miniaturadeimagen|200px|La noticia del levantamiento del 2 de mayo en Madrid llegó a la sociedad novohispana en agosto, mismo mes en que Iturrigaray desconoció a la Junta de Oviedo, que se proclamó soberana del Imperio español en ausencia de Fernando VII. Este hecho fue visto por la sociedad de peninsulares radicados en México como una declaración soterrada de independencia por parte del virrey.
La crisis política en Nueva España de 1808 fue conjunto de hechos que trastocan a la alta sociedad del Virreinato de Nueva España en el ámbito político, socioeconómico y militar en 1808, pero que con el transcurso del tiempo serían los causantes de la decadencia del poder político solamente en América del Norte, más no en Filipinas o el Caribe, ocasionado el inicio de la guerra de Independencia de México el 16 de septiembre de 1810. Factores detonantes de esta crisis fueron la Invasión francesa a España y la consecuente lucha de los españoles por liberarse de las tropas de Napoleón Bonaparte. Dentro del panorama del virreinato, destaca la figura del virrey José de Iturrigaray, quien padeció durante todo su mandato de serias sospechas de corrupción, principalmente lanzadas por los elementos más reaccionarios y conservadores de la capital. Al conocerse la noticia de la invasión napoleónica, ciertos grupos en México sospecharon que Iturrigaray pretendía independizar al virreinato y erigirse como cabeza de un nuevo estado. El hacendado Gabriel de Yermo y otros miembros de la sociedad en la capital, con el visto bueno del arzobispo capitalino, Francisco Xavier de Lizana y Beaumont, tomaron por asalto el 15 de septiembre de 1808 la residencia de descanso donde se encontraba el virrey Iturrigaray, deteniéndolo, consumando así el primer golpe de Estado en la Historia de México.
Si bien la crisis venía desarrollándose desde tiempo atrás, el punto culminante de ésta ocurrió en 1808, por lo que para la historiografía mexicana los sucesos de los años 1800-1808, han quedado registrados como Crisis política de 1808 en Nueva España.Navarrete, p. 143. participaron Gabriel de Yermo y Francisco Xavier de Lizana y Beaumont. La marcada distinción de castas y la preferencia hacia los peninsulares despertó en los criollos y las diversas castas un sentimiento antipeninsular, que fue exacerbado por la bancarrota financiera sufrida por el virreinato entre 1804 y 1805. Carlos IV y Manuel Godoy —de quien se rumoreaba que era amante de su mujer, María Luisa de Parma— aparecen después como figuras repudiadas o amadas para los dos bandos que la crisis generó en la alta sociedad virreinal.Recientes estudios han intentado probar que en realidad Godoy mantenía relaciones homosexuales con Carlos IV. Véase Con el fin de apoyar la guerra contra el Reino Unido, que resultó en una estrepitosa derrota marítima y la consecuente debacle económica del reino, en especial de la Nueva España, la Corona emitió una medida muy impopular para los novohispanos obligada por las graves crisis financieras que sufría España desde la época de Felipe II, agravada por las guerras en las que el imperio se vio envuelto a raíz del Pacto de Familia, por lo que se idearon los vales reales, método por el cual el gobierno obtenía dinero a través de sus súbditos y que, al decretarse la consolidación de estos, produjeron una gran crisis en el virreinato que llevó a la bancarrota a muchos habitantes, incluido Manuel Hidalgo, el hermano menor de quien más tarde iniciaría el movimiento independentista, Miguel Hidalgo, que falleció en 1811.
Todos estos desaciertos del gobierno real generaron serio descontento entre los habitantes del virreinato, que ya habían externado el clamor popular en forma de algunos motines y desobediencias que sin embargo no prosperaron, pero el golpe que la facción legitimista asestó en septiembre de 1808 significó para los novohispanos un agravio más que constituiría uno de los factores más importantes para el estallido de la guerra de Independencia, tan sólo 67 años después.
La acometida fiscal de 1804
En 1804 para obtener recursos Carlos IV decidió apelar a préstamos forzosos que ocasionaron mucho descontento tanto en súbditos peninsulares como americanos. En Nueva España, la iglesia tenía muchas riquezas y por ello llegó la orden de que esta consolidara los vales reales, que eran una medida para los novohispanos causada por las graves crisis financieras que sufría España. Era un método por el cual el gobierno obtenía dinero a través de sus súbditos y que, al decretarse la consolidación de estos, produjeron una gran crisis en el virreinato que llevó a la bancarrota a muchos habitantes.
La bancarrota del imperio En 1804 Napoleón fue coronado emperador de Francia por lo que ahora tenía mucho más poder. Sin embargo España quería mantenerse neutral y no aliarse ni con el Imperio Británico ni con el Imperio de Napoleón, que estaban en guerra. Para no tener problemas con ninguno de los dos Imperios, España se vio obligada a hacer fuertes pagos secretos de sus ganancias del comercio con América a ambos Imperios sin que estos supieran que estaba ayudando a los dos. Esto causó que la monarquía española quebrara y se endeudara. Para empeorar las cosas, Carlos IV y el ministro Manuel Godoy, apoyaron la guerra contra el Reino Unido y resultó una estrepitosa derrota marítima y una crisis por haberse aliado con la Francia napoleónica y como consecuencia: la ruina económica del reino, en especial de la Nueva España.
La invasión napoleónica a la España peninsular
miniaturadeimagen|La familia de Carlos IV, pintada por Francisco de Goya en 1800, pocos años antes de las Abdicaciones de Bayona. En ella aparece la última generación de monarcas absolutos (Carlos IV y Fernando VII).
España y sus dominios eran gobernados desde 1788 por Carlos IV, miembro de la casa de Borbón y emparentado con Luis XVI, monarca galo. Un año más tarde de su ascenso al trono, se desató la Revolución francesa. Por consejo de su primer ministro, el conde de Floridablanca, el rey español se mantiene neutral. Pero al ser sustituido Floridablanca por el conde de Aranda en 1792, la política española cambió, pues el nuevo ministro era partidario de las ideas de la Ilustración, en especial de Voltaire, lo cual no fue bien visto por la sociedad española. Carlos IV removió a Aranda en ese mismo año, y fue ascendido a primer ministro el joven Manuel Godoy, de quien se decía, era amante de la reina María Luisa de Parma. El 21 de enero de 1793, Luis XVI fue ejecutado en la guillotina. Dos años más tarde, en 1795, Godoy suscribió con Francia la Paz de Basilea, por lo que el favorito del rey recibió el título de «Príncipe de la Paz». Al ascender al poder Napoleón Bonaparte, en 1799, Godoy suscribió nuevamente un tratado, firmado en San Ildefonso, por el que la Armada de España quedaba a disposición de Napoleón. En 1802 ambos países declararon la guerra al Reino Unido y en consecuencia a su principal aliado europeo, Portugal. Hacia mediados de 1805, la escuadra de guerra española se unió a la francesa y ambas pelearon juntas en la Batalla de Trafalgar, en octubre, donde fueron vencidas por el almirante británico Horacio Nelson, quien pereció durante la batalla. La derrota de la armada española provocó más descontento entre el pueblo, tanto el peninsular como el ultramarino, pues muchos de los fondos para crear y mantener la marina se habían obtenido de cobrar impuestos más altos y de expropiar propiedades de deudores a la Corona, especialmente en la Nueva España. Este fue un gran motivo de descontento.
izquierda|miniaturadeimagen|200px|Fernando de Borbón, príncipe de Asturias.
La derrota de la armada francoespañola provocó que Napoleón, que para entonces dominaba prácticamente toda Europa, impusiera al Reino Unido una sanción económica y comercial, conocida como el Bloqueo Continental, impidiendo así a todas las naciones europeas comerciar con la potencia británica. A fines de 1807, el reino de Portugal, otrora aliado francés, decidió iniciar relaciones comerciales con Inglaterra. Al conocer Napoleón esta noticia decidió invadir territorios lusitanos para evitar que su ejemplo cundiera por otros países. Para este fin, debía atravesar la península ibérica. Godoy permitió el paso de las tropas francesas a principios de octubre de 1807.
El general francés Junot entró en Galicia y más tarde en Valencia, causando el malestar de los españoles. Carlos IV y su familia fueron alertados de una posible invasión de Napoleón a tierras españolas, por lo que se movilizó con todo su caudal a Andalucía, para salir del país en caso de un ataque. Mientras el rey se alistaba en Cádiz, los franceses ocuparon Aragón y parte de Cataluña. Godoy comenzó a desconfiar de las intenciones de Napoleón y se reunió a principios de marzo de 1808 con el rey en el Palacio Real de Aranjuez, cercano a Madrid. Entre el 17 y 18 de marzo, sucedió un incidente conocido como el Motín de Aranjuez. Capturado por campesinos del lugar, estuvo a punto de ser asesinado. Carlos IV fue presionado por la multitud para abdicar en favor de su hijo, el Príncipe de Asturias, Fernando de Borbón, sentando así un precedente en la Historia de España, al ser destronado por primera vez un rey por su hijo. Napoleón ordenó al general Murat conducir al nuevo monarca a Madrid, a donde llegó el 25 de marzo. El emperador de los franceses deseaba entrevistar con Carlos IV y su hijo, por lo que los hizo llamar a Bayona. Prisioneros ahí de los franceses, Bonaparte reunió a los reyes con Godoy el 30 de abril. Dos días más tarde, el pueblo de Madrid conoció la noticia y se alzó en armas contra los franceses, hecho nombrado en la historiografía como Dos de Mayo. El 5 de mayo, Fernando VII devolvió la corona a su padre, quien a su vez la transfirió a Napoleón. El emperador galo nombró a José Bonaparte como nuevo Rey de España, ostentando desde entonces y hasta 1814 el título de José I de España, apodado por el pueblo español como «Pepe Botella».
El gobierno de José de Iturrigaray; antecedente interno
miniaturadeimagen|200px|José de Iturrigaray, militar andaluz y virrey de Nueva España (1803-1808).
José de Iturrigaray era un militar nacido en el año de 1742 en Cádiz, Andalucía. Participó en varias acciones por parte de la Armada de España, donde conoció a Godoy. Por influencias de su antiguo amigo, fue removido de su cargo en Granada para ser comisionado como virrey de Nueva España en diciembre de 1802, arribando al puerto de Veracruz los primeros días de 1803. Era sustituto de Félix Berenguer de Marquina, virrey que tuvo fama de duro e inflexible con los rebeldes."Berenguer de Marquina, Félix," Enciclopedia de México, v. 2. Ciudad de México: 1996, ISBN 1-56409-016-7. Iturrigaray se dedicó al reforzamiento del ejército, y en 1804 debió cumplir la Consolidación de los Vales Reales, por el cual las deudas de los criollos, peninsulares y castas eran cobradas con intereses. Los fondos recaudados sirvieron para el mantenimiento de la armada española que peleó en Trafalgar. Al conocerse en territorios novohispanos la debacle naval en Trafalgar, la población expresó su descontento ante la inutilidad de los fondos recaudados, y en muchos pueblos se realizaron motines.