Tras la finalización de la Guerra Civil, regresaron las competiciones de fútbol a España, y regresó el Atlético de Madrid. Durante la nueva temporada, debería haber militado en Segunda División, pero debido a la plaza libre que dejó el Real Oviedo pudo continuar en la máxima categoría, y conseguir sus dos primeros títulos ligueros.
El Athletic Aviación
El Athletic de Madrid tuvo que fusionarse con el Aviación Nacional para poder sobrevivir, formando el Athletic Aviación. Con esta denominación consiguió sus primeros títulos ligueros y empezó a formar parte de la élite del fútbol nacional.
Temporada 1939 / 1940: La primera Liga
El 28 de abril de 1940, el equipo dirigido por Ricardo Zamora se adjudicó el título de campeón de la primera división por primera vez en su historia.
Para conformar la plantilla aquella temporada, continuaron con contrato en vigor con el Athletic tras la guerra: Guillermo, Pacheco (que prefería retirarse), Mesa, Alejando, Valcárcel, Gabilondo (retirado del fútbol), Marculeta, Nico, Elícegui, Arencibia, Rubio, Buiría y Lafuente (que trataba de recuperarse de su gravísima lesión).
Los nuevos fichajes habían sido Urquiri, Torres, Armendáriz, Enrique, Bescós, Bachiller, González, Colón, Muñoz, Romero, Suárez, Basdilla, Farina, Villanueva y Fernandito. Además, del Aviación se incorporaron al equipo Guillermo y Mesa, que pertenecían al Athletic, Blanco y Agustín, propiedad ambos del Celta, Germán y Hernández, del Racing de Santander, Sañudo y López Herranz desde el Real Madrid, y Begoña del Deportivo de la Coruña. En cuanto a jugadores sin contrato profesional, figuraban en el equipo: Aparicio, Machín, Campos, Vázquez, Tabales, Santi, Escudero, Bracero, Mundo y Pepote. Todos ellos pasaron finalmente a formar parte de la plantilla, excepto Mundo, que formó parte de una complicada operación para mantener en el equipo a Germán, propiedad del Racing de Santander.
Ricardo Zamora, fichado por el Aviación Nacional, fue el entrenador del equipo.
Campeonato Regional Castellano
El Athletic Aviación Club debutó oficialmente en el Campeonato Regional Castellano junto a los siguientes equipos: Real Madrid, Ferroviaria, UD Salamanca, Imperio y Valladolid.
En la primera jornada, el 5 de octubre de 1939, el Athletic Aviación cayó por 2-1 frente a la Ferroviaria en Vallecas. Ricardo Zamora alineó a Guillermo, Mesa, Aparicio; Urquiri, Torres, Machorro (luego conocido como Machín); Armendáriz, Enrique, Elícegui, Campos y Vázquez. El encuentro comenzó soleado, pero la meteorología cambió radicalmente a los diez minutos, cuando empezó a llover con fuerza y el campo de Vallecas se convirtió en un lodazal. El equipo colchonero acusó el mal estado del campo y, además, a los tres minutos el defensa Aparicio tuvo que retirarse por lesión. Aún jugando con diez hombres, Elícegui se las apañó para adelantarlos en el marcador, marcando el primer gol del Athletic Aviación. La Ferroviaria empató al filo del descanso. En la segunda parte, Torres falló un penalti que hubiese significado el 2-1 para los locales, y minutos después el conjunto visitante marcó el gol de la victoria. Así, el Athletic Aviación comenzó el torneo con una derrota ante un equipo inferior, y en su propio campo.
En la siguiente jornada, el 13 de octubre, los aviadores vencieron al Valladolid por 3-0 en Zorrilla. La semana siguiente el resultado fue de empate a un gol ante el Imperio, equipo que había reforzado su plantilla con numerosas cesiones procedentes del Athletic. El 22 de octubre se jugó el primer derbi oficial tras la Guerra, en la que el Aviación salió de su visita a Chamartín derrotado por 2-1. El equipo colchonero jugó mejor, pero los blancos se impusieron.
El comienzo de temporada había sido decepcionante, ya que de cuatro partidos, los rojiblancos habían ganado uno, empatado otro y perdido dos. Sin embargo, durante el resto del campeonato no dejaron escapar ni un solo punto más. El 25 de octubre, la escuadra de Ricardo Zamora inició su remontada con una victoria ante el Salamanca por 3-1 en el último choque de la primera vuelta, que colocaba al Athletic Aviación a cuatro puntos del líder, el Madrid. El 28 de octubre, el conjunto rojiblanco inició la segunda vuelta con una goleada por 4-0 a la Ferroviaria en Chamartín, donde jugó como visitante. El 1 de noviembre de 1939 jugó su último encuentro en Vallecas, derrotando al Salamanca por 3-1. Dos días más tarde se cerró el estadio para tratar de mejorar sus condiciones, y los aviadores pasaron a jugaron como locales en Chamartín durante el resto del Campeonato. En el debut en el campo del eterno rival, el 5 de noviembre, el Athletic goleó por 8-0 al Valladolid, situándose segundo a cuatro puntos del todavía líder Real Madrid.
El 11 de noviembre, la entidad colchonera batió al Imperio por 3-2 con gol de Arencibia en el último minuto, en tanto que el Madrid perdía contra la Ferroviaria, reduciendo su ventaja a solo dos puntos. La siguiente jornada se jugaba un nuevo derbi en Chamartín, esta vez con los rojiblancos como locales, que resultaría decisivo para el título a falta de solo una jornada para la finalización del Campeonato. El encuentro se jugó el 19 de noviembre, y el Athletic Aviación venció por 3-0, igualando a puntos al equipo blanco. Aquel resultado le bastó para alzarse campeón del torneo, ya que superaba a su rival en el gol-average particular y global. Jugaron por los colchoneros Tabales, Mesa, Alejandro; Blanco, Germán, Machorro, Escudero, Enrique, Elícegui, Campos y Vázquez. Los goles fueron marcados por Campos (2) y Vázquez.
Así quedó la clasificación final:
Athletic Aviación Club 15 puntos Madrid FC 15 puntos AD Ferroviaria 13 puntos UD Salamanca 8 puntos Imperio FC 5 puntos Club Valladolid Deportivo 4 puntos
Así, el Athletic volvió a alzar un título después de más de 20 años. La temporada se había iniciado de forma inmejorable, pero al Club todavía le esperaban algunas alegrías más.
Campeonato Nacional de Liga
Aquel año, el Athletic Aviación debía haber disputado la liga de Segunda División, debido a que acabó en puestos de descenso durante la anterior campaña. Sin embargo, el Real Oviedo se vio obligado a solicitar una exención de disputar de esa temporada debido al ruinoso estado en que se encontraba su campo tras los desastres de la Guerra Civil. De esta forma, tras muchas polémicas y discusiones, se concluyó ceder la plaza del equipo asturiano a uno de los dos equipos que habían caído en el descenso: el Athletic Aviación y el Osasuna. Para decidir cuál de los dos conseguiría la permanencia, se jugó un partido de promoción en campo neutral.
El partido se disputó el 26 de noviembre de 1939 en Mestalla (Valencia). Ricardo Zamora presentó este once: Tabales, Mesa, Alejandro; Blanco, Germán, Machorro; Enrique, Juan, Escudero, Elícegui, Campos y Vázquez. El equipo navarro dominó el primer tercio del partido, adelantándose en el marcador con gol de Vergara a los 20 minutos. El Athletic Aviación, sin embargo, reaccionó debido a su espléndido juego en el centro del campo, y diez minutos antes del descanso Enrique puso el empate. Durante el descanso, Zamora dio instrucciones a sus jugadores de aguantar la salida en tromba del Osasuna hasta el minuto 60, y a partir de ese momento hacerse dueños del partido. Los rojiblancos llevaron a cabo la táctica a la perfección, consiguiendo la victoria gracias a los tantos de Vázquez y Enrique. El Athletic Aviación retornaría a Primera en la temporada 1939 / 1940, un nuevo éxito deportivo.
Para aquella Liga, Zamora contaba con un once tipo que no varió salvo lesiones. En la portería, Tabales se consolidó como titular, por lo que Guillermo apenas dispuso de minutos. La pareja de zagueros habitual fue la de Mesa y Aparicio, con Cobo y Alejandro como recambios. En el centro del campo, la tripleta de Urquiri, Germán y Machín fue la más usada, mientras que Blanco acabó relegado a la suplencia tras empezar la temporada como titular, y Torres también tuvo menos ocasiones de jugar. En cuanto al ataque, los cinco delanteros favoritos del entrenador eran Enrique, Gabilondo, Elícegui, Campos y Vázquez, mientras que Juan Escudero, Arencibia, Bracero y Bachiller cumplieron cuando se contó con ellos.
Aquel año jugaron sus partidos como locales en Chamartín, excepto el último, que lo disputaron en un reformado Vallecas.
El 3 de diciembre de 1939, arrancó de nuevo la Liga tras tres años de parón. El Athletic Aviación debutó con una sonada victoria por 3-1 frente al Athletic Club en San Mamés. El marcador se abrió con un tanto de Gárate en el minuto 22. Sin embargo, el triplete de Enrique dio la vuelta al marcador y otorgó la victoria a los madrileños. El otro gran jugador del partido fue el portero Tabales, que cuajó un encuentro sensacional con excelentes y espectaculares intervenciones.
Una semana más tarde, en su estreno liguero en Chamartín, el equipo de Zamora no pudo obtener más que un empate a cero ante un defensivo Betis. En los siguientes encuentros, cayó en Zaragoza y venció al FC Barcelona en Madrid.
El 3 de diciembre de 1939, el Athletic Aviación perdió contra el Hércules por 4-1 en el estadio Bardin. El partido comenzó con mucha intensidad, dominando el juego los visitantes. A los siete minutos, el Athletic abrió el marcador con un chut flojo de Arencibia que Pérez no hizo nada por detener. El gol actuó como revulsivo para el Hércules, que se creció y salió a buscar el partido. Sin embargo, se encontraron con los medios del Athletic, que estaban haciendo un excelente trabajo desabaratando los intentos de ataque del equipo alicantino. Sin embargo, a pesar de su buena actuación, no pudieron evitar el empate. Tras un pase de Vilanova, Aparicio se sacó un chut esquinado e imparable que puso el 1-1 en el marcador. Con este resultado y tras unos minutos de peloteo intrascendente, terminó la primera parte. Tabales, el portero del Athletic, hizo una gran segunda parte. Sin embargo, no pudo evitar el gol de Tormo, que llegó como consecuencia de una muy buena jugada de toda la delantera alicantina. Los locales se adelantaron en el marcador y, al igual que ocurrió con el Hércules en la primera parte, esto espoleó a los colchoneros, que atacaron con más intensidad. Llegaron insistentemente a los dominios de Pérez, pero el Hércules estuvo muy serio en defensa y supo guardar el resultado. Además, un gran tiro procedente de las botas de Vilanova aumentó la ventaja y dio la tranquilidad a los locales, que presionaron más y mejor la salida del Athletic, maniatándolo. A falta de cinco minutos para el final, Vilanova culminó la goleada marcando el cuarto para el Hércules.