Talca es una ciudad ubicada en la zona central de Chile, capital de la provincia homónima y de la Región del Maule. Se encuentra a 255 kilómetros al sur de la capital Santiago. Situada cerca de la convergencia entre el río Claro y los esteros Baeza y Piduco, fue fundada por el Gobernador Real José Manso de Velasco el 12 de mayo de 1742 bajo el nombre de Villa San Agustín de Talca. La ciudad es el corazón de la zona agrícola chilena por excelencia, siendo uno de los principales referentes en esta actividad a nivel nacional. Como capital regional, alberga a la Delegación Presidencial y al Gobierno Regional del Maule, además de ser sede de todas las Secretarías Regionales Ministeriales y casi todos los Servicios Nacionales presentes en la región.A excepción del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, con sede en Constitución.
La comuna se encuentra aproximadamente en las coordenadas , a una altitud media de 102 m s. n. m, en el extremo occidental de la depresión intermedia en este sector, culminando su territorio en la cordillera de la costa. Cuenta una extensión de 232 km² y en 2022 contaba con una población aproximada de 232 131 habitantes,Instituto Nacional de Estadística. Censo de Población y Vivienda 2022. siendo así la ciudad más poblada del Maule.
Talca concentra las áreas de servicios, administración y comercial de la región. Cuenta con uno de los mercados hortofrutícola mayorista más importantes de Chile, el cual distribuye hacia el resto de la región y todo el sur del país. Además, es conocida por ser el principal centro universitario en esta zona del país, pues posee numerosas instituciones educacionales entre las que destacan la Universidad de Talca y la Universidad Católica del Maule. La comuna también alberga los principales recintos deportivos y culturales de la región, como el complejo deportivo del estadio Fiscal de Talca, el Teatro Regional del Maule y el Museo O'Higginiano y de Bellas Artes.
Etimología El nombre Talca proviene del mapudungún tralka, que significa «trueno».
En ocasiones se menciona a Talca como «la ciudad del trueno». También, otra forma de mencionarla es como «la ciudad del Piduco», por el curso de agua homónimo que atraviesa la ciudad de este a oeste.
Historia Orígenes En la América precolombina, gran parte de la zona centro-sur de Chile se encontraba ocupada por pueblos relativos de los mapuches, principalmente picunches (nombre dado por chilenos) o promaucaes (nombre dado por incas), así como también otros como los cauquenes y los curis. Estos se concentraban principalmente en torno a cuerpos de agua.
A finales del siglo , la expansión inca hacia el sur llegó a su fin con la batalla del Maule en el río homónimo. En los años que estuvieron los incas en la zona, hasta la conquista española, es probable que influyeran dentro del sector. Hacia 1612 aún había restos de fuertes incas en las cercanías del río Claro.
Con la conquista española, los promaucaes de la zona del Maule realizaron una feroz resistencia contra las huestes de Diego de Almagro, aunque finalmente cedieron frente a las tropas de Pedro de Valdivia, viéndose obligados a convertirse en indios auxiliares. A finales del siglo e inicios del siglo el territorio solo contaba con algunas encomiendas y pueblos de indios.
Talca o Talcamo era el nombre que le brindaron los indígenas de la zona al lugar donde se cruzaban los esteros Piduco, Baeza y el río Claro. A finales del siglo , los territorios desde Duao hasta al norte del río Claro le pertenecían al conquistador Juan de Ahumada, quien tenía un asentamiento indígena o una encomienda en el sitio de Talcamo. En 1609, las tierras le fueron traspasadas al español Gil de Vilches y Aragón, capitán de las tropas de Alonso de Ribera, quien conformó una hacienda a las orillas del Claro. En 1641, le legó la hacienda a su esposa con el compromiso de que la donase Orden de San Agustín, bajo la condición de que dicha orden cediera terrenos si alguna vez se deseaba conformar una villa en el sector.
Fundación
miniatura|200px|José Manso de Velasco, fundador de la ciudad|izquierda miniatura|200px|Juan Ignacio Molina.|izquierda La ciudad de Talca tuvo dos principales tentativas de fundación. La primera ocurrió en 1655 por parte de vecinos agrupados cerca del río Claro que pretendían refugiarse y defenderse frente a los malones mapuches dirigidos a las estancias coloniales en gran parte del territorio en el denominado Weychan de 1655. La segunda ocurrió en 1692 llevada a cabo por el gobernador general del Reino de Chile, Tomás Marín de Poveda. El lugar original es indeterminado, pues algunos historiadores señalan que fue cercano a la actual comuna de Maule, próximo a la mina de oro El Chivato, aunque otros han señalado que la ciudad fue trazada usando como centro la que posteriormente sería denominada como La Placilla (actual plaza La Victoria).Independiente de todo, esta población no prosperó debido a las condiciones del terreno y la desmotivación de los vecinos, por lo que terminaría siendo descartada.
En enero de 1742, el gobernador José Manso de Velasco oficiaría al corregidor Juan Cornelio de Baeza para fundar una nueva villa entre Santiago y Concepción, en la doctrina de Talca. Los agustinos, que tenían su templo en la hacienda de Gil de Vilches (actual manzana de la cárcel), ya habían hecho públicos sus intereses por donar las tierras para esta nueva ciudad. De esta manera, en un sitio denominado como «los Perales» y con la presencia del gobernador, el 12 de mayo de 1742 fue fundada la Villa de San Agustín de Talca en su ubicación actual.Acta de Fundación de Talca. 12 de mayo de 1742.
El Corregidor de Talca, don Vicente de la Cruz y Bahamonde (1789 - 1798), trabajó e influyó para que el 6 de junio de 1796 Talca recibiera, por real cédula del rey Carlos IV, el título de ciudad y, el 6 de diciembre del mismo año, el apelativo de «Muy Noble y Muy Leal», otorgando el vizcondado a la familia Cruz. Destacados en dicha familia fueron Vicente, Juan Manuel, Anselmo y Nicolás, este último posteriormente conocido como el I conde de Maule.
La naciente urbe reunió antiguos vecinos de prosapia colonial que contribuirían a uniformar el espacio cultural chileno, siendo efectivo foco civilizador entre las dos ciudades más importantes del país, Santiago y Concepción. Uno de esos ilustres vecinos fue un inmigrante genovés, Juan de la Cruz y Bernadotte. En la hacienda Guaraculén, en las cercanías de Talca, nació en 1742 el sabio y naturalista Abate Juan Ignacio Molina, quien dejó junto con los hermanos Cruz Bahamonde como legado la construcción de un liceo para Talca. También vivió en esta ciudad el comerciante portugués Juan Albano Pereira Márquez casado con Bartolina de la Cruz y Bahamonde quienes fueron los padrinos de Bernardo O'Higgins y además hospedaron en algunos años de su infancia a este prócer de la independencia de Chile. El genovés como el portugués eran buenos amigos de Ambrosio O'Higgins.
Papel en la Independencia y la República
miniatura|200px|Casa de Juan Francisco Prieto, inaugurada a finales del siglo . Desde 1964, es el Museo O'Higginiano y de Bellas Artes de la ciudad. Durante el periodo de la independencia, Talca fue un importante epicentro de eventos. El 21 de octubre de 1813, la junta de Gobierno se traslada a la ciudad para sesionar, estableciéndose hasta febrero del año siguiente.
En las tierras talquinas ocurrieron diversos acontecimientos como la toma de Talca y el Combate de Cancha Rayada, ambos en 1814. Posteriormente ocurrirían el combate de Talca y la sorpresa de Cancha Rayada en 1818, ambos posteriores a la declaración de Independencia.
A su vez, fue continuamente utilizado como cuartel general por los distintos generales y oficiales de ambos ejércitos, entre ellos José de San Martín, José Miguel Carrera y Mariano Osorio.
Bernardo O'Higgins, quien tenía especial aprecio al lugar por haber pasado parte de su infancia y tener familiares y amigos en la ciudad, pasó y estableció su cuartel general allí en diversas oportunidades. Allí el 2 de febrero de 1818, firmaría el Acta de Independencia. Diez días más tarde, el 12 del mismo mes, lideraría la jura de la independencia con su ejército.
Activo centro político, el acendrado orgullo de la aristocracia local produjo la creación de la Provincia de Talca en 1833, erigiéndose esta ciudad como su capital y rompiendo la dependencia con la provincia de Colchagua. Este mismo orgullo hizo de Talca, durante las revoluciones de 1851 y 1859, un activo foco de insurrección opuesto al poder central.
: crecimiento y esplendor miniatura|200px|Primer edificio del Banco de Talca, símbolo del poderío económico talquino de la segunda mitad del .|izquierda miniatura|200px|Sucursal del Banco Español de Chile, a inicios del .
Durante el el crecimiento urbano fue originando distintos barrios. En 1845 el perímetro urbano traspasó la Alameda (antigua avenida de Recreo) y se originó el actual barrio Norte. El 8 de octubre de 1870 se fundó la Compañía de Bomberos de Talca, que en 1884 se dividió en tres compañías: la Primera y la Segunda «de agua», y la Tercera «de hachas y escalas», dando origen al Cuerpo de Bomberos de Talca.
En agosto de 1874 se inauguró el Teatro Municipal, magnífica obra arquitectónica producto de los afanes de toda la comunidad talquina, y cuya materialización contó con el importante apoyo del entonces diputado por Talca e intendente de Santiago don Benjamín Vicuña Mackenna. Con la llegada del ferrocarril en 1875 fue naciendo el barrio Oriente cuyo foco fue, primeramente, la denominada plaza de los Burros (adonde llegaban en estos transporte campesinos de diversas procedencias a vender sus productos) y luego, tras la inauguración del ferrocarril a San Clemente en 1903, la plaza Arturo Prat. En 1880, durante la guerra del Pacífico, se conformó el Batallón Talca. Este cuerpo armado participó en las batallas de Chorrillos y Miraflores, y luego en la de Huamachuco, hecho de armas que puso fin al conflicto. Por la destacada actuación de su batallón, que perdió más de un tercio de sus efectivos entre muertos y heridos, muchos de estos mutilados, la ciudad recibió como trofeo de guerra la Estatua de la Victoria, figura alegórica que hoy preside la Alameda talquina.
En 1884 se instaló un servicio de tranvías, o carros de sangre,http://www.tramz.com/cl por calle 1 sur. Estos eran de manufactura estadounidense (construidos por J.G Brill, de Filadelfia), pero de dos pisos como los existentes en Inglaterra. En 1916, estimulada por el éxito de la iniciativa de Villa Alegre del año anterior, la ciudad compró equipo rodante usado y carros de la firma CET&L de Santiago e inauguró su propia sistema de tranvías. Hacia 1900 la ciudad ocupaba gran parte de lo que hoy se conoce como el casco antiguo, con un plano de damero, cuyos límites eran el río Claro al oeste, el cementerio municipal al norte, la calle 18 Oriente al este y el estero Piduco, al sur.
En el ámbito económico, a mitad del , el auge de la agricultura y, además, de la influencia adquirida por la aristocracia local, posibilitaron el surgimiento de una próspera actividad económica, centrada primeramente en los molinos. En particular, el trigo cobró especial importancia siendo esta región gran productora, exportándose dicha producción por el puerto de Constitución hacia destinos tan lejanos como California (Estados Unidos) en plena fiebre del oro, y Australia. Talca conoció industrias principalmente en los rubros molinero, vitivinícola, papelero, alimentario, del cuero y calzado y de manufacturas en general. Asimismo el rubro financiero alcanzó notoriedad con la creación del Banco de Talca en 1884. La importancia talquina se reflejó en un alza de su población, siendo la ciudad solo superada por Santiago, Valparaíso y Concepción.