Guillermina Jiménez Chabolla (Salamanca, Guanajuato, 16 de agosto de 1930-Villanueva, Zacatecas, 25 de noviembre de 2020), conocida por su nombre artístico Flor Silvestre, fue una cantante y actriz mexicana. Se le apodó el Alma de la Canción Ranchera y la Reina de la Canción Mexicana.

Inició su trayectoria musical en la década de los cuarenta con una presentación en el Teatro del Pueblo de Ciudad de México. En 1949, después de una gira por Latinoamérica, fue contratada para cantar en la estación de radio XEW. En 1950, grabó sus primeros discos para el sello Columbia. En 1957, grabó con el Mariachi Vargas de Tecalitlán el huapango «Cielo rojo» y firmó un contrato de exclusividad con Discos Musart. Sus sencillos «Gracias», «Entrega total», «Mi destino fue quererte», «Celosa», «Una limosna», «El despertar», «¿Por qué, Dios mío?», «Espumas», «Reconciliación» y «Pobre de mi corazón» escalaron listas de popularidad como Mexico's Best Sellers de Cash Box y Latin American Single Hit Parade, Mexico Single Hit Parade y Sencillos de Impacto de Record World.

A la par, desarrolló una carrera en el cine mexicano. Hizo su debut como actriz en la película Primero soy mexicano (1950), dirigida y coprotagonizada por Joaquín Pardavé. Cantinflas la eligió para actuar con él en El bolero de Raquel (1957). Encabezó el reparto e interpretó a la protagonista de la película Pueblo en armas (1959) y su secuela ¡Viva la soldadera! (1960), basadas en una novela de Miguel Contreras Torres, el director de ambas adaptaciones. Trabajó con el director Ismael Rodríguez en las películas La cucaracha (1959) y Ánimas Trujano (1961), la segunda película mexicana nominada al Óscar a la mejor película de habla no inglesa, en la que compartió créditos estelares con el actor japonés Toshiro Mifune. También fue la protagonista e intérprete de la historieta La Llanera Vengadora. A partir de la década de los setenta, actuó únicamente en películas con su marido Antonio Aguilar. En 2013, la Asociación de Periodistas Cinematográficos de México (PECIME) la galardonó con la Diosa de Plata Especial por Trayectoria.

Biografía y carrera

1930-1943: infancia Guillermina Jiménez Chabolla nació el 16 de agosto de 1930 en Salamanca, ciudad y municipio del céntrico estado mexicano de Guanajuato, en la región conocida como El Bajío. Sus padres fueron don Jesús Jiménez Cervantes (fallecido en 1971), carnicero de oficio, y doña María de Jesús Chabolla Peña (fallecida el 5 de septiembre de 1993), de quienes heredó el talento vocal y el gusto por el canto. Sus abuelos maternos fueron don Felipe Chabolla y doña Inés Peña. Es la tercera de siete hermanos: antes de ella habían nacido Francisco «Pancho» y Raquel, y después de ella nacieron Enriqueta «La Prieta Linda» (con quien formó el Dueto Las Flores), José Luis, María de la Luz «Mary» (también cantante) y Arturo.

Desde pequeña soñó con ser cantante y actriz, prueba de ello son las pastorelas y las representaciones escolares que ella organizaba,Notas de Raúl Vieyra para la contraportada del álbum Flor Silvestre, vol. 6 (1968) además de las rancheras, pasodobles y tangos que se aprendía y cantaba en el patio de su casa en Salamanca:

La artista que más admiraba era Lucha Reyes, la cantante mexicana que creó el estilo para interpretar el género ranchero. De Reyes, ella dijo: «Lucha Reyes era una gran estrella de la canción, cuando yo estaba pequeña […] y quería cantar como ella, la escuchaba constantemente en los discos, su actividad me estimuló para decidirme por cantar y dejar la provincia». Por petición de su madre, quien deseaba residir en la capital del país, su padre trasladó la familia a la Ciudad de México, específicamente al barrio de Tepito. Sin embargo, Guillermina se quedó en Salamanca hasta que terminó la escuela primaria. Cuando al fin terminó la primaria y se reunió con su familia en la capital, sus padres la inscribieron en la Escuela Bancaria Comercial Milton, donde estudió secretariado.

1943-1949: inicios en teatro y radio

Cuando Guillermina tenía 13 años, su padre la llevó a ver una actuación del Mariachi Pulido en el Teatro del Pueblo del Mercado Abelardo L. Rodríguez. No se resistió y subió al escenario, en donde dijo que quería cantar. El director del mariachi se negó porque no acompañaba a aficionados, pero el dueño del teatro le dijo que viniera a la semana siguiente, con la promesa de dejarla cantar con un mariachi que contrataría del Salón Tenampa de la Plaza Garibaldi. En el día de su debut como cantante, cantó «La canción mexicana», «Yo también soy mexicana» y «El herradero», y recibió una ovación de parte del público.

Poco después de ese exitoso debut, empezó a participar en la emisora XEFO, conocida como Radio Nacional de México. Durante sus inicios en la XEFO, comenzó a buscar un nombre artístico. Una de las primeras canciones que cantó en la radio fue «La soldadera», de la autoría de José de Jesús Morales, y el título de esa canción se convirtió rápidamente en su apodo, hasta que una mujer enfurecida dijo que ese apodo era suyo. Un famoso locutor llamado Arturo Blancas le recomendó el apodo de «La Amapola», por su parecido a una flor, y Guillermina decidió llamarse así, pero, al igual que había sucedido con el apodo anterior, una mujer, esta vez la hermana de la cantante La Panchita, dijo que el apodo era de ella. Finalmente, fue Blancas quien le puso el nombre artístico de «Flor Silvestre», ya que durante ese año una película del mismo nombre protagonizada por Dolores del Río se estaba estrenando. En noviembre de 1944, Flor Silvestre y sus Cardenales cantaron en la XEFO.

Ganó un concurso de aficionados en la estación de radio XEW, conocida como La Voz de América Latina desde México, y su carrera despegó. Recibió muchos contratos a partir de entonces. Gracias a su participación en el concurso de la XEW, fue contratada para formar parte del elenco del Teatro Colonial, ubicado en la Avenida San Juan de Letrán (hoy Eje Central Lázaro Cárdenas), «considerado como el [teatro] más popular de México porque está frecuentado desde siempre por la gente que nunca ha podido pagar precios altos de otros teatros», según el periodista Armando de María y Campos. En ese teatro alternó con comediantes como Jesús Martínez «Palillo» en revistas en las que ella cantaba.

El 20 de noviembre de 1946, encabezó el programa artístico de la inauguración del Cine Teatro Juárez de Guadalajara, y el periódico tapatío El Informador la describió de la siguiente manera: «Flor Silvestre, joven cancionera de X.E.W. que representa el sentir de nuestra tierra dentro de la melodía ranchera».

A fines de los años cuarenta, entre 1947 y 1949, realizó una larga gira por todo Centro y Suramérica, llegando a actuar hasta Argentina, donde fue presentada por el famoso artista argentino Hugo del Carril.Notas de Raúl Vieyra para la contraportada del álbum Flor Silvestre, vol. 6 (1968) De esta gira, Flor dijo: «Hicimos todo Centro y Suramérica, muy exitoso, en los mejores clubs nocturnos y todo, hasta Buenos Aires». En abril de 1949, críticos elogiaron sus actuaciones como cantante en la estación peruana Radio Colonial. En el Perú terminó la gira y de allí se regresó a México.

1949-1952: debut cinematográfico y primeros discos miniaturadeimagen|upright|Flor Silvestre, en la portada de la revista Cinema Reporter, febrero de 1950. En agosto de 1949, Flor ya estaba cantando en El Patio, el prestigioso centro nocturno de Ciudad de México, formando parte de un elenco artístico encabezado por Pedro Vargas. En El Patio alternó también con los artistas españoles Juanito Valderrama y el Niño Ricardo. Fue allí donde atrajo la atención de los grandes empresarios del medio artístico, entre ellos Emilio Azcárraga Vidaurreta y Gregorio Walerstein. Ese mismo mes, Flor empezó a cantar en la XEW en un programa de 15 minutos con el Mariachi Vargas de Tecalitlán. Walerstein, un productor de origen judío apodado «el zar del cine mexicano», la contrató para estelarizar cinco películas. Discos Columbia de México la contrató para grabar sus primeros discos.

El 1 de febrero de 1950, la prensa anunció el debut cinematográfico de Flor en la película Primero soy mexicano, en la que actuó con Joaquín Pardavé, Luis Aguilar y el Charro Avitia. También en febrero, formó parte del elenco «numeroso, híbrido, pero útil» de la obra ¡A los toros!, de Paco Malgesto, en el Teatro Tívoli. La filmación de Primero soy mexicano terminó en junio de 1950.

Después de filmar Primero soy mexicano, volvió a trabajar con Aguilar y Avitia en la película El tigre enmascarado, también filmada en 1950.

En 1950, Flor grabó sus primeros discos en los estudios de la compañía Discos Columbia de México. Entre estas grabaciones figuran sus primeros éxitos: «Imposible olvidarte», «Que Dios te perdone (Dolor de ausencia)», «Pobre corazón», «Viejo nopal», «Guadalajara» y «Mi amigo el viento» con el Mariachi de Gilberto Parra; y «Siempre el amor», «Con un polvo y otro polvo», «Adoro a mi tierra», «La presentida», «Llorar amargo» y «Oye morena» con el Mariachi de Rubén Fuentes. También formó el Dueto Las Flores con su hermana La Prieta Linda y grabaron para Columbia las rancheras «Los desvelados» y «Lo traigo en la sangre» con el Mariachi de Rubén Fuentes.

En enero de 1951, Flor firmó un contrato para cantar en París, Francia. En el mismo año, actuó con Dagoberto Rodríguez, Rosa de Castilla y Federico Curiel en El lobo solitario, La justicia del lobo y Vuelve el lobo, una trilogía cinematográfica que se estrenó el año siguiente, en 1952.

En noviembre de 1952, fue una de las «figuras tan connotadas» encargadas de interpretar canciones de José Alfredo Jiménez en un homenaje radiofónico al compositor difundido por la XEW.

1955-1959: regreso al medio artístico miniaturadeimagen|upright|izquierda|Flor bailando con Germán Valdés, en 1955. En enero de 1955, estelarizó el espectáculo radiofónico Su programa Calmex, junto a Miguel Aceves Mejía, el Trío Tariácuri, las Hermanitas de Alba y dos mariachis. En marzo, cantó en el centro nocturno El Capri, en donde se presentó con mucho éxito y recibió «una salva atronadora de aplausos».

El 25 de mayo de 1955, la prensa mexicana anunció que Flor era una de las cinco candidatas mexicanas para interpretar el papel protagónico femenino de la película estadounidense The Last Hunt (La última cacería), en la que compartiría créditos con los actores Robert Taylor y Stewart Granger. Dos días después, Flor dijo que, aunque tenía varios contratos para hacer cine en México, el papel le parecía una buena oportunidad para trabajar en Hollywood.

En julio de 1955, participó en La hacienda de Carrillo, obra inaugural del nuevo Teatro Ideal, con Ana Bertha Lepe, Gloria Mestre y Nacho Contla. Poco después, viajó a Santo Domingo, República Dominicana, para cantar en la Semana Aniversaria de la emisora La Voz Dominicana.

En 1956, se estrenaron sus primeras películas en color (La doncella de piedra y Rapto al sol) y la primera película en la que compartió créditos con Antonio Aguilar (La huella del chacal). También tuvo un papel estelar en El bolero de Raquel, en la que interpretó a la madre del ahijado de Cantinflas.

En 1957, grabó su primera versión de «Cielo rojo», con el Mariachi Vargas de Tecalitlán, para la RCA Víctor. Esta grabación se editó en el lado A de discos sencillos de 78 y 45 revoluciones con «¡Qué padre es la vida!», otro huapango de la autoría de los hermanos Záizar, en el lado B. El disco fue todo un éxito y Flor Silvestre cantó estos dos huapangos en varias películas.

En mayo de 1957, debutó con gran éxito en la televisión con una actuación en el teleteatro Secreto de familia, al lado de Sara García y Miguel Arenas. En diciembre de ese año, participó en un programa de la serie radiofónica Así es mi tierra en homenaje al compositor Pedro Galindo.