El presente artículo habla acerca de la situación de México ante las crisis internacionales del . Las relaciones establecidas en el Estado Mexicano con los demás países del mundo en el , fueron muy complejas y diversas. Los procesos políticos, económicos, sociales y culturales dados en el resto del mundo, han influido mucho en el rumbo de México en la política internacional y determinado los principios que rigen esta política. El México posrevolucionario heredó la experiencia sufrida durante el con el exterior, en especial con los Estados Unidos y los países Industrializados de Europa y la capitalizó, diseñando una nueva manera de relacionarse con el mundo, en particular con los países con intereses económicos en México. Así, el país pudo aprovechar las grandes crisis.
Primera Guerra Mundial thumb|200px|right|Telegrama del general alemán Zimmermann en el que propone a México una Alianza en la Primera Guerra Mundial
Mientras que en México se desarrollaba la Revolución mexicana de 1910 a 1920, en Europa se desencadenó la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918. Este conflicto tuvo grandes repercusiones políticas y económicas, en todo el mundo, incluido México, aunque, al final de cuentas, tuvo consecuencias positivas para el país norteamericano.
Una consecuencia económicamente positiva fue una mayor demanda de petróleo, además de otros recursos mineros por parte de las potencias europeas para la guerra; lo que dejó un beneficio económico. Una consecuencia política, fue que Venustiano Carranza, al rechazar la propuesta del gobierno alemán de aliarse con él, fueron sentadas las bases que definieron las directrices y los principios de la política exterior de México, a través de la doctrina Carranza: La no intervención, la defensa a la autodeterminación y el reconocimiento de la igualdad jurídica de los pueblos. En 1930, se formuló la doctrina Estrada, la cual plantea que el reconocimiento de un país se debía dar independientemente de las acciones internas del país en cuestión. Esto fundamentado por el principio de la libre determinación, que trata sobre el derecho de los pueblos para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades. Ya que al condicionar el reconocimiento de un gobierno, violaba la soberanía de otras naciones e implicaba un tipo de intervencionismo.
Gran Depresión La crisis económica de 1929, originada por la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York, tuvo un impacto en México, ya que gracias a la caída de las acciones y a fracasadas medidas como la Ley SMOOT-HAWLEY TARIFF en Estados Unidos; muchas naciones dejaron de comprar los productos que México exportaba, principalmente los productos agrícolas y mineros; lo cual afectó las exportaciones.
Sin embargo, el consumo interno se mantuvo, gracias a que la mayoría de la población en México era rural, y la producción interna de alimentos alcanzaba a satisfacer las necesidades alimentarias de la población; aunque, debido a que los países más afectados por la crisis fueron los más industrializados del mundo, estos dejaron de vender productos manufacturados a México, y quedó en evidencia la necesidad de que el gobierno impulsara la industria nacional.
Guerra civil española thumb|180px|right|El gobierno del presidente Lázaro Cárdenas apoyó a la República Española y dio asilo político a miles de españoles exiliados durante la Guerra Civil.
En 1931, se proclamó un sistema liberal republicano: la Segunda República Española. Sin embargo, los sectores más conservadores de la sociedad española: la Iglesia católica, los empresarios, terratenientes y el ejército pugnaban por regresar al sistema monárquico y conservador. En 1936 se dio un golpe militar encabezado por Francisco Franco de ideología Fascista. Esto desencadenó la guerra civil española, lucha entre los fascistas apoyados por la Italia y Alemania fascistas y los republicanos apoyados por la Unión Soviética y por las llamadas Brigadas Internacionales.
Por todo esto, algunos especialistas consideran que la lucha interna de España, representó la lucha que internacionalmente se desarrollaba entre los distintos sistemas de gobierno: Socialista, Capitalista y Fascista. Así la guerra civil española adquirió un carácter internacional. Después de tres años de lucha, el fascismo ganó sobre la república y Francisco Franco instauró una dictadura fascista que llegaría a durar más de treinta y cinco años.
Ahora bien, el gobierno mexicano del presidente Lázaro Cárdenas otorgó un apoyo decidido a la República Española: en la medida de lo posible envió material bélico a los republicanos o recursos para adquirirlos en otros países. México abrió sus puertas para dar asilo político a los miles de ciudadanos republicanos exiliados y rompió relaciones diplomáticas con la dictadura de Franco, mientras que reconoció siempre al gobierno republicano en el exilio. México acogió a cerca de 25,000 españoles entre 1939 y 1942.
Entre los asilados llegó en 1937 un grupo de alrededor de 455 niños españoles, invitados por el gobierno de Lázaro Cárdenas para protegerlos de los horrores de la guerra. Estos fueron recibidos y acogidos en la ciudad de Morelia, Michoacán. Por lo que son conocidos por el nombre de “los Niños de Morelia”. Además llegó un grupo de alrededor de treinta intelectuales para quienes se fundó la famosa Casa de España, que después se convertiría en el El Colegio de México, de manera que pudieran realizar sus investigaciones y trabajar en su especialidad lejos del ambiente bélico en España.
Muchos de los republicanos españoles que llegaron a México eran intelectuales y profesionistas reconocidos. Estos dieron un gran impulso a la cultura y educación del país; fundaron escuelas e institutos de investigación superior como el mencionado Colegio de México. De los exiliados que se asilaron en México, sobresalieron por su trabajo cultural León Felipe y Joaquín Xirau, entre otros.
Segunda Guerra Mundial
En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial. Este gran conflicto internacional tuvo grandes repercusiones políticas y económicas en todo el mundo. Se puede decir que la economía mexicana actual se conformó y consolidó a partir de este periodo. En México se llegó a reflejar de manera positiva; pues al no involucrarse en el conflicto los países más industrializados en ese entonces, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia y Japón; dejaron de vender a México productos industrializados. Ello obligó al país a desarrollar su propia industria interna para luego protegerla. Además durante la guerra los países involucrados compraron a México productos agrícolas y mineros, además de intensificar enormemente la venta de petróleo fomentando así la reactivación económica hasta la etapa conocida como el milagro mexicano.
La política nacionalista y de izquierda de Cárdenas se había reflejado, en la expropiación de grandes latifundios y en la nacionalización de los Ferrocarriles, que estaban en manos de extranjeros estadounidenses, británicos y neerlandeses; aprovechando lo establecido en el artículo 27 de la constitución política de 1917, el cual declaraba que las riquezas del suelo, subsuelo, las aguas y mares de México pertenecían a la Nación, por lo que el gobierno podía manejarlas o ceder su explotación, así como expropiarlas si lo consideraba necesario. Así, con este derecho, a raíz de un conflicto surgido en 1936 relacionado con que las compañías petroleras se negaban a aceptar las condiciones laborales del contrato colectivo de trabajo y a acatar las decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Cárdenas decide expropiar la industria petrolera el 18 de marzo de 1938.
Esta decisión, por supuesto, tuvo respuesta inmediata por parte de los países afectados. Se le suspendió la compra de su petróleo, y se le impuso un bloqueo económico por parte de los Estados Unidos y el Reino Unido; posición que cambiarían más tarde, por el marco de la guerra. Además, la decisión de Cárdenas, llevó a que el pueblo mexicano se unificara y mostrara su respaldo y confianza al gobierno de Cárdenas, contribuyendo con recursos económicos y materiales para el pago de las indemnizaciones debidas a los empresarios extranjeros, y así, salvaguardando la soberanía nacional de su territorio.
La política exterior del presidente Lázaro Cárdenas del Río se caracterizó por el apoyo a los gobiernos democráticos; razón por la cual se opuso a la ocupación italiana de Etiopía y a la invasión Alemana de Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo y de la Anexión de Austria y Checoslovaquia. A raíz de la magnitud del conflicto internacional, se organizó el Servicio Militar por órdenes del entonces presidente Manuel Ávila Camacho en 1940, programa que no entró en vigor sino hasta 1942, a fin de aumentar las fuerzas regulares del ejército mexicano. Además se organizó un Consejo Supremo de la Defensa Nacional.
Las relaciones que consolidó México con los Estados Unidos también tuvieron una importante incidencia en los ámbitos económicos, políticos y sociales de ambos países. La Segunda Guerra Mundial forzó a los Estados Unidos a solicitar el apoyo del gobierno mexicano, con lo que se lograron resolver las cuestiones pendientes resultantes del conflicto generado por la expropiación petrolera, y se levantó el bloqueo económico que Estados Unidos e Inglaterra habían impuesto a México derivado de este conflicto.
Al producirse el ataque japonés contra la base naval de Pearl Harbor en 1941, el gobierno mexicano, cumpliendo con sus compromisos contraídos en las Conferencias Internacionales y en solidaridad con los Estados Unidos, rompió relaciones diplomáticas y consulares con los países del Eje y las reanudó con Inglaterra, rotas desde la expropiación de 1938. En 1942, cuando los estadounidenses entraron a la guerra, firmaron con México un tratado comercial mediante el cual este último se comprometía a proporcionarle minerales (zinc, molibdeno, cadmio, tungsteno, etc), petróleo y enseres necesarios para la fabricación de armamento y utilería para la guerra; además de mano de obra agrícola e industrial para sustituir a los miles de ciudadanos alistados en el ejército estadounidense. A cambio, México obtenía créditos que se destinarían a la modernización del país.
Así México autoriza el tránsito de buques tanques por el Golfo de México, para proveer de petróleo a Estados Unidos, comercio que no convenía a las fuerzas del Eje, por lo que es amenazado por submarinos Alemanes. Así, en 1942 son torpedeados los buques petroleros mexicanos Potrero del Llano y Faja de Oro, por lo que el gobierno protesta sin respuesta ante los gobiernos del Eje, ya que los navíos eran de un país neutral. De esta manera, el 22 de mayo de ese año, México le declaró la guerra a las tres principales Potencias del Eje: Italia, Alemania y Japón. Posteriormente, entre junio y septiembre, son hundidos los buques Túxpam, Las Choapas, Oaxaca y Amatlán. Las fuerzas militares fueron enfocadas sobre todo a la defensa nacional; se desplegaron fuerzas militares aéreas y navales a todo lo largo de los 7600 kilómetros del litoral del pacífico. Su marina y fuerzas aéreas ocuparon sus correspondientes puestos en el servicio de patrulla antisubmarina de las Naciones Unidas.
Desde 1940, se celebraron una serie de negociaciones secretas entre México y Estados Unidos, en las que este proponía a México la instalación de bases militares dentro de territorio nacional, particularmente en Baja California, propuesta rechazada por Cárdenas, por considerar que violaba la soberanía nacional, pero reiteraba que estaba dispuesto a colaborar lealmente con el resto de los países de América para la defensa del hemisferio. Estas acciones generaron varios conflictos entre el ejército estadounidense y el general Cárdenas a cargo de la Región Militar del Pacífico, quien protegió el territorio de ser ocupado. Al final no se concretaron las ambiciones para la instalación de bases militares y de la custodia de buques petroleros por los norteamericanos.