Battleship (titulada: Battleship: Batalla naval en Hispanoamérica) es una película dirigida por Peter Berg y lanzada por Universal Pictures. Está protagonizada por Taylor Kitsch, Rihanna, Alexander Skarsgård, Brooklyn Decker y Liam Neeson. Se basa en el juego homónimo de mesa famoso Battleship, distribuida por Hasbro. Fue originalmente pensada para ser lanzada en 2011, pero se aplazó hasta el 11 de abril de 2012.
Argumento En 2005, la NASA descubre un planeta extrasolar con condiciones similares a la Tierra, al que denominan Planeta G. En 2006, con la esperanza de encontrar vida inteligente, la NASA, con un proyecto del Dr. Nogrady (Adam Godley) envía una poderosa señal desde el centro de comunicaciones de Sattle Ridge en Hawái, Estados Unidos, potenciada por un satélite llamado Landsat 7 que se encuentra en órbita.
Por otro lado, Alex Hopper (Taylor Kitsch) se encuentra en un bar local junto a su hermano mayor, Stone Hopper (Alexander Skarsgård), comandante de la marina estadounidense. Una chica rubia le pide al camarero una cerveza y un burrito de pollo, pero la cocina había cerrado. Alex se aproxima y le intenta ayudar a conseguir lo que ella quería. Tras la negativa del mesero, Alex intenta impresionar a la mujer consiguiéndole un burrito de pollo, lo que resulta en Alex irrumpiendo en una tienda de abarrotes solo para ser sorprendido e inmovilizado por la policía con un arma táser. La mujer es Samantha Shane (Brooklyn Decker), hija del almirante Terrence Shane de la Flota del Pacífico de la Armada de los Estados Unidos (Liam Neeson), quien resulta ser el superior de Stone. Al día siguiente, Alex amanece en una tina llena de hielo y adolorido por la descarga eléctrica. Stone, enfurecido por la falta de motivación de su hermano y la posible ruina de su carrera, obliga a Alex a unirse a la marina.
En 2012, Alex es un teniente y oficial de acción táctica a bordo del destructor USS John Paul Jones de la flight I, mientras que Stone es oficial y comandante del USS Sampson (DDG-102) de clase Arleigh Burke flight IIA. Alex está comprometido con Samantha, la hija del almirante Shane. Durante la ceremonia de apertura del RIMPAC, unos ejercicios navales de carácter multinacional, Alex y su equipo se encontraban jugando la final de fútbol del RIMPAC contra Japón, liderado por el capitán Yugi Nagata (Tadanobu Asano). En un encuentro entre ambos, Nagata por error le patea en la cara a Alex al querer alcanzar el balón, lo que crea una disputa entre ambos. Debido a la falta, Alex se hace acreedor a una oportunidad penal. Stone le recomienda a Alex ceder el balón a otro jugador, pero Alex, obstinado, se niega. El equipo pierde ya que la patada de Alex falla en su último intento de triunfo. Después del discurso del almirante, Samantha le consigue un tiempo a solas a Alex con su padre. Alex, nervioso por encarar al almirante, decide ir al baño para prepararse y pedirle permiso al almirante para casarse con su hija. Sin embargo, Nagata, que resulta ser capitán de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón, entra al mismo baño y ambos se pelean. Después del incidente, Alex es reprendido fuertemente por el almirante Shane por su falta de carácter y se entera por Stone de que será expulsado de la marina al final del RIMPAC, quien también lo reprende cuando Alex intenta llamar a una persona. Mientras tanto, Samantha, ahora una terapeuta física, acompaña a un veterano del ejército, Mick Canales (Gregory D. Gadson) en una caminata por Oahu con el fin de ayudarle a adaptarse a sus piernas ortopédicas.
Mientras, una flota de cinco naves alienígenas, denominadas Regents, llega en respuesta a la señal de la NASA. Varias organizaciones las detectan y se alertan entre sí. Una de las naves choca con un satélite orbital y se estrella en Hong Kong, China, mientras que las otras cuatro se establecen en aguas cercanas a Hawái. El navío comandado por Alex hace el primer avistamiento. Un equipo de reconocimiento liderado por Alex, junto a Cora Raikes (Rihanna) y Bestia (John Tui), se aproxima a lo que parece ser una torre en medio del mar. Alex se aproxima al objeto y recibe una poderosa descarga eléctrica al tocarlo, activando por accidente un enorme campo de fuerza, atrapando a los USS Sampson, USS John Paul Jones y el JDS Myōkō, de la japonesa, dejando el resto de las naves fuera. Tres naves alienígenas emergen del mar y destruyen al Sampson y al Myoko, ante la mirada atónita de Alex. Sólo queda el USS John Paul Jones, parcialmente dañado y con sus comandantes y oficiales muertos. Alex, siendo el oficial de más alto rango, toma el control total de la nave.
Devastado por la muerte de su hermano, decide atacar las naves alienígenas, pero Bestia lo convence de que era mejor rescatar a los supervivientes del Myōkō, entre ellos, el capitán Nagata. Viendo que los humanos no los atacan, los alienígenas envían un ataque a distancia a través de unas ruedas dentadas robóticas, destruyendo así una base militar estadounidense de la marina y parte del puente de la ciudad, impidiendo la salida de las personas en vehículo. Tras una corta depresión, Alex es informado de la captura de un soldado alienígena, al que deciden investigar. Descubren que tiene aspecto humanoide, pero al hacerlo despertar, éste sujeta a Alex por el rostro y le muestra por medio de telepatía lo que han hecho con otros mundos. De repente, un grupo de alienígenas irrumpe en el barco, lo rescata y escapan, dejando a uno de ellos, para exterminar a la tripulación y para destruir la sala de máquinas. Aunque es físicamente más fuerte, el alienígena es derrotado por la tripulación mediante estrategias combinadas. Pese al campo de fuerza establecido por los extraterrestres, que impide localizar las naves por medios convencionales, Nagata revela que sí pueden, utilizando las boyas de alerta de tsunami al identificar los movimientos de las embarcaciones alienígenas cada vez que generan olas, permitiendo así rastrearles sin un radar.
Se pone en práctica la idea de Nagata y con ello logran hundir dos embarcaciones alienígenas. Mientras, Jimmy "Ordy" Ord (Jesse Plemons), investiga el casco del soldado alienígena, descubriendo que el casco es un tipo de supresor de la luz solar con otras funciones, explicándoselo a Alex. Al amanecer, Alex utiliza su nave para atraer a los alienígenas a las costas, con el reflejo de la luz que se filtra por los agujeros de los disparos de Alex y Nagata, logra cegar momentáneamente al enemigo y logra destruir la nave, sin embargo, dos de las ruedas dentadas chocan y destruyen al John Paul Jones, por poco no matando a Nagata y Alex. Como la nave que chocó en Hong Kong era su nave de comunicaciones, los alienígenas deciden apoderarse de la central de la NASA en el complejo de comunicaciones de Sattle Ridge para así comunicarse con su planeta, luego de asesinar a los policías quienes custodiaban el lugar. Samantha y Mick quienes se encontraban en el lugar, evaden ser detectados por los alienígenas y se unen a Cal Zapata (Hamish Linklater), un científico que se encontraba huyendo de dichas instalaciones, después de que los alienígenas mataran a su colega. Suponiendo una invasión inminente, Samantha se hace de un radio, llama por una frecuencia abierta y alerta a Alex de lo que parecía ser una invasión segura. Alex había planeado destruir la central de la NASA con su nave, pero debido a que el John Paul Jones fue destruido, los sobrevivientes se ven obligados a regresar a la base y utilizar la única embarcación disponible en ese momento: el acorazado . Aun siendo un barco museo, Alex y la tripulación logran reactivar la embarcación, con la ayuda de los veteranos que se dedicaban a la preservación del mismo. Una vez activado el Missouri (con poca munición por razones de exhibición) y encarrilados en batalla, Alex, dispuesto a destruir la base en Hawái, descubre impactado que las torres que generan el domo de energía es en realidad una inmensa nave nodriza. Para destruirla, Alex ordena a Raikes girar todas las torretas a modo de andanada, luego girando hacia la izquierda, ordenando soltar también el ancla del mismo lado. Creyendo que está loco, Nagata le dice que morirán, pero Alex le dice que si, "moriras tu", "moriré yo", "al igual que todos", solo que hoy no será el día. En una increíble maniobra, Alex y la tripulación hacen derrapar el enorme acorazado, esquivando los tres proyectiles alienígenas que les habían disparado y quedando con todos sus cañones apuntando directamente a la nave alienígena. El Missouri abre fuego con todo lo que tiene y logra dañar severamente la nave, pero ésta se recupera logrando disparar más misiles, en lo que los humanos recargaban, dañando al Missouri y destruyendo la torreta trasera. El navío se recupera y logra destruir los cañones enemigos y los paneles que generaban el escudo. Ya sin el escudo, Shane ordena a todos los aviones disponibles en el USS Ronald Reagan (CVN-76) despegar inmediatamente. Alex se dispone a disparar hacia la isla, pero los alienígenas deciden enviar un último ataque con la ayuda de otras tres ruedas dentadas. Como el Missouri ha disparado su última carga, los humanos se quedaron sin una sola oportunidad de ataque, pero antes de que el indefenso acorazado sea destruido, una flota de misiles aire-aire de los Boeing F/A-18 Super Hornet enviados por el almirante Shane, destruyen los restos de la nave y las ruedas dentadas. La base de comunicaciones, ahora de los alienígenas, también es destruida junto con los alienígenas que en ella se encontraban, por el certero disparo del Missouri y por bombas lanzadas de los F-18.
De vuelta a tierra, el personal de la marina junto a Mick, son condecorados y reconocidos debido a los eventos y sus acciones en lo que resultó la derrota de los alienígenas, junto con un reconocimiento a Stone, recibido por Alex. Después de la ceremonia, Alex le pide la mano de su prometida al almirante Shane en matrimonio. Al principio, él se niega, pero luego en son de broma, invita a Alex a discutirlo durante el almuerzo.
Al final de los créditos, una escena en un lugar rural de Escocia, tres niños y un ayudante de mantenimiento abren un objeto del tamaño de un auto que aparentemente cayó del cielo y huyen horrorizados, tras ver cómo la mano de un alienígena sale del objeto.
Reparto Se había considerado a Jeremy Renner para el papel de Hopper, pero por conflictivos horarios, el actor eligió protagonizar una película de Paul Thomas Anderson. En abril de 2010 se confirmó que Taylor Kitsch protagonizaría la película como Alex Hopper, La película marca el reencuentro entre las coestrellas Kitsch y Jesse Plemons, que habían trabajado juntos en la serie de Berg, Friday Night Lights. Berg dijo que le encanta trabajar con los amigos y explicó que él sabía lo cómodo que estaba con Kitsch, «Sé que él es realmente bueno como Taylor y él hace mejor de Taylor. Así que escribí la parte entera de Jesse». Y añadió: «Nunca pensé en ello como una reunión de Friday Night Lights. Pensé en la confianza familiar».