thumb|350px|Porcentaje de población gitana en Europa. La política referente a los gitanos o romaníes de la Unión Europea tiene como objetivo una mayor inclusión y participación del grupo de personas agrupados bajo el término «romaníes» dentro de la Unión Europea (UE), entre los que se incluyen los gitanos, los kalderash, los lovara, los sinti o los ashkali, así como la lucha contra su marginación y discriminación. En parte, los posicionamientos y medidas de la UE y otras instituciones europeas se refieren explícitamente también a «itinerantes» (en inglés «traveler»).La UE, en su página web llamada «La Unión Europea y los gitanos» y en otros documentos, no define exactamente a los grupos de personas incluidos bajo el término general; así, por ejemplo, no está claro si los yeniches están incluidos bajo ese término. Otras instituciones lo definen con más exactitud (e incluyen a los yeniches), véase sección #Términos y las referencias.

Ni a nivel nacional, ni en la UE, ni a nivel mundial existen cifras fiables sobre el número de gitanos. Las estimaciones existentes tratan el tema y fuentes renombradas dan un número global de gitanos entre los dos y los doce millones. Se encuentran en todos los estados de la UE y en su gran mayoría son ciudadanos de la Unión.

La UE y sus Estados miembros, considerando los valores fijados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, tienen una responsabilidad especial en la mejora de las condiciones de vida de los gitanos. Son responsables en sus campos de responsabilidad complementarios de la integración de los gitanos. En cuanto al estado y la integración de los gitanos, la UE no posee una estrategia o política unificada, más bien se realizan y coordinan esfuerzos para la mejora de esta situación por parte de diversos actores.

Según la Comisión Europea, los asuntos relacionados con los gitanos deberían tenidas en cuenta en todas las áreas políticas europeas y nacionales. Avances en la integración de los gitanos no deben alcanzarse por medios de la segregación, sino más bien con una mejor integración de todas las minorías étnicas; lo que no impide una política de promoción específica para la situación especial de los gitanos.

Terminología En la documentación estratégica y las discusiones de la UE, se emplean los términos «gitanos» y «romaníes» de forma laxa y «se refiere a una variedad de grupos de personas que se describen a sí mismos como romaníes, gitanos, nómadas, manuches, ashkali y sinti, entre otras denominaciones.» Las organizaciones europeas emplean a menudo el término «romaníes» como una palabra que engloba a más gente que los gitanos. Esto también es cierto en el caso del Observatorio europeo de los fenómenos racistas y xenófobos y la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA). En sus informes, la FRA emplea los términos «gitanos» y «romaníes» expresamente como término general, en el que incluye explícitamente a «romaníes, sinti, gitanos, jeniches, itinerantes, etc. así como sus subgrupos» en un informe de 2009; en marzo de 2010 se empleó esta definición sin la coletilla «etc.», y en la ficha técnica del FRA de agosto de 2010 se habla de «El término «romaní» se usa como término general que engloba a diversos grupos de personas que comparten en mayor o menor medida una serie de características culturales, como los romaníes, los sinti, los itinerantes (travellers en inglés), los ashkali y los calé. Estos grupos también comparten una historia de marginalización persistente en las sociedades europeas.» Mientras que la UE y las instituciones relacionadas interpretan los términos de forma amplia y poco concreta, encuestas concretas del FRA se reducen a un círculo de personas reducido por cuestiones de costes. El Consejo de Europa emplea el término «romaníes y/o itinerantes» como término genérico para los gitanos, sinti, calés, itinerantes y otros grupos similares.

«Romaní» es a la vez un término político, tal como, desde la década de 1960, es empleado como un término genérico en el discurso de los activistas gitanos europeos. La inseguridad que presentan las estimaciones de población gitana se puede explicar en parte a que no existe consenso sobre qué poblaciones deben ser incluidas entre los romaníes. Si se incluyen sólo los grupos en los que se habla romaní y sus variantes, el número de gitanos quedaría reducid a un tercio de las cifras que las instituciones europeas emplean habitualmente. Independientemente de como se hayan hecho las estimaciones, se considera que las personas incluidas bajo el término genérico «romaníes» suponen la mayor minoría étnica de Europa.

Los objetivos de implicación y participación, se expresan en el contexto de la UE como «integración», «inclusión» y «participación». En el uso lingüístico de la UE, no se hace una distinción sistemática entre «integración» e «inclusión», en el sentido de que la primera tendría como objetivo introducir a personas en una estructura social ya existente, y la segunda tendría como objetivo la modificación de las estructuras sociales para que las diferencias se conviertan en normalidad.

Bases A las bases de la política sobre los gitanos pertenecen el artículo 13 del Tratado de fundación de la Unión Europea, la directiva 2000/43/UE que habla de la no discriminación por raza y la directiva 2000/78/UE que habla de la no discriminación en el trabajo.

La Comisión Europea destaca en la planificación de 2007 a 2013 que la integración de los romaníes puede contribuir considerablemente a alcanzar los objetivos de Lisboa y de cohesión. Además, en este contexto, la Comisión señaló que el Consejo de Europa recomendó el aumento de la proporción de población trabajadora, sobre todo entre los jóvenes, las mujeres, los mayores, los minusválidos, los inmigrantes legales y las minorías.

Actividades y posición de la UE y sus Estados miembros

El Parlamento Europeo ha emitido desde 1984 numerosas resoluciones que se refieren en todo o en parte a la situación de los gitanos, y el Consejo de la Unión Europea también ha emitido desde 1989 diversas resoluciones en ese sentido (véase ficha).Valeriu Nicolae, Hannah Slavik (ed.), Roma Diplomacy, IDEBATE PRESS, DiploFoundation, 2007, ISBN 978-1-932716-33-7. Introduction, S. 1 (en inglés)

En una resolución de 1989 del Consejo de la Unión Europea se anunció la intención de tomar medidas para la eliminación de los principales obstáculos para el acceso de los niños sinti, romaíes e itinerantes a la educación escolar. Las medidas de la Comunidad para los gitanos en el ámbito de la asistencia escolar se tomaron en coordinación con las de otros grupos de población no sedentarios, en especial teniendo en cuenta las necesidades de los niños de navegantes de río, los pertenecientes a circos y los hijos de feriantes.

El tema de la discriminación contra los gitanos alcanzó una especial relevancia durante la ampliación a los países del este de la Unión Europea con base en los Criterios de Copenhague. La UE realizó demandas concretas a los nuevos socios en el tema de la protección de las minorías, sobre todo de los gitanos, y de la lucha contra la discriminación. Así, todos los nuevos miembros, a excepción de Letonia, firmaron y ratificaron el Convenio marco para la protección de las minorías nacionales, a pesar de que el Convenio marco aun no estaba firmado o ratificado por todos los miembros de la UE; además se vieron obligados a introducir la Directiva 2000/43/CE en sus legislaciones nacionales, a pesar de que los miembros antiguos mantuviesen grandes diferencias en sus propias legislaciones.Peter Vermeersch, Melanie H. Ram: The Roma, En: Bernd Rechel (ed.): Minority rights in Central and Eastern Europe, BASEES/Routledge serties on Russian and East European Studies, 2009 (primera edición 2008), ISBN 0-203-88365-9, S. 61–74, p. 63 s. Hacia el interior, entre los antiguos miembros de la UE, existe una menor presión para la eliminación de la discriminación, entre otras razones, porque las competencias de la UE en materia de protección de las minorías son limitadas. Defensores de los derechos de las minorías han criticado a la UE por considerar que existe una doble moral en la protección de las minorías.

Recomendaciones de la red de expertos independientes sobre derechos fundamentales de la Unión Europea En el 2004, la red de expertos independientes sobre derechos fundamentales de la Unión Europea (EU-Network of Independent Experts on Fundamental Rights), creado por la Comisión Europea a petición del Parlamento Europeo, recomendó emitir una directiva dedicada específicamente a la integración de los gitanos. Calificaron este paso como el más importante para la protección de las minorías que la Comunidad Europea podía realizar dentro de sus posibilidades de actuación. De hecho, también es importante porque la Directiva 2000/43/CE no evitaba de forma efectiva la discriminación en la expedición de documentos por la administración. La Red de expertos señaló también que los gitanos que los gitanos eran ignorados como objetivo dentro de algunos ámbitos políticos. Así, en muchos de los Estados miembros no se tiene en cuenta a los gitanos dentro de los planes de empleo nacionales, o en las estrategias para la educación permanente. Además recomendaron a la Comisión Europea la creación de un comité de coordinación para las cuestiones referentes a los gitanos, el nombramiento de funcionarios de enlace en le Comisión Europea, la atribución de la responsabilidad central sobre los gitanos a por lo menos un miembro de la Comisión, así como la creación de un comité de gestión para toda Europa en la cuestión gitana, que debería incluir a los órganos relevantes de la UE, la OSCE, los gobiernos de los países miembros, representantes de las iniciativas en favor de los gitanos, como la década gitana o el Foro Europeo Romaní, así como representantes de ONG relevantes.

Década para la inclusión gitana En 2005, los doce estados de la UE firmaron la Década para la inclusión gitana 2005-2015, que surgió de una iniciativa de la Fundación Soros. Los estados firmantes se obligaban así a incrementar sus esfuerzos para eliminar la discriminación de los gitanos. La «Década gitana» es patrocinada por el Banco Mundial y la UE. En relación con la Década gitana, se creó en 2005 el Roma Education Fund (REF; «Fondo de Educación Gitano»), que tiene como objetivo eliminar la diferencia en el éxito educativo entre gitanos y payos. El REF apoya programas que fomentan una mayor calidad educativa para los gitanos, sobre todo en la eliminación de la segregación en los sistemas escolares existentes. Los medios del REF proceden del Banco Mundial, el Open Society Institute y otros patrocinadores.

El Parlamento Europeo redactó el 28 de abril de 2005 una resolución sobre el estado de los gitanos. En la resolución señalaba que «que el holocausto de la población romaní merece un reconocimiento pleno, proporcional a la gravedad de los crímenes nazis concebidos para exterminar físicamente a la población romaní de Europa» y «que numerosas personas de etnia romaní han sido víctimas de la guerra y de la limpieza étnica, y siguen siendo perseguidas en algunas zonas de las regiones de la antigua República de Yugoslavia». Además condenaron la discriminación de los gitanos y reclamaron al Consejo, la Comisión, los Estados miembros y los estados candidatos el reconocimiento de los gitanos como una minoría europea. La Comisión debiera tratar los asuntos relacionados con los gitanos a nivel europeo.