Lorenzo de Ávila (Ávila, c. 1473/1492Fiz Fuertes, Irune, «Lorenzo de Ávila», Diccionario Biográfico español, Real Academia de la Historia, da la fecha de ca. 1492 seguramente por la declaración de este como testigo en el pleito de Abezames de 1553, donde se recoge que es "de más de sesenta años". Pascual (2012), pp. 23-26 argumenta a favor de adelantar la fecha hasta 1473 apoyándose en el testamento de Pablo Pfintzing von Hefenfelt, Secretario de Estado para asuntos de Alemania de Felipe II: "Lorenzo de Ávila de Toro de edad de noventa y siete años". Argumenta Pascual también que el encargo que le hicieron a Lorenzo de Ávila de los dibujos de la manga del Corpus en 1507 cuadra más con un pintor asentado que con un muchacho de poco más de 14 años. El dato del pleito de Abezames se entendería entonces como referido a una persona que ha pasado ya a la vejez, con bastante más de sesenta años. El trabajo encomendado, un dibujo sin color, pues este corre de cuenta del bordador, parece sin embargo apropiado para un aprendiz (Romero Ortega, «La manga bordada del Corpus de la Catedral de Toledo», p. 133). Secundario es el dato, aunque interesante, de que otorgó testamento en Toro en 1534.-Toro, 1570) fue un pintor renacentista español, tradicionalmente considerado seguidor de Juan de Borgoña,Navarro Talegon (2005), p. 220. Lo discute Pascual (2012), pp. 127-143. activo en Toledo, donde se le documenta por primera vez en 1507, Ávila, Valladolid y León, antes de establecerse en los últimos años de su vida al frente de un activo taller de pintura en Toro.
Datos biográficos De posible origen abulense,Al menos tenemos el dato de que su primera mujer dictó testamento en Ávila en 1524: Pascual (2012), pp. 30-33, siguiendo a M. Gómez Moreno (Catálogo monumental de la provincia de Ávila, Ávila (1983), p. 111. sus primeros ámbitos de trabajo están en Toledo y Ávila. Después se le documenta en León y Valladolid, antes de establecerse definitivamente en Toro en 1529, donde creó un taller de pintura en el que trabajarán o con el que colaborarán otros pintores activos en la zona, como Juan de Borgoña de Toro, Blas de Oña, Alonso de Aguilar o Luis del Castillo.Navarro Talegon (2005), p. 220. Fiz Fuertes y Vasallo Toranzo (2003, p. 313) dieron a conocer un documento relativo a un pleito sobre el retablo de Abezames en el que se documenta que el Juan de Borgoña que colaboraba con Lorenzo de Ávila llegó a España «de fuera», lo que imposibilitaría seguir defendiendo que fuese hijo del Juan de Borgoña activo en Toledo. En 2005 Pascual (pp. 20 y 27) propuso, para evitar confusiones, denominarlo «Juan de Borgoña de Toro». Falleció en 1570 siendo enterrado en el convento de San Francisco para el que había pintado su retablo mayor.Las edades del hombre (1988), p. 236
Estuvo casado primero con Mencía de Vergara (muerta en 1524) y posteriormente con Antonia Rodríguez.Pascual (2012), pp. 30 y 35. Uno de sus hijos,Pascual (2012), p. 31 y 43, citando los testamentos de las dos: con Mencía de Vergara tiene a Pedro; con Antonia Rodríguez a Antonio, Rafael, Hernando, Juan, Pedro, María, Águeda y Ana. Hernando de Ávila, fue pintor de Felipe II.
thumb|250px|San Pedro, Santiago el Mayor y San Juan Evangelista, Toro (Zamora), monasterio de Sancti Spiritu el Real.
Obra
Historiografía de las atribuciones Los primeros datos sobre Lorenzo de Ávila los aportó Demetrio de los Ríos en 1895: su participación en pinturas en la catedral de León en 1521. Por otro lado, la ausencia de documentación, hasta fechas recientes, para un importante número de pinturas de carácter cuatrocentista en la zona de Toro, en las que era acusada la influencia de Juan de Borgoña junto con algunos rasgos superficiales tomados de Alonso Berruguete y de Rafael, llevó a Manuel Gómez-Moreno a crear la denominación Maestro de Toro para el autor de varias obras en esa ciudad, destacando el retablo de San Martín, en Pinilla de Toro, que Casaseca más tarde documentó a nombre de Juan de Borgoña el Joven y de Lorenzo de Ávila. Más tarde Chandler R. Post,Post, Chandler, A history of Spanish Painting, t. IX, Cambridge, Massachusetts, 1947, pp. 570 y ss. creó la figura del Maestro de Pozuelo, autor de un grupo de retablos entre los que destacaría el de Pozuelo de la Orden, en el que luego se documentó la intervención de Lorenzo de Ávila junto a los vallisoletanos Antonio Vázquez y Andrés de Melgar. En 1954 Diego Angulo Íñiguez en Ars Hispaniae (t. XII, p. 109) englobó en la denominación Maestro de Pozuelo las obras que Post le había atribuido más las que Gómez Moreno refería al Maestro de Toro, vueltos a separar en Summa Artis (vol XXIV, pp. 216 y 266) por José Camón Aznar que relacionaba con el Maestro de Toro el retablo de Santo Tomás Cantuariense, posible obra de Juan de Borgoña el Joven.Alonso Blázquez (1988), p. 327. Pero ha sido fundamental la labor de investigación de José Navarro Talegón para documentar obras de Lorenzo de Ávila en Toro y su entorno, en buena parte las reconocidas por los estudios anteriores pero sin unirlas a su nombre. Emergió así un pintor, documentado progresivamente en Toledo,Romero Ortega (1988). Ávila, León y Valladolid, que terminó creando un taller en Toro.Parrado, pp. 255-256. Ha sido fundamental la publicación en 2003, por parte de Luis Vasallo e Irune Fiz, del pleito de Abezames, donde, según argumentó Juan Carlos Pascual de Cruz, queda definitivamente zanjada la cuestión de la superioridad artística de Lorenzo de Ávila sobre los miembros de su taller.Vasallo y Fiz (2003); Pascual (2012), p. 74-85. Juan Carlos Pascual de Cruz publicó en 2012 una monografía sobre el pintor, la revisión y actualización más completa hasta entonces; en 2023 ha publicado un libro centrado en la producción de Lorenzo de Ávila previa a su instalación en la ciudad de Toro.
Antes de instalarse en Toro - obras documentadas La primera noticia documental a él referida lo sitúa en 1507 en Toledo, cobrando de la catedral por los dibujos de tres historias que habían de servir de modelos para los bordadores de la manga o velo que cubre la vara de la cruz procesional de Corpus Christi.Romero Ortega, pp. 132-133: de las cuatro escenas de que consta, la Asunción de la Virgen se le paga al bordador Martín Ruiz; las restantes son suyas: Adoración de los Reyes Magos, Degollación de san Eugenio y san Ildefonso cortando el velo de santa Leocadia.
En 1508 se documenta que se encargó de restaurar unas pinturas del zaguán de la capilla del Sagrario de la catedral de Toledo.Viver-Sánchez Merino-Pérez, Jesusa, Documentos sobre arte y artistas en el Archivo de Obra y Fábrica de la Catedral de Toledo, 1500-1549, Madrid, Universidad Complutense, 1990., p. 1015.
En 1521 cobró en León por una tabla para el trascoro de la catedral y por la pintura mural del claustro (prácticamente desaparecida) de la Disputa de Jesús con los doctores.Alonso Blázquez, p. 326. De la tabla del trascoro no queda constancia. También en 1521 se documenta el cobro por la tasación de una custodia-relicario en la iglesia de la Asunción de Villavieja del Cerro (Valladolid): C. Ara Gil y J. M. Parrado del Olmo, Catálogo monumental de la provincia de Valladolid. Partido judicial de Tordesillas, t. XI, Valladolid, 1980, pp. 440 y 446.
Se le documenta por 1528 en Valladolid, donde pintó para el retablo de Pozuelo de la Orden.Parrado, p. 259: los pintores residían en Valladolid en 1529 y en las cuentas de 1531 consta el traslado de las tablas desde Valladolid. El retablo fue traspasado a comienzos del siglo XX a la Colegiata de San Isidoro de León. Pascual (2012), p. 101-102 tiene dificultades para identificar su estilo en el retablo, por diferencias con sus otras obras en técnica y estilo. miniaturadeimagen|Retablo mayor de la capilla del Hospital de la Asunción y dos santos Juanes, con pinturas de Lorenzo de Ávila (ahora en la Colegiata de Toro) (Zamora)
Periodo toresano - obras documentadas Están documentadosLista completa y detallada de obras bien documentadas en Pascual (2012), pp. 95-102. a su nombre en Toro: El retablo de la capilla del Hospital de la Asunción y los Santos Juanes,Navarro Talegón (1980), p. 117: son las cuentas del Hospital de 1534-35. Ese retablo se conserva ahora en la Colegiata. El retablo mayor de la iglesia del monasterio de Sancti Spiritus el Real,J. Navarro Talegón, «Manifestaciones artísticas de la Edad Moderna», Historia de Zamora II, Zamora, IEZ Florián de Ocampo, 1995, p. 265. Se encuentra ahora en la iglesia de la Santísima Trinidad. El retablo mayor de la iglesia de Santa María de Arbas,Navarro Talegón (1985), p. 12. Actualmente las tablas dispersas se conservan en la Colegiata. El retablo mayor de la iglesia de Santo Tomás Cantuariense,Fiz Fuertes (2003), p. 172-3. En esa misma iglesia, en la capilla de los Sedano, cuatro tablas del retablo de la Virgen de la Leche.Navarro Talegón (1985), p. 10 (en un testamento de 1540). Las tablas están ahora en la Colegiata. El retablo de la iglesia en ruinas de San Esteban en Pinilla de Toro.Las edades del hombre (1988), p. 236. Primera atribución en Casaseca, Antonio, «El hijo de Juan de Borgoña y la pintura renacentista en Zamora», A introduçao da Arte da Renascença na Peninsula Ibérica, IV Centenàrio de João de Ruão, 26 a 30 marzo de 1980, Coimbra, 1980, pp. 201 y ss. Está ahora en el Museo del convento de dominicas de Sancti Spiritu el Real Fuera de Toro: El retablo de la capilla de las Cuevas en el claustro de la catedral de Ávila,Fiz Fuertes (2009) II, p. 726, Cinco tablas del retablo de San Salvador de Abezames.Vasallo Toranzo y Fiz Fuertes, p. 313. El retablo mayor de Venialbo.Lo ejecutó entre 1550 y 1553, encargándose de la policromía y de sus dieciséis tablas de pintura: Navarro Talegón (2005), p.218. Desaparecidos pero documentados: El retablo de la capilla de los Deza en el claustro del Monasterio de san Ildefonso de Toro,Navarro Talegón (1985), p. 10. El retablo de la iglesia y una tabla para el refectorio del Monasterio de Santa María la Real de San Cebrián de Mazote.La documentación en L. Vasallo Toranzo, Sebastián Ducete y Esteban de Rueda. Escultores entre el manierismo y el barroco, Zamora, IEZ Florián de Ocampo, 2004, p. 60. Lo contrata junto con Juan de Borgoña de Toro. Un retablo que encargó el cardenal Juan Pardo de Tavera para la Colegiata de Toro.El documento en E. García Chico, Catálogo documental de la provincia de Valladolid. Medina de Rioseco, Valladolid, Diputación, 1959-60, p. 156. El retablo principal y dos menores de sepulcros para la capilla de doña María de Mújica en la iglesia de san Francisco de Villalpando (en paradero desconocido).Navarro Talegón (1985),. p. 12 y Fiz Fuertes (2009), II, 726. También constan los pagos que se le hicieron para la pintura de unos escudos de armas en la Audiencia Pública y casa consistorial de Toro, que se perdieron.Navarro Talegón (1985), p. 12. Retablo del Credo, que Pablo Pfinzing testó a Felipe II en 1570.Aterido Fernández, Ángel y Zolle Betegón, Luis, «Pintura y letras: Hernando de Ávila, su biblioteca y su herencia», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte 11, 1999, p. 145
Atribuciones Por razones estilísticas Pascual atribuye a Lorenzo de Ávila un muy numeroso grupo de obras entre las que figuran pinturas catalogadas como anónimas o a nombre de Pedro Berruguete y Juan de Borgoña en los museos a los que pertenecen, además de atribuirle la terminación del retablo de la catedral de Ávila junto con las pinturas murales de la Sala Capitular de la catedral de Toledo, obras documentadas de Juan de Borgoña. Dentro del periodo de juventud del pintor, según Pascual, serían de Lorenzo de Ávila: