La rosácea es una afección cutánea a largo plazo que suele afectar al rostro. Rosácea, Acné rosácea, en MedlineplusVenillas rojas en la nariz y las mejillas: qué es la cuperoris y cómo se trata, eldiario.es, Marta Chavarrías, 2 de febrero de 2021 Produce enrojecimiento, eritema, pústulas o pápulas, hinchazón y vasos sanguíneos pequeños y superficiales dilatados. A menudo, la nariz, mejillas, frente y mentón son las áreas más afectadas. Cuando la rosácea progresa, pueden desarrollarse otras alteraciones como compromiso ocular, descamación, edema, hiperplasia, especialmente notorio y característico cuando afecta a la nariz (rinofima).

Se desconoce la causa de la rosácea. Estudios consideran que la rosácea es un tipo de inflamación neurogénica de la piel que se asocia con variantes genéticas raras. Por tanto, entre los factores de riesgo incluyen una predisposición genética y antecedentes familiares en un 30%. Otros factores que potencialmente pueden empeorar la afección incluyen calor, ejercicio, luz solar, frío, comida picante, alcohol, menopausia, estrés psicológico, ansiedad, depresión a largo plazo o crema con esteroides en la cara. La patogénesis y la base genética en sí causante de esta afección sigue siendo bastante desconocida por lo que el diagnóstico se basa en los síntomas.

Aunque no es curable, el tratamiento suele mejorar los síntomas y suele consistir en metronidazol, doxiciclina, minociclina o tetraciclina. Cuando los ojos se ven afectados, las gotas oftálmicas de azitromicina pueden ayudar. Otros tratamientos con beneficio tentativo incluyen crema de brimonidina, ivermectina e isotretinoína. Normalmente se recomienda el uso de protector solar.

Tiene una prevalencia de un 5,46% en la población adulta mundial, sobre todo en descendientes del norte de Europa y población de piel clara. Quienes la padecen suelen ser mujeres entre 30 y 50 años aunque los hombres también pueden padecerla.La condición fue descrita en Los cuentos de Canterbury en el 1300, y posiblemente ya en el 200 a. C. por Teócrito.

Clasificación En abril de 2002 se constituyó un comité experto por parte de la National Rosacea Society el cual definió explícitamente la rosácea y estableció una categorización en cuatro diferentes subtipos y dos variantes:

Los cuatro subtipos son:

La rosácea eritematotelangiectásica: presenta enrojecimiento permanente (eritema) con tendencia a ruborizarse fácilmente. También son comunes los vasos sanguíneos pequeños y ensanchados visibles cerca de la superficie de la piel (telangiectasias) y posiblemente ardor, escozor y picazón intensos. Las personas con este tipo suelen tener piel sensible. La piel también puede volverse muy seca y escamosa. Además de en la cara, pueden aparecer signos en las orejas, cuello, pecho, parte superior de la espalda y cuero cabelludo. La rosácea papulopustulosa: se presenta con algo de enrojecimiento permanente con protuberancias rojas (pápulas); algunas pústulas llenas de pus pueden durar de 1 a 4 días o más. Este subtipo a menudo se confunde con el acné. La rosácea fimatosa se asocia más comúnmente con rinofima, un agrandamiento de la nariz. Los signos incluyen engrosamiento de la piel, nodularidades superficiales irregulares y agrandamiento. También puede afectar el mentón (gnatofima), frente (metofima), mejillas, párpados (blefarofima) y orejas (otofima). En la rosácea ocular, los ojos y párpados afectados pueden aparecer rojos debido a telangiectasias e inflamación, y pueden sentirse secos, irritados o arenosos. Otros síntomas incluyen sensaciones de cuerpo extraño, picazón, ardor, escozor y sensibilidad a la luz. Los ojos pueden volverse más susceptibles a las infecciones. Aproximadamente la mitad de las personas con subtipos 1 a 3 también presentan síntomas oculares. La visión borrosa y la pérdida de la visión pueden ocurrir si la córnea se ve afectada.

Las dos variantes son: Rosácea fulminans, con múltiples pápulas eritematosas, pústulas, nódulos y quistes con descarga purulenta. Rosácea granulomatosa, con pápulas consistentes en las zonas perinasales y periorales.

Existen otros términos descriptivos aplicados a las presentaciones de rosácea, pero no son formalmente aceptadas como subtipos de rosácea: La dermatitis perioral, que es mejor descrita como dermatitis periorificial, pero tratada similarmente con metronidazol tópico. Edema persistente de la rosácea. Rosácea conglobata. El enrojecimiento persistente y edema de la mitad superior de la cara se llama «enfermedad Morbihan».

Epidemiología La rosácea tiene una prevalencia de hasta un 5,46 % de la población; se da especialmente en personas de piel blanca con ascendencia de Europa septentrional y Oriental. Consecuentemente, es de ocurrencia común en la Unión Europea y en Estados Unidos. En otros grupos étnicos la rosácea es menos común, llegando a un 4 % en poblaciones de ascendencia africana, latina o asiática. La relación mujer:hombre es de 3:1. La edad de inicio de las primeras manifestaciones, principalmente rubor, es en torno a los 20 años; las manifestaciones más importantes comienzan su presentación a los 30 años, edad sobre la cual la enfermedad suele desarrollarse y manifestarse plenamente, siendo un problema de salud de relativa alta prevalencia entre los 40 y 60 años de edad.

En Gran Bretaña e Irlanda se la apoda «la maldición de los celtas».

Etiología y patogenia La etiología es desconocida. Los desencadenantes que causan episodios de rubor juegan un papel en su desarrollo. La exposición a temperaturas extremas, ejercicio extenuante, calor de luz solar, quemaduras solares graves, estrés, depresión a largo plazo, ansiedad, viento frío y cambio a un ambiente cálido o caluroso desde uno frío, como tiendas y oficinas, pueden causar episodios de rosácea. Ciertos alimentos y bebidas también pueden desencadenar enrojecimiento, como el alcohol, alimentos y bebidas que contienen cafeína (especialmente el té y el café calientes), alimentos con alto contenido de histaminas y alimentos picantes.

La patogenia tiene los siguientes elementos:

Antecedentes familiares: mediante la realización de un pedigree realizado en 19 pacientes pertenecientes a 3 familias y adicionalmente a 162 pacientes de 49 familias pequeñas con rosácea en la población de Han perteneciente a la provincia china de Hunan se identificó que la base genética y la herencia familiar de la rosácea concibe un 30% de antecedentes familiares. Base genética relacionada a variantes genéticas raras o patogénicas: estudios anteriores basados en la identificación de variantes comunes y estudios de asociación de genoma completo (GWAS) solo habían generado conocimientos iniciales sobre la arquitectura genética de esta afección. Sin embargo, gracias a la secuenciación del genoma completo (WGS) o la secuenciación del exoma completo (WES) y otras técnicas de genética y biología molecular, se evidencia que las variantes genéticas raras o variantes patógenas como LRRC4,SH3PXD2A y SLC26A8, podrían ser más importantes en la susceptibilidad de la rosácea. Además se sabe que estos tres genes raros están altamente expresados en las células neurales. Inflamación neurogénica con el aumento de neuropéptidos asociados: los neuropéptidos son mediadores clave entre las neuronas y el comportamiento de las células locales, incluidas las células endoteliales y células inmunes en los procesos patológicos y fisiológicos de la piel. Al analizar los niveles de expresión de una serie de neuropéptidos, se concluyó que la mutación de LRRC4/SH3PXD2A/SLC26A8 aumenta la producción de neuropéptidos vasoactivos en las células neurales humanas, entre ellos PACAP y VIP, NPY, TAC1, CGRPβ, CALR y SST.

Anormalidades vasculares. Mediadores de vasodilatación aumentados (VIP): en un estudio se demostró el péptido intestinal vasoactivo (VIP) aumenta significativamente en las neuronas de los ganglios de la raíz dorsal (DRG) de ratones modelos a los que se les indujo la rosácea después de la administración de catelicidina LL37. Respuesta inmune innata y adaptativa: evidencia sugiere que a la par que produce la dilatación de los vasos sanguíneos, las células inmunes y los factores inflamatorios migran a la zona de la piel lesionada mediante mecanismos quimiotácticos para hacer frente a la inflación producida en la rosácea. Microorganismos

Demodex

También se sabe que los medicamentos e irritantes tópicos desencadenan brotes de rosácea. Algunos tratamientos para el acné y arrugas que causan rosácea incluyen la microdermoabrasión y exfoliaciones químicas, así como altas dosis de isotretinoína, peróxido de benzoilo y tretinoína.

La rosácea puede ser inducida por el uso de esteroides tópicos. Estos a menudo son recetados para la dermatitis seborreica. La dosis debe disminuirse lentamente y no detenerse inmediatamente para evitar un brote.

Catelicidinas miniaturadeimagen|258x258px|Modelo de ratón Knock-in evidencia que la rosácea es una inflamación neurogénica en la que se elevan niveles de catelicidinas y neuropéptidos.Autora: Quiroga, D.

Modificado de: Deng, Z., Chen, M., Zhao, Z. et al. Obtenido de: BioRender.com En 2007, Richard Gallo y sus colegas notaron que los pacientes con rosácea tenían niveles altos del péptido antimicrobiano catelicidina y niveles elevados de enzimas trípticas del estrato córneo (SCTE). Los antibióticos se han utilizado en el pasado para tratar la rosácea, pero es posible que solo funcionen porque inhiben algunos SCTE.Igualmente en 2023, Zhili Deng y demás autores, mediante la generación de modelos de ratones Knock-in que albergaban la mutación L385P en el gen LRRC4, equivalente a la mutación L386P en humanos, y a los que posteriormente se le inyectaron catelicidina LL37, demostraron que las catelicidinas aumentan significativamente en la rosácea tras observar que los ratones mutados creaban un ambiente inflamatorio a las 12 horas y desarrollaban una dermatitis similar a la rosácea transcurridas 36 horas.

Demodex Los estudios sobre la rosácea y los ácaros Demodex han revelado que algunas personas con rosácea tienen un mayor número de ácaros, especialmente aquellas con rosácea inducida por esteroides. En otras ocasiones, la demodicidosis (comúnmente conocida como "sarna") es una condición separada que puede tener apariencias "parecidas a la rosácea".

Un estudio financiado por la National Rosacea Society en 2007 demostró que los ácaros Demodex folliculorum pueden ser una causa o un factor agravante de la rosácea. Los investigadores identificaron las Bacillus oleronius como bacterias distintas asociadas con los ácaros Demodex. Al analizar muestras de sangre utilizando un ensayo de proliferación de células mononucleares de sangre periférica, descubrieron que B. oleronius estimulaba una respuesta del sistema inmunológico en el 79 por ciento de 22 pacientes con rosácea del subtipo 2 (papulopustulosa), en comparación con solo el 29% de 17 sujetos sin el trastorno. Concluyeron: "La respuesta inmune produce inflamación, como es evidente en las pápulas (protuberancias) y pústulas (espinillas) del subtipo 2 de rosácea. Esto sugiere que la bacteria B. oleronius que se encuentra en los ácaros podría ser responsable de la inflamación asociada con la afección".

Bacteria intestinal Se demostró que el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) tiene una mayor prevalencia en pacientes con rosácea y el tratamiento con antibióticos de acción local condujo a una mejoría de la lesión de rosácea en dos estudios. Por el contrario, en pacientes con rosácea que fueron SIBO negativos, la terapia con antibióticos no tuvo ningún efecto. La eficacia del tratamiento de SIBO en pacientes con rosácea puede sugerir que las bacterias intestinales desempeñan un papel en la patogenia de las lesiones de rosácea.

Cuadro clínico thumb|250px|Zonas comunes donde se presenta la rosácea