El asedio de Przemyśl fue el más largo sitio de la Primera Guerra Mundial y supuso una derrota del Imperio austrohúngaro ante el Imperio ruso. El sitio de Przemyśl comenzó el , fue suspendido brevemente en octubre debido a una contraofensiva austrohúngara el 11 de ese mes y retomado el 9 de noviembre. La guarnición austrohúngara se rindió el , tras resistir un total de cinco meses y cinco días.

Antecedentes thumb|left|300px|Przemyśl y fortalezas que lo rodeaban. Durante la ofensiva rusa en Galitzia hacia Leópolis en 1914, el general Nikolái Ivánov arolló a las fuerzas austrohúngaras al mando del jefe del Estado Mayor Franz Conrad von Hötzendorf en la Batalla de Galitzia, logrando que el frente austríaco retrocediese más de ciento sesenta kilómetros hasta las montañas de los Cárpatos. La fortaleza de Przemyśl fue el único puesto austríaco que se mantuvo en manos de éstos y el 28 de septiembre se encontraba completamente aislado tras las líneas rusas. Los rusos se hallaban en situación de amenazar la región industrial alemana de Silesia, por lo que la defensa de Przemyśl cobró importancia tanto para los austrohúngaros como para los alemanes.

Primera fase del sitio Durante las batallas por Galitzia, el 17 de septiembre de 1914, las tropas rusas se acercaron a la fortaleza austríaca más grande de Galitizia. Przemyśl era una fortaleza de primera clase con una gran guarnición bajo el mando del General Kusmanek.

Ese mismo día 17, desde el fuerte 1/5 "Popowice", se disparó el primer disparo en dirección a la patrulla de caballería rusa avistada cerca de Tyszkowice y este día se considera el comienzo del primer asedio de Przemyśl. Asistieron 91 800 soldados rusos comandados por 133 oficiales de línea. El asalto fue dirigido por el General Dmitri Shcherbachov.

El 20 de septiembre, los rusos cruzaron el río San cerca de Darowice. Un día después, se llevó a cabo un contraataque desde la fortaleza en dirección a Radymno. Gracias a esto, la guarnición de Radymno y parte de la de Jarosław se salvaron.

El 24 de septiembre, el General Radko Dimitriev, comandante del III Cuerpo del Ejército ruso comenzó el asedio de la fortaleza. Dimitriev no contaba con suficiente artillería de sitio cuando comenzó el asedio pero, en lugar de esperar a que el alto mando ruso le enviara las piezas de artillería necesarias, ordenó un asalto a gran escala de la fortaleza antes de que una fuerza de socorro austrohúngara pudiese auxiliarla. Durante tres días, los rusos atacaron, no lograron avances y sufrieron cuarenta mil bajas. El 26 de septiembre, los rusos rodearon completamente Przemyśl. Mientras esto sucedía, el general alemán Paul von Hindenburg lanzó una ofensiva contra Varsovia en el norte. A la vez del ataque alemán a Varsovia, el General Svetozar Boroević von Bojna encabezó una fuerza de socorro a Przemyśl.

El 3 de octubre, la parte oriental de la fortaleza fue atacada, es decir, los fuertes XIV "Hurko", XV "Borek", IV "Optyń", I/2 "Byków", I/3 "Pleszowice", I/4 "Maruszka", I/5 "Popowice", I/6 "Dziewięczyce". No fue posible capturar ningún fuerte excepto I/1 "Łysiczka", donde los rusos lograron irrumpir el 7 de octubre, pero fueron rápidamente rodeados y derrotados por los defensores de la fortaleza.

El 4 de octubre, un parlamentario ruso llegó a la fortaleza con una propuesta de rendición, siendo rechazada por los austríacos. Al día siguiente, 5 de octubre, los rusos comenzaron el violento fuego de artillería contra los fuertes, al tiempo que avanzaba su la infantería.

El 6 de octubre, los bombardeos se intensificaron, y la infantería rusa ya estaba a 500 m de los fuertes. Los ataques más fuertes del 7 de octubre fueron dirigidos por los rusos contra el fuerte 1/1 "Łysiczka". Lograron irrumpir en él, pero después de algún tiempo fueron rodeados por unidades austriacas, obligando a rendirse a los atacantes. Además, los fuertes XIV "Hurko" y XV "Borek", 1/2 a 1/6, fuerte IV "Optyń" fueron fuertemente atacados. El asalto ruso fracasó. Con la excepción del Fuerte 1/1 "Łysiczka", no pudieron irrumpir en ningún otro fuerte. Las pérdidas de los rusos ascendieron a unas 10 000 personas (3 000 - 4 000 muertos, el resto fueron heridos y prisioneros capturados por los austriacos). El 8 de octubre, el comandante de las tropas rusas (inicialmente las tropas sitiadoras estaban comandadas por el general Radko Dmitriev, luego el General Brusilov, mientras que el asalto a los fuertes fue dirigido por el General Dmitri Shcherbachov) ordenó un asalto a la sección norte del cerco. Los fuertes Xa "Pruchnicka Droga", XIa "Cegielnia", XI "Duńkowiczki" y XII "Żurawica" fueron atacados, pero los rusos no alcanzaron las alambradas frente a los fuertes.

Del 5 al 7 de octubre, las tropas rusas asaltaron la fortaleza frontalmente, pero todos los ataques fueron rechazados con grandes pérdidas. Además, el 8 de octubre, las tropas austrohúngaras se acercaron a la fortaleza y las tropas rusas se vieron obligadas a reconsiderar el asedio. Ese mismo día se llevó a cabo un segundo asalto desde el norte sobre los fuertes Xa "Pruchnicka Droga", XIa "Cegielnia", XI "Duńkowiczki" y XII "Żurawica", siendo rechazados los atacantes. Finalmente, El 11 de octubre, Dimitriev levantó el asedio y se retiró más allá del río San, a la línea Medyka-Pleszowice-Tyszkowice-Góra Magiera. Von Hötzendorf tenía esperanzas de que un asalto combinado del ejército de Boroevic y la guarnición de Przemyśl infligiría un duro golpe a los rusos.

thumb|right|Situación de las defensas de la fortaleza en la actualidadEl Comandante militar austríaco de la plaza estaba convencido de que para resistir otro envite ruso necesitaba hacer acopio de víveres y munición. Sin embargo, una vez liberada la ciudad del primer asedio, resultó extremadamente difícil este aprovisionamiento. Las comunicaciones de la plaza por ferrocarril se hacían por las líneas de Leópolis, Jarosław y Zagórze. Estando Leópolis en poder de los rusos y la línea Jaroslaw-Przemyśl bajo el fuego artillero ruso, sólo había posibilidades de abastecimiento desde el sur, que fue solo practicable desde el 25 de octubre de 1914, al haber volado los rusos algunos puentes de la línea férrea.

Ante el más que previsible nuevo ataque ruso, el ejército austrohúngaro continuó fortaleciendo la defensa, por el comandante de la fortaleza, al mando del General Kusmanek, comandante de la 23ª división húngara. Se cavaron rápidamente 50 kilómetros de trincheras y se colocó un total de 1 000 kilómetros de alambre de espino y existían siete líneas de defensa reforzadas. En el período entre los asedios, se creó una línea de defensa adicional. Especialmente se reforzaron los fuertes VI "Helicha" y VII "Prałkowce" (posiciones "Helicha" y "Pod Mazurami") y en la sección norte (posiciones "Batycze" y "Na Górach").

No obstante, no había una total unión entre los defensores austrohúngaros, había desconfianza entre las poblaciones militares y civiles de diferentes nacionalidades, varias órdenes militares tenían que ser emitidas hasta en 15 idiomas diferentes, y los oficiales y soldados eslavos estaban en peligro de rendición colectiva.

Segunda fase del asedio A fines de septiembre y comienzos de octubre de 1914 el mal tiempo dificultaba notablemente las reparaciones en las defensas y accesos, necesarias después del primer sitio. El estado de los caminos en Galitzia empeoró de tal manera que los heridos de la plaza sitiada, en vez de ser evacuados a retaguardia, hubieron de ser atendidos en la misma Przemyśl. Este hecho, combinado con que la guarnición de la ciudad tuvo que aprovisionarse con víveres de las fortalezas circundantes, influyó en la menor duración de los suministros de forma dramática en el segundo asedio que estaba por venir.

El , Hindenburg había sido derrotado en la Batalla del Vístula y hubo de abandonar su asalto a Varsovia. Esto hizo que el Mariscal Boroevic se retirase a su vez de la línea del Río San y abandonase el proyecto de ofensiva hacia Rusia de Von Hötzendorf. Debido a la amenaza de flanqueo en Przemyśl, el ejército austrohúngaro tuvo que retirarse de la línea del río San. En la noche del 4 al 5 de noviembre, las últimas tropas del frente se retiraron a Przemyśl.

El , los rusos habían cortado el ferrocarril que comunicaba la ciudad con el sur, impidiendo ya todo abastecimiento a la misma. Igualmente, tampoco era posible el uso de carreteras para el acarreo de suministros porque las mismas estaban impracticables por efecto del barro y atestadas por convoyes inmovilizados.

La fortaleza fue cerrada de nuevo el 8 de noviembre. El 9 de noviembre, los rusos retomaron el asedio de Przemyśl. Las fuerzas de Dimitriev, sin embargo, fueron asignadas al norte, relevándole del esfuerzo principal en la zona. El 11.º Ejército ruso al mando del General Andréi Selivanov asumió las operaciones de asedio. Selivanov no ordenó ningún ataque frontal como había hecho Dimitriev, sino que trató básicamente de someter a la guarnición por hambre. En febrero de 1915, Boroevic dirigió otra fuerza de socorro hacia la fortaleza cercada.

A finales del mes de febrero, todos los esfuerzos de socorro habían fracasado y Von Hötzendorf informó a Hermann Kusmanek von Burgneustädten, comandante de la plaza, de que no habría más intentos de rescate de la fortaleza. No obstante, durante los primeros días de marzo, la situación de la plaza era aparentemente buena. Tanto parecía ser así, que en el periódico "Nowa Reforma" de Cracovia, apareció una carta de unos de los defensores de la ciudad:

Durante el asedio, algunos de los registros de los residentes se conservaron. Uno de ellos fue el diario del médico Josef Tomann, reclutado como médico militar, el cual escribió:

Más registros muestran hambre y enfermedades, especialmente de cólera. Helena Jablonska, una mujer polaca acomodada, escribió en su diario refiriéndose a los judíos:

Por su parte, Selivanov obtuvo la artillería suficiente para reducir la fortaleza. Los rusos tomaron las defensas septentrionales el . Una improvisada línea de defensa detuvo temporalmente los asaltos rusos y dio a Kusmanek el tiempo suficiente para destruir todo lo que quedaba en la ciudad que consideró pudiese ser útil a los rusos. El 19 de marzo, Kusmanek ordenó intentar romper el cerco, pero sus ataques fueron rechazados y se vio obligado a retirarse de nuevo a la ciudad. Con nada útil dentro de ella ya, Kusmanek no tuvo más remedio que rendirse. El , la guarnición de 110 000 hombres se entregó a los rusos.

thumb|250px|left|Soldados rusos instalando un cartel en la Comandancia de la plaza, tras su captura el 22 de marzo de 1915

El parte oficial de guerra austríaco decía lo siguiente:

En el momento de la rendición, la guarnición de la ciudad era de 117 000 soldados. Entre dicha guarnición austrohúngara capturada por el Ejército Ruso había 9 generales, 93 oficiales superiores y 2 500 oficiales.De los 21 000 caballos que había en la fortaleza, 17 000 tuvieron que ser sacrificados para paliar el hambre que azotaba a los asediados.

Consecuencias thumb|250px|left|Visita del Zar Nicolás II a la fortaleza nº X (Orzechowcach) el thumb|250px|right|Estatua que conmemora el asedio de Przemyśl, en Budapest, Hungría. La caída de Przemyśl llevó a muchos a creer que Rusia lanzaría a continuación una gran ofensiva en Hungría. Esta ofensiva nunca se produjo, pero incluso así la pérdida de Przemyśl fue un duro golpe a la moral del Imperio austrohúngaro. Un revés añadido fue el hecho de que Przemyśl se suponía que solo contaba con 50 000 soldados, pero fueron más de 110 000 los austrohúngaros que se rindieron con la fortaleza, una pérdida mucho mayor de la esperada.

Cuando los rusos entraron en la ciudad en marzo, el destino de los judíos solo empeoraría: