thumb|Bandera de la CNT-FAI. El anarquismo es la filosofía política, a la vez que un repertorio de prácticas, que proponen una sociedad basada en el apoyo mutuo, la libertad y la igualdad económica. Para ello rechaza la necesidad del Estado o de un poder público que gobierne sobre las personas. Bajo una formulación tan simple, pocas doctrinas o movimientos han manifestado una tan gran variedad de aproximaciones y acciones, que no siempre fueron bien entendidas por la opinión pública. Sin embargo, en el territorio español históricamente el anarquismo ha gozado de un gran respaldo e influencia, superando en determinadas épocas a otras corrientes políticas revolucionarias y convirtiéndose en un referente para movimientos anarquistas de otros países.
Ya desde la época de la Primera República (1873-1874) las organizaciones influidas por el anarquismo eran las más potentes del país. Esta influencia se repetiría entre 1918 y 1919, cuando una organización sindicalista fundamentada en principios anarquistas, la Confederación Nacional del Trabajo, logró despuntar y agrupar a cientos de miles de trabajadores. Durante la Segunda República y la guerra civil de 1936 el anarquismo vivió sus años más importantes, destacando su participación en la llamada Revolución Social Española de 1936, que tuvo lugar después del golpe de Estado del ejército español. Esta revolución social ha sido uno de los pocos episodios históricos en la que las ideas anarquistas de organización social se han llevado a la práctica a gran escala en el mundo. En el año 1977, durante la transición, el anarquismo volvería brevemente a ser una opción política, cultural y social de masas.
Pero no todo anarquismo tiene que ver con el movimiento obrero. Existieron corrientes individualistas, esperantistas, a favor de la pedagogía libre, naturistas, etc. Asimismo, hoy en día existen varias corrientes anarquistas similares como el insurreccionalismo y la autonomía. También sigue existiendo un movimiento obrero (una parte de él) influido por el anarquismo, aunque bastante más reducido que en otros tiempos.
Introducción En el estudio del anarquismo en España a menudo ha predominado la equiparación del anarquismo con el anarcosindicalismo. Esto se debe principalmente a que el anarcosindicalismo o Sindicalismo revolucionario logró calar fuertemente en el movimiento obrero autóctono. En algunos momentos de la historia las ideas libertarias incluso eran hegemónicas entre el movimiento obrero español. De esta manera el anarcosindicalismo constituyó durante décadas la principal agrupación de militantes anarquistas, que fueron quienes difundieron las ideas anarquistas a las nuevas generaciones. Cuando se buscan datos sobre el anarquismo es inevitable topar con el anarcosindicalismo, quedando a veces la impresión de que es lo mismo, olvidando la enorme variedad y pluralidad de las ideas anarquistas. Sin embargo, ni siquiera el anarcosindicalismo ha sido una corriente homogénea a lo largo de la historia.
Desde que Giuseppe Fanelli diera a conocer las ideas de la Internacional en España, el movimiento obrero organizado se orientó en gran parte hacia las ideas libertarias. Hubo una continuidad histórica de organizaciones y principios desde esta Primera Internacional y la organización más importante del anarcosindicalismo, la CNT. Fue la clase obrera estructurada en estos sindicatos quien entró en un proceso de organización y radicalización a partir de 1900 que culminaría en 1936 en la Revolución. En el proceso se produjeron no pocas intentonas revolucionarias, bajo distintos parámetros en consonancia con ese anarquismo que impregnaba el movimiento obrero. Mientras que en Cataluña (la principal zona industrial del país) el anarcosindicalismo era la fuerza hegemónica en la industria, en Andalucía arraigó en el campesinado. Su evolución organizativa geográfica hizo que predominara el movimiento anarcosindicalista en las ciudades costeras principalmente (Gijón, La Coruña, Ferrol, Vigo, Cádiz, Sevilla, Málaga, Cartagena, Alicante, Valencia, Tarragona, Barcelona, Palma de Mallorca, Santa Cruz de Tenerife...; con sus zonas respectivas de influencia) con pocas incursiones hacia el interior que generalmente permaneció bajo influencia de los socialistas (las excepciones serían Zaragoza, Córdoba, el campo riojano, la Cataluña central, las zonas jornaleras, alguna cuenca minera...). thumb|Milicianas anarquistas durante la Revolución social de 1936. Como se ha dicho, no todo el anarquismo era anarcosindicalismo. Unas veces fuera de él, y otras entremezcladas con él, existían diferentes interpretaciones de la idea libertaria. A menudo tomaban un carácter individualista, reacio a organizarse, y otras basaban su ámbito de acción en la cultura, y en el espíritu racionalista del que hacía gala el anarquismo. Así, existían anarquistas esperantistas, espiritistas, naturistas, vegetarianos, abstemios (de alcohol, tabaco y café), que a veces desarrollaban sus ideas en el seno de los sindicatos de CNT y otras de forma independiente en sus propios colectivos, Ateneos, revistas o incluso intentos de comunidad intencional. También existían otros movimientos obreros antiautoritarios o libertarios colectivistas que no eran anarcosindicalistas. En los albores del movimiento obrero se desarrollaron las mutuas, sociedades de socorro mutuo, y las cooperativas, y con ellas los movimientos que les darían su fuerza, el mutualismo, el societarismo (el embrión el sindicalismo) y el cooperativismo.thumb|Barrer España, póster propagandístico del franquista que incita a la represión contra comunistas, anarquistas, masones, intelectuales y separatistas para "limpiar" el país.El régimen de Francisco Franco supuso el punto de ruptura entre ese anarquismo que se había gestado durante 70 años de acumulación de fuerzas. El anarquismo que comenzaba a surgir en la década de los 60 del estaba influido por la nueva cultura libertaria de otros países. Ya no se trataba de un anarquismo obrero, sino contracultural, más propio de la juventud y de quienes les gusta vivir en los márgenes de la sociedad. Y sin embargo, en España, logró volver a arraigar el antiguo anarquismo del movimiento obrero español mediante el anarcosindicalismo. A finales de los años 70 se volvió a vivir un importante pero corto resurgir libertario, que por no tener bases sólidas, y después del fiasco del Caso Scala, terminó en nada tras la Transición española. Hoy en día el anarquismo ha logrado hacer calar algunos de sus conceptos más importantes en la sociedad moderna. No son raros los conceptos de "asamblea", "apoyo mutuo", "autogestión", "acción directa", "democracia directa", toma de decisiones horizontal, control de las organizaciones por parte de la base, "empoderamiento", el "antipoliticismo"... El anarquismo llega al con una amplísima historia a sus espaldas.
Historia
Orígenes
Actualidad Hoy en día el mayor sindicato que se reclama anarcosindicalista es la CGT. Tiene aproximadamente 80.000 afiliados y una cierta presencia en sectores (transportes, comunicaciones, banca, administración pública, enseñanza, limpieza, etc.) y en empresas importantes (RENFE, AENA, SEAT, Nissan, Correos, Cacaolat, TMB de Barcelona, etc.). Por territorios destaca su afiliación en Cataluña, Valencia, Andalucía y Madrid. El origen de la separación entre ambos sindicatos vino porque que la CGT participa (a iniciativa del sector que la impulsaba ya desde 1978), como muchos otros sindicatos, en las elecciones sindicales y en los comités de empresa, recibe por ello subvenciones del Estado y tiene liberados sindicales. Por el contrario, la CNT nunca ha optado por esta vía de acción sindical, prefiriendo su actuación mediante secciones sindicales.
thumb|1.º de Mayo: Manifestación de la CNT en BilbaoLa CNT-AIT (en adelante CNT) sigue activa en la actualidad, sin embargo, su influencia es pequeña en el panorama laboral. Considera que participar en los comités de empresa, depender de las subvenciones del Estado y tener liberados sindicales es contrario a los principios anarcosindicalistas, y que supone una dependencia económica de las instituciones, lo que negaría el principio de la autogestión. Esto no le impide tener una actividad cada vez mayor, como lo demuestran las recientes huelgas que ha promovido: los servicios de recogida de basuras de Tomares, en la limpieza de la UPO de Sevilla, la huelga general en Lebrija, en la limpieza de Metro de Madrid, en la gasolinera Brisamar o en la enseñanza pública de la Comunidad de Madrid, además de las huelgas de AUSSA y de diferentes supermercados de Mercadona. La CNT está llevando a cabo un cierto despegue en los últimos años, cuenta ya con más de 120 secciones sindicales en todo el país. Aunque su influencia en realidad se nota en sus manifestaciones, como las de la Huelga General del 29S, o la del 29M, o en las huelgas estudiantiles del 22M del 2012, contando con bloques a los que van varios miles de personas por todo el estado. Otro punto fuerte ocurre durante las grandes manifestaciones del 1 de mayo que se celebran cada año.
En el ámbito laboral, existen además de los sindicatos ya nombrados (CNT y CGT), la Confederación Sindical Solidaridad Obrera que salió de la CGT madrileña en 1989, la llamada CNT Joaquín Costa (una escisión de CNT en Cataluña), SAS (Sindicato Asambleario de la Sanidad; limitado a la sanidad, en Madrid), CATA (Aragón), CAT (Valencia), SAC (Andalucía) o ASSI (Zaragoza). También hay personas libertarias que trabajan desde otros sindicatos como el SAT en Andalucía, o la IAC en Cataluña.
En 2016 hubo una crisis importante en la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) que se saldó con la salida de varias organizaciones anarcosindicalistas (CNT-España, FAU, USI, FORA, IWW ) las cuales fundaron en 2018 la Confederación Internacional del Trabajo - International Confederation of Labour (CIT- ICL).
El movimiento obrero está en fase de reorganización en el estado español y es probable que en los próximos años veamos movimientos de convergencia entre algunas de estas organizaciones.
Relacionado con este tema, sigue el interés por las cooperativas, habiéndose creado en los últimos tiempos varios modelos de cooperativismo libertario. Uno de ellos, iría más en la línea de las cooperativas de producción habituales (legales). Se están creando muchos proyectos como bares, librerías, asesorías, etc. que, de alguna manera, están vinculadas al movimiento libertario y a los movimientos sociales. Ejemplos de esto podrían ser los de Sants Cooperatiu y Gràcia Cooperatiu en Barcelona, y la Federación de Proyectos Autogestionados en Madrid. Hace años que actúa el colectivo ICEA, dedicado a estudiar la economía desde una perspectiva libertaria. Incluso pretenden la recuperación de empresas en crisis por sus trabajadores. En otra vertiente del cooperativismo actual, estarían las cooperativas integrales, en pleno proceso de creación. Son integrales en tanto que pretenden garantizar todas las necesidades básicas de una persona (vivienda, salud, educación, alimentación, ropa, trabajo, etc.) en una misma organización económica. Emplean lo que se conoce como moneda social.