«Waiting for the End» es una canción de la banda estadounidense Linkin Park, incluida en su cuarto álbum de estudio, A Thousand Suns (2010). Fue compuesta por todos los miembros del grupo y producida por Mike Shinoda y Rick Rubin. La escritura corrió a cargo de Chester Bennington y Shinoda. Warner Bros. Records lanzó el tema en octubre de 2010 como el segundo sencillo del álbum.

La pista combina diversos estilos musicales,entre ellos el rock alternativo, trip hop y reggae rock. Su desarrollo comenzó con un ritmo de batería que Shinoda creó en su computadora portátil; desde el inicio, el músico sintió que tenía potencial para convertirse en una canción destacada, aunque admitió que le resultó difícil continuarla porque temía «arruinarla». Bennington, por su parte, la describió como una canción «motivadora desde el principio» y diferente al resto del álbum.

«Waiting for the End» recibió comentarios positivos por parte de la crítica especializada. Alex Young, de Consequence, la calificó como una pieza «verdaderamente inspiradora», mientras que otros críticos afirmaron que en ella el grupo «sincroniza sus ambiciones y fortalezas». Brad Nelson, de Spin, destacó la interpretación vocal de Bennington, considerándola posiblemente «la mejor de su carrera». Comercialmente, la canción logró un éxito moderado: alcanzó el puesto 42 en la lista Billboard Hot 100, el número uno en Alternative Songs durante cuatro semanas, y fue certificada como disco de platino por la RIAA en 2017.

El video musical, dirigido por Joe Hahn, se filmó en los Third Encode Studios en Los Ángeles, California, y se lanzó el 9 de octubre en YouTube. Hahn explicó que su intención era «aplastar digitalmente» al grupo para transmitir la esencia espiritual de la música. El video fue nominado en la categoría de «mejores efectos especiales» en los MTV Video Music Awards de 2011, aunque perdió contra E.T. de Katy Perry con Kanye West. Además, la canción fue incluida en los videojuegos de ritmo Guitar Hero: Warriors of Rock (2010) y Rock Band 3 (2010).

Antecedentes y grabación Tras el lanzamiento de Minutes to Midnight (2007), que supuso una pausa de cuatro años desde Meteora (2003), Linkin Park manifestó su interés en publicar música con mayor frecuencia. El multinstrumentista Mike Shinoda explicó que deseaban «comenzar una etapa» en la que pudieran lanzar material con más regularidad y no esperar tantos años entre álbumes. En ese contexto, el grupo estrenó el sencillo «New Divide», para la película Transformers: la venganza de los caídos (2009), la canción «Not Alone», incluida en el álbum benéfico Download to Donate, y el recopilatorio de maquetas LP Underground 9: Demos.

En 2008, mientras promocionaban Minutes to Midnight en su gira, comenzaron a escribir material para su siguiente álbum de estudio. Durante el tour, la banda grabó demos en Europa y Estados Unidos, precisamente en Berlín, Praga y New York. Posteriormente, analizaron el material junto al productor Rick Rubin y entraron a los NRG Recording Studios (Los Ángeles, California) donde grabaron «Waiting for the End» y todo A Thousand Suns.Folleto de A Thousand Suns (LP), distribuido por Warner Bros. Records y Machine Shop Recordings (2010) (0 9362-49631-8 9). La producción de la canción estuvo a cargo de Shinoda y Rick Rubin. El ingeniero Vlado Meller realizó la masterización en los Universal Mastering Studios con la asistencia de Mark Santangelo, mientras que Neal Avron la mezcló en el Paramount Recording Studios con la ayuda de Nicolas Fournier.Folleto de A Thousand Suns (LP), distribuido por Warner Bros. Records y Machine Shop Recordings (2010) (0 9362-49631-8 9).

Composición «Waiting for the End» es la octava canción de A Thousand Suns, le precede el interludio «Jornada del Muerto» y es seguida por «Blackout».Folleto de A Thousand Suns (LP), distribuido por Warner Bros. Records y Machine Shop Recordings (2010) (0 9362-49631-8 9). La pista tiene una duración de tres minutos y cincuenta segundos y combina diversos estilos como el rock alternativo, rap rock, art rock, reggae rock, trip hop, pop rock y space rock. Sigue un compás de 4/4, está compuesta en la tonalidad de mi mayor y presenta un tempo moderado de 90 pulsaciones por minuto. La canción nació a partir de un ritmo de batería que Shinoda creó en su computadora portátil y un rap que escribió y le gustó. Aunque en un principio le pareció aburrida, reconoció su potencial y creyó que podría llegar a ser «genial». Shinoda confesó que tuvo dificultades para desarrollarla y que le intimidó «sumergirse» en ella porque «no quería arruinarla». Sintió que estaba llevando la canción hacia «un lugar especial, aunque aún no sabía adónde». Por ello decidió esperar a que «apareciera algo» que la impulsara para poder continuar. La escritura fue un trabajo conjunto entre Chester Bennington y Shinoda. Durante una sesión en el estudio, mientras buscaban letras para acompañar la música, Bennington mostró algunas ideas vocales que había grabado en su teléfono. Shinoda relató:

miniaturadeimagen|227x227px|La letra surgió de ideas vocales que Chester Bennigton (forografiado en 2010) grabó en su teléfono mientras estaba en su auto y casa.|izquierda

Bennington aportó la frase inicial del primer verso: Waiting for the end to come («Esperando a que llegue el fin»). A ambos les gustó como sonaba sobre la música, por lo que desarrollaron el resto de la canción a partir de ella. Pese a las dificultades creativas, Shinoda consideró que fue cuestión de esperar a «que las piezas adecuadas se unieran» y calificó el proceso como «una experiencia única». Bennington comentó que a diferencia de otras canciones canciones del álbum, «Waiting for the End» era «motivadora» y transmitía un mensaje «muy intenso». Explicó que el verso Holding on to what I haven't got («Me aferro a lo que no tengo»), era uno con el que todos podían «relacionarse», pues «las personas tiene una idea de lo que quieren para vida y se esfuerzan por lograr eso tanto como sea posible». En cuanto a su estribillo, lo describió como «muy vulnerable, real y humano». Para Shinoda, destaca en el álbum porque los seguidores de la banda «no habían escuchado una canción que mezcle ese tipo de emociones y letras». También la describió como una canción «muy tridimensional»: «Un minuto es estruendosamente fuerte, y al siguiente es súper oscuro y tranquilo, tiene una extraña mezcla de esperanza y miedo. Se convirtió en ese tipo de canción debido a la experiencia de escritura insana que tuvimos».

Lanzamiento y usos El grupo comenzó a debatir la elección del primer sencillo de A Thousand Suns poco antes de finalizar la grabación del álbum. Mike Shinoda propuso «Waiting for the End» como una de las opciones, sin embargo, finalmente eligieron «The Catalyst» porque consideraban que representaba mejor la dirección conceptual y el cambio sonoro del disco.Mike Shinoda se refiere a «Waiting for the End» como Meadowlands Aunque los integrantes reconocían el potencial comercial de «Waiting for the End», decidieron primero lanzar un tema más impactante y posteriormente publicarla como segundo sencillo. La pista se estrenó por primera vez en la página de MySpace del grupo el 8 de septiembre de 2010, pocos días antes del lanzamiento de A Thousand Suns. Finalmente, y según lo acordado con la discográfica, Warner Bros. Records la publicó oficialmente como segundo sencillo en octubre de 2010 en formato CD y digital. Algunas ediciones incluyeron la versión original junto con sus variantes instrumental, a capela y una sin la parte de rap interpretada por Shinoda. En una de estas versiones se añadió una remezcla realizada por el grupo de música electrónica The Glitch Mob. Además, Warner Bros. encargó otro remix a los DJ Lynnwood y Dave Dresden, pero este proyecto no vio la luz. Aun así, Dresden la compartió en SoundCloud en junio de 2011. Tras su lanzamiento, «Waiting for the End» se incorporó al «Linkin Park Track Pack», contenido descargable para el videojuego de ritmo y música Guitar Hero: Warriors of Rock (2010). También formó parte del paquete descargable «Linkin Park Pack 01» para Rock Band 3 (2010).

Recepción Comentarios de la crítica miniaturadeimagen|248x248px|Varios críticos compararon la canción con la banda 311 (en la imagen, Nick Hexum, vocalista del grupo). «Waiting for the End» recibió buenos comentarios por parte de los críticos musicales. George Lang de The Oklahoman afirmó que en esta canción la banda «sincroniza sus ambiciones y fortalezas» y que encuentra su punto «melódico y toca a pleno poder». Alex Young de Consequence la describió como una pieza «verdaderamente inspiradora». Scott Kara de NZ Herald mencionó que era una «extraña mezcla» de «dancehall, balada épica y riffs distorsionados» que «de alguna manera funciona». Chad Childers de Loudwire subrayó su distintivo «ritmo bailable» y expresó que la «combinación de los tambores de Rob Bourdon y los samples de Joe Hahn» le dan un sonido singular. Añadió que el rap con matices rasta de Shinoda y la interpretación melódica de Bennington conforman algo realmente especial. El equipo editorial de Billboard afirmó que la canción «ofrece una visión escalofriante de la realidad», donde la «caótica línea de guitarra» y el «piano» crean un tono esperanzador antes de adentrarse «hacia un instrumental inquietante». Compararon su grandeza con la de «Numb» y «Faint», pero destacaron que el enfoque polirrítmico del productor Rick Rubin y las «líricas moralistas» la distinguen del resto del repertorio del grupo.

Brett Bodner de Chorus.fm dijo que es «fácilmente» una de las diez mejores canciones de Linkin Park y que tiene «una atmósfera especial, donde sabes que estás escuchando algo único». Añadió que «se siente grandiosa» y que, considerando el suicidio de Bennington, resulta inquietante escucharlo cantar Waiting for the end to come, Wishing I had strength to stand, This is not what I had planned, It’s out of my control (en español: «Esperando a que llegue el fin, deseando haber tenido la fuerza para mantenerme en pie, esto no es lo que planeé, está fuera de mi control»). Brad Nelson de la revista Spin destacó la interpretación vocal de Benninton, que calificó como posiblemente la mejor de su carrera. Según Nelson, «la nota que alcanza al final del coro es exquisita, y todo el ruido estruendoso y caótico que la rodea le da a su voz el aspecto de ser un faro de luz que penetra una compleja oscuridad». Tras la muerte del vocalista, Andrew Unterberger de Billboard señaló que, aunque pueda parecer una anomalía dentro de la discografía de la banda, es una «inusual consolidación» de sus fortalezas subestimadas. Unterberger también la comparó con la música de Coldplay y el grupo 311. En la misma línea, The New Fury señaló que sonaba similar al estilo y la describieron como «alegre y optimista». James Hickie de Kerrang! comentó que su ritmo le recordó a «99 Problems» de Jay-Z. Amy Sciarretto de ARTISTdirect destacó sus letras y la calificó como una «pista melancólica» que muestra «el lado más sensible del grupo». Por su parte, Pablo Porcar de Binaural la consideró una de las piezas más sobresalientes de A Thousand Suns, y afirmó que era «incapaz» de encontrar un tema que sea capaz de hacerle sombra. Además, la describió como un «ejemplo de como se puede integrar la magia vocal de Chester Bennington y la potencia lírica de Mike Shinoda». Finalmente, Michael Escoto de Phoenix New Times comentó que muestra la evolución sonora de la banda y que desde el principio deja ver que ya no se trata del mismo grupo que popularizó el nu metal en la década de los 2000.

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