thumb|right|Mucílago en las puntas de las brácteas y flor inmadura de Passiflora foetida, una planta protocarnívora. Una planta protocarnívora (también llamada paracarnívora, subcarnívora o carnívora límite), según algunas definiciones, atrapa y mata insectos u otros animales, pero carece de la capacidad de digerirlos directamente o absorber nutrientes de su presa como una planta carnívora. Sus adaptaciones morfológicas, como tricomas pegajosos o trampas de caída son paralelas a las estructuras trampa de las plantas carnívoras confirmadas.

Algunos autores prefieren el término "protocarnívoras" porque eso implica que estas plantas están en el camino evolutivo hacia las verdaderas carnívoras, mientras otros se oponen al término por la misma razón. El mismo problema surge con "subcarnívoras." Donald Schnell, autor del libro Plantas Carnívoras de los Estados Unidos y Canadá, prefiere el término "paracarnívoras" como definición menos rígida de carnívoras que puede incluir a muchas de las posibles plantas carnívoras.Schnell, 2002

La clasificación entre carnívoras y protocarnívoras es confuso debido a la carencia de una definición botánica estricta de lo que es una carnívora y la ambigüedad de la literatura académica sobre el tema. Existen muchos ejemplos de plantas protocarnívoras, algunas de las cuales se incluyen en las clasificaciones de verdaderas plantas carnívoras según preferencias históricas. Investigaciones adicionales sobre las adaptaciones carnívoras de esas plantas podrían revelar que algunas plantas protocarnívoras se acercan más a una definición rígida de planta carnívora.

Observaciones históricas thumb|right|Charles Darwin postuló que la Erica tetralix podría ser carnívora Observaciones históricas del síndrome carnívoro en algunas especies de plantas, fueron restringidas a los ejemplos más obvios de carnívoras, como los mecanismos de trampa activos de Drosera y Dionaea, aunque los autores a menudo especulan sobre otras especies que pueden no ser tan obviamente carnívoras.

En una de sus primeras publicaciones sobre plantas carnívoras, Charles Darwin sugirió muchas plantas que han desarrollado glándulas adhesivas, como Erica tetralix, Mirabilis longifolia, Pelargonium zonale, Primula sinesis y Saxifraga umbrosa, podrían de hecho ser carnívoras, pero se han realizado pocas investigaciones sobre ellas. El mismo Darwin solo mencionó esas especies de forma casual, sin investigar más.Darwin, 1875

Francis Lloyd, en su obra de 1942 The Carnivorous Plants sumó a la corta, aunque creciente lista de especies, la suya propia con posibles carnívoras, aunque estas especies y su potencial solo se mencionaban en la introducción.Lloyd, 1942 Posteriormente, durante una revisión bibliográfica en 1981, Paul Simons redescubrió los artículos de una publicación italiana de principios del que identificaba varias especies pegajosas adicionales que digerían insectos capturados. Simons se sorprendió al ver que esos artículos no se citaban en las secciones bibliográficas de muchos libros y artículos modernos sobre plantas carnívoras, sugiriendo que la investigación académica trató el libro de Lloyd de 1942 como fuente autorizada y exhaustiva en las investigaciones sobre el síndrome carnívoro anteriores a 1942.Simons, 1981

Definición de carnívora El debate acerca de qué criterios debe reunir una planta para ser considerada como carnívora, ha generado que se propongan dos definiciones: una con requisitos estrictos y la otra menos restrictiva.

thumb|left|200px|Darlingtonia californica no produce sus propias enzimas digestivas. La definición estricta requiere que una planta tenga adaptaciones morfológicas que atraigan a la presa mediante el aroma o señales visuales, la capture, la retenga (por ejemplo, las escamas cerosas de Brocchinia reducta o los pelos hacia abajo de Heliamphora que impiden la huida), digiera la presa muerta mediante enzimas producidas por la planta y absorba los productos de la digestión usando estructuras especializadas. La presencia de comensales también se encuentra como una poderosa evidencia de la larga historia evolutiva de las carnívoras.Los cinco criterios rígidos del síndrome carnívoro propuestos por Juniper et al. (1989) y Albert et al. (1992). Según esta definición, muchas del género HeliamphoraEstudios sobre la Heliamphora determinaron que algunas especies como H. nutans, H. heterodoxa, H. minor, y H. ionasi no producen sus propias enzimas digestivas (Jaffe et al., 1992). y Darlingtonia californicaHepburn et al. (1927) está referenciado en Ellison y Farnsworth (2005) como fuente autorizada en la aparente falta de enzimas proteolíticas de la Darlingtonia. Ellison y Farnsworth (2005) también notan que la Darlingtonia en realidad hace uso de "una red alimenticia de bacterias, protozoos, ácaros y larvas de moscas" para descomponer las presas capturadas (Naeem, 1988; Nielsen, 1990). no se incluirían en la lista de carnívoras porque se basan en bacterias simbióticas y otros organismos para producir enzimas proteolíticas.

La definición más abierta difiere principalmente en incluir plantas que no produzcan sus propias enzimas digestivas, sino que se basan en redes alimenticias internas o microbios para digerir sus presas, como Darlingtonia y algunas especies de Heliamphora. Tanto la definición estricta como la menos restrictiva, requiere adaptaciones o asignaciones de recursos que resulten en una atracción activa, captura, y/o digestión de la presa. Ambas requieren la absorción de los nutrientes digeridos. La definición más amplia estipula que la planta debe recibir algún beneficio del síndrome carnívoro. Es decir, la planta debe reflejar un incremento en su salud, debido a los nutrientes obtenidos por estas adaptaciones; como el aumento de la tasa de crecimiento, las posibilidades de supervivencia, una mayor producción de polen o de semillas.Los requerimientos de las "dos partes" fueron establecidos por Givnish et al. (1984).

Grados del hábito carnívoro thumb|right|Plumbago auriculata, mostrando los abundantes tricomas presentes en los sépalos. Una idea que prevalece es que lo carnívoro en plantas no es una dualidad blanco y negro, sino más bien un espectro desde las fotoautótrofas estrictamente no-carnívoras (una rosa, por ejemplo) hasta las plantas completamente carnívoras con mecanismos de captura activos como los de Dionaea o Aldrovanda. Las plantas que se encuentran entre las definiciones de estrictamente carnívoras/no-carnívoras pueden ser definidas como protocarnívoras.

Se cree que las plantas que desarrollaron hábitos protocarnívoros, normalmente residen en hábitats donde existe una deficiencia significante de nutrientes, pero no la deficiencia severa de nitrógeno y fósforo que se observa allí donde crecen las verdaderas plantas carnívoras.Spoomer (1999) presentó el argumento de que las plantas carnívoras pueden haber evolucionado de especies protocarnívoras cuando se enfrentan a una deficiencia de nutrientes, teniendo en cuenta la evidencia genética de varias líneas independientes de plantas que desarrollaron un hábito totalmente carnívoro (Juniper et al., 1989; Albert et al., 1992). La función del hábito protocarnívoro, sin embargo, no necesita estar directamente relacionada con la falta de acceso a los nutrientes. Algunas plantas protocarnívoras clásicas representan la evolución convergente en forma, pero no necesariamente en función. Plumbago, por ejemplo, posee tricomas glandulares en sus sépalos que estructuralmente se parecen a los tentáculos de Drosera y Drosophyllum.Schlauer, 1997 La función de los tentáculos de Plumbago es, sin embargo, disputada. Algunos sostienen que su función es ayudar a la polinización, adhiriendo las semillas a los visitantes polinizadores.Fahn y Werker, 1972 Otros señalan que en algunas especies (Plumbago auriculata), pequeños insectos trepadores han quedado atrapados en el mucílago de Plumbago, lo que apoya la conclusión de que estos tentáculos podrían haber evolucionado para rechazar insectos rastreros y favorecer a los polinizadores voladores para una mayor dispersión de semillas o tal vez para la protección contra insectos trepadores predadores.

Mecanismos de captura Existen paralelismos visibles entre los mecanismos de captura de las plantas carnívoras y las plantas protocarnívoras. Plumbago y otras especies con tricomas glandulares se asemejan a los pelos pegajosos de Drosera y Drosophyllum. Las trampas de caída de plantas protocarnívoras, como algunas especies de Heliamphora y Darlingtonia californica, son muy similares a aquellas de verdaderas plantas carnívoras, por lo que la única razón por la cual se las puede considerar protocarnívoras en lugar de carnívoras, es que ellas no producen sus propias enzimas digestivas. También existen bromeliáceas protocarnívoras que forman trampas de caída en una "urna" de roseta con hojas que se mantienen unidas firmemente. Hay también otras plantas que producen un mucílago pegajoso no necesariamente asociado con un tentáculo o tricoma glandular, sino que puede ser descrito más bien como una baba capaz de atrapar y matar insectos.

Trampas pegajosas thumb|right|Una trampa de pelos pegajosos de una protocarnívora bajo las flores de Stylidium productum. El Dr. George Spomer de la Universidad de Idaho descubrió la actividad y función de las protocarnívoras en muchas especies de plantas glandulares, incluidas Cerastium arvense, Gilia aggregat, Heuchera cylindrica, Mimulus lewisii, Penstemon attenuata, Penstemon diphyllus, Potentilla glandulosa var. intermedia, Ribes cerum, Rosa nutkana var. hispida, Rosa woodsia var. ultramontana, Solanum tuberosum, Stellaria americana, y Stellaria jamesiana. Esas especies dieron positivo en el test de actividad de la proteasa, aunque no está claro si la proteasa es producida por la planta o por microbios de la superficie. Otras dos especies evaluadas por el Dr. Spomer, Geranium viscossisimum y Potentilla arguta, mostraron actividad de la proteasa y fueron examinadas con proteínas de algas marcadas con 14C para la actividad de absorción de nutrientes. Estas dos últimas especies mostraron una capacidad de digerir y absorber la proteína marcada.Spomer, 1999

Otras plantas que se consideran como protocarnívoras tienen tricomas pegajosos sobre alguna superficie, como el escapo floral y las yemas de Stylidium y Plumbago,Rachmilevitz and Joel, 1976 las brácteas de Passiflora foetida, y las hojas de Roridula. Los tricomas de Stylidium, que aparecen debajo de la flor, se han adaptado para capturar y matar pequeños insectos desde que fueron descubiertas hace varios siglos, pero su objetivo sigue siendo ambiguo. En noviembre de 2006, el Dr. Douglas Darnowski publicó un artículo describiendo la digestión activa de proteínas cuando entran en contacto con un tricoma de una especie de Stylidium creciendo mediante una técnica de tejidos asépticos vegetales, demostrando que la planta, en lugar de los microbios de superficie, era la fuente de producción de la proteasa.Darnowski et al., 2006 Darnowski afirma en ese documento que dada esta evidencia, las especies de Stylidium son llamadas carnívoras correctamente, aunque con el fin de cumplir la definición estricta de carnívora que se requiere para demostrar que son capaces de absorber los nutrientes que provienen de la presa y que esta adaptación le da a las plantas algunas ventajas competitivas.

thumb|right|Una chinche asesina (Pameridea roridulae) en Roridula gorgonias, que obtiene nutrientes de su 'presa' a través de los excrementos de la chinche.