El Real Unión de Tenerife, también conocido popularmente como «Real Unión», «el Unión» o por sus siglas «RUT», es un club deportivo y social español de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Fue fundado el 1 de abril de 1915 con el nombre de Primero de Abril-Fomento del Cabo y bajo el lema «Instrucción, Deporte y Recreo». Actualmente su primer equipo masculino de fútbol milita en la Tercera Federación mientras que el femenino lo hace en la Segunda División Femenina de España. Cuenta además con un equipo femenino de baloncesto en la Primera División Autonómica. El rojo y el azul son los colores que identifican al club.

Su equipo de fútbol masculino, creado en 1923, destacó a nivel provincial y regional, especialmente entre 1930 y finales de los años 1960. Durante esta época resultaba complicado que un equipo del archipiélago canario alcanzase categoría nacional pero la calidad del cuadro unionista en aquellos tiempos era notable. Prueba de ello era la continua salida de futbolistas desde sus filas, tanto al Club Deportivo Tenerife como a clubes de la Primera División de España. A comienzos de la década de 1980, y tras la reestructuración de la categoría, compitió en la Tercera División durante tres temporadas consecutivas. Desde el año 1964 juega como local en el campo de fútbol de La Salud, recinto con capacidad para 2000 espectadores y propiedad de la Federación Tinerfeña de Fútbol, que también se convertiría en la casa del equipo femenino desde su creación.

Muy ligado al antiguo barrio de El Cabo sobrevivió a la casi completa destrucción de este núcleo por motivos urbanísticos, quedando como seña de su identidad. Actualmente tiene su sede en el barrio de La Salud, siendo una entidad representativa de la ciudad en su conjunto. Desde mediados de los años 90 buena parte de sus esfuerzos los ha dedicado al fútbol base. En 2020 se anunció un gran proyecto para profesionalizar el club y se crearon las secciones femeninas de fútbol y baloncesto así como su área social.

A lo largo de su historia ha integrado en su estructura al Regla Club de Fútbol, de Los Llanos, así como al San Gerardo Club de Fútbol y Racing de Santa Fe, de La Salud, Club Deportivo Ilusión de Tenerife y más recientemente al Sporting Club Tenerife, Unión Deportiva Tacuense y Club Deportivo Santa Úrsula.

Historia Antecedentes

Primero de Abril-Fomento del Cabo

El 1 de abril de 1915 un grupo de vecinos del barrio El Cabo acordó el nacimiento de la sociedad Primero de Abril-Fomento del Cabo, bajo el lema «Instrucción, Deporte y Recreo», y sus impulsores fijaron su sede en un inmueble de la plaza de San Telmo. Finalmente, la sociedad quedó constituida de manera oficial en la segunda mitad de 1916, con domicilio en la calle San Carlos.

El objetivo de la entidad era promover el desarrollo de este barrio capitalino, por aquel entonces el más populoso de la capital. Buscaba mejorar la vida de sus habitantes solicitando arreglos en las calles, plazas y jardines así como la construcción de otras infraestructuras necesarias, además colaborar en la difusión de la cultura y en el mantenimiento de las fiestas y tradiciones del núcleo. Indalencio Barbuzano Herrera fue el primer presidente de una institución que pronto ganó popularidad gracias a la organización y celebración de fiestas recreativas.

Nacimiento del Fomento Fútbol Club thumb|270px|Formación del Fomento en 1927

El Cabo era el hogar del Isleño Club de Fútbol, equipo fundado en 1908 que sobresalió entre otras formaciones de la capital. A pesar de que después de la desaparición de este surge el Nuevo Isleño C. F., un grupo de socios del Primero de Abril aficionados al balompié, decidieron crear un nuevo conjunto que representara a su núcleo poblacional en las competiciones locales. Así tras el visto bueno de sus dirigentes el 3 de febrero de 1923, quedó constituido el Fomento Fútbol Club, surtiéndose de integrantes del Nuevo Isleño y otros jugadores experimentados. De esta forma, la sociedad creada siete años antes entró en el terreno deportivo. Pocos días después, el recién creado equipo viajó a Las Palmas de Gran Canaria contratado por el Real Club Victoria para disputar un partido. El Fomento debutó con un triunfo merced a un tanto de Domingo Montero, que tras rematar de cabeza un saque de esquina se convirtió en el primer goleador del conjunto de El Cabo. La inesperada victoria y el buen juego que ofrecieron motivaron que el Marino Fútbol Club, otro equipo de la capital grancanaria, invitará a los tinerfeños a medirse con ellos al día siguiente. Ante los marinistas sufrieron su primera derrota, pues los locales se impusieron por tres a uno. Tras la vuelta a su isla, aceptó un enfrentamiento contra el Club Deportivo Tenerife, equipo con el que perdió por cinco goles a uno.

Sus primeros años estuvieron sujetos a la voluntad de los propietarios del único terreno reglamentario existente en la ciudad. Los agravios a los que fue sometido el equipo por parte de la empresa responsable del mismo llegaron a su máximo con la imposición de un castigo que le impidió jugar durante seis meses. Este hecho fue decisivo para que el club iniciase las gestiones que culminaron en la construcción de un nuevo campo. El día 19 de julio de 1925 se inauguró el conocido como Campo de la Avenida, levantado en el barrio de Los Llanos sobre un solar cedido en alquiler por sus propietarios en donde hoy se ubica la sede del Palacio de Justicia de la ciudad. Este recinto con capacidad para unos tres mil espectadores acogió los encuentros de los de El Cabo durante algo más de diez años hasta su cierre en la segunda mitad de la década de 1930. Sus principales rivales en aquellos primeros tiempos fueron fundamentalmente el Club Deportivo Tenerife, el Olimpia y el Victoria.

El centrocampista Miguel Espinosa se convirtió en 1926 en el primer jugador unionista fichado por un club peninsular, el Real Club Celta de Vigo. Ese mismo año el delantero centro José Tejera Castellano hizo su debut frente al Tenerife. Cuatro campañas le bastaron a este jugador, también conocido futbolísticamente como «Quico Tejera» o como «Aramendi», para convertirse en unos de los mejores arietes de toda la historia unionista. En septiembre de 1930, tras ser recomendado por Espinosa llegó a Vigo para incorporarse en la disciplina del equipo celeste. El Fútbol Club Barcelona lo contracto en 1933, pero tan solo tres meses más tarde abandonó la ciudad condal, alegando problemas de salud.

En 1927 la Real Federación Española de Fútbol organizó los primeros torneos oficiales en las islas y en esa temporada inicial el Fomento logró el subcampeonato insular, superado en la clasificación por el Iberia Fútbol Club, conjunto de El Toscal con el que mantuvo una profunda rivalidad. Como subcampeón del campeonato tinerfeño, se medió en una eliminatoria al Athletic de Las Palmas, antiguo Club Deportivo Santa Catalina y campeón del sector grancanario, para disputarse el puesto de subcampeón de Canarias. En el campo España de Las Palmas los de El Cabo se impusieron por 1-2, mientras que en el Stadium de la capital tinerfeña los de la isla vecina vencieron por 0-1. Esto hacía necesario un tercer encuentro para deshacer el empate, pero este no se celebró por la incomparecencia de los palmenses, por lo que el Fomento se proclamó subcampeón regional.

Condición de Real

El 21 de noviembre de 1929 desde el Palacio Real de Madrid se emitió un telegrama comunicando que el monarca Alfonso XIII aceptaba el cargo de presidente de honor de la entidad:

Como consecuencia de esta comunicación la sociedad pasó desde entonces a denominarse Real Sociedad Unión y Fomento del Cabo, tomando su equipo de fútbol el nombre de Real Unión de Tenerife. Dámaso García López era el presidente en estas fechas de un club que, autorizado por el Consejo provincial federativo, lució por vez primera su nueva denominación el 22 de diciembre en el Stadium ante el Club Deportivo Tenerife. La contienda, entre dos adversarios que se pugnaron durante años por la hegemonía del fútbol local, terminó con un marcador de tres a uno a favor del once que se encontraba de estreno. En 1931 se proclamó la Segunda República y los clubes que lo poseen pierden el apelativo dinástico durante este período histórico. Su condición de «Real» fue ratificada por el rey Juan Carlos I el 13 de marzo de 2001, que declinó, no obstante, el puesto honorífico que ostentó su abuelo al no ser ya costumbre que el titular de la Corona ocupe presidencias de carácter permanente. Tras la desaparición del Real Hespérides, del Real Club Victoria y del Real Artesano, quedó como el único club en el archipiélago con esta denominación hasta que el Real Club Deportivo Gara la obtuviera en 2012.

Etapa de crecimiento y títulos

El 26 de enero de 1930, conquistó por segunda vez el campeonato insular tras empatar a cero frente al Club Deportivo Tenerife en un campo de La Avenida repleto para ver un encuentro, correspondiente a la última jornada, que decidió el campeón. A pesar de la salida de sus delanteros Piloto y Arteaga al Real Zaragoza, muestra de la ya constante pérdida de efectivos, el segundo título no tardó en llegar. El 1 de febrero de 1931 un triunfo ante el Iberia otorgó a los unionistas el trofeo, victoria que se celebró durante horas en la sede del club ubicada en la desaparecida plaza de San Telmo, junto a la ermita que le daba nombre.

En mayo de 1934 el Real Unión emprendió una gira por tierras peninsulares en la que se enfrentó al Athletic Club de Madrid y al Fútbol Club Barcelona. El choque frente a los rojiblancos se celebró el 21 de mayo en el Campo de Vallecas, donde los madrileños consiguieron una victoria por 5-2. El amistoso frente al equipo azulgrana se disputó en el Camp de Les Corts el 27 de mayo, y finalizó con un resultado de seis goles a uno a favor de los culés. En 1935 el comercio Trust Joyero donó una copa que se disputaron el Tenerife y el Unión en una serie de enfrentamientos. Tras cuatro encuentros, el premio se lo adjudicaron los de El Cabo que volvieron a vencer a los blanquiazules el 14 de septiembre por un resultado de 4-1 con otro trofeo en juego. El abultado marcador de este último choque, organizado con motivo de las Fiestas del Cristo de La Laguna, y el éxito anterior motivaron que la prensa ensalzará la entrega e implicación de los jugadores que vestían la camiseta roja.

En 1936 ganó de nuevo el campeonato insular lo que le permitió en marzo representar a Canarias en la Copa del Presidente de la República. Para acceder a los octavos de final de la competición copera debía superar una eliminatoria a doble partido ante el Club Atlético Tetuán. Sin embargo, la escuadra insular salió derrotada en los dos encuentros, primero con una derrota el 15 de marzo por 2-1 en Tetuán, y luego una semana más tarde por 0 a 1 en Ceuta, donde se vio obligada a ostentar la condición de local para evitar el desplazamiento al archipiélago. De vuelta a la isla, Gabriel Jorge Sosa, figura unionista, dejó el equipo para fichar por el Club Deportivo Tenerife. Tiempo después, el delantero chicharrero destacó en las filas del Real Club Deportivo Español, donde incluso llegó a debutar con la selección de fútbol de España.