thumb|Símbolo genérico de la igualdad de género La igualdad de género o equidad de género implica que todas las personas independientemente de su género tengan los mismos derechos, recursos y oportunidades y sean tratadas con el mismo respeto en todos los aspectos de la vida cotidiana: trabajo, salud, educación, etc. El principio de igualdad y de no discriminación por razones de género es una obligación de derecho internacional que vincula a todas las naciones y, dado su carácter primordial, se establece siempre como un principio que debe inspirar el resto de los derechos fundamentales.
A escala mundial, lograr la igualdad de género también requiere la eliminación de prácticas dañinas contra las mujeres y las niñas, que incluyen el tráfico sexual, el feminicidio, la violencia sexual durante la guerra entre otras prácticas de violencia contra la mujer. En todo el mundo «las mujeres están por debajo de los varones en todos los indicadores de desarrollo sostenible». Las desigualdades de género se observan en que:
Las mujeres conforman casi dos tercios de las personas analfabetas del mundo.
Se habla de feminización de la pobreza porque la mayoría de las personas pobres del mundo son mujeres, las mujeres tienen menos acceso a los servicios sociales básicos que los varones.
Las mujeres tienen 11 puntos porcentuales más de probabilidad de no tener comida.
La brecha salarial muestra que las mujeres ganan menos dinero que los varones por el mismo trabajo.
Aún las mujeres que están más educadas que ellos, consiguen trabajos de menor jerarquía.
Existen 39 naciones en las que los hijos varones tienen derechos de herencia que las hijas mujeres no.
Menos del 20% de las personas propietarias de tierras en todo el mundo son mujeres, aunque las mujeres son las responsables de recolectar el agua en el 80% de las casas sin agua corriente.
En 30 países se continúa realizando la mutilación genital femenina y hay por lo menos 200 millones de mujeres operadas.
Dos tercios de las víctimas de trata de personas son mujeres, las mujeres representan la gran mayoría de las víctimas detectadas que fueron objeto de trata con fines de explotación sexual, en muchos casos el 94% de las víctimas de trata para explotación sexual son mujeres. Mujeres y niñas son a menudo víctimas de secuestro con fines violentos y sexuales en vez de por pedido de dinero.
Muchas mujeres aún no pueden elegir esposo y cada 2 segundos una niña es forzada a matrimonio infantil en el planeta.
En muchos países todavía existen códigos legales que obligan a la mujer a obedecer a su esposo. En muchos casos las mujeres son quienes comen últimas en la familia.
En líneas generales, el hecho de nacer mujer supone un grave peligro en cualquier lugar del mundo debido a la violencia machista.
El FNUAP declaró que «a pesar de que muchos acuerdos internacionales afirman sus derechos humanos, las mujeres son mucho más propensas que los hombres a ser pobres y analfabetas. Tienen menos acceso a la propiedad, el crédito, la capacitación y el empleo. Son mucho menos propensas que los hombres a ser políticamente activas y mucho más propensas a ser víctimas de violencia doméstica».
Marco internacional El derecho internacional prohíbe la discriminación basada en el sexo. La adopción de la Carta de las Naciones Unidas, firmada en San Francisco el 26 de junio de 1945 ha posicionado el principio de igualdad de oportunidades y no discriminación en la órbita de los derechos fundamentales.
En el preámbulo de la Carta de San Francisco se proclama que:
La Organización de las Naciones Unidas completó el catálogo de derechos jurídicamente vinculantes para todos los Estados miembros a través de los siguientes documentos:
la Carta de San Francisco de 1945 antes mencionada la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ambos aprobados el 16 de diciembre de 1966, textos que configuran el principio de no discriminación como un auténtico principio estructural.
Más importancia para la igualdad de género tiene la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, del 18 de diciembre de 1979, ratificada por España en 1983 y publicada en el BOE en 1984, y en su Protocolo Facultativo, ratificado y en vigor desde el año 2001, que establecen que:
Además, junto a esta obligación genérica, la Convención amplía los derechos de las mujeres en diversos ámbitos, como los derechos políticos, en materia laboral, educación, sanidad y economía. Al amparo de esta Convención, surgió el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres, órgano que tiene como objetivo la tutela del derecho a la no discriminación por razón de sexo.
También conviene destacar la Conferencia de Viena de las Naciones Unidas en 1993, donde se insiste, una vez más, en la idea de que:
Esta idea vuelve a estar presente en la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer que tuvo lugar en Beijing en 1995. La Conferencia adquiere un significado enorme en poner de manifiesto el consenso que hay en relación con la universalidad y la globalidad de los problemas de las mujeres, y destaca la importancia de la igualdad y la no discriminación por razón de sexo como factor ineludible para construir las sociedades del . En definitiva, entre los objetivos de desarrollo de las Naciones Unidas para el milenio, la igualdad de oportunidades entre sexos y la autonomía de las mujeres ocupan un lugar destacado.
Situación de la mujer miniaturadeimagen|La disparidad en la realización de las tareas del hogar Existen 7 ámbitos de desigualdad donde la mujer se ve en desventaja debido a las condiciones sociales o las políticas públicas de los distintos países. Contrario a los que muchas personas pueden creer, a pesar de que estas desigualdades se presentan en mayor nivel en países de Latinoamérica y África, se dan también en los países desarrollados principalmente en los de Asia, siendo estas una de las consecuencias del crecimiento demográfico que las sociedades orientales enfrentan. Los ámbitos de desigualdad a los que Sen se refiere incluyen la desigualdad en la tasa de mortalidad, ya que debido al prejuicio de género no cuentan con accesos a servicios de salud y nutrición, y la tasa de natalidad, refiriéndose al método de aborto selectivo en países como China, Corea del Sur, Taiwán e India. Existen también desigualdades en el acceso a oportunidades básicas como la educación escolar y oportunidades “especiales” como la educación superior o educación especializada; de donde se derivan además las desigualdades en el ámbito profesional. Del mismo modo, existe la desigualdad de posesiones, la cual se refiere a la inequidad en la repartición de bienes y tierras de donde las mujeres suelen ser relegadas. Además de estas, encontramos la desigualdad en el hogar, más específicamente, a la división de trabajo existente en muchas sociedades donde el varón “trabaja fuera de casa” y la mujer debe mantenerse atendiendo las labores del hogar.
En términos globales, en todo el mundo las mujeres están por debajo de los varones en todos los indicadores de desarrollo sostenible, las desigualdades de género se observan en que las mujeres conforman casi dos tercios de las personas analfabetas del mundo, se habla de feminización de la pobreza porque la mayoría de las personas pobres del mundo son mujeres, las mujeres tienen menos acceso a los servicios sociales básicos que los varones, las mujeres tienen 11 puntos porcentuales más de probabilidad de no tener comida, la brecha salarial muestra que las mujeres ganan menos dinero que los varones por el mismo trabajo, y aún las que están más educadas que ellos consiguen trabajos de menor jerarquía, existen 39 naciones en las que los hijos varones tienen derechos de herencia que las hijas mujeres no tienen, y menos del 20% de las personas propietarias de tierras en todo el mundo son mujeres, aunque las mujeres son las responsables de recolectar el agua en el 80% de las casas sin agua corriente, en 30 países se continúa realizando la mutilación genital femenina y hay por lo menos 200 millones de mujeres operadas, dos tercios de las víctimas de trata de personas son mujeres, las mujeres representan la gran mayoría de las víctimas detectadas que fueron objeto de trata con fines de explotación sexual, en muchos casos el 94% de las víctimas de trata para explotación sexual son mujeres, mujeres y niñas son víctimas de secuestro con fines violentos y sexuales en vez de por pedido de dinero, en muchos casos las mujeres son quienes comen últimas en la familia, muchas mujeres aún no pueden elegir esposo y cada 2 segundos una niña es forzada a matrimonio infantil en el planeta, en muchos países todavía existen códigos legales que obligan a la mujer a obedecer a su esposo, en líneas generales, el hecho de nacer mujer supone un grave peligro en cualquier lugar del mundo debido a la violencia machista.
Diferencia entre igualdad y equidad de género miniaturadeimagen|Infografía sobre los dominios del Índice de Igualdad de Género. La igualdad de género es: la imparcialidad en el trato entre hombres, mujeres y otros géneros.
Para la Secretaría de Desarrollo Integral de la UNAM, equidad de género significa que las mujeres y los varones gozan de condiciones iguales en el ejercicio pleno de sus derechos humanos, en su posibilidad de contribuir al desarrollo nacional político, económico social y cultural y de beneficiarse de sus resultados.
En este sentido, la equidad de género se encaminará principalmente a brindar oportunidades justas a todas las personas independientemente de su género, pero, a diferencia de la igualdad, será atendiendo principalmente a la idea de que mujeres, varones y otros géneros se encuentran en situaciones distintas, por lo que estas oportunidades serán de acuerdo a las características, contextos y necesidades específicas en donde se encuentren y que posean, desde los diversos ámbitos en los que interactúan, por ejemplo en el ámbito laboral, educativo, de la salud, el económico, cultural y social en general.
Hablar del tema equidad de género implica la participación de todas las personas en la práctica y como una forma de vida, más allá de la cuestión teórica, esto con el fin de poder impactar verdaderamente en la sociedad y propiciar pequeños cambios pero significativos, que impliquen un compromiso de la sociedad que se vea reflejado día a día en la práctica para propiciar una participación equitativa de varones, mujeres y otros géneros en todos los ámbitos de desarrollo personal y comunitario.
John Money fue quien trasladó el término «género» de las ciencias del lenguaje a las ciencias de la salud.
Importancia de la igualdad de género en el desarrollo sostenible Los distintos factores que llevan a la falta de un Desarrollo Humano Sostenible se dan, en muchas ocasiones, de manera conjunta. Muchos de estos casos tienen como principal problema la exclusión de género y las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres en la actualidad.
"Las mujeres y las niñas representan la mitad de la población mundial y también, por tanto, la mitad de su potencial. Sin embargo, la desigualdad de género persiste hoy en todo el mundo y provoca el estancamiento del progreso social".