El trastorno de desarrollo, dentro del cual se incluyen los trastornos del espectro autista, es un concepto amplio que se refiere a cualquier limitación en el funcionamiento cognitivo o adaptativo que se inicia en la infancia y produce alteraciones de conducta en diversas áreas de la vida diaria, como el hogar o la escuela. Puede manifestarse como retraso del lenguaje, trastornos en el aprendizaje, en el razonamiento o en el juicio práctico, en la capacidad para solucionar problemas o una incapacidad para el razonamiento abstracto.

Dificultades de aprendizaje

Las dificultades que los niños encuentran en la escuela pueden deberse a diversas causas. Aun cuando la mayoría de las escuelas no están preparadas para tratar las dificultades de aprendizaje, en los últimos tiempos la neuropsicología ha recibido suficiente difusión pública para que en presencia de un niño con trastornos del aprendizaje se planteé el interrogante de si el problema se debe a una lesión o disfunción cerebral, u otras causas.Problemas de aprendizaje

El término “discapacidades del aprendizaje” deriva de una alocución pronunciada por Samuel A. Kirk en 1963 el cual destacó una descripción más precisa de los problemas escolares de los niños, pero exclusivamente niños con déficit sensitivo y retraso mental del grupo que definió como “discapacitados para el aprendizaje”.

La búsqueda de las causas de dificultades de aprendizaje condujo a una profusión de términos cuyo objetivo principal aparentemente consiste en diferenciar los niños con problemas de aprendizaje de los niños con retraso mental y lesiones encefálicas.

Incidencia de dificultades

La mayoría de las estimaciones de la cantidad de alumnos que requieren educación especial por dificultades de aprendizaje varían entre el 10 y el 15% de la población en edad escolar, aunque en realidad solo el 2% de estos niños reciben educación especial. Uno de los problemas que dificulta el cálculo de prevalencia es el hecho de que las dificultades de aprendizaje sean un trastorno que se manifiesta a lo largo del año escolar.

Si una persona muestra un retraso de dos años del progreso académico de acuerdo con el resultado de una prueba estándar se considera que existe una dificultad de aprendizaje.

La estimación y la utilización de las tasas de prevalencia se complican aún más por las discrepancias en los resultados académicos entre los niños que se forman en distintos sistemas escolares.

Tipos de dificultades de aprendizaje

Existen dificultades de aprendizaje que interfieren con la adquisición de habilidades relacionadas con el habla, la orientación espacial, las matemáticas y las relaciones sociales. Los problemas con la lectura (dislexia) y conducta (hiperactividad) son las causas de derivación más frecuentes. El Departamento de Salud Pública, Educación y Bienestar Social de los Estados Unidos enumera las 10 características asociadas con dificultades de aprendizaje citadas con mayor frecuencia por varios autores: a) Hiperactividad, b) Déficit Perceptivo Motores, c) Labilidad Emocional, d) Déficit de coordinación general, e) Trastornos de Atención, f) Impulsividad, g) Trastorno de la memoria y el pensamiento, g) Dificultades de Aprendizaje específicos, h) Trastornos del habla y audición y h) Signos neurológicos equívocos.

Dificultad para la lectura

La lectura es una conducta que depende de diversos procesos en el transcurso de varios estadios distintos. Por tanto, la interferencia con la adquisición de la capacidad de lectura puede ser consecuencia de distintas causas.

Tipos de lectura

Lectura grafémica: Lectura de palabras irregulares (no se pronuncias como se deletrean) o palabras que no existen en el idioma en que se lee. Memorización obligatoria. Lectura fonológica: Lectura que consiste en convertir una letra o un conjunto de letras en sonidos (fonemas) que orientan hacia el posible significado de la palabra.

Bradley y Bryant sugieren que las persas que comienzan a ejercitar la lectura utilizan el procedimiento fonológico y que, a medida que aumenta la capacidad de lectura, adquiere mayor importancia la lectura grafémica. La transición entre ambos métodos de lectura se produce entre los 6 y 10 años. Se cuenta con evidencias que indican que la lectura fonológica podría localizarse en el hemisferio izquierdo y la lectura grafémica en el derecho. Considerando las diferencias entre estos dos métodos de lectura debería existir como mínimo dos tipos distintos de dificultad para la lectura; además, estos dos tipos de trastornos pueden manifestarse a distintas edades.

Cabe señalar que estos tipos de déficit de ninguna manera son los únicos detectables en personas con dificultades para la lectura:

Déficit de la Memoria Auditiva a Corto Plazo: No comprenden correctamente el sentido del material escrito debido al olvido de palabras y las frases a medida que las leen. Déficit de la Memoria Auditiva a Largo Plazo: No comprenden el sentido de las palabras pese a poder decodificarlas correctamente debido a que poseen una escasa información acerca del significado de los vocablos.

Papel de la detección sensorial durante la lectura

Bradley y Bryant piensan que la falta de sensibilidad inicial a la rima y la aliteración es la causa de una dificultad para la lectura en el futuro, dado que si los niños con problemas iniciales para la categorización de los sonidos reciben un entrenamiento especial para mejorar la rima y la aliteración, los déficit de la lectura en una fase posterior son mucho menos significativos. En resumen, según Bradley y Bryant, una de las causas de dificultad para la lectura es un déficit básico de la percepción fonológica, o percepción del sonido.

Una disminución en la capacidad que tienen los lactantes en detectar diferencias entre todos los sonidos del habla conocidos antes de detectar solo los relacionados con su lenguaje, podría conducir a trastornos del lenguaje. Tallal y col. evaluaron las habilidades de detección sensorial de niños con dificultades de aprendizaje y observaron que estos niños tienen menos capacidad de detectar estímulos sensitivos que se producen en sucesión rápida. Cuando se utilizan como estímulos los sonidos consonante-vocales, las personas con discapacidad para el lenguaje tienen dificultades para diferenciar una consonante de la otra, pero no para identificar las vocales. Estas personas tampoco tienen dificultades para identificar los sonidos consonante vocal si se prolonga el periodo de transición. Se sugiere que la capacidad para establecer estas discriminaciones sensitivas rápidas se localiza en el hemisferio izquierdo. También se sugiere que la corrección de los trastornos del lenguaje debe focalizarse en un entrenamiento centrado en la discriminación en lugar de un entrenamiento más generalizado con habilidades del lenguaje.

Análisis de los déficits correlacionados

Las personas con dislexia presentan distintas constelaciones de síntomas y existen amplias variaciones individuales. El hecho de que los trastornos del lenguaje se relacionen con un espectro tan amplio de manifestaciones se debe a que el lenguaje desempeña un papel esencial en el manejo de nuestros procesos mentales en un nivel superior y, en consecuencia, afecta a muchos tipos de conducta. En personas disléxicas se observaron dificultades para separar estímulos sensitivos de cualquier tipo y déficit de la generación de movimientos. Hari y Renvall efectuaron una revisión de numerosos déficits sensitivos y motores asociados con la dislexia y sugieren que el problema principal consiste en un “desvío lento de atención”. Dicho de otro modo, cuando las personas disléxicas centran la atención en algo les cuesta desviarla hacia otro objetivo y viceversa. Este déficit se generaría en las áreas de asociación del lóbulo parietal, las cuales reciben impulsos de todos los sistemas sensitivos para luego desencadenar los movimientos.

Teoría magnocelular

Esta teoría sostiene que los trastornos de la lectura derivan de problemas en la porción magnocelular del sistema visual, el cual, en condiciones normales responde a estímulos que cambian rápidamente. Sin embargo esta teoría no es ampliamente aceptada y es sujeta a muchas y variadas discusiones.

Evaluación neuropsicológica

Los enfoques neuropsicólogos para evaluar la dislexia, en general, se basan en las siguientes presunciones:

la dificultad puede afectar solo a una o pocas esferas del rendimiento, una prueba neuropsicológica puede detectar una habilidad específica o la ausencia de ella, si un método o una estrategia de instrucción es infructuoso, otro podría ser eficaz, los resultados de la prueba neuropsicológica deberían sugerir una estrategia posible destinada a corregirá la discapacidad del aprendizaje.

Las pruebas neuropsicológicas evalúan el rendimiento en un amplio espectro de tareas y aportan información de retroalimentación hacia todas las esferas de la función encefálica. Ayudan a ver la magnitud del problema por la variedad de síntomas asociados con el problema principal, además ayudan a diferenciar a los niños con discapacidad primaria para la lectura de los que tiene problemas emocionales y sociales.

Numerosos estudios se han centrado en la medición del CI en niños con dificultades de aprendizaje. Rugel vio que el grupo de disléxicos tenían puntuaciones bajas para cuatro subpruebas: aritmética, codificación, información y espectro de dígitos (ACID). En los niños con dislexia, el CI total generalmente es 7 puntos menor que el medido en niños de control. Pero el CI promedio se aproxima a 100. Se observa que los niños mayores de 8 años presentan el perfil ACID, mientras que los niños menores de esta edad no. Este hallazgo sugiere que los déficits de ACID en los niños mayores de 8 años y adultos se deben a la dislexia.

Dificultades de aprendizaje no relacionadas con el lenguaje Hiperactividad

Es denominado como TDA o TDAH. El síndrome del niño hiperactivo afecta la conducta del niño en la escuela y produce problemas en todos los ámbitos de la vida escolar. Los niños con este síndrome, pueden presentar además otra dificultad de aprendizaje. Es el problema de conducta más habitual en los niños.

El DSM-IV define los siguientes criterios diagnósticos:

Hiperactividad general excesiva o inquietud motora en relación con edad del niño. Dificultades para mantener la atención que se manifiestan con la incapacidad para completar una tarea o por un enfoque desorganizado de las tareas. Conducta impulsiva. Duración de los síntomas por un año.

Algunas causas de hiperactividad son: daño encefálico, encefalitis, factores genéticos, factores alimentarios, concentración elevada de plomo y diversos factores relacionados con el entorno familiar y escolar.

Parálisis cerebral

Trastorno de la función motora debido a traumatismo craneoencefálico durante el desarrollo fetal o el parto. No es fácil definir este trastorno debido a: 1) síntomas motores adoptan formas diversas, 2) varios tipos de alteraciones cognitivas asociadas, 3) causas diversas. Por esto, este término define a un grupo de personas que padecen una dificultad variable secundaria a trastornos motores causados por alteraciones encefálicas no progresivas. La causa subyacente es una lesión encefálica y, en consecuencia, la parálisis cerebral es irreversible. William Little descubrió que las alteraciones motoras de algunos niños se debían a anomalías del parto, trabajo de parto difícil, parto prematuro o asfixia perinatal. Destacó el carácter permanente de los déficits motores y trastornos cognitivos asociados, efectos sobre la personalidad y epilepsia. Casi un 50% de los casos de parálisis cerebral se deben a un traumatismo durante el parto o durante el desarrollo embrionario, un 9% son secundarios a cuadros convulsivos y un 8% se relacionan con la prematuridad. También puede ser relacionado con la capacidad materna.

Hidrocefalia