El periodismo infográfico es una rama del periodismo que otorga preeminencia a la transmisión de información mediante recursos visuales, como fotografías, dibujos, diagramas, esquemas y mapas.

Este tipo de periodismo emplea el color como un elemento fundamental para facilitar la comprensión de los datos y la representación de escenas o procesos. En ciertos casos —como en los mapas temáticos o infografías de alta complejidad—, el uso del color resulta esencial para distinguir y jerarquizar la información presentada.

Teoría de la ilustración periodística En una página de periódico se combinan tres elementos: imágenes, textos y gráficos informativos o infografías. Desde hace algunos años, la infografía trata de explicar a través de gráficos e imágenes formas complejas con una inquietud en fase creciente. Las infografías así denominadas presentan una gran coincidencia con la clásica modelización gráfica - representaciones mecánicas o esquemáticas - que desde el aproximadamente viene usándose frecuentemente en Ciencia e Ingeniería. Un buen ejemplo de esto se encuentra en la archiconocida obra gráfica de Leonardo de Vinci, que se menciona más adelante.

El periodismo, desde hace siglos, ha desarrollado una inquietud por explicar la información de forma visual, pero las limitaciones técnicas impedían este tipo de prácticas, que únicamente recogían planos y mapas. El gráfico explicativo es muy reciente. Se inició en la década de los setenta y ochenta, pero vivió un auténtico boom en los noventa, con la revolución informática. No obstante, en sus inicios presentaba una estética similar al cómic, aunque manteniendo su carácter explicativo.La infografía permite explicar información compleja, muy complicada de mostrar a través del texto escrito. Los diarios pronto descubrieron que los gráficos simplificaban mucho su labor. La infografía ha logrado hacerse un hueco importante en las redacciones, con un prestigio a la altura del resto de géneros periodísticos. No en vano, se trata de un género periodístico de carácter paralingüístico, es decir, posee dos vertientes: una parte lingüística, y otra visual, que acompaña a la explicación en el texto. Además, responde a las 6W al tiempo que se caracteriza por un mensaje informativo, más claro, más concreto y más eficaz. Es capaz de explicar todos los aspectos de la información, igual o mejor que un texto literario.

No obstante, al margen de los gráficos con capacidad informativa plena (aquellos que responden a las 6W) hay otros que aportan información o aclaran datos concretos de ésta. Son los gráficos de información parcial. Las primeras infografías plenas aparecen en los tratados médicos.

Con el ‘infográfico perfecto’, los expertos en esta materia denominan a aquel gráfico que presenta capacidad para explicar todos los elementos de la información sin recurrir a un texto de apoyo. Cabe tener en cuenta que la calidad en una infografía no se mide tanto por los gráficos, sino por la ayuda que presta para entender una información. De hecho, prevalece la funcionalidad sobre la estética de los recursos visuales. Jamás se puede prescindir de datos por realizar gráficos ‘bonitos’.

Existen dos diferencias entre la infografía y la ilustración, marcadas fundamentalmente por la estética y la transmisión de opinión. La utilización de elementos icónicos, la ilustración, no tiene capacidad informativa, sí interpretativa. Las imágenes del gráfico deben ser rigurosas e informativas, siempre unívocas (la información neutral). Es accesorio introducir un elemento visual ilustrativo solo por el valor estético.

Historia La comunicación visual nació mucho antes que la textual. Los hombres prehistóricos ya realizaban dibujos explicativos para enseñar a sus hijos los animales y las técnicas de caza, cuando todavía no contaban con un alfabeto escrito. Esto refleja la ansiedad del ser humano por explicar la realidad a través de las imágenes, mucho antes incluso que el propio hablar.

La técnica de representación gráfica próxima a la infografía es la cartografía. De hecho, podemos encontrar mapas en tiempos remotos de la historia. Así, al final de la Edad Antigua ya existían mapas que proyectaban el mundo a través de la longitud y latitud.

Edad Media Durante la Edad Media se visualiza la información con elementos importantes: Un libro manuscrito con muchísimas ilustraciones (muy pocas páginas sin texto) para explicar mediante imágenes el contenido del mismo a los analfabetos. Comienzan a aparecer formas primitivas de abstracción de los datos, muy lejos todavía de los gráficos estadísticos, pero próximos a los primeros organigramas o relacionales. Los mapas cartográficos del son extraordinariamente fiables, debido al dominio de las técnicas de representación existentes hasta entonces y a la introducción de muchísima información en un espacio reducido. No obstante, sólo se limita a mostrar, no a explicar estos datos.

Renacimiento El Renacimiento supone un auténtico hito en la transmisión de la información gracias a la perfección de Leonardo da Vinci. El genio italiano realizó esquemas, dibujos e ilustraciones para que el lector de sus códices pudiera entender más allá del texto: primeros gráficos informativos, utilización de textos, secuencias, esquemas. En sus trabajos hay mucho más que belleza estética, sino que son muy didácticos. La visualización de la información occidental en la actualidad es heredera de las fórmulas empleadas por Da Vinci.

La imprenta En este tiempo nace también la imprenta (característica técnica más importante del periodo), que no sólo imprime textos; también ilustraciones. Por tanto, continúa la tradición expresada en los libros medievales, donde no sólo contenían textos para ser leídos sino también imágenes para ser vistas. Esta tendencia continuará en la Ilustración, que trata de mostrar el saber a través de estas.

Los periódicos Los diarios, en cambio, nacen sin imágenes, al contrario de los libros porque eran únicamente accesibles para las elites, quienes hacían gala de una cierta aversión a las imágenes por su supuesto carácter vulgar. Esta creencia, fruto del bagaje cultural, explica por qué la introducción de imágenes en los periódicos tardó mucho en cuajar. Hasta 1740 no aparecerá ningún mapa en prensa. William Playfair (1759-1823) mostró por primera vez la información estadística a través de gráficos, es decir, representó visualmente información numérica abstracta (diagrama de barras y el gráfico de tarta, este último años más tarde).

Los mapas A partir de aquí, los mapas irán apareciendo con cuentagotas en los diarios, pero se irán extendiendo con mayor intensidad con el paso de los años (el mapa es el primer elemento gráfico que se incluye en la prensa, al igual que es el primer elemento visual que surge). En 1806, The Times, el primer periódico de masas para la elite publicó el primer gráfico explicativo (gráfico que explica lo que ocurre, en este caso como se desarrolló un asesinato de forma cronológica. Poco a poco irán introduciéndose más.

Los mapas del tiempo son los gráficos por excelencia de los periódicos. Los inicios de la prensa, extraordinariamente pegada al texto, van desvaneciéndose. Las imágenes e ilustraciones son cada vez más corriente e incluso determinada prensa de masas (Pulitzer y Hearst) hacen gala de ellas. Son populares, sobre todo en EE. UU. y destacan por encima de todo los planos y mapas, a finales del .

En la I Guerra Mundial se hizo un gran uso de los mapas, aunque las fotos fueron muy pocas, al igual que en nuestro país(¿). Hasta el segundo conflicto bélico mundial no falta el eje de la información visual. No obstante, durante el período de entreguerras y el crack de 1929,. Playfair, no sólo se limitó a inventar los gráficos estadísticos sino que creó la utilización del color como elemento informativo, no únicamente estético.

Durante el , las fórmulas de representación de datos estadísticos no aparecen en demasía en prensa, sólo en el crack de la bolsa de Nueva York. En el se desarrollan los cartogramas que unen los mapas y la recién inventada información estadística (el ejemplo más claro es el gráfico electoral por distritos). En 1826, Charles Duplin desarrolló el cartagroma (sobre analfabetos, 1826), mientras que los mapas de flujos fueron inventados por Henry Drury Harness.

La cumbre de estos conocimientos se producen en pleno gracias a la evolución de los datos estadísticos concebida por Charles Joseph Minard (1861), quien logró reproducir la invasión de Napoleón a Rusia, al tiempo que se refleja la sucesiva pérdida de soldados. De hecho, es mucho más que un mapa pues realiza sus explicaciones desde una perspectiva cronológica, temporal junto con el factor temperaturas.

En el , concretamente en el periodo de entreguerras, nace la disciplina del diseño funcionalista, justo en el periodo que triunfa la Bauhauss. El funcionalismo elimina los elementos sobrantes, de forma que prima la función, la eficacia frente a la forma. Otto Neurat, filósofo vienés, inventa en 1924 el Isotype: una forma de transmitir información a través de un sistema universal icónico. Pretende utópicamente ser una galería de pictogramas y símbolos capaces de explicar la realidad más allá de las palabras, siempre muy visual, básica y simple. Por su parte, los pictográficos utilizan datos visuales y los representan con la estadística. Están basados en la idea de relacionar mapas con la información; en este caso se relacionan gráficos estadísticos con imágenes, con pictogramas, a principios de siglo.

El Isotype inspira la utilización de iconos con un lenguaje más o menos universal. Los pictogramas pretenden ser lo más simple posibles porque pretenden explicar generalidad, sin embargo, no dejan de formar parte de una determinada cultura visual propia de Occidente. El ejemplo más evidente de sistema icónico tiene lugar en 1974 cuando el Departamento de Estado de EE. UU creó, a través de la empresa Aiga, 50 elementos a fin de unificar los distintos iconos utilizados en el transporte. La cultura visual de la actualidad, por tanto, no se tenía previamente, hace 30 años.

Los primeros pictogramas para representar los deportes olímpicos se crearon en Japón, aunque adquirieron mayor significación en los Juegos de Múnich. La traslación del funcionalismo visual a la cartografía de mapas tiene el ejemplo más claro en el mapa del metro de Londres de 1933.

Infografía moderna. Era preinformacional En la segunda mitad del existen destellos de la utilización (dimensiones) de gráficos en prensa. La revista teutona Der Spiegel ya en los años cincuenta comienza a emplear iconos y gráficos estadísticos, saltándose la rigidez de las normas de composición de la época. Algunos de ellos resultan sorprendentes y destacan como intento de trabajar con gráfico más elaborados. En este sentido, The New York Times tomará su relevo en 1965 con la sencilla pero eficaz representación de las órbitas espaciales, o la introducción en 1976 de gráficos de barras apara encuestas electorales (en 1980 también realizará mapas). No obstante, esto todavía son intentos sencillos e iniciales.

Peter Sullivan y The Sunday Times La primera base sobre la que se construyó la infografía moderna y actual surgió en The Sunday Times (edición dominical del diario más prestigioso de Gran Bretaña) en la década de los setenta de la mano de Peter Sullivan. Una época en la que todavía no existían los ordenadores y era imprescindible realizar todo a mano. Sullivan era un buen dibujante, porque tal y como exigía el momento, provenía del mundo de las Bellas Artes. Su estilo, con una estética similar a la del cómic, es muy realista.

Nigel Holmes y la revista Time