Jacob ( ; en griego koiné: Ἰάκωβος; en griego moderno: Iακώβ; en latín: Iacobus o Iacob) es un personaje bíblico del Libro del Génesis, que lo describe como hermano gemelo de Esaú, hijo de Isaac y Rebeca y por lo tanto nieto de Abraham y Sara por línea paterna y de Betuel por línea materna. Es un patriarca hebreo de las religiones abrahámicas.

Se dice que compró la primogenitura de Esaú y que, con la ayuda de su madre, engañó a su anciano padre para que lo bendijera a él en lugar de a Esaú. Luego, tras una grave sequía en su tierra natal Canaán, Jacob y sus descendientes emigraron al vecino Egipto gracias a los esfuerzos de su hijo José, que se había convertido en confidente del faraón. Una tradición afirma que, tras morir en Egipto a la edad de 147 años, fue enterrado en la Tumba de los Patriarcas en Hebrón (actual Palestina).

Según la tradición, Jacob habría nacido en Beer Lahai-Roi, unos veinte años después del matrimonio de sus padres,Wilkinson, Religiões, 2011, p. 296. cuando para ese tiempo su padre tenía sesenta años de edad, y su abuelo Abraham, ciento sesenta años. Al igual que su padre, Jacob era de disposición tranquila, porque, según el relato, él era un ish tam, un hombre sencillo y puro. También dice que yacía «en la tienda», lo cual podría ser una señal de que era además estudioso.

Según la Biblia hebrea, Yahveh renombró a Jacob como Israel (Géenesis 35:9-11) tiempo después de que este protagonizara una lucha contra un ángel (Génesis 32:23-30). Israel-Jacob tuvo hijos con cuatro mujeres: sus esposas (y primas maternas) Lea y Raquel; y sus concubinas Bilhah y Zilpah. Sus hijos varones fueron, por orden de nacimiento: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Isacar, Zabulón, José y Benjamín. También tuvo una hija llamada Dina, nacida de su primera esposa, Lea. Las enumeraciones de las doce tribus varían. Debido a que Jacob adoptó efectivamente a dos de sus nietos por parte de José y Asenat, a saber, Efraín y Manasés, los dos nietos a menudo sustituían a la Tribu de José, lo que daba un total de trece tribus, o doce si se excluye a Leví. Los descendientes de los hijos de Israel-Jacob, conocidos colectivamente como los israelitas, dieron lugar, siempre según el relato bibílico, a las Doce tribus de Israel, a las que, excepto a la tribu de Leví, Dios les asignó un territorio en la Tierra de Israel. La narración del Génesis también afirma que Israel-Jacob mostraba favoritismo entre sus esposas e hijos, prefiriendo a Raquel y a sus hijos José y Benjamín al resto, lo que culminó con la venta de José como esclavo por parte de sus hermanos mayores, movidos por el resentimiento.

La arqueología no ha aportado pruebas de la existencia de Jacob ni de ninguno de sus antepasados. El arqueólogo y erudito William Albright dató a Jacob en el , pero estudiosos posteriores, como John J. Bimson y Nahum Sarna, lo refutaron. En la actualidad, tras los estudios de Thomas L. Thompson y William Dever, se considera que las narraciones sobre Jacob no son relatos históricos sino composiciones literarias tardías con fines ideológicos. Antroponimia El nombre es de origen semítico occidental, atestiguado en inscripciones cuneiformes (acadias) del segundo milenio a. C. como Ya-ah-qu-ub-el o bien Ya-qu-ub-el. Con la forma Yaqub-Har, que puede ser leída también como Yaqub El o incluso Yaqubaal, es mencionado en textos jeroglíficos egipcios como el nombre de un monarca hicso (Meruserra Yakub Har)Baker, Darrell D. (2008) The Encyclopedia of the Pharaohs: Volume I - Predynastic to the Twentieth Dynasty 3300–1069 BC, p. 503-504 ISBN 978-1-905299-37-9, 2008 y en una lista de Tutmosis III () en la cual puede tratarse de un topónimo de Canaán.Hamilton, Victor P. (1995) The Book of Genesis, p. 179.

La forma compuesta sugiere, según la hipótesis más aceptada, que el nombre significa «Proteja (el dios) 'El» (o «Baal»).Smith, Jonathan Z. (1978) Map is Not Territory: Studies in the History of Religions, p. 33 (inglés)

Según la etimología popular que recoge Génesis 25:26, el nombre «Yaʿaqōv» derivaría de ʿaqev «talón», ya que Jacob nació agarrando el talón de su hermano gemelo Esaú. Por el contrario, Génesis 27:36 relaciona el nombre de Jacob con el verbo Aqab () que significa «engañar/suplantar», ya que afirma que Esaú afirmó que: «Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado ( Yaqbany) dos veces».

La Septuaginta traduce el nombre al griego Ἰάκωβος; en la Vulgata se transcribe como Iacob o Iacobus, que llegó al español como Jacobo o Jacob. Posteriormente, «Santo Jacob» se convirtió en santo Yacob > santo Yago > santo Iago > sant'Iago > Santiago.

Narrativa del Génesis miniatura|derecha|250px|«Abraham, Isaac, Jacob y Judá» por Michelangelo Buonarroti, Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano El relato bíblico de la vida de Jacob se encuentra en el Libro del Génesis, capítulos 25-50. Nacimiento de Isaac y Rebeca Jacob y su hermano gemelo, Esaú, nacieron de Isaac y Rebeca después de 20 años de matrimonio, cuando Isaac tenía 60 años.“'Biblia hebreo-inglesa”' , Rebeca se sentía incómoda durante su embarazo y fue a preguntarle a Dios por qué estaba sufriendo. Recibió la profecía de que unos gemelos luchaban en su vientre y seguirían luchando toda su vida, incluso después de convertirse en dos naciones separadas. La profecía también decía que «uno será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor» (Génesis 25:25 KJV).

Durante el embarazo, los niños luchaban dentro de ella (Génesis 25:22). Cuando Rebeca le consultó a Yahveh el porqué de la lucha, recibió el mensaje de parte de Él, que dos naciones, muy distintas entre ellas, estaban formándose en su vientre, y que el mayor serviría al menor. Rebeca siempre recordó estas palabras, de hecho, ella siempre favoreció a Jacob, entretanto, su padre, Isaac, siempre favoreció a Esaú, el otro hijo mellizo, quien era un activo hombre de campo y un gran cazador. Según el posterior Libro de Malaquías, Yahveh continuamente declaró su amor por Jacob: «... yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú...» (Malaquías 1:2-3).

Cuando llegó el momento de que Rebeca diera a luz, el primogénito, Esaú, salió cubierto de pelo rojo, como si llevara una prenda peluda, y su talón estaba agarrado por la mano de Jacob, el segundo hijo. Según Génesis 25, Isaac y Rebeca llamaron al primer hijo Esaú ().“'Biblia hebreo-inglesa”' Al segundo hijo lo llamaron Jacob (en hebreo: יַעֲקֹב, Yaʿaqōb, que significa «el que agarra el talón», «el que suplantador», «el que tira de la pierna», «el que sigue los talones de alguien», de , “aqab o “aqav, «agarrar por el talón», «eludir», «restringir», un juego de palabras con , “iqqebah o “iqqbah, «talón»). Concordancia de Strong' 3290, 6117.

Los chicos mostraron naturalezas muy diferentes a medida que maduraban: «... y Esaú era un cazador astuto, un hombre de campo; pero Jacob era un hombre sencillo, que vivía en tiendas».«Biblia hebreo-inglesa» Además, las actitudes de sus padres hacia ellos también diferían: «Isaac amaba a Esaú porque comía de su caza, pero Rebeca amaba a Jacob».«Biblia hebreo-inglesa»

Adquisición del derecho de primogenitura de Esaú

miniatura|Jacob ofreciendo un plato de guiso a Esaú a cambio de su derecho de primogenitura, pintura del de Zacarias González Velázquez Relata el Génesis (25:34) que Jacob compró la primogenitura de su hermano Esaú «por un plato de lentejas». Este pasaje cuenta que Esaú, al regresar hambriento del campo, le rogó a Jacob que le diera un poco del guiso que acababa de preparar. (Esaú se refirió al plato como «esa misma potaje rojo», lo que dio lugar a su apodo, (Edom, que significa «Rojo»). Jacob le ofreció a Esaú un plato de potaje a cambio de su primogenitura, a lo que Esaú accedió.

Bendición de Isaac A medida que Isaac envejecía, se volvió ciego y no sabía cuándo moriría, por lo que decidió otorgarle a Esaú su primogenitura. Le pidió a Esaú que saliera al campo con sus armas (carcaj y arco) para cazar un ciervo. Isaac le pidió entonces a Esaú que le preparara «carne sabrosa» con la carne del ciervo, según su gusto, para poder comerla y bendecir a Esaú.

Rebeca escuchó esta conversación. Se sugiere que se dio cuenta proféticamente de que las bendiciones de Isaac irían a Jacob, ya que antes del nacimiento de los gemelos le habían dicho que el hijo mayor serviría al menor.Scherman, rabino Nosson (1993). The Chumash. Brooklyn, Nueva York: Mesorah Publications, p. 135. Rebeca bendijo a Jacob y rápidamente le ordenó que le trajera dos cabritos de su rebaño para que pudiera ocupar el lugar de Esaú en el servicio a Isaac y recibir su bendición. Jacob protestó diciendo que su padre reconocería su engaño, ya que Esaú era peludo y él tenía la piel suave. Temía que su padre lo maldijera en cuanto lo tocara, pero Rebeca se ofreció a asumir la maldición ella misma e insistió en que Jacob la obedeciera. Ginzberg, Louis (1909). Legends of the Jews Vol. I: Isaac bendice a Jacob (Traducido por Henrietta Szold) Filadelfia: Jewish Publication Society Jacob hizo lo que su madre le había ordenado y, cuando regresó con los cabritos, Rebeca preparó la sabrosa carne que tanto le gustaba a Isaac. Antes de enviar a Jacob a ver a su padre, lo vistió con las ropas de Esaú y le colocó pieles de cabra en los brazos y el cuello para simular una piel peluda. miniatura|250px|Un anciano Isaac bendiciendo a Jacob, óleo sobre lienzo de Govert Flinck, 1638 Disfrazado de Esaú, Jacob entró en la habitación de Isaac. Sorprendido de que Esaú hubiera regresado tan pronto, Isaac le preguntó cómo era posible que la caza hubiera sido tan rápida. Jacob respondió: «Porque el Señor tu Dios me lo trajo». Rashi dice que las sospechas de Isaac se despertaron aún más, porque Esaú nunca utilizaba el nombre personal de Dios.Biblia hebreo-inglesa Isaac exigió a Jacob que se acercara para poder tocarlo, pero las pieles de cabra tenían el mismo tacto que la piel peluda de Esaú. Confundido, Isaac exclamó: «¡La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de EsaúHebrew-English Bible Aún tratando de descubrir la verdad, Isaac le preguntó directamente: «¿Eres tú mi hijo Esaú?», y Jacob respondió simplemente: «Sí». Isaac procedió a comer la comida y beber el vino que Jacob le había dado, y luego le dijo que se acercara y lo besara. Cuando Jacob besó a su padre, Isaac olió la ropa que pertenecía a Esaú y finalmente aceptó que la persona que tenía delante era Esaú. Isaac bendijo entonces a Jacob con la bendición que estaba destinada a Esaú. Génesis 27:28-29 recoge la bendición de Isaac: «Que Dios te dé el rocío del cielo y la riqueza de la tierra, abundancia de trigo y de vino. Que los pueblos te sirvan, que seas señor sobre tus hermanos, y que los hijos de tu madre se inclinen ante ti. Maldito sea todo el que te maldiga, y bendito sea todo el que te bendiga».

Jacob apenas había salido de la habitación cuando Esaú regresó de la caza para preparar su presa y recibir la bendición. Isaac se sorprendió al darse cuenta de que había sido engañado, pero reconoció que Jacob había recibido las bendiciones añadiendo: «¡Ciertamente, él será [o seguirá siendo] bendecido!» (27:33).

Esaú quedó desconsolado por el engaño y suplicó por su propia bendición. Habiendo convertido a Jacob en gobernante sobre sus hermanos, Isaac solo pudo prometerle: «De tu espada vivirás, pero a tu hermano servirás; sin embargo, cuando te sientas agraviado, podrás quitarte su yugo de encima» (27:39-40).