouse, Bayona o París donde el coro interpreta la Misa Mozárabe y se graba la Misa Ducal de Cristóbal Halffter. Esta grabación propiciará una fructífera colaboración entre el Orfeón y Halffter que será nombrado Director Honorífico de la institución.
Pedro Pírfano será el siguiente director artístico (1960-1967). Durante sus siete años Pírfano llevará al Orfeón a los grandes festivales musicales, nacionales e internacionales. Con él, el coro participa en el prestigioso festival Gubelkian (Portugal) con obras como la Novena Sinfonía o la Misa Solemnis de Beethoven, en el Mayo Musical (Burdeos), en el Festival de la Rochelle, o el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Durante estos años el Orfeón viaja a Holanda, con Willem Van Oterloo como director de la Orquesta de la Residencia de La Haya, y a Portugal, con Lorin Maazel al frente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Lisboa. Musicalmente hablando se considera que Pírfano fue innovador y atrevido, estrenándose obras de autores navarros, obras de polifonistas renacentistas españoles, y por primera vez en España autores como Stravinsky y Hindemith. Pedro Pírfano abre para el Orfeón un repertorio de vanguardia, además de continuar con las grandes obras sinfónico corales, que compaginará con el folklore popular. Durante estos años, el Orfeón recorre Navarra y participa en innumerables conciertos de corte folklórico con bandas, grupos de danzas y grupos de chistularis.
Bajo la dirección de Carmelo Llorente (1967-1973) se inicia un periodo continuista, manteniéndose el repertorio y colaboraciones de la época precedente, así como la presencia en festivales de prestigio como Gubelkian. En 1969, un año después de su estreno mundial en Nueva York, se estrena en España la Cantata de los Derechos Humanos (Yes, Speak Out, yes) de Cristóbal Halffter. El Orfeón interpreta en estos años por primera vez obras como la Sinfonía nº 8 de Mahler y el Oratorio Elías de Mendelssohn.
Tercera Etapa (1973-1993) Una nueva etapa se configura en torno a la figura de José Antonio Huarte, quien fuera nombrado en 1966 Subdirector, en 1967 Director Adjunto y Director artístico entre 1973 y 1993. El Orfeón participa en el gran auge de los festivales de verano internacionales: Estrasburgo, Montpellier, Aviñón y Orange, así como en París en la "Salle Pléyel", en el "Mayo Musical" de Burdeos, en Oporto y en Lisboa, entre otros lugares.
En España, el Orfeón actúa en las grandes salas y teatros: Palacio de la Música Catalana de Barcelona, Auditorio Nacional de Música y Teatro Real de Madrid, Teatro de la Maestranza de Sevilla, Teatro Arriaga de Bilbao, Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián, Palacio de Carlos V de Granada y en distintos auditorios y festivales de Santander, Vitoria, Cuenca, Santiago de Compostela, Valencia, Palma de Mallorca y, por supuesto, Pamplona.
Con motivo de la celebración de su centenario, tomando como fecha la obtención del primer premio internacional (Concurso Internacional de Orfeones de Bilbao de 1892), la entidad recibe una serie de reconocimientos oficiales y galardones. El Ministerio de Cultura le otorga la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes y recibe el Premio Príncipe de Viana de la Cultura de manos del Príncipe Don Felipe de Borbón.
Cuarta Etapa (1993-2005) Se cierra bajo la dirección de José Antonio Huarte un periodo de esplendor al que seguirán unos años marcados por una serie de maestros, cuya presencia en el Orfeón será breve. Con tres directores (Juan Carlos Múgica, 1992-1996, Koldo Pastor, 1996-1997 y Pascual Aldave, 1997-1998) el Orfeón entra en un proceso de redefinición, tanto de la institución como del rumbo artístico de la misma. Estos maestros aportarán novedades técnicas y de repertorio, y estrenarán obras propias, al tratarse de directores provenientes del mundo de la composición. Con ellos el público navarro podrá escuchar la vanguardia musical de producción propia. Tras décadas en la cima sinfónico-coral, el Orfeón se sume en un proceso de redefinición, traducido en sucesivos cambios de dirección artística, donde cada maestro aportó sus cualidades y matices.
Alfonso Huarte (1998-2005) es el primer maestro que cuenta con un equipo profesional de gerencia. En este periodo se produce una renovación integral de la Institución, tanto en su estructura como en el coro, que ha hecho posible que el Orfeón Pamplonés vuelva a introducirse en los escenarios más destacados: Festivales Internacionales (Perelada, en Alemania va a la Ruhrtrienalle, Quincena Musical de San Sebastián), Auditorio Nacional de Música, Kursaal, Euskalduna, Príncipe de Asturias o Baluarte.
Quinta Etapa (2005-actualidad)