Apaseo el Alto es una localidad del estado mexicano de Guanajuato. Es la cabecera del municipio de Apaseo el Alto. Reconocida por su actividad cultural principal, la talla en madera, y sus eventos relacionados que atraen a cientos de turistas cada año; también tiene el título como la principal productora de granada a nivel nacional.

Localización Está ubicado en los 100°37′12″ de longitud oeste del meridiano de Greenwich y en los 20°27′25″ de latitud norte. La altitud promedio de la localidad es de 1.853 m.

Historia

Antecedentes

El pueblo de Rahatzi "Pasar del Otro Lado" no aparece en los códices prehispánicos divulgados hasta la fecha. Apaseo el Alto es mencionado por primera vez el 27 de noviembre de 1538, cuando el influyente español Hernán Pérez de Bocanegra recibió en merced tres molinos en lo que dijeron, llamaban Apaseo el Alto; ese mismo año había recibido del virrey Antonio de Mendoza la encomienda de la zona de Acámbaro y los Apaseos.

En la relación geográfica de Celaya de 1580, se plasma la figura de una unidad productiva llamada Labor de Apaseo el Alto o Apaseo Arriba y como parte de las propiedades de la familia Pérez de Bocanegra y con una dependencia civil y eclesiástica del pueblo de Apaseo y después de la jurisdicción de Celaya.

Una vez otorgado el fundo legal en 1802, se trazaron las calles a cinta y cordel, cuál era la costumbre para esas fundaciones; la superficie de las seiscientas varas por rumbo pronto se fraccionaron para los naturales, y los poseedores de pequeños solares comenzaron a hacer sus humildes moradas.

Con el nombre de Apaseo el Alto, fue incorporado para efectos administrativos el entonces distrito de Celaya. En el se incorpora territorialmente a la entonces villa de Apaseo y es hasta el 18 de diciembre de 1947 por decreto de la Legislatura local, es concedida la categoría de municipio, con el nombre de Apaseo el Alto.

Época: 600-900 Época Prehispánica

Los pueblos se establecían generalmente a la ribera o inmediaciones de ríos, lagos, manantiales o arroyos, aprovechando la humedad provocada por estos, para el cultivo de maíz, chile, jitomate o calabaza, que representaban su alimentación básica. La vida sedentaria de nuestra región se inició en el sureste de Guanajuato, en las lomas de los Valles Abajeños, aledaños a los ríos Lerma y Coroneo.

La población vivía de la economía agrícola, combinada con la pesca, caza y recolección, cuyos hombres recorrían vastos territorios en busca de alimentos y no estaban sujetos a pueblos permanentes. Los pobladores usaban sandalias, cintas y bragueros, se adornaban con brazaletes, collares y orejeras elaboradas con barro, piedras o conchas. Los hombres se pintaban el pelo de blanco y las mujeres de rojo; el cuerpo y la cara de blanco o negro.

Los pueblos sedentarios adquirieron un importante auge económico, lo que les permitió pasar del periodo agrícola al teocrático a través de un cambio político y social.

Durante el periodo de las comunidades agrícolas, el área central estaba localizada al sur del actual Estado de Guanajuato, al norte de Michoacán y del Estado de México. Después Guanajuato cambió su posición estratégica central, para ocupar un sitio fronterizo marginal.

En lo cultural dependían de Teotihuacán, sitio donde se recibían las órdenes de caciques y sacerdotes.

Para defender sus pueblos, terrenos, caminos y fronteras, establecieron puestos guerreros. El material preferido para la elaboración de sus armas fue la obsidiana.

Durante la decadencia del mundo teocrático (hacia el año 900), los pobladores de Guanajuato se liberaron del dominio teotihuacano para caer bajo el poder de los toltecas de Tula. Al derribarse el poderío Tolteca grupos numerosos de indígenas nómadas llegaron del Norte hasta las tierras del Bajío; a estos grupos de guerreros nómadas se les conoció como "AZTECAZ".

Los Chichimecas se ocupaban de robar, saquear y matar en el territorio comprendido entre México y Zacatecas. Establecían sus moradas junto a sierras, en lugares ásperos y fragosos, que era donde se sentían más seguros. Las armas utilizadas por estos eran arcos y flechas, para lo cual eran extremadamente diestros. El principal motivo de estos asaltos era el de obtener ropa, ya que las tierras que habitaban eran muy frías. No mataban ningún a mujer, en lugar de esto, las tomaban cautivas poniéndolas a su servicio.

Los Chichimecas gustaban de comer carne, principalmente ganado vacuno y, a falta de este, comían caballo y mulas.

En cuestiones de guerra, sacaban ventaja a los españoles por el hecho de que para pelear no necesitaban llevar consigo vituallas ni muchos aparatos de guerra, solamente arco y flecha. Donde quiera que llegaban hallaban de comer: raíces, yerbas, tunas y lechuguillas (estas son maguey silvestre y mezquite).

Época: 1530-1564 fundo

El reparto de territorio tuvo su origen en la conquista misma. Los territorios cedidos por Hernán Cortes a sus soldados fueron recompensa por los trabajos realizados durante la conquista y siempre estuvieron acompañados de indios para que trabajaran sus tierras. A su vez, la Corona Española pretendió evitar que la Nueva España desarrollara un modelo aristocrático rural similar al de España, intento frenar las desmedidas aspiraciones de los conquistadores tratando de implementar el régimen de la pequeña propiedad.

Entre los factores más importantes que impulsaron la fundación de nuevos pueblos fue la minería. En busca de riquezas minerales, se desplazaron grandes contingentes humanos hacia zonas alejadas y despobladas, por lo que fue necesario construir un gran número de caminos para su abastecimiento, así como para dar salida de los metales hacia España. Uno de esos caminos denominados "Calle Real" o "Camino de las Partidas" cruzaba por Apaseo el Alto (actualmente la calle Juárez).

A partir de 1530, ante el crecimiento demográfico de la población indígena, la Corona Española trato de concentrar a los indios del campo en pueblos, con la finalidad de ejercer mayor control, así como facilitar su explotación y evangelización. Las mayores concentraciones se llevaron a cabo durante los años 1550 a 1564 y 1595 a 1605, cuando murieron miles de indios a causa de grandes epidemias.

Para asegurar las posibilidades de subsistencia de las comunidades y protegerlas en contra de la expansión territorial de agricultores y ganaderos, se les concedió en 1567 el derecho legal sobre las tierras, aguas, montes y demás recursos naturales que estaban incluidos en un área de 500 varas (0.836 m) a partir del centro del pueblo, hacia los cuatro puntos cardinales. A ese espacio vital se le llamó "fundo legal".

Posteriormente mediante ordenanzas de 1787 y 1795 se concedieron 100 varas más, es decir se amplió el fundo legal a 600 varas (501.6 m por rumbo). Quedó ordenado también que la mensura del mismo se hiciese de la siguiente manera: Una vez tomado un punto como el centro, deberían medirse 600 varas hacia los cuatro puntos cardinales y unirse al término de estas con otras 600 varas de tal forma que resultara un cuadrado.

Las tierras otorgadas a los pueblos se distribuyeron de la siguiente manera: una parte se destinaba a lo que era el pueblo; para casas, huertos y solares; otra se reservaba para ejidos o áreas agrícolas y ganaderas de explotación común; una tercera parte para baldíos (montes, bosques, zacatales y otras zonas donde se criaban animales, frutas y plantas silvestres) que también eran de beneficio común y una última, la más importante, se dividía en parcelas individuales para cada una de las cabezas de familia del pueblo. Sobre estas tierras explotadas familiarmente solo se tenía derecho de uso, no de propiedad plena.

El fundo legal debe entenderse como la mínima extensión que debía tener cada pueblo. También debe considerarse como el casco del pueblo, en el cual no estaban comprendidos los terrenos de labor designados para la subsistencia de los habitantes, ni los que poseían estos antes de ser reducidos a pueblos.

Época: 1538-1580 Mercedes Reales Al concluir la conquista los españoles tuvieron que solucionar el suministro de víveres para la población blanca. Basándose en la institución del tributo, los españoles dejaron durante los primeros años el abasto casi exclusivamente en manos de los indios. En algunos casos las comunidades tributaban directamente a la Corona y se les conocía como "Bienes Realengos", en otros el derecho de cobrar fue cedido a particulares mediante la institución de encomiendas. En el municipio de Apaseo el Alto aún se conserva el nombre de uno de ellos "La Soledad del Realengo".

También se otorgaban mercedes para establecer unidades productivas específicas como por ejemplo, los molinos; así fue como le otorgaron a Hernán Pérez de Bocanegra las mercedes para establecer tres molinos de trigo en Apaseo el Alto el 27 de noviembre de 1538 por ordenamiento de Antonio Mendoza.

El procedimiento para obtener una merced era el siguiente: el interesado formulaba una solicitud dirigida al virrey, especificando cuales eran las tierras o aguas que deseaba. De no existir ningún inconveniente relacionado con la persona, el virrey emitía una orden al alcalde de la zona donde se ubicaban las tierras o aguas solicitadas para que se realizara una investigación. Se citaba a un determinado número de testigos, tanto indios como españoles y si no existía ningún impedimento para conceder la merced, el funcionario elaboraba un mapa detallado de la zona incluyendo ubicación de las tierras solicitadas, poblaciones circunvecinas y principales accidentes geográficos (ríos, montañas, caminos, etc.). El mapa se remitía junto con la aprobación del funcionario a la capital, para el virrey pudiera conceder la merced en nombre del Rey.

Casi todos los grande encomenderos aspiraban primero a obtener títulos de propiedad de sus tierras bien o mal habidas y luego a vincular sus propiedades a un nombre, a una casa, y si era posible a uno de los títulos nobiliarios. Así el Mayorazgo significaba el derecho español de progenitura, tanto del nombre como de la propiedad que se poseía.

El Mayorazgo al que pertenecían las tierras de Apaseo el Alto fue fundado por Don Hernán Pérez de Córdoba y Bocanegra el 14 de octubre de 1564.

Hernán Pérez de Córdoba y Bocanegra murió en la Ciudad de México en 1567, pero no cesaría con su muerte la firmeza de sus dominios, los que recayeron en Nuño de Chávez, nuevo encomendero de Acámbaro y los Apaseos.

Por otra parte el número de españoles iba en aumento y las necesidades alimenticias crecían día a día, por esta razón, las autoridades novohispanas determinaron la formación de unidades productivas españolas, surgiendo así las primeras estancias de ganado y las labores; en 1580 nuestro pueblo se llamaba "Labor de Apaseo el Alto".

Época: 1546-1551 Camino Real

Con la llegada en 1535 del primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, se consolidó el sistema político novohispano. Durante el , las acciones de los virreyes dieron solidez a las fundaciones realizadas antes de 1535 y buscaron la expansión hacia el norte del territorio. A los 3 años de la llegada del virrey, tuvo lugar la insurrección de los indios caxcanes, cerca de la actual Guadalajara; la amenaza fue tal que el virrey tomó el mando de la defensa y entre 1541 - 1542 en la batalla de Mixton, los españoles tuvieron su primera victoria contra los chichimecas. El repliegue de esta tribu dejó abierto temporalmente el camino que condujo en 1546 desde Guadalajara a la zona minera de Zacatecas.

El descubrimiento de las minas de Guanajuato hizo aún más urgente la necesidad de construir caminos que conectaran las zonas mineras con las ricas zonas agrícolas de Mechoacán, sur de Guanajuato y Querétaro, por donde pudieran transitar los crecientes abastos de ganados de estas tierras. El camino que llevaba de México hasta Zacatecas fue llamado oficialmente "Camino Real de Tierra Adentro" y comúnmente camino México - Zacatecas.