thumb|right| Doctor y farmacéutico. Das Buch des Lebens, por Marsilius Ficinus. Florencia, 1508.

La historia de la farmacia es el estudio de la evolución histórica de la farmacia y la farmacéutica. Por lo tanto, los historiadores de la farmacia se ocupan principalmente de la historia de los medicamentos, de la farmacoterapia, de las farmacias y boticas y de la industria farmacéutica, así como de las personas que influyeron en el campo.

La historia de la farmacia utiliza los métodos de la historia y también forma parte de la historia de la ciencia. La farmacia como ciencia independiente es relativamente joven. Los orígenes de la historiografía farmacéutica se remontan al primer tercio del que es cuando aparecen las primeras historiografías que si bien no toca todos los aspectos de la historia farmacéutica son el punto de partida para el definitivo arranque de esta ciencia.

Hasta el nacimiento de la farmacia como ciencia independiente, existe una evolución histórica, desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días que marca el curso de esta ciencia, siempre relacionada con la medicina (Véase: Historia de la medicina).

Farmacia prehistórica

thumb|Plantas como el romero pudieron haber sido usadas con propósitos medicinales por los pueblos prehistóricos. Estudios paleopatológicos y etnológicos registran el uso de plantas medicinales en la prehistoria. Por ejemplo, se encontraron restos de hierbas en la sepultura de un hombre de Neandertal en la cueva de Shanidar

Edad Antigua En el tercer milenio antes de Cristo se inicia el desenvolvimiento simultáneo en: India, Mesopotamia, Egipto y China. Entre los fármacos que se utilizaron están: el ruibarbo, el opio y la efedra de China.

Mesopotamia En Mesopotamia existen testimonios del uso y preparación de medicamentos de más de cuatro mil años. Los inicios de los textos farmacéuticos fueron escritos en tablillas de arcilla por los mesopotámicos. Los sumerios llevaron a cabo las primeras operaciones farmacéuticas (desecación, pulverización, molienda, prensado, filtración, decantación, etc) y propusieron formas farmacéuticas como pomadas, lociones, cataplasmas, enemas, infusiones, vinos, emplastos, etc. Babilonia, un estado dentro de Mesopotamia, proporcionó la práctica más antigua conocida de administrar una botica, es decir, una farmacia. De hecho en la cultura babilónica-asiria están los primeros indicios de detectar la peligrosidad y dosificación de las sustancias administrándoselas a esclavos. Utilizaban ungüentos a base de planta haoma para una bebida sagrada, belladona contra los espasmos o excrementos humanos como curativos. Junto al enfermo se encontraban un sacerdote, un médico y un farmacéutico para atender sus necesidades.

Egipto thumb|right|Papiro Ebers El conocimiento farmacológico del Antiguo Egipto fue registrado en varios códices como el Papiro Ebers del 1550 a. C. o el Papiro Edwin Smith del Estos papiros describen la sintomatología y la prescripción para una enfermedad, así como los principios activos de plantas, animales y minerales, los alimentos que los contienen (leche, vino, miel…) y la formulación y preparación de medicamentos. Además, establecían unas pautas de administración de los medicamentos, a saber de uso interno (tisanas, decocciones, maceraciones, píldoras…) y de uso externo (cataplasmas, ungüentos, emplastos, colirios, pomadas, inhalaciones…). Las enfermedades más comunes eran las oftálmicas, parasitarias y enfermedades de bajo vientre que se trataban con supositorios, enemas o laxantes. Los procedimientos torácicos se trataban con inhalaciones y las enfermedades de la piel con ungüentos. Como herramientas de trabajo usaban molinos de mano, morteros, tamices fabricados con papiro, balanzas, y para la conservación: recipientes de barro, vidrio, alabastro y serpentina, así como cajas de madera.

Grecia y mundo helenístico thumb|Pedanio Dioscórides Anazarbeo En la Antigua Grecia había una separación entre el médico y el herborista. El deber de este último era suministrar materias primas a los médicos para hacer medicamentos, ya que no existía la figura del farmacéutico como tal. En este período se hace notar la influencia religiosa, aunque se inicia la medicina racional con Alcmeón de Crotona. Según Edward Kremers y Glenn Sonnedecker, "antes, durante y después de la época de Hipócrates existió un grupo de expertos en plantas medicinales (rhizotomoi). Probablemente el representante más importante de estos rhizotomoi fue Diocles de Caristo (siglo IV a.C.). Se le considera la fuente de todos los tratados farmacoterapéuticos griegos entre la época de Teofrasto y Dioscórides."Edward Kremers, Glenn Sonnedecker (1986). "Kremers and Urdang's History of pharmacy". Amer. Inst. History of Pharmacy. p.17.

Alrededor del 100 a. C. el rey Mitrídates VI se interesó en el arte del envenenamiento, así como en las formas de prevenirlo y contrarrestarlo para evitar posibles intentos de asesinato. El monarca usó a prisioneros y a sí mismo como sujetos de prueba para experimentar con diferentes venenos y antídotos. El resultado fue el mitridato, una triaca que le permitió inmunizarse. A la práctica de suministrar dosis no letales de veneno para desarrollar cierta inmunidad se le denomina mitridatismo, que a su vez es una forma de hormesis. El enciclopedista romano Aulio Cornelio Celso registró en su obra De Medicina la composición del mitridato.CORNELIO CELSO, Aulo: De medicina v.23.3.

thumb|Una miniatura en el Dioscórides de Viena representando a unos médicos. Cratevas está en la esquina superior izquierda, junto a Galeno. El médico y farmacólogo Cratevas (111-64 a. C.) escribió un herbario de tres volúmenes llamado Rhizotomica (τὰ Ῥιζοτομούμενα, Rhizotomoúmena), en el cual describió las propiedades de varias plantas conocidas por los griegos. También hizo una versión simplificada de su obra para el público en general, con las plantas en orden alfabético e ilustraciones a color. Plinio el Viejo le da el crédito a Cratevas de ser el primero en proporcionar ilustraciones en las descripciones de plantas, aunque se queja de que las imágenes que conocía eran frecuentemente engañosas. Se cree que Cratevas estuvo al servicio de Mitrídates VI, aunque fuentes supervivientes de la Antigüedad mencionan que solo se contactaban por correspondencia y que el médico acreditó al monarca el descubrimiento de una planta llamada mithridation en su honor. Dicha planta no se ha podido identificar, aunque algunos eruditos la han asociado a Dorstenia tambourissa o Erythronium dens-canis.

Roma En la Antigua Roma Galeno da las bases técnicas para la preparación de las principales formas farmacéuticas y se conocen los primeros auxiliares de la medicina: Rizotomos, Farmacopolos, los picmentarios y los ungüentarios. Se distinguen igual que en Egipto los fármacos de uso externo (pomadas, esparadrapos, ungüentos…) y los de uso interno (infusiones, decocciones, fermentaciones…) y se descubre la “terra sigillata”, que permite crear pastillas preparadas con la base de una arcilla blanca (el Bolus alba, actualmente identificada como caolín) y empastadas con sangre de cabra.

Escribonio Largo, un médico del al servicio del emperador Claudio, escribió en el año 47 la obra De Compositione Medicamentorum (Sobre la composición de los medicamentos): una compilación de 271 prescripciones tanto suyas como de sus tutores, amigos y de los médicos médicos de su época. La obra también incluye algunos remedios tradicionales, no tiene pretensiones de estilo y contiene muchos coloquialismos. Gran parte de la obra fue transcrita por Marcelo Empírico (- d. C.) en su De Medicamentis Empiricis, Physicis, et Rationabilibus (Acerca de los medicamentos empíricos, físicos y razonables), un compendio de botánica y preparaciones farmacológicas que se basa en el trabajo de múltiples escritores médicos y científicos, así como en remedios populares y magia. El texto de Marcelo es de gran valor por haber realizado una corrección de estilo al texto de Escribonio.

Entre los años 60 y 78 d. C. el médico griego Dioscórides escribió un tratado de cinco volúmenes llamado De materia medica, que cubre más de 600 plantas y con ello acuñó el término materia medica; para referirse a un compendio de conocimientos sobre las propiedades terapéuticas de cualquier sustancia usada para curar (es decir, medicamentos). El término materia medica se utilizó desde la época del Imperio Romano hasta el , pero ahora ha sido reemplazado generalmente en contextos de educación médica por el término farmacología.

El hermanamiento de las profesiones de la salud, Medicina y Farmacia, queda ejemplificado de forma llamativa con Cosme y Damián (), hermanos gemelos árabes cristianos que vivían en el puerto de Égea, Cosme (médico) y Damián (boticario) ofrecían desinteresadamente sus servicios a los enfermos que los visitaban. Debido a la persecución de Diocleciano, los gemelos fueron martirizados en el 303 d. C. Por siglos su tumba en la ciudad de Cirro (Siria) fue un santuario y a partir del se les dedicaron iglesias en Roma y en otras ciudades del Imperio. Desde entonces son considerados santos patronos de los médicos, los cirujanos y los farmacéuticos entre otras profesiones de la salud.

Asia y América En la Antigua China la medicina se basa en el pensamiento del Taoísmo, con su objetivo fundamental es la inmortalidad al parecer relacionado no solo con la longevidad sino también el vivir en armonía con la naturaleza o en la búsqueda del progreso personal y colectivo. El primer libro chino sobre plantas, el Shennong Ben Cao Jing (El clásico de raíces de hierbas del divino granjero), compilado durante la dinastía Han, pero que data de una fecha muy anterior, lista 365 plantas medicinales y sus usos —incluyendo ma-huang, el arbusto del que se obtuvo originalmente la efedrina. Una literatura médica anterior incluye listas de prescripción de alimentos específicos, ejemplificada por un manuscrito llamado "Recetas para 52 alimentos" encontrado en el yacimiento arqueológico de Mawangdui sellado en 168 a. C..

En el caso de la Antigua India estuvieron influenciados por la filosofía védica, por lo que la botánica tenía una función prominente y se crearon el SOMA y el KUSA. De acuerdo con la filosofía budista, los remedios eran dulces (acónito, jengibre, lino…). La recopilación más antigua conocida de sustancias medicinales en la medicina tradicional india data de los siglos IV-III a. C. (atribuido a Súsruta, un médico del ).

En Japón, a finales del período Asuka y principios del período Nara, los hombres que cumplían funciones similares a las de los farmacéuticos eran muy respetados. El lugar de los farmacéuticos en la sociedad está expresamente definido en el Código Taihō (701) y reformulado en el Código Yōrō (718). Se establecieron posiciones clasificadas en la corte imperial anterior al período Heian y esta estructura organizacional se mantuvo en gran parte intacta hasta la Restauración Meiji (1868). En esta jerarquía bastante estable, a los farmacéuticos —e incluso a sus asistentes— se les asignó un estatus superior a todos los demás en campos relacionados con la salud, como médicos y acupunturistas. Incluso en la residencia imperial el farmacéutico estaba clasificado arriba de los dos médicos personales del emperador.Titsingh, Isaac. (1834) Annales des empereurs du japon, p. 434.