miniaturadeimagen|250px|Escudo oficial de la ciudad (1891). La ciudad de La Plata es la capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina
Origen de la ciudad thumb|Dardo Rocha, el fundador de la ciudad. Causas El fracaso del alzamiento porteño de 1880, motivado por el recurrente enfrentamiento en el que se hallaba la Provincia de Buenos Aires con la Nación por el control de la Ciudad de Buenos Aires (entonces capital tanto del Estado Provincial como del Nacional), concluyó en la federalización de la ciudad, y por ende, el fin de ésta como capital de la provincia homónima. Dardo Rocha, investido gobernador de la Provincia tras la revuelta, se vio entonces ante la necesidad de instalar su gobierno y administración en otra ciudad.'Una comisión compuesta por Eduardo Wilde, José María Ramos Mejía y los ingenieros Francisco Lavalle y Guillermo White, se encargaría junto a Dardo Rocha de inquirir diversas localidades (entre éstas Barracas al Sur, Belgrano, Flores, Campana, Chascomús, Dolores, Lomas de Zamora, Mercedes, Moreno, Olivos, Quilmes, San Fernando, San Isidro, San Nicolás, Zárate y Ensenada) teniendo en cuenta parámetros relativos a la: Conveniencia para la administración de la provincia. Calidad de los terrenos en que deba levantarse la nueva ciudad para la edificación y de los circunvecinos para la agricultura, con el propósito de construir obras indispensables a la higiene y comodidad de un futuro gran centro de población (contemplándose a dicho fin la accesibilidad a fuentes de agua potables suficientes para sustentarlo). Facilidad de comunicar con la capital de la Nación, el interior de la Provincia, otras provincias y el exterior.
Con el objeto de optar por una de ellas para la instalación de la capital de la Provincia. Es así como se concluye que las localidades que reúnen mayor número de las condiciones indicadas para el establecimiento de un gran centro de población son Campana, Ensenada y Zárate, en primer término, y subsidiariamente Quilmes, Olivos y San Fernando, o bien, aquellas asentadas sobre la línea del Ferrocarril del Oeste, desde Moreno hasta Mercedes
Elección del área A la sazón, luego de rechazar las opciones alternativas, Dardo Rocha se inclinó por Ensenada, contigua al Río de La Plata y conectada con Buenos Aires a través del Ferrocarril Buenos Aires a Ensenada. El 14 de marzo de 1882 anuncia la capitalización de este municipio (partido de Ensenada).
No obstante, la decisión no contemplaba instalar el gobierno y la administración en la costera Ensenada, sino que se proyectaba el emplazamiento de una nueva ciudad 10 kilómetros tierra adentro en las Lomas de Ensenada. Estos terrenos, poblados por montes, lomas y bañados, recorridos de suroeste a noreste —hasta desaguar en el cercano Río de la Plata— por el Arroyo del Gato (hoy entubado); constituían parte de las propiedades de Martín Iraola, hallándose adyacentes al pueblo de Tolosa (fundado en 1871, y en aquel entonces, habitado por 7000 personas). Para el diseño de la urbe, convocó al Ingeniero Pedro Benoit que trazó los planos de la futura capital de la provincia.
thumb|La estructura levantada en la plaza durante la Fundación llevaba grabadas leyendas de vívido contenido ideológico, tales como: «Paz y Libertad»; «Orden y Progreso»; «Vías de Comunicación y Vida Municipal»; «Educación Común y Sufragio Libre»; «No Basta Odiar la Tiranía, Es Necesario Amar la Libertad».
Fundación y voces opositoras Fundar una ciudad desde sus cimientos constituía un desafío ambicioso, no solo para los ingenieros y arquitectos que erigirían una ciudad novedosa y fastuosa en comparación con las demás ciudades que se asentaban a lo largo de la República, sino, especialmente, en virtud de que aquello que se levantaba se ungía representante del progreso de la Nación. «La Plata», tal se decidió denominarla, no habría de relegarse, en la mente de su creador, a ser capital de una provincia. Su nombre argentífero remitía a la Nación, y por ende, su lugar a ocupar era ser la cabeza de la República. Así la contempló hasta su ruina el proyecto político de Dardo Rocha, el cual postulaba consumarse en el acceso a la presidencia de 1886, finalmente malogrado en la disputa con Juárez Celman.
En medio de la incomprensión de sus contemporáneos, de la furibunda crítica de los diarios porteños y de políticos de la talla de Domingo Sarmiento que rivalizaban con Dardo Rocha, éste decreta el 10 de noviembre de 1882 que la fundación de la ciudad se produjera el día 19 del mismo mes y año. Finalmente, en el día establecido para la fundación, en presencia del Gobernador Dardo Rocha y el Ministro Victorino de la Plaza en representación del Presidente Julio A. Roca, se coloca la Piedra Fundamental en una urna enterrada en el centro geográfico de la ciudad (hoy en día, Plaza Moreno). En ese acto, Dardo Rocha pronunció las siguientes palabras: «Hemos dado a la nueva capital el nombre del río magnífico que la baña, y depositamos bajo esta piedra, esperando que aquí queden sepultadas para siempre, las rivalidades, los odios, los rencores, y todas las pasiones que han retardado por tanto tiempo la prosperidad de nuestro país». miniaturadeimagen|Construcción avanzada del Palacio de Justicia, ya en 1885.
Trazado y construcción Desde fines de 1882, los primeros habitantes, legiones de albañiles italianos, comenzaron a ocuparse de las obras fundacionales. En junio de 1883 se empieza a construir el Palacio Municipal de La Plata. Un año más tarde, en 1884, los poderes públicos de la Provincia son instalados definitivamente; impulsando la llegada masiva de empleados públicos entonando un singular cántico que resumía sus particulares expectativas sobre la vida en la naciente ciudad y el más generalizado optimismo dispendioso de la época:
miniaturadeimagen|Edificio de la Dirección de Escuelas, actualmente Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires. Habiendo comenzado su construcción en 1882, el 14 de septiembre de 1884 se inauguró oficialmente el Hipódromo de La Plata ante una asistencia de 4.000 personas. En dicha jornada se disputaron el Premio Inauguración y el Gran Premio Ciudad de La Plata.
Mientras la población se instalaba rápidamente gracias a un permiso municipal para la construcción de casillas de madera prefabricadas durante un plazo de una cierta cantidad de años; avanzaban rápidamente las obras de los principales edificios públicos, que estaban terminados en menos de cinco años. La Casa de Gobierno, los Palacios Municipal, de Justicia y de la Legislatura, el Banco de la Provincia y el Hipotecario de la Provincia, la Residencia del Gobernador y algunos Ministerios fueron las primeras grandes construcciones habilitadas en la ciudad entre 1885 y 1886. Al mismo tiempo, avanzaba el adoquinado de las calles principales con granito de Tandil.
Poblamiento y primeros servicios miniaturadeimagen|Teatro Argentino, edificio original de 1890 que se incendiaría en 1977. Entre 25 y 29 de marzo de 1884 se llevó a cabo el primer censo de la ciudad. Este censo determinó que en la ciudad habitaban 10.407 personas (8779 varones y 1628 mujeres), siendo solo 1.278 argentinos y el resto extranjeros, provenientes mayormente de Italia, España, Francia, Portugal, Austria e Inglaterra.
En abril de 1886 se declaró instalado el alumbrado eléctrico en la ciudad, con lo cual La Plata fue la primera ciudad de América del Sur con este servicio. El servicio era provisto en aquel entonces por la Brush Electric Company. miniaturadeimagen|Cuartel central de policía, actualmente Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires A tan solo cinco años de haberse fundado la ciudad, se fundó el Club de Gimnasia y Esgrima La Plata. Fundado el 3 de junio de 1887, comenzó sus actividades deportivas con los dos deportes que forman su nombre; la gimnasia y la esgrima.
El 20 y 24 de agosto de 1887 fueron inaugurados los servicios de telegrafía y telefonía de la ciudad. Las líneas telefónicas habilitadas posibilitaban las comunicaciones con las ciudades de Buenos Aires y Ensenada.
En 1887 también se inició la construcción del viejo Teatro Argentino a cargo del arquitecto italiano Leopoldo Rocchi. Su construcción demandó 5 años, aunque se inauguró en 19 de noviembre de 1890 con la obra Otello de Giuseppe Verdi.
La ciudad fue premiada en la Exposición Universal de París en 1889, evento en el cual a la nueva urbe se la premia con dos medallas doradas en las categorías «Ciudad del Futuro» y «Mejor realización construida».
Crisis de 1890
miniaturadeimagen|El Museo de La Plata (1889) dio prestigio a la ciudad en un momento de estancamiento. En 1890, la burbuja financiera que había alimentado el progreso argentino durante la última década, estalló súbitamente, llevándose consigo al Presidente Juárez Celman, que debió renunciar con el estallido de una Revolución.
La construcción de la ciudad de La Plata, sus grandes edificios y sus primeras casas, comercios y grandes residencias había sido posible en gran medida por esta fuerte especulación financiera y endeudamiento, con lo cual la crisis impactó en la ciudad muy fuertemente. Si el censo de 1890 había arrojado una población de ya 65.610 habitantes, cinco años después los habitantes habían disminuido a 60.991.“De la ciudad ideal a la ciudad real”. Historia urbana de La Plata.
Personajes de importancia como el gobernador D'Amico y el empresario Rocchi (dueño del Teatro Argentino) entraron en quiebra y sus propiedades entraron en remate. Mientras, caían en bancarrota importantes entidades financieras que apoyaban con créditos la construcción de viviendas en La Plata, tales como el Constructor de La Plata e Hipotecario Provincial.
Grandes obras quedaron sin uso, como el Puerto de La Plata recién terminado, que pasó los siguientes años con muy poca actividad. Según viajeros de la época, la ciudad era vista como una «ciudad muerta», «necrópolis», o «esqueleto de ciudad». Apenas obras encaradas por la Sociedad de Beneficencia, como el Asilo de La Plata (año 1892) y la inauguración del Museo de La Plata en 1889, fueron oasis de progreso en una década difícil para la ciudad.
Mientras tanto, la ciudad de Buenos Aires no detenía un crecimiento exponencial que comenzó en 1880 con la inmigración europea masiva, y que ya a las pocas décadas la colocaba varios miles de habitantes por arriba de cualquier otra ciudad argentina. Las intenciones de contrapesar a la Capital Nacional con otras ciudades de importancia comenzaban a fracasar irreversiblemente.
Universidad y reactivación miniaturadeimagen|La Universidad Nacional de La Plata (1905) ayudó a revivir a una ciudad paralizada e inconclusa. Recién en 1897, comenzaba a funcionar muy precariamente la Universidad Provincial de La Plata, otro proyecto paralizado por la crisis de 1890. El proyecto educativo pretendía revivir a una ciudad paralizada, e incluso el Rectorado de la Universidad fue instalado en el edificio abandonado del Banco Hipotecario de la Provincia. Preocupado por el estancamiento de una institución que no lograba ganar prestigio, en 1905 el doctor Joaquín Víctor González logró elevarla a categoría de Universidad Nacional de La Plata. El 4 de agosto de ese mismo año, se fundó el Club Estudiantes de La Plata.
En esos años, se construye el Colegio Nacional de La Plata, con un Laboratorio de Física, amplios jardines, Gimnasio y piscina. Este complejo destinado a formar científicamente una elite dirigente a partir de una educación tutorial iniciada a una temprana edad, y prolongada en las restantes instituciones de la educación superior, convirtió a La Plata en la “ciudad universitaria” del país, y más aún por la clara orientación del proyecto académico-urbanístico implementado, en lo que fue visto como “la Oxford argentina”.
miniaturadeimagen|La segunda Estación La Plata (1906) mostró el nuevo crecimiento urbano.