Iglesia Joven fue una organización política chilena revolucionaria de carácter pacífico, formada por sacerdotes y laicos católicos, fundada en 1968 y disuelta en 1970. Su principal acción ocurrió el , cuando el grupo se tomó la catedral metropolitana de Santiago para criticar la actitud que la Iglesia católica había tenido hasta ese momento con las clases más desprotegidas, y la instaba a un cambio hacia la humildad y un mayor acercamiento al Evangelio.

Antecedentes Los años 1960 fueron una época de ebullición política en todo el mundo occidental, conmoviendo las instituciones políticas, aulas universitarias y también la Iglesia católica, en particular sus representantes en América Latina. Los cambios en la Iglesia católica latinoamericana llegaron con la publicación de las encíclicas Mater et magistra (1961) y Populorum progressio (1967), y la convocatoria del concilio ecuménico Vaticano II (1962-1965).

Toma de la catedral santiaguina Entre las 4 y las 17:30 horas del , cuando en Chile gobernaba Eduardo Frei Montalva (PDC), un grupo formado por 8 sacerdotes, 3 religiosas y 200 laicos llevó a cabo la «operación Teresita» y se tomó la catedral de Santiago para criticar la actitud que la Iglesia católica había tenido hasta ese momento con las clases más desprotegidas, y la instaba a un cambio hacia la humildad y un mayor acercamiento al Evangelio.

En el frontis del templo desplegaron un lienzo con la consigna «Cristo es igual a la verdad. Por una iglesia junto al pueblo y su lucha. Justicia y amor» mientras que Clotario Blest, uno de los ocupantes, invitó a seguir los ejemplos de Camilo Torres y el Che Guevara. Mediante este acto, los participantes quisieron «llamar la atención de la comunidad nacional sobre sus puntos de vista sobre la Iglesia, sus autoridades y la situación sociopolítica del país». En la catedral «celebraron una misa, pidieron por las víctimas de la guerra de Vietnam, por los obreros de América Latina y por los procesados políticos de Brasil».

Esta acción fue desarrollada por Iglesia Joven y organizada principalmente por jóvenes provenientes de las villas más pobres de la capital chilena: Las Barrancas y las poblaciones João Goulart y Malaquías Concha.

El el cardenal Raúl Silva Henríquez acusó a los ocupantes del templo de profanadores de un lugar sagrado para la comunidad católica y a los sacerdotes involucrados les impuso la sanción, contemplada en el derecho canónico, de suspensión a divinis de ejercer la función sacerdotal de celebrar la misa y los sacramentos.Cavallo, Ascanio (1991). Memorias Cardenal Raúl Silva Henríquez. Ed. Copygraph, vol. II.

Véase también Teología de la liberación Anexo:Chile en 1968

Referencias

Categoría:Chile en 1968 Categoría:Historia de Chile Categoría:Iglesia católica en Chile Categoría:Organizaciones católicas fundadas en Chile Categoría:Organizaciones religiosas fundadas en 1968