Petru Groza ( - ), político rumano, conocido principalmente por ser el primer ministro de un gobierno dominado por el Partido Comunista Rumano tras la Segunda Guerra Mundial, bajo la ocupación soviética. Así mismo ejerció como jefe de Estado del país europeo, bajo la denominación de Presidente del Presídium de la Gran Asamblea Nacional de Rumania (1952-1958).
Seglar notable de la Iglesia ortodoxa de Rumania, Groza se convirtió en una figura conocida al final de la Primera Guerra Mundial como miembro destacado del Partido Nacional Rumano (PNR) y miembro del Directorio Transilvano que tomó el poder en la provincia tras la derrota austrohúngara. En 1933, fundó una organización agraria de izquierdas, el Frente de Labradores (Frontul Plugarilor). Las ideas de izquierda de Groza le hicieron ganarse el apodo del «burgués rojo».
Groza fue nombrado primer ministro en 1945 cuando Nicolae Rădescu, destacado general rumano que asumió el gobierno brevemente tras la Segunda Guerra Mundial, se vio obligado a dimitir por el vicecomisario soviético de asuntos exteriores, Andréi Vyshinski."Petru Groza of Rumania Dies; Chief of State of Red Regime, 72", in The New York Times, January 8, 1958; ProQuest Historical Newspapers - The New York Times (1851-2002), p.47 Durante su mandato, que duró hasta 1952, el rey de Rumania, Miguel I, fue obligado a abdicar al proclamarse oficialmente la República Popular. A pesar de que su autoridad y poder como primer ministro se vio en ocasiones mermado por el apoyo e interferencia de la Unión Soviética, Groza logró presidir la consolidación del régimen comunista en Rumania antes de ser finalmente sustituido al frente del gobierno por el comunista Gheorghe Gheorghiu-Dej en 1952.
Primeros años y los años veinte Hijo de una pareja acaudalada de Băcia, pueblo cercano a Deva en Transilvania (entonces parte del Imperio austrohúngaro), Groza dispuso de oportunidades en su juventud y a comienzos de su carrera profesional para establecer útiles contactos y adquirir cierta fama que más tarde le resultaría fundamental en su carrera política.Cioroianu, 6.1.1 (p.149-150) Después de graduarse en la universidad de la Iglesia reformada en Orăștie, comenzó su formación en Derecho en Hungría, en la Universidad de Budapest antes de asistir tanto a la Universidad de Leipzig como a la de Berlín.
En vísperas de la Primera Guerra Mundial Groza había terminado ya sus estudios y había regresado a Deva para trabajar como abogado. En 1918, finalizada la guerra, saltó a la escena política como miembro del Partido Nacional Rumano (PNR) y obtuvo un puesto en el Directorio Transilvano, formado por los políticos rumanos austrohúngaros que habían votado a favor de la unión con Rumania. Mantuvo su despacho los dos años siguientes.
A lo largo de este período Groza estableció una serie de contactos políticos mientras trabajaba en diversas organizaciones políticas y religiosas de Transilvania. De 1919 a 1927, por ejemplo, Groza consiguió un puesto como diputado en el Congreso y Sínodo de la Iglesia ortodoxa rumana. En la década de 1920, Groza, que había dejado el PNR tras un conflicto con Iuliu Maniu y se había unido al Partido Popular, desempeñó los cargos de ministro de Transilvania y ministro de obras públicas y comunicaciones en el gabinete de Alexandru Averescu. Fue ministro con Averescu tanto en 1920 como en 1926.
Asimismo durante esta época Groza logró amasar una fortuna personal como rico terrateniente, y forjarse una notable reputación como destacado seglar de la Iglesia ortodoxa de Rumania, posición que más tarde sería de gran valor al Partido Comunista Rumano (PCR), que hacía campaña para ganarse el apoyo de los cristianos ortodoxos orientales, el grupo religioso más numeroso en 1945.Cioroianu, 6.1.2 (p.150-152)
Los años treinta, la guerra mundial y los primeros gobiernos de posguerra A pesar de que se retiró temporalmente de la vida pública en 1928 tras el desempeño de varios cargos políticos, Groza reapareció en la escena política en 1933, fundando una organización política de base agraria, el Frente de Labradores.
El movimiento comenzó como una organización que se preocupaba por los crecientes niveles de deuda contraída por los campesinos rumanos durante la Gran Depresión y que criticaba la incapacidad del Partido Nacional Campesino para ofrecer ayuda a los más marginados de la clase campesina. Durante la época de los frentes populares cooperó estrechamente con el Partido Comunista, oponiéndose al ingreso de los campesinos en la Guardia de Hierro. Sus apoyos fueron escasos fuera de Transilvania.
En 1944 el partido creció rápidamente tras el golpe de Estado real de agosto que depuso a Ion Antonescu, en parte de forma espontánea. Para entonces la organización se encontraba en gran parte bajo el control de los comunistasLiliana Saiu, The Great Powers and Rumania, 1944-1946, Columbia University Press, New York City, 1992, p.39 y servía como rama agraria del partido. Como el Partido Comunista (PCR) tenía poco más de mil miembros oficiales en 1944 se vio obligado a establecer una amplia coalición de organizaciones políticas, en la que se incluía la formación de Groza. Groza, en el centro, junto al vicecomisario de exteriores Vyshinski (tercero por la izquierda, sentado) y otros miembros de la izquierda rumana, en marzo de 1945.|thumb|right Esta coalición la formaron cuatro organizaciones: la Sociedad Rumana de Amistad con la Unión Soviética, la Unión de Patriotas, la Defensa Patriótica (un grupo paramilitar del PCR) y el Frente de Labradores de Groza, con mucho la de mayor respaldo entre el pueblo rumano. Desde su posición como el político principal de la mayor de las organizaciones del frente procomunista, Groza fue capaz de forjarse un puesto eminente dentro de la política rumana cuando el Frente de Labradores se unió al Partido Comunista para crear el Frente Democrático Nacional en octubre de 1944Cioroianu, 6.1.3 (p.152-159)R. J. Crampton, Eastern Europe in the Twentieth Century - And After, Routledge, New York City, 1997, p.229, 231 (que también incluía al Partido Campesino Socialista de Mihai Ralea, la Unión Popular Húngara y, brevemente, los socialdemócratas y otros grupos menores). Groza fue propuesto por primera vez por el comunista Lucrețiu Pătrășcanu para el puesto de primer ministro en octubre de 1944.
Vice primer ministro y ascenso al poder En diciembre se convirtió en vice primer ministro del nuevo gabinete de Nicolae Rădescu.
Su posición prominente dentro del Frente Democrático Nacional le dio la oportunidad de alcanzar la presidencia del gobierno en marzo de 1945, cuando el gobierno del general Nicolae Rădescu hubo de enfrentarse a la oposición de destacados comunistas como Ana Pauker y Gheorghe Gheorghiu-Dej, recién regresados de Moscú, que le acusaban tolerar a los «simpatizantes fascistas». Con la ayuda de las autoridades soviéticas de ocupación, los comunistas movilizaron a los trabajadores en una serie de manifestaciones contra Rădescu, y hacia febrero se habían producido numerosas víctimas mortales al convertirse las manifestaciones en altercados violentos. Mientras los comunistas acusaban con escasa base al ejército de la muerte de civiles inocentes, Rădescu mermaba su propio respaldo popular al declarar que los comunistas eran «extranjeros sin Dios o nación». Tras una manifestación del FDN el que acabó con varios muertos al marchar los manifestantes hacia el Ministerio del Interior, Rădescu acusó a los dirigentes comunistas de los disturbios e hizo un llamamiento al Ejército para que le fuese fiel.
En respuesta al primer ministro, una delegación soviética, encabezada por el vicecomisario de Exteriores Andréi Vyshinski, llegó a Bucarest para obligar a dimitir a Rădescu e instalar a Groza como primer ministro el . El rey, tras unos momentos de duda, accedió a las exigencias. Las unidades del Ejército rumano en la capital habían marchado al frente por orden soviética para evitar su posible uso contra el FDN.
Los gabinetes Groza Los Gobiernos encabezados por Groza se caracterizaron por la continua evolución hacia el dominio total del Partido Comunista de la política rumana, el control estatal de la economía y la inclusión del país en la órbita soviética.
De marzo a diciembre de 1945: sin reconocimiento occidental Groza, entre el vicecomisario de exteriores soviético Vyshinski (con gafas) y el dirigente comunista Gheorghiu-Dej (con abrigo claro), a su regreso de las celebraciones por la recuperación del norte de Transilvania, marzo de 1945.|thumb|right Habiendo alcanzado el poder gracias a la intervención soviética, sin gran apoyo popular, afrontando la actitud hostil a comunistas y soviéticos de los partidos tradicionales y una situación económica de posguerra, Groza se apoyó en los soviéticos y adoptó medidas cada vez más autoritarias para mantenerse en el gobierno.
A los pocos días de convertirse en primer ministro, Groza consiguió su primer gran éxito. El , la Unión Soviética accedió a entregar el norte de Transilvania, más de 45 000 km² de territorio que había sido adjudicado a Hungría por el Segundo arbitraje de Viena en agosto de 1940. Groza prometió respetar los derechos de cada grupo étnico en el territorio recién recuperado (refiriéndose principalmente a la minoría húngara), mientras que Stalin declaró que el Gobierno anterior de Rădescu había permitido tal grado de sabotaje y terrorismo en la región que habría sido imposible entregar el territorio a los rumanos anteriormente. Sólo después de garantizar Groza los derechos de las minorías el Gobierno soviético decidió conceder la petición de las autoridades rumanas. La adquisición de este territorio, cuya población rumana alcanzaba cerca del 58 % en 1945, fue celebrada como un gran logro del gabinete de Groza apenas nombrado."Transylvanian Area Restored to Romanians", in The Chicago Daily Tribune, March 11, 1945; ProQuest Historical Newspapers, Chicago Tribune (1849–1985), p.8
Durante el primer mes de su gobierno, Groza trató de cerrar Romania Nouă, popular diario publicado por editores cercanos a Iuliu Maniu, dirigente del Partido Nacional Campesino, que estaba en rotundo desacuerdo con las reformas de Groza. En el mismo periodo, clausuró más de nueve periódicos de provincias y una serie de publicaciones periódicas que, según declaró, eran producto de aquellos, «que sirvieron al fascismo y al hitlerismo».C. L. Sulzberger, "2 Moves by Groza Spurring Reforms", in The New York Times, March 25, 1945; ProQuest Historical Newspapers, The New York Times (1851-2002), p.16
Los ministros de Exteriores de las grandes potencias en la Conferencia de Potsdam, que no logró resolver las diferencias entre ellas. De izquierda a derecha: Vyacheslav Molotov (URSS, James F. Byrnes (EE. UU. y Anthony Eden (Gran Bretaña).|thumb|left