Alquiza (oficialmente ) es un municipio del centro de Guipúzcoa, de carácter rural, al noroeste de la comarca de Tolosaldea, 27 kilómetros al sur de San Sebastián. En 2016 tenía 346 habitantes, de los cuales el 88,8% eran vascófonos. Es municipio independiente desde 1731; anteriormente dependía de Tolosa y de San Sebastián.

La plaza del pueblo se encuentra a 340 metros sobre el nivel del mar y en ella están la escuela, la casa consistorial, el frontón y la iglesia parroquial. El municipio cuenta con más de 40 caseríos y casas dispersas.

A sus habitantes se les apoda en euskera oiloak (gallinas).

La fiesta mayor de la villa es el 8 de septiembre.

Geografía Alquiza se halla al este de la sierra de Hernio. El terreno del término municipal es mayormente de gran pendiente, encontrándose la zona más llana en el barrio Arana. izquierda|miniatura|Típica orografía de Alquiza. En primer término, los caserios Etxabe y Etxabegoien en el barrio Azaldegi. Al fondo el monte Gazume. En el plano intermedio, caseríos de los barrios Hernio y Aldapa. Tiene clima atlántico típico. El hecho de que las nubes procedentes del mar queden adheridas a la sierra de Hernio no es raro cuando sopla el viento del noroeste, por lo que goza de un clima húmedo.

Al ser la sierra de Hernio una formación caliza, en los terrenos de Alquiza existen numerosas estructuras kársticas, como cuevas, simas y dolinas. Asimismo, algunas de las regatas que recorren el municipio permanecen secas si no llueve mucho. Lo mismo ocurre con la cascada de Amixuri.

El complejo Leize Haundia 2/Sabe-saia es la estructura kárstica más importante de Alquiza. Las dos cuevas forman un sistema de 340 m de profundidad, 2 km de galerías y un arroyo en su interior.

Las cumbres más destacadas son Herniozabal (1010 m), Herniotxiki (820 m), Enaizpuru (731 m), Alluts (687 m), Beleburu (619 m) al oeste y Mendiola (431 m) al este.

En el término municipal de Alquiza se encuentra la cuarta parte la Zona de Especial Conservación Hernio-Gazume.

Está conectado con Anoeta y Asteasu a través de la carretera GI-3630. El ramal de Asteasu se inauguró en 1952 y el de Anoeta en 1957. Hasta entonces, los caminos vecinales y rurales unían Alquiza con los pueblos cercanos.

Hidrografía Como se ha mencionado anteriormente, Alquiza es una zona kárstica, por lo que las aguas de lluvia y deshielo van al subsuelo en gran proporción. Por ello, algunas regatas solo conducen agua en caso de precipitación intensa y, en otras, hay aguas superficiales solo en algunos tramos del cauce.

Son dos los principales arroyos de Alquiza:

El arroyo Mandabe atraviesa el barrio de Arana y vierte sus aguas en el término de Anoeta al río Oria. Nace en la fuente llamada Bidania erreka, donde afloran las aguas del complejo Leize/Haundia 2/Sabe-saia. Entre los habitantes de Alquiza se pensaba que las aguas de esta fuente procedían del otro lado del Hernio, concretamente de Vidania, y de ahí su nombre. El arroyo Aranguren nace junto al caserío del mismo nombre y discurre por el barrio de Aldapa. Vierte sus aguas en el arroyo Asteasu, afluente del Oria. A este arroyo se le denomina Arraiaga aguas abajo del puente de Egurrola.

Municipios colindantes Alquiza limita al norte con Larraul y Asteasu; al sur con Hernialde, Tolosa, Albíztur y Bidegoyan; al este con Anoeta; y al oeste con Régil.

Historia Las primeras huellas humanas en Alquiza datan de la Edad del Bronce. Piezas cerámicas en la cueva de Olatzazpi y el túmulo del paraje denominado Itzuregi son ejemplo de ello.

Las primeras referencias escritas sobre Alquiza son de 1348. De hecho, por encargo del rey de Castilla Alfonso XI se elaboró la lista de los hijosdalgo de Tolosa. En esta lista aparecen varios caseríos de Alquiza. Alquiza se menciona asociada administrativamente a Tolosa. En 1396 Tolosa reconoció a Alquiza el derecho de elegir su jurado. A causa de los impuestos, Alquiza y otros pueblos de Tolosaldea tuvieron litigios con Tolosa desde 1435. Dentro de este proceso, Alquiza decidió adscribirse en 1450 a San Sebastián, pero esto no se materializó legalmente hasta que Tolosa y San Sebastián firmaron en 1479 un acuerdo en la Casa Torre Berroeta de Andoáin. Aduna también fue parte del mismo caso y pasó a ser término de San Sebastián.

Entre los siglos y , Alquiza se autogobernaba como concejo abierto, aunque también se nombraban jurados y regidores para las decisiones cotidianas. miniatura|Túmulo de Itxurain, Edad del Bronce. A finales del primer tercio del llegó el momento más importante de la historia de Alquiza: convertirse en municipio. El 21 de enero de 1731 fue declarada villa por el rey Felipe V y separada de San Sebastián. La lejanía a San Sebastián fue la razón más importante para llevar a cabo esa secesión. Miguel Irazusta fue el primer alcalde. Ese mismo año se definieron oficialmente los límites de Alquiza con los pueblos de la zona y se procedió a la designación de cada uno de los mojones. El límite de Asteasu, por ejemplo, fue delimitado por los mojones de Olatza, Arizmendi, Zalminaga y Arraiaga. 54 hogares constituyeron el nuevo municipio.

Al convertirse en municipio independiente, Alquiza adquirió el derecho de participar en las Juntas Generales de Guipúzcoa. Ello tenía un coste económico y Alquiza le propuso unirse a Anoeta para compartir gastos. En 1742 los dos pueblos fundaron la unión Ainssu para su representación en las Juntas Generales. A las Juntas Generales de 1743 asistieron representantes de ambos municipios; a las de 1744 fueron los de Anoeta; a las de 1754 los de Alquiza, y así sucesivamente. El acuerdo fue de veinte años y fue renovado en 1762, 1781 y 1805. Este último no tenía plazo de finalización.

En 1815 se adhirió Hernialde a Ainssu, y a la unión ampliada se le denominó Ainssuberreluz.

A principios del se produjo la privatización de los terrenos comunales en Alquiza. El primer movimiento se produjo a causa de las deudas derivadas de la guerra de la Convención, y así el pueblo autorizó al Ayuntamiento en 1797 la venta de terrenos comunales. La primera subasta de terrenos comunales se celebró en 1799 y el Ayuntamiento vendió 53 lotes. Desde esa fecha hasta 1814, el Ayuntamiento realizó seis subastas para la enajenación de terrenos comunales. En 1810 se subastaron además otros bienes, como los molinos de Olaa y Goiko Errota en el barrio Aldapa e Igaran en el barrio Arana. A finales del la mitad de los terrenos del municipio eran públicos y entre 1799 y 1845 el Ayuntamiento subastó 682 parcelas comunales de 5,3 km². Los terrenos comunales se redujeron a una superficie de 0,4 km². miniatura|Hayedo de hayas trasmochas plantadas perteneciente al derruido caserío Iribeiti (barrio Arana). Este hayedo fue plantado con el propósito de aprovecharlo para carbón y leña. Esta privatización afectó gravemente a la economía del ayuntamiento. De hecho, el mismo conseguía grandes recursos económicos vendiendo leña, carbón vegetal, castañas y demás. Esto provocó, por ejemplo, la pérdida en 1801 de los notarios residentes que Alquiza tenía desde 1749. También desaparecieron los guardas forestales responsables de los bosques y viveros municipales.

Las dos guerras carlistas del afectaron poco a Alquiza. Durante la primera guerra carlista, entre 1836 y 1838, los carlistas confiscaron a sus dueños liberales sus caseríos y obligaron a los inquilinos a pagar las rentas a las autoridades carlistas: Aginaga, Aginaga-Saletxe y Basazabal a José Antonio Garagarza; Elizegi Garaikoa, Garmendia Garaikoa, Gilisagasti y Urruzola Azpikoa al brigadier Aranguren, y Aranguren Berri a Manuel Joaquín Soraiz. Durante la tercera guerra carlista sucedió en 1873 el llamado encuentro de Alquiza. Se sospechaba que el cura Santa Cruz estaba en la zona de Hernio, y los miqueletes y las tropas liberales fueron a buscarle. No encontraron a nadie y decidieron descender del collado Zelatun a Alquiza. Al entrar en el pueblo los recibieron con disparos, pero los liberales expulsaron a los carlistas cargando a bayoneta. Por otra parte, fue frecuente que Santa Cruz tomara albergue en la casa cural de Alquiza, cuyo párroco era ferviente carlista.

El servicio de correo comenzó en 1873 con dos carteros. Uno de ellos realizaba el recorrido Azpeitia-Alquiza-Larraul-Asteasu, y el otro, Tolosa-Alquiza-Larraul-Asteasu.

En 1885 el Ayuntamiento decidió hacer llegar el telégrafo y el teléfono al pueblo. Estos servicios tuvieron su sede en la taberna municipal. El teléfono no se extendió a todos los hogares del municipio hasta principios de los años 80. Por otro lado, el Ayuntamiento decidió establecer en 1896 el sistema métrico de pesos y medidas en el municipio.

En 1911 cuatro alkizarras, Ignacio Urruzola de Garaikoetxea, Eusebio Zubiaur de Arritzaga, Markos Bengoa de Zumitza y Fermín Roteta de Antzieta, construyeron una central hidroeléctrica en los terrenos del caserío Bentzalaga, en el arroyo Mandabe. De esta manera se consiguió que la electricidad llegara a los hogares de Alquiza. Esta central fue pionera de la actual Elektralkiza. La energía eléctrica de Alquiza fue producida por el arroyo Mandabe hasta 1971, cuando la empresa Iberduero instaló dos centros de transformación en el municipio.

El primer automóvil llegó a Alquiza el dos de noviembre de 1930 conducido por uno de los propietarios de la papelera Echezarreta, Larrion y Aristi de Irura. miniatura|De izquierda a derecha, los caserios Arantzabene, Aritzategigaraikoa, Ttonttorra y Pedrojuanene del barrio Hernio. Actualmente solo Aritzategigaraikoa está habitado y consta de tres viviendas.

Demografía

Alquiza cuenta con una población de .

En el momento que aparece la primera documentación escrita sobre Alquiza, es decir, en el , se estima tenía unos 60 habitantes; a principios del eran alrededor de 230 y cuando se constituyó como municipio, unos 270. A comienzos del vivían en Alquiza más de 350 personas. Los primeros datos exactos del número de habitantes son de mediados del . En la tabla siguiente se muestra la evolución de la población de Alquiza a partir de 1851.

Desde principios del , la población ha ido disminuyendo paulatinamente, disminución que se aceleró desde la década de 1960 hasta finales de siglo. El número de habitantes alcanzó el mínimo en 2000, con solo 264. A comienzos del la población de Alquiza era comparable a la que tenía cuando se convirtió en municipio. Esto tiene una explicación sencilla desde el punto de vista de la estructura económica y familiar del municipio. Desde mediados del , el caserío dejó de ser el motor de la economía local. Los alkizarras empezaron a ir a trabajar a la industria y a los servicios situados en localidades cercanas, como Asteasu, Anoeta y Tolosa. Al mismo tiempo, las familias extensas que necesita la economía rural empezaron a reducirse, pasando de seis o siete vástagos a solo dos o tres.

Economía Hasta mediados del , la actividad económica principal de Alquiza ha sido la agricultura y actividades relacionadas, como la herrería o los molinos.

La actividad agraria se ha organizado en torno al caserío y ha sido en gran medida una economía de subsistencia. Lo necesario para vivir se producía principalmente en el caserío. A diferencia de otras comarcas guipuzcoanas, no parece que el pastoreo haya tenido un gran peso en la economía de los caseríos de Alquiza.

Alquiza ha contado históricamente con tres molinos: Igaran, en el barrio Arana sobre la regata Mandabe, y Olaa y Goiko Errota en el barrio Aldapa sobre la regata Aranguren. Estos dos últimos molinos estuvieron activos hasta 1953. Se molía maíz y trigo.

En el , cabe destacar la ferrería de Egurrola, que tuvo una actividad muy importante entre 1511 y 1615. La ferrería fue destruida por una gran riada. En 1514 la ferrería quedó exenta de impuestos por un edicto de la reina de Castilla Juana I.