alt=A group of people standing on a staircase in a hotel facing the camera.|miniatura| Participantes del tercer Foro Internacional Intersex, Malta, en diciembre de 2013
Las personas intersexuales o intersex son personas que nacen con características sexuales, incluidos patrones cromosómicos, gonadales o genitales, que no se ajustan a las nociones binarias típicas de cuerpos masculinos o femeninos, algo conocido como intersexualidad. Esto suele deberse a los patrones cromosómicos de la persona, y pueden afectar al desarrollo en diferentes momentos del desarrollo.
La asignación de sexo al nacer se establece observando los genitales externos del bebé. En caso de ambigüedad, actualmente se recomiendan varios métodos para dilucidar el sexo, como analíticas o examen por ultrasonidos de los órganos sexuales internos, y van encaminados a evitar en lo posible, intervenciones quirúrgicas tempranas que puedan interferir en el desarrollo de la identidad de género o sexual, o en la fertilidad de la persona, si tiene gónadas u otros órganos sexuales funcionales.
El número de nacimientos con genitales ambiguos oscila entre 1 de cada 4500 y 1 de cada 2000 (0.02 %-0.05 %). Otras condiciones implican el sexo cromosómico, gónadas, genitales o características hormonales atípicas. Mientras que la mayoría continúa reconociéndose con el sexo que se le ha asignado al nacer, algunas personas se identifican con otro género más adelante. El número de nacimientos en los que el bebé es intersexual se estima de manera diferente dependiendo de la persona que realiza la comprobación y la definición de intersexual que se utilice. Anne Fausto-Sterling y los coautores de su libro afirman que la prevalencia del desarrollo sexual no dimórfico en humanos podría llegar al 1.7 %. Según una respuesta publicada por Leonard Sax, esta cifra incluye afecciones como la hiperplasia suprarrenal congénita de aparición tardía y el síndrome de Klinefelter, que la mayoría de los médicos no reconocen como intersexuales. Según Sax «para que el término intersexual conserve algún significado, debe restringirse a aquellas condiciones en las que el sexo cromosómico es inconsistente con el sexo fenotípico, o en las que el fenotipo no es clasificable como masculino o femenino». Según esta definición, el porcentaje de personas intersexuales sería del 0.018 % (uno de cada 5500 nacimientos), unas cien veces menos que la estimación de Fausto-Sterling.
Los términos utilizados para describir a las personas intersexuales son controvertidos y cambian con el tiempo y el lugar. Anteriormente se hacía referencia a las personas intersexuales como hermafroditas o eunucos congénitos.Nguyễn Khắc Thuần (1998), Việt sử giai thoại (History of Vietnam's tales), vol. 8, Vietnam Education Publishing House, p. 55 En los siglos y , algunos expertos médicos idearon una nueva nomenclatura en un intento de clasificar las características que habían observado en el primer intento de crear un sistema de clasificación taxonómica de las condiciones intersexuales. Las personas intersexuales fueron categorizadas con los nombres hermafroditismo verdadero, pseudohermafroditismo femenino o pseudohermafroditismo masculino. Estos términos ya no se utilizan y los términos que incluyen la palabra hermafrodita se consideran engañosos y estigmatizantes en referencia a los humanos, ya que, en biología, el término hermafrodita se utiliza para describir un organismo que puede producir gametos tanto masculinos como femeninos. Algunas personas con rasgos intersexuales utilizan el término intersexual y otras prefieren otras denominaciones. En entornos clínicos, el término trastornos del desarrollo sexual (DSD) se ha utilizado desde 2006, un cambio en el lenguaje considerado controvertido desde su introducción.
Las personas intersexuales se enfrentan a la estigmatización y la discriminación desde el nacimiento o tras el descubrimiento de sus rasgos intersexuales en etapas del desarrollo como la pubertad. Las personas intersexuales pueden ser víctimas de infanticidio, abandono y estigmatización por parte de sus familias. A nivel mundial, algunos bebés y jóvenes intersexuales, como aquellos que poseen genitales externos ambiguos, son alterados quirúrgica u hormonalmente para darles características sexuales más socialmente aceptables. Esta práctica se considera controvertida y no hay pruebas firmes de resultados favorables. Dichos tratamientos pueden implicar la esterilización. Adultos, incluidas atletas de élite, también han sido objeto de ese trato. Cada vez más, estas cuestiones se consideran un abuso de derechos humanos, con declaraciones de instituciones internacionales y nacionales de derechos humanos y éticos. Muchas organizaciones por los derechos de las personas intersexuales también han emitido declaraciones sobre violaciones de derechos humanos, entre ellas la Declaración de Malta de 2013, creada durante el tercer Foro Internacional Intersex. En 2011, Christiane Völling se convirtió en la primera persona intersexual que logró demandar por daños y perjuicios en un caso iniciado por una intervención quirúrgica no consensuada. En abril de 2015, Malta se convirtió en el primer país en prohibir las intervenciones médicas no consensuadas que tienen como objetivo la modificación de la anatomía sexual, incluida la de las personas intersexuales.
Intersexualidad y cáncer Algunas condiciones intersexuales presentan un riesgo elevado de tumoraciones malignas en el tejido que forma los testículos o los ovarios. Existen diferentes tipos de cáncer, y el principal riesgo en las personas intersexuales lo representan los denominados tumores de células germinales tipo II (TCG).
La extirpación del tejido gonadal, llamada gonadectomía, puede ser un tratamiento adecuado para controlar el riesgo. Sin embargo, las causas del cáncer son complejas y, en algunos casos, poco comprendidas. La probabilidad de que las gónadas desarrollen cáncer depende de varias variables, y la etapa de la vida en la que el riesgo se vuelve significativo varía según el tipo de intersexualidad, aunque la información disponible al respecto es limitada.
A veces se recomienda la extirpación de las gónadas en la infancia para anular el riesgo de cáncer, pero esto podría entrar en conflicto con el principio de evitar la cirugía irreversible en un niño, a menos que sea necesaria, a fin de que la persona tenga la oportunidad de tomar sus propias decisiones sobre su tratamiento médico. En algunos casos, la conservación de las gónadas es deseable para preservar la producción natural de hormonas.
Existe la tendencia a evitar la extirpación de gónadas durante la infancia, como resultado de cambios en el enfoque hacia la intersexualidad. Aunque es un avance positivo, implica mayor atención a los riesgos para la salud —en particular, el riesgo de tumores— que pueden surgir al conservar dichas gónadas.
Terminología No existe una definición clara y consensuada de intersexualidad ni una delimitación clara de qué condiciones específicas hacen que una persona sea intersexual. La Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD) de la Organización Mundial de la Salud, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y muchas revistas médicas clasifican los rasgos o afecciones intersexuales como trastornos del desarrollo sexual (DSD).
Son cerca de 50 las variaciones intersexuales que se reconocen en la actualidad, siendo muy difícil contabilizar cuantas personas con variaciones existen exactamente en el mundo. Pues que no todas las variaciones son detectables al nacer, ni existen las condiciones o recursos para realizar tales exámenes en todos los países. Por el momento se conocen dos cifras que intentan reflejar cómo de frecuente es la intersexualidad. Entre el 0,5 % y el 1,7 %, de los nacimientos en las poblaciones donde se realizaron estas estadísticas, presentó signos de intersexualidad.
Etimología y definiciones miniatura| La modelo Hanne Gaby Odiele fotografiada por Ed Kavishe para Fashionwirepress. En 2017, Odiele reveló que tenía síndrome de insensibilidad a los andrógenos, una característica intersexual. En 1917, Richard Goldschmidt creó el término «intersexualidad» para referirse a una variedad de ambigüedades sexuales físicas. Sin embargo, según The SAGE Encyclopedia of LGBTQ Studies (del inglés, La enciclopedia de SAGE de Estudios LGBTQ), no fue hasta que Anne Fausto Sterling publicó su artículo «Los cinco sexos: por qué hombre y mujer no son suficientes» en 1993 que el término se hizo más popular.
A comienzos del 2000, se utilizaba el término anomalías en la diferenciación sexual en el lenguaje clínico. Desde los años 90, las personas intersexuales se han estado organizando para poner fin a la patologización de la intersexualidad y el intento de adecuar sus cuerpos a los estándares culturalmente vigentes, de masculino o femenino.
Actitudes hacia el término intersexual miniatura|Bandera del orgullo intersexual Algunas organizaciones intersexuales hacen referencia a «personas intersexuales» y «variaciones o rasgos intersexuales» mientras que otras usan un lenguaje más medicalizado como «personas con condiciones intersexuales», o personas «con condiciones intersexuales o DSD (diferencias de desarrollo sexual)» y «niños que nacen con variaciones en la anatomía sexual». En mayo de 2016, interACT, una organización que lucha por los derechos de las personas intersexuales, publicó una declaración reconociendo «una creciente comprensión y aceptación general del término 'intersexual'».
Una investigación sociológica australiana sobre 272 «personas que habían nacido con características sexuales atípicas», publicada en 2016 reveló que el 60 % de las personas encuestadas utilizaba el término «intersexual» para describir sus características sexuales, incluidas las personas que se identificaban como intersexuales, como que tenían una variación intersexual o, en menor número, tenían una condición intersexual. Las personas encuestadas también utilizaban en gran medido diagnósticos y hacían referencia a sus cromosomas, utilizando palabras que dependían de su público.
Una investigación publicada en 2017 y llevada a cabo con 202 personas encuestadas realizada por el Lurie Children's Hospital, Chicago y el AIS-DSD Support Group (ahora conocido como InterConnect Support Group) reveló que al 80 % de los encuestados del Grupo de Apoyo «les gustó mucho, les gustó o se sintieron indiferentes acerca de «intersexual» como término, mientras que los cuidadores fueron menos comprensivos. El hospital informó que el uso del término «trastornos del desarrollo sexual» puede crear un estigma social.
Otro estudio realizado por un grupo de hospitales infantiles en los Estados Unidos reveló que, de 133 padres y adolescentes de cinco clínicas, al 53 % no les gustaba el término «intersexual». A las personas que formaban parte de los grupos de apoyo era más probable que no les gustara el término. Un estudio realizado en 2020 por «dsd-LIFE» reveló que alrededor del 43 % de las 179 personas participantes consideraban que el término «intersexual» era malo, el 37 % pensaba que el término era bueno y el 20 % restante se mostraba indiferente ante el término.
El término «hermafrodita»