Anarquistas en Francia|alt=Anarquistas en Francia|miniaturadeimagen|250x250px El anarquismo en Francia tiene sus raíces en el . Muchos anarquistas, entre ellos Los Iguales, participaron en la Revolución Francesa. El pensador Pierre-Joseph Proudhon, que creció durante el período de la Restauración, fue el primero en reivindicarse anarquista. Muchos otros intelectuales, artistas y entusiastas propagandistas del anarquismo fueron originarios de Francia. Los anarquistas franceses también participaron en los levantamientos revolucionarios posteriores, destacándose entre ellos la Comuna de París de 1871. El anarquismo en Francia también desarrolló diversas tendencias; las principales han sido el anarcosindicalismo, el ilegalismo, el individualismo y el anarcocomunismo. Los anarquistas franceses también lucharon en la guerra civil española de 1936 como voluntarios en las filas de la CNT-FAI.
De la Segunda República a la Federación del Jura thumb|Sylvain MaréchalLas corrientes anarcocomunistas hicieron su aparición durante la Revolución Francesa; Sylvain Maréchal, en su Manifiesto de los iguales (1796), reivindicó «el disfrute comunal de los frutos de la tierra» y avanzar en el futuro hacia la desaparición de «la repugnante distinción entre ricos y pobres, grandes y pequeños, amos y sirvientes, de gobernadores y gobernados».Robert Graham, Anarchism - A Documentary History of Libertarian Ideas - Volume One: From Anarchy to Anarchism (300CE to 1939), Black Rose Books, 2005
El término «libertario» deriva del francés libertaire, acuñado por el anarquista comunista Joseph Déjacque, que abandonó Francia luego del golpe de diciembre de 1851 y se estableció en los Estados Unidos. Allí fundaría Le Libertaire, el primer periódico anarquista-comunista de ese país. Otros anarquistas de ese período fueron Ernest Cœurderoy, que tuvo que exiliarse luego de la manifestación del 13 de junio de 1849, rehusando retornar a Francia luego de la amnistía de 1859. Anselme Bellegarrigue fue el editor de uno de los primeros periódicos anarquistas, que se titulaba L'Anarchie, journal de l'ordre (La Anarquía, diario del orden) durante la Segunda República Francesa en 1850.
thumb|left|180px|Pierre-Joseph Proudhon, el primero en reivindicarse con el término “anarquista”.Pierre-Joseph Proudhon (1809–1865) fue el primer filósofo en denominarse a sí mismo como «anarquista»."Anarchism", In Our Time (BBC Radio 4), jueves 7 de diciembre de 2006. Presentado por Melvyn Bragg de la BBC, con John Keane, Profesor de Política de University of Westminster, Ruth Kinna, Senior Lecturer en Política en Loughborough University, y Peter Marshall, filósofo e historiador. Proudhon se opuso al gobierno (y a toda forma de coerción) porque protegía a los capitalistas, banqueros y a los rentistas y terratenientes, y privilegiaba la acumulación y la adquisición de la propiedad de la tierra, porque según sostenía, obstaculizaba la competencia y mantenía la riqueza en las manos de una minoría. Proudhon reivindicaba el derecho de los individuos a retener para sí el producto de su trabajo, considerando como ilegítima toda propiedad que excediera la capacidad de un individuo para trabajarla, es decir, solo era legítima la propiedad de usufructo. La propiedad privada podría ser esencial para la libertad humana, pero también un camino hacia la tiranía: la primera como producto del trabajo y el esfuerzo individual; la segunda como resultado de la explotación del trabajo, la ganancia (plusvalor), el interés, la renta o los impuestos. Proudhon generalmente las distinguía llamando a la primera “posesión” y a la segunda forma como “propiedad”. Para las industrias en gran escala, Proudhon favorecía la creación de asociaciones de trabajadores para reemplazar el trabajo asalariado y en oposición a la propiedad de la tierra.
Proudhon sostenía que los trabajadores deberían conservar la totalidad del producto de sus trabajo y que el monopolio del crédito y de la tierra eran fuerzas que se oponían a este fin. Defendía un sistema económico que incluía la propiedad privada como posesión y el intercambio en un mercado sin ganancias ni beneficios, al que denominaba mutualismo. La filosofía proudhoniana fue rechazada por Joseph Déjacque que reivindicaba una versión primigenia del anarcocomunismo, cuando en una carta declaraba que “no es el producto del trabajo de él o ella a lo que el obrero debe terner derecho, sino a la satisfacción de las necesidades de él o de ella, cualquiera sea su naturaleza”.
Luego de la fundación de la Primera Internacional, o Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) en Londres en 1864, Mijaíl Bakunin hizo la primera tentativa de crear una organización antiautoritaria revolucionaria, la "Fraternité internationale révolutionnaire" conocida como la “Alianza”. Esta fue renovada en 1868, con la creación de la "Frères internationaux" o también llamada Alianza Internacional de la Democracia Socialista”.
Bakunin y otros federalistas fueron excluidos por Karl Marx de la Primera Internacional en el Congreso de La Haya de 1872, y formaron la Federación del Jura, que se reunió con otros antiautoritarios y federalistas en el Congreso de 1873 en Saint-Imier, que dio origen a la Internacional de Saint-Imier (1872–1877).
Piotr Kropotkin comenzó a editar en francés Le Révolté en Ginebra en 1878. La Révolution Sociale fue el primer periódico anarquista en Francia publicado después de la Comuna, a partir de 1880. Al año siguiente, los anarquistas se reunieron en la Conferencia de Londres de 1881. Émile Pouget fundó en 1878 el periódico Père Peinard y Zo d'Axa publicó EnDehors en 1891.
Los anarquistas en la Comuna de París En 1870 Mijaíl Bakunin encabezó un alzamiento en la ciudad de Lyon sobre los fundamentos en que poco después se basaría la Comuna de París, llamando a una rebelión general en respuesta al colapso del gobierno francés durante la Guerra Franco-Prusiana, a fin de transformar un conflicto de tipo imperialista en una revolución social. En sus Cartas a un francés, proponía una alianza entre la clase obrera y el campesinado, y una primitiva formulación de los métodos de acción directa.
150px|right|thumb|Louise Michel Louise Michel fue una importante anarquista que participó en la Comuna de París. Trabajó primero como enfermera socorrista de quienes eran heridos en las barricadas. Durante el Sitio de París arengó incansablemente a los comuneros en la resistencia contra los invasores prusianos. Una vez establecida la Comuna, se incorporó a la Guardia Nacional. Se ofreció como voluntaria para asesinar a Thiers y sugirió la destrucción de la ciudad de París como represalia por su rendición.
En diciembre de 1871, fue llevada ante el sexto consejo de guerra, bajo los cargos de ofensas, intento de derrocamiento del gobierno, incitación a la rebelión popular armada y la utilización de armas y uniforme militar. Desafiante, juró nunca renunciar a la Comuna y retó a los jueces a que se atrevieran a condenarla a muerte por sus acciones.Louise Michel, a French anarchist women who fought in the Paris commune Michel declaró ante la corte: "Ya que parece que cada corazón que late por la libertad solo tiene derecho a un pedazo de plomo, demando mi porción. Si me dejan vivir, nunca dejaré de reclamar venganza."Edith Thomas, The Women Incendiaries: The Inspiring Story of the Women of the Paris Commune "", Haymarket Books. Retrieved June 23, 2009.
Luego de la Comuna de París de 1871, el movimiento anarquista, al igual que todo el movimiento obrero, fue decapitado y afectado profundamente durante los años siguientes.
La propaganda por el hecho Algunos integrantes del movimiento anarquista radicados en Suiza comenzaron a teorizar sobre los que se conoce como propaganda por el hecho. Después del intento de asesinato de Auguste Vaillant los "Republicanos Oportunistas" votaron la primera ley antiterrorista en 1893, que fue inmediatamente denunciada como las lois scélérates. Estas leyes restringían severamente la libertad de expresión. La primera de ellas condenaba la apología de cualquier delito o crimen como si fuera un crimen en sí mismo, permitiendo una amplia censura de la prensa. La segunda ley permitía condenar a cualquier persona directa o indirectamente involucrada en cualquier acto de “propaganda por el hecho”, incluso cuando no hubiera ocurrido ninguna muerte como consecuencia del acto. La última de ellas condenaba a cualquier persona o periódico que realizase propaganda anarquista, y por extensión a los socialistas libertarios o a los exmiembros de la AIT:
De esta forma se restringía rigurosamente la libertad de palabra, la adhesión a la propaganda por el hecho y el antimilitarismo. Algunas personas fueron condenadas a prisión en 1894 por alegrarse de la muerte del presidente de Francia Sadi Carnot, asesinado por el anarquista italiano Caserio. El término lois scélérates entró en el lenguaje popular para designar a cualquier ley injusta o inflexible , en particular la legislación antiterrorista que generalmente reprime también a los movimientos sociales como un todo.thumb|left|150px|Émile Pouget El exilio británico
El Reino Unido pronto se convirtió en el último refugio para los perseguidos políticos, en particular anarquistas, que en su mayoría no estaban de acuerdo con el reducido grupo que reivindicaba la propaganda por el hecho. Tiempo antes, la Primera Internacional había sido fundada en Londres en 1871, donde Karl Marx se había refugiado unos 20 años atrás. Pero en la década de 1890 el Reino Unido se había convertido en un nido de anarquistas refugiados del continente, en especial entre 1892 y 1895, que había alcanzado el pico represivo con el Juicio de los treinta, que tuvo lugar en 1884. Louise Michel, llamada la "Virgen Roja", Émile Pouget o Carlos Malato eran los más famosos de muchísimos anarquistas anónimos, desertores o simples criminales que habían huido de Francia y otros países de Europa continental. Muchos de estos retornaron a Francia luego de la amnistía decretada por el presidente Félix Faure en febrero de 1895. Unos pocos cientos de personas relacionadas con el movimiento anarquista peranecerían en el Reino Unido entre 1880 y 1914, sin embargo.
El derecho de asilo político era una tradición británica desde la época de la Reforma en el . Con todo, esta tradición iría decayendo progresivamente, y los inmigrantes franceses serían vistos con hostilidad creciente. Incluso hubo algunas campañas xenófobas en la prensa durante los años ‘90, exigiendo restricciones al ingreso de radicales extranjeros, en especial exiliados franceses.Proyecto de tesis doctoral en curso, sobre "French Anarchists in England, 1880-1905", con una extensa bibliografía en inglés y francés, incluyendo periódicos de la época.
1895-1914 El 16 de noviembre de 1895 publicó su primer número el periódico Le Libertaire, fundado por Sébastien Faure, siendo uno de los pilares de la campaña a favor de Alfred Dreyfus y Louise Michel. La central sindical Confédération générale du travail (CGT), fue creada ese mismo año de la unión de varias "Bolsas de trabajo" (inspiradas por Fernand Pelloutier) y de uniones y federaciones obreras. Dominada por los anarcosindicalistas, la CGT adoptó la Carta de Amiens en 1906, un año después de la unificación de las otras tendencias socialistas en la sección francesa de la Segunda Internacional, liderada por Jean Jaurès y Jules Guesde.