thumb|300px|Tocadiscos manual con un disco de 12 pulgadas.

Un tocadiscos es un sistema de reproducción del sonido del tipo electromecánico analógico, sucesor del gramófono, que utiliza el mismo tipo de tecnología, sustituyendo el cilindro de fonógrafo por un disco. El tocadiscos también se conoce como pletina giradiscos, tornamesa, fonochasis, plato, pick-up, picó (RD; Ve) o picot (Ve) aunque ninguna de estas cuatro últimas denominaciones tiene demasiada aceptación, excepto en los ámbitos profesionales. La aplicación de la electricidad al gramófono permitió obtener una serie de ventajas, como una velocidad de giro uniforme gracias al motor eléctrico (lo que redundaba en una mayor calidad en el sonido), menos desgaste tanto en el disco como en la aguja y el control del volumen del sonido. Además, su popularización coincidió con la aparición de los formatos de discos microsurcos, el LP a 33⅓ rpm y el sencillo a 45 rpm, lo que dio lugar a que se generalizara el uso de estas dos velocidades de reproducción.

Este dispositivo se convirtió en el sistema reproductor de sonido que se mantendría por más tiempo, perdurando hasta el . Hacia 1950 aparecieron los llamados "combinados", generalmente tocadiscos con radio. En 1958 se empezaron a publicar los primeros discos en estéreo.

Historia thumb|Una imitación de un tocadiscos de los años 50.

El tocadiscos apareció por primera vez en 1925, justo cuando también se dispuso de los primeros amplificadores de válvulas y del "pick-up" o brazo fonocaptor.

Los tocadiscos surgieron con la idea de reproducir los discos de vinilo o de acetato de forma eléctrica y no mecánica. La reproducción eléctrica de los discos traía muchas ventajas: control de volumen de la reproducción, el tocadiscos se encuentra dotado con un motor eléctrico que hacía que el plato giradiscos rotara a una velocidad constante de 78 RPM, 45 RPM o 33 RPM, logrando así poder tener más fidelidad en el sonido. La disminución del peso del brazo traía también menor desgaste del disco entre otros beneficios.

Posteriormente aparecieron tocadiscos más sofisticados, los semiautomáticos: cuando se terminaba el disco, eran capaces de retornar el brazo fonocaptor automáticamente a su lugar y apagar el motor y la corriente del aparato. Los automáticos eran capaces de mover el brazo por sí mismos para reproducir el disco, y podían reproducir secuencialmente varios discos por una cara gracias a incorporar a un sistema hormonal cambia discos.

Partes miniatura|Bla Bla caja mágica tocadiscos (mediados del ) de la colección permanente del Museo del Objeto del Objeto.

Fonochasis Se conoce como fonochasis al conjunto formado por el plato giradiscos, la cápsula y el brazo fonocaptor, que componen el esqueleto de cualquier tocadiscos. También hace la perfecta conjugación de estos elementos. Para que la cápsula solo recoja la información del disco de vinilo, y que no sea víctima de las vibraciones parásitas tanto interiores como del mismo fonochasis, del motor o de sonidos exteriores como de los altavoces y/o vibraciones de alguna máquina, el fonochasis tiene que poseer un sistema de suspensión lo más adecuado posible. Es importante también otra parte del fonochasis, que es una cubierta de plástico para evitar que el polvo entre en el disco y provocar falsas lecturas en la cápsula fonocaptora.

Los fonochasis, dependiendo del sistema de lectura de discos, se pueden dividir en: semiautomáticos, automáticos y manuales.

Tocadiscos con levante y caída de brazo: algunos tienen un mecanismo que permite seleccionar con más precisión una canción, se oprime un botón para que el brazo se levante, el usuario lo mueve en donde quiera que caiga, y cuando oprime un determinado botón de caída, el brazo baja en el lugar exacto.

Tocadiscos semiautomático: posee un sistema que cuando se termina el disco el brazo se levanta, vuelve a su lugar, y corta la corriente del motor, haciendo que el tocadiscos deje de funcionar y sea más cómodo para el usuario poder guardar el disco, y no tener que correr los riesgos de poder rayar el disco o romper la aguja.

Tocadiscos automático: posee un complejo sistema que hace capaz de reproducir varios discos (solo una cara), cambiar de disco, y empezar o terminar automáticamente la reproducción de un disco. Se lo podía encontrar en las radiolas (muebles equipados con tocadiscos y radio) y en equipos de sonido estéreo tres en uno (tocadiscos, radio y grabadora de casete).

El tocadiscos manual: es el más común por defecto, en donde el usuario se tiene que encargar de apagar o activar el motor, de poner el brazo sobre el disco para que lo toque, o quitarlo para terminar con la reproducción. Los sistemas semiautomáticos y los manuales son los más usados en la actualidad.

Suspensión La suspensión tiene como objetivo amortiguar y evitar que las vibraciones parásitas, tanto internas, producidas por el motor, como externas, producidas por retroalimentación, lleguen a la cápsula, sean amplificadas y escuchadas. Para reducir o eliminar estas vibraciones a través de elementos sólidos o más elásticos, lo más visto y recomendado ha sido colocar el fonochasis sobre un soporte lo más pesado posible, como por ejemplo un armazón de metal grueso, y ponerle a este suspensiones para amortiguar las vibraciones.

Una solución se basa en colocar tacos de caucho a modo de suspensión. En este método de suspensión, el brazo, la plataforma y el plato están unidos al zócalo de madera, por lo que la única suspensión se encuentra en las patas.

Plato giradiscos 200px|thumb|Un plato giradiscos visto desde arriba. El plato giradiscos es donde el disco gira para ser reproducido, normalmente es de unas 12 o más pulgadas. No obstante, el rotor no es la única parte del plato giradiscos, pues este también engloba al motor encargado de proporcionarle la energía al rotor. La velocidad con la que el motor haga girar el rotor ha de ser ajustada, para permitir el rozamiento preciso de la aguja con el surco del disco. Si esta velocidad no se corresponde, el sonido no será correctamente reproducido.

Algunos de los nuevos tocadiscos, tienen en el borde del plato giradiscos hileras de puntos, tantas como sean las distintas velocidades a las que el plato puede girar. Junto al plato se encuentra una luz estroboscópica, cuando el plato gira, una de las hileras de puntos debería producir la sensación de que esa hilera está parada o en su defecto, que gira muy despacio. Si pasa esto, quiere decir que el plato gira fielmente a la velocidad indicada, dependiendo de la velocidad 16, 45, 33 o 78 RPM, dependerá la hilera y su cantidad de puntos. Este sistema se utiliza para saber si el sistema de tracción del tocadiscos está funcionando correctamente, se basa en el fenómeno del estroboscopio.

Existen algunos tocadiscos pequeños (solo para reproducir sencillos) que tiene un plato más chico, normalmente con las velocidades de 33 y 45 RPM, y a veces con el eje más grande. En el caso de que el plato sea para discos de 12 pulgadas el plato tendrá el eje de tamaño normal. Existen en el mercado adaptadores para poder usar tocadiscos con el plato grande y agujero chico y adaptarlo al eje grande de los discos de 45 RPM.

Ajuste de Pitch (solo en algunos modelos)

Este dispositivo permite al usuario variar muy levemente la velocidad del plato giradiscos, y por tanto el tono (pitch en inglés) de la canción que es reproducida pasando a tener una entonación más aguda si se incrementa la velocidad o más grave si se disminuye. Este sistema se utiliza para poder sincronizar los temas en las sesiones de los DJ's de club.

Se trata de un potenciómetro deslizante situado en el lado del brazo fonocaptor con un recorrido de varios centímetros. En el centro del recorrido se sitúa la posición 0, que coincide con la velocidad estándar del giradiscos (normalmente 33 o 45 RPM) y en los extremos se encuentran el máximo incremento a favor o en contra de la variación posible que suele ser de -8% a +8% o de -12% a +12%. Para un DJ, este es el control más importante para un mejor control durante las sincronizaciones largas de las mezclas.

En algunos modelos hay un botón "Pitch Lock" que establece la velocidad del plato a 0% o 'pitch estándar', independientemente de la posición del fader de pitch. También pueden incluir la posibilidad de variar el rango del pitch de serie, ± 8%, pero un giradiscos con un control de rango de pitch también sería capaz de cambiar a ± 12% y ± 50%, por ejemplo. Incluso existe la posibilidad de que incorpore un botón "pitch bend" que permite ajustar la sincronización de dos discos sin tocar el vinilo. Esto puede facilitar una mezcla mucho más suave ya que no hay cambios bruscos en la velocidad del disco, aunque solo es aconsejable en mezclas de temas de BPM similares.https://www.thomann.de/es/onlineexpert_page_giradiscos_para_dj_terminos_comunes.html

Con el desarrollo informático, el software para la realización de las mezclas ha ido incorporando todo el sistema de ajustes de 'pitch' además de medir todos los demás parámetros necesarios automáticamente y suelen incluir la posibilidad de realizar auto-mezclas.

Tracción Por poleas: una rueda con borde de goma o polea de arrastre se encarga de impulsar el rotor. Esta rueda va unida al sistema mecánico de cambio de velocidades del tocadiscos, el cual sitúa la rueda sobre algún punto del eje del motor, que tiene diferentes grosores dispuestos en forma de escalera (normalmente en el eje del motor). Los distintos grosores corresponden a las variadas velocidades en que el motor transmite por contacto su energía a la polea, que a su vez la transmite al borde del rotor, haciéndolo girar.

Por correas: una correa conecta directamente el motor al rotor. Este tipo de tracción alcanza las velocidades de rotación más altas, al tiempo que las vibraciones del motor son amortiguadas eficazmente. Entró en decadencia cuando hizo su aparición el motor de tracción directa.

Por tracción directa: el propio eje del motor transmite la velocidad de giro del disco al rotor del plato. En este caso es ineludible que la velocidad de giro se ajuste a la de grabación del disco (grabación mecánica analógica); esto crea más fuerza en el rotor.

La tracción directa ha sido el sistema que se ha acabado implantando.

A su vez, los tocadiscos pueden tener tres tipos de motores:

Motor asíncrono o de inducción La energía magnética necesaria para hacer girar el rotor es inducida por dos o más electroimanes, cuya polaridad cambia 100 veces por segundo. La constancia de la velocidad depende de la propia red que lo alimenta, por lo que no siempre resulta fiable (pueden darse bajadas de tensión, etc.). Como no era demasiado fiable, no se usaba en demasiados fonochasis.

Motor síncrono 200px|thumb|El brazo de un tocadiscos de exploración tangencial, este tipo de tocadiscos reducen totalmente el error tangencial, pero su precio elevado hace que no sean muy vendibles. La energía magnética necesaria para hacer girar el rotor es inducida por el grupo de electroimanes que posee (siempre en mayor cantidad que el motor asíncrono, por lo general 12, 16, 24, 48 y 120), por lo que la velocidad ya no dependerá de la tensión de alimentación recibida. La velocidad de rotación en los motores síncronos dependerá del número de electroimanes, a mayor número de polos menor velocidad, y de la frecuencia de la red de alimentación.

Motor de corriente continua La energía que alimenta al rotor ya no es magnética sino eléctrica. La transmisión de esta energía eléctrica desde el motor al rotor.

Brazo fonocaptor 200px|thumb|El brazo fonocaptor de un tocadiscos, en este caso el brazo es recto con el soporte torcido en un ángulo de 70°.