María Luz Jiménez Ormeño (Santiago de Chile, 18 de diciembre de 1934) es una actriz chilena.

También se ha desempeñado como directora de teatro y profesora de actuación.Archivo Museo de La Memoria: Luz Jiménez Ha desarrollado una carrera que se ha extendido por 63 años y que la han convertido en actriz de numerosas obras y telenovelas de trascendencia nacional e internacional.

Inició su carrera en el Teatro Experimental de la Universidad de Chile en 1955 y luego en Escuela de Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, recibiendo el reconocimiento internacional por su interpretación en la obra de teatro Tres Marías y Una Rosa de 1979,Vuelve Tres Marías y una Rosa, clásico teatral de los 70 continuando durante la década de 1980 en montajes del Teatro Ictus y Teatro UC.

En televisión, fue una de las actrices fundadoras de la naciente industria de las telenovelas a color en Televisión Nacional de Chile (TVN), conocida posteriormente como Área Dramática, con la telenovela de época, Villa Los Aromos, dirigida por Claudio Guzmán. Colaboró estrechamente con la productora Sonia Fuchs, logrando un diverso registro interpretativo con La represa, Marta a las ocho, Mi nombre es Lara, Teresa de los Andes, hasta interpretar a su único papel protagonista, la célebre e icónica Kiki Blanche en Bellas y audaces de 1988.

Entre 1995 y 2005 se integró a la compañía de actores de televisión del director Vicente Sabatini, y fue una de las actrices de reparto más destacadas de la corriente televisiva conocida como la época de oro de las teleseries de Televisión Nacional, con importantes éxitos como Oro verde (1997), La fiera (1999), Romané (2000), Pampa Ilusión (2001), El circo de las Montini (2002), Puertas adentro (2003), Los Pincheira (2004), Los Capo (2005), Corazón de María (2007), entre otras.Luz Jiménez: Una actriz de corazón Jiménez fue considerada por sus notables interpretaciones en Huaiquimán y Tolosa de 2007-2008, Cárcel de mujeres de 2007, Los archivos del cardenal de 2011 y Zamudio de 2015.

Se abrió paso en el cine como actriz secundaria en películas de éxito como el drama Nemesio de 1985, El ciclista del San Cristóbal de 1989, El tesoro de los caracoles de 2003, Azul y blanco de 2004, hasta lograr el éxito mundial con La vida de los peces de 2010, filme ganador de un Premio Goya a la Mejor película extranjera de Habla Hispana, y Gloria de 2013, película ganadora de un Premio Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

Fue parte de la formación de actores y actrices de gran renombre nacional. De este mismo modo, dictó clases de actuación en la Academia Club de Teatro de Fernando González y fue directora del departamento de teatro de la Universidad de los Andes. En 2011 fue galardonada con un Premio APES a la trayectoria artística por el aporte en las artes y la cultura en Chile.APES entrega sus premios a la trayectoria artísticas de 2011 y 2012 En 2015 fue reconocida con el galardón a la trayectoria en primera edición del Festival de Cine de La Serena. En 2018 recibió un homenaje por el Sindicato de Actores de Chile a su trayectoria. En 2022 recibió el Premio Caleuche a la Trayectoria. Fue elegida entre las 100 líderes mayores 2022 por la Pontificia Universidad Católica de Chile.Luz Jiménez Ormeño - 100 Lideres Mayores En octubre de 2023 recibió el Premio a la Trayectoria Artística por el Festival Internacional Santiago a Mil (FITAM).Luz Jiménez recibe Premio a la Trayectoria en FITAM

Carrera actoral Inicios Sus estudios de actuación los realizó entre 1957 y 1958 en la Escuela de Teatro Experimental de la Universidad de Chile (TEUCH), bajo la maestría de Bélgica Castro y Joan Jara. En su estadía en la casa de Bello, el recién egresado, Alejandro Sieveking, la convocó para actuar en El fin de febrero (1958).Cuatro historias que hablan del legado y personalidad de Alejandro SievekingCritica de arte - Universidad de Chile En 1959, la compañía de teatro francés Comédie-Française, convocó a Víctor Jara, Grimanesa Jiménez, Lucho Barahona y Luz Jiménez para integrarse a una obra francesa. Al año siguiente, participó en obras como Noche para Saltimbanqui (1960), de Enrique Noisvander y Enrique Durán. Sin embargo, Jiménez interrumpió su formación para viajar en barco a Francia para reencontrarse con un antiguo amor. Al regreso a su país, optó por formar su propia familia. «Abandoné el teatro por un amor, de pronto me casé y luego tuve a mis cuatro hijas», declaró Jiménez.

En inicios de la década de 1970, trabajó como secretaria de la Vicerrectoría Económica de la Pontificia Universidad Católica de Chile a cargo de Domingo Santa María Santa Cruz, en el período de los Chicago Boys en plena dictadura militar en Chile. Luego, conoció a Sonia Fuchs, quien impulsó a terminar sus estudios teatrales, ingresando a sus 39 años, bajo vía administrativa a la Escuela de Artes de la Comunicación (E.A.C), de la misma casa de estudios, dirigida por Eugenio Dittborn Pinto, egresando en 1979.Escuela de Teatro resultó ganadora de VRI no profesional 2015 Jiménez ejerció clases de ayudantía académica al interior de la universidad, junto a Rodolfo Bravo. También participó en la creación e investigación artística de obras teatrales.

Participó activamente en diversas compañías de teatro independientes y universitarias, en obras como La princesa Panchita de Jaime Silva en 1970, El burlador de Sevilla y convidado de piedra de Tirso de Molina en 1976,El Burlador de Sevilla y Convidado de piedra. Dirección de Ramón Núñez. Teatro UC Ocúpate de Amelia en 1977 y ¿Cuántos años tiene un día? en 1978, de la compañía Ictus.

1979-1990 Obra icónica en Dictadura y gira mundial No obstante, su consagración se debió al montaje de 1979, en la obra Tres Marías y Una Rosa,Tres Marías y una Rosa en Universidad de Chile de David Benavente, dirigida por Raúl Osorio y protagonizada por Jiménez junto a Myriam Palacios, Soledad Alonso y Loreto Valenzuela. Fue creada por Benavente y el Taller de Investigación Teatral (T.I.T.) en Teatro El Ángel de Santiago.El teatro chileno durante la dictadura - Víctor Jara El éxito de la obra la llevó a realizar una gira mundial durante tres años por Estados Unidos, Canadá, Venezuela, Inglaterra, Alemania y Francia.Gira Internacional de Tres Marías y Una Rosa La obra constituyó un hito en la historia del teatro chileno durante el periodo de la dictadura militar (1973-1990), dado que aborda la temática de la cesantía de las poblaciones de la época y el machismo desde el punto de vista de cuatro mujeres pobladoras que tratan de superar la pobreza realizando trabajos de arpillera en un taller impartido por la Vicaría de la Solidaridad.

Con respecto a la obra y a la interpretación de Luz Jiménez:

En 1980, protagonizó un monólogo, basado en la historia testimonial de Ema Rubilar, en la Vicaría de la Solidaridad. Ante esto, Jiménez declaró: «Era un ambiente de gran acogida el que se vivía allí, de gran cariño unas por otras, de escucharse, de mirarse, de ayudarse».Los verdaderos archivos del cardenal

Colaboración con Sonia Fuchs y Teatro UC

Luego del éxito de Tres Marías y una Rosa, los planes de Jiménez cambiaron después de que la productora Sonia Fuchs, a quien conocía desde la escuela EAC, la incluyó en el reparto de la primera telenovela a color de Televisión Nacional de Chile, Villa Los Aromos (1981).Villa Los Aromos, la primera teleserie de TVN Jiménez tuvo su primera oportunidad con el personaje de Raquel, dirigida por Claudio Guzmán.Villa Los Aromos de TVN Después de esta oportunidad, continuó colaborando en todas las telenovelas producidas por Fuchs como una de las figuras estables de su repertorio, dando inicio al área dramática de Televisión Nacional. Sus primeros trabajos en la televisión concluyeron en pequeños roles y partes del reparto secundario, poco a poco comenzó a aparecer en roles importantes.

Jiménez apareció en dos telenovelas dirigidas por Herval Rossano, La gran mentira (1982) y El juego de la vida (1983). Ambas telenovelas dirigidas por Rossano, elevaron la calidad artística e imagen, similar a las telenovelas en las que trabajó el director en la Rede Globo. Al año siguiente, actuó en La Represa, dirigida por Ricardo Vicuña, junto a Malú Gatica y Alfredo Castro. La telenovela recibió el apoyo de la audiencia. Más tarde, formó parte de La torre 10 (1984), dirigida por Vicente Sabatini, quien hace su debut como director de telenovelas. Posteriormente, obtiene un papel estelar en Marta a las ocho (1985), junto a Sonia Viveros y Lucy Salgado, encarnando a Amneris, mujer que se caracteriza por su tono de voz suave, elegancia y gustos por la música ópera. El resultado fue excelente. No sólo satisfizo al público, sino también a Televisión Nacional.

En los años siguientes, actuó en los melodramas Morir de amor (1985), La dama del balcón (1986), La Villa (1986) y en la miniserie La Quintrala. En 1987 aparece en Mi nombre es Lara, donde interpretaba a Lucrecia Ferrer una sobria y elegante escritora de novelas que se enamoraba de un ejecutivo, interpretado por Eduardo Barril.

Paralelamente colaboró con Fuchs, mientras esta producía obras para el Teatro UC. En 1983, es dirigida por Augusto Góngora en la obra Fidelia y Colombina, junto a Marés González, Myriam Palacios y Tennyson Ferrada. En 1984, es dirigida por Rodolfo Bravo en la obra El pájaro azul, junto a Alfredo Castro. En 1985, es dirigida por Héctor Noguera en la obra Doña Ramona, junto a Gloria Münchmeyer y María Cánepa.Doña Ramona - Teatro UC Esta última fue un rotundo éxito y Jiménez recibió muy buenas críticas a su actuación encarnando a la señora Lautier.Cartelera 1985 - Análisis: revista patrocinada por la Academia de Humanismo Cristiano

En 1987 es convocada por el director alemán Peter Lilienthal para participar en El ciclista del San Cristóbal, cinta chileno-alemana de Antonio Skármeta."El ciclista del San Cristóbal": La película inspirada en novela de Skármeta que retrata la realidad chilena de los años 80 En el filme, interpreta el rol de la madre enferma del protagonista, la cual es fundamental para el desarrollo de la película. La cinta se estrenó el 6 de marzo de 1989 en la televisión pública alemana ZDF.

Su gran oportunidad llegó en 1988, cuando Fuchs le ofreció su primer personaje protagónico en televisión, interpretando a Kiki Blanche, una exvedette de la revista Bim bam bum, dueña de una exclusiva peluquería de Santiago en la comedia Bellas y audaces (1988), una adaptación de la telenovela brasileña Locomotivas (1977), de Cassiano Gabus Mendes. La actriz compartió créditos con actrices como Sonia Viveros, Silvia Piñeiro, Ana María Gazmuri y la cantante Nydia Caro.Especial Bellas y Audaces El director Ricardo Vicuña declaró: «Probamos muchas figuras y apostamos por ella. Por su carisma y gran dulzura. No era un papel fácil y ella lo hizo muy bien».Elección para el papel de Kiki Blanche Mientras que el guionista Jorge Marchant declaró: «Tenía un físico, una actitud, modo ser y un lenguaje que no calzaba con la imagen vulgar que uno esperaría de una vedette. Era un personaje muy contenido. Pero fue capaz, con todo su talento, de convertirse en todo lo que esta podía dar en el personaje». Su figura se transformó en «Icono gay» e «Icono pop» de las fiestas kitsch de las nuevas generaciones. En el mismo año, coprotagonizó Las dos caras del amor (1988), dirigida por Sabatini, junto a Piñeiro y Claudio Reyes. En la telenovela hizo el papel de Luchita, una humilde empleada doméstica que termina siendo hija del patrón de la hacienda.