thumb|right|200px|Carcinos atacando a Heracles. Detalle en lecito ático (500-475 a. C.). Museo del Louvre. Carcinos (Καρκίνος, habitualmente denominado por su nombre en latín, Cáncer) es un «cangrejo» gigante de la mitología griega que habitaba en la laguna de Lerna. Es un personaje secundario en el mito de los doce trabajos de Heracles, a quien, por orden de Hera, ataca mientras lucha contra la Hidra de Lerna; como recompensa por esta acción, Hera le convierte en la constelación de Cáncer.

Dado que no es un elemento principal del mito, no siempre aparece en las versiones que han llegado hasta la actualidad; no obstante, clásicos mitógrafos, astrónomos, historiadores o filósofos como Platón, el Pseudo-Eratóstenes, el Pseudo-Apolodoro e Higino mencionan en sus textos al personaje.

Una de las interpretaciones más habituales del mito lo asocia con una batalla del siglo XXII a. C. en el Peloponeso, que ocasionó la destrucción de Lerna (de influencia minoica) por pueblos pre-micénicos.

En el arte, Carcinos suele aparecer representado como detalle del mito de la Hidra o como imagen del signo del Zodíaco y la constelación a los que da su referido nombre.

Etimología

El nombre «Carcinos» es una transliteración de la palabra en griego antiguo Καρκίνος, que significa literalmente ‘cangrejo’. Es por ello que, según la versión y traducción del mito, no aparezca referido el personaje con su nombre propio original sino únicamente como un cangrejo gigante, el Cangrejo o Cáncer.

«Cancer» (transcrito como «cáncer», con tilde, en idioma español) es la traducción de la palabra carcinos al latín, realizada por Aulo Cornelio Celso y recogida en su obra De medicina (en español, [Libro] sobre medicina). El término griego se usaba desde Hipócrates (460-370 a. C.) para denominar ciertos tipos de tumores, por el parecido que el médico griego observó entre las lesiones y la forma de un cangrejo. Celso continuó utilizando la analogía e introdujo el término que ha perdurado hasta la actualidad para denominar a ese conjunto de enfermedades.

La palabra Καρκίνος sigue utilizándose en el idioma griego actual para varias de las acepciones del vocablo cáncer. Otras palabras como «carcinoma» (también utilizada por Hipócrates), «carcinógeno» o «carcinología», comparten la raíz griega original, en referencia tanto a los crustáceos como a la enfermedad.

Papel en la mitología

Nota: a continuación se expone una versión resumida del contexto mitológico; además, téngase en cuenta la existencia de diversas variantes para muchos de los mitos, según la obra que se consulte.

thumb|right|300px|Grabado de Hans Sebald Beham (). Zeus, rey de los dioses olímpicos, yació con la mortal Alcmena engendrando a Heracles. La esposa de Zeus, la diosa Hera, celosa por la infidelidad de su consorte, volcó su despecho sobre el niño e intentó causarle la muerte o sufrimiento en diversas ocasiones a lo largo de su vida.Grimal, Diccionario de mitología griega y romana, pp. 238.

Heracles llegó a la edad adulta y se casó con la princesa Mégara, con quien tuvo varios hijos. Hera provocó un ataque de locura a Heracles, durante el cual el joven griego asesinó a su esposa e hijos. La sibila del oráculo de Delfos encomendó como penitencia la realización de diez trabajos que le ordenase su primo Euristeo, rey de la Argólida.Pseudo-Apolodoro, Biblioteca mitológica, 2.4.12.

Esos diez trabajos más dos adicionales, al considerar Euristeo inválidos dos de los iniciales por no completarse sin ayuda, formaron los denominados doce trabajos de Heracles. El segundo de ellos consistía en matar a la Hidra de Lerna, un monstruo con forma de serpiente de varias cabezas, que habitaba en la laguna cercana a la ciudad.

Una vez llegó a la ciénaga, Heracles se enfrentó a la Hidra. Intentó cortar las cabezas de la bestia pero por cada una que cortaba crecían otras dos. Mientras ambos luchaban, Hera envío en ayuda de la bestia a Carcinos, un cangrejo gigante que moraba también por la zona. El cangrejo atacó con sus pinzas a Heracles en los pies para despistarle y que la Hidra pudiera matarle; no obstante, el héroe griego, enfurecido, lo aplastó con su talón en respuesta y continuó la batalla.

Con la ayuda de Yolao, su sobrino, encontró la forma de derrotar al monstruo, aplicando fuego en los cuellos cercenados antes de que crecieran nuevas cabezas; así, Heracles pudo acabar con la Hidra. Enterró la cabeza principal, aún silbante pues era inmortal, bajo una gran roca cerca del camino de Lerna a Eleo. Además, abrió en canal a la bestia para mojar en sus fluidos internos las puntas de sus flechas, siendo desde entonces mortal cualquier herida causada con ellas.

Este trabajo fue uno de los considerados como inválidos por Euristeo, ya que Heracles recibió la ayuda de su sobrino para llevarlo a término.

Catasterismo thumb|right|200px|Constelación de Cáncer. Un catasterismo es el relato de la transformación de un personaje de la mitología griega en una estrella o constelación. Según el mito, Hera, agradecida por el valiente pero infructuoso esfuerzo de Carcinos, lo puso en el cielo creando la constelación de Cáncer en el Zodíaco.PSEUDO-ERATÓSTENES: Catasterismos (Καταστερισμοί). 11: Cangrejo (Καρκίνος; Cancer): Carcinos. Texto latino en Google Books; facsímil electrónico. Texto griego en Internet Archive; facsímil electrónico. Fue ubicado junto al León, la figura puesta por Zeus en conmemoración de la muerte del León de Nemea a manos de su hijo Heracles en el primero de sus trabajos.

Variantes del mito

Al igual que la figura de la Hidra, Carcinos tiene diversas variantes en función de lo que el autor de la versión recoja en su texto:

Respecto a su misma existencia pues, como elemento secundario en el mito de la Hidra, varias versiones no mencionan al personaje de Carcinos en el segundo trabajo de Heracles. Este hecho se suele explicar con la hipótesis de que fuera introducido en el relato principal por influencia mesopotámica, en el intento de los astrólogos de asociar los trabajos de Heracles con los doce signos del Zodíaco.Graves, Los mitos griegos II, pp. 73-75.

En cuanto al nombre con el que se le designa, como ya se ha indicado, frecuentemente se omite o cambia el nombre del personaje, sustituyéndolo simplemente por cangrejo o por su nombre romano, Cáncer. Puntualmente recibe epítetos como «Lernaeus», por su procedencia, en De re rustica de Columela o «Littoreus», presumiblemente por sus costumbres, en Las metamorfosis de Ovidio y Astronómicon de Manilio, tal como indica William Smith en su obra, A Dictionary of Greek and Roman Antiquities.

En función de la forma en que Carcinos ataca a Heracles según la versión o traducción del texto, siendo atenazar, picar o morder las más frecuentes. No obstante, las distintas versiones coinciden en que su ataque era un elemento de distracción para Heracles, con la intención de desequilibrar el combate a favor de la Hidra, sin constituir un oponente que pudiera por sí mismo acabar con el héroe griego.

El mito según los clásicos

El cangrejo Carcinos no aparece en todas las versiones del mito del segundo trabajo de Heracles y, por tanto, en aquellos textos relacionados, principalmente acerca de mitología o astronomía, que han llegado a la actualidad; por ejemplo, en el célebre poema hacia 275 a. C. de Arato, Fenómenos, (que describe las constelaciones y otros cuerpos celestes, comentando para algunos de ellos el mito asociado) tan sólo se menciona la constelación de Cáncer para ubicar los AsnosLos Asnos o Burros son Asellus Borealis o «burro septentrional» y Asellus Australis o «burro meridional». y el Pesebre:

Como se apuntó anteriormente, este hecho se suele atribuir a la teoría de que dichos cuerpos tuvieran una historia de origen griego anterior a la asociación de la constelación con un cangrejo por influencia probablemente mesopotámica, donde la constelación aparece con el nombre Al·lul, «cangrejo» en sumerio.

En los Catasterismos (obra recopilada hacia el en la que se narran las transformaciones de personajes de la mitología en estrellas o constelaciones), atribuidos erróneamente a Eratóstenes (), se encuentra la referencia más antigua del mito:Sanz Morales, Mitógrafos griegos, pp. 46-47.

Aparte de la propia versión del texto, destaca la mención a la Heraclea del poeta del Paniasis de Halicarnaso, de quien apenas se conservan unos fragmentos, como referente (el primero del que hay constancia en la actualidad) a la versión expuesta del mito.

En el diálogo Eutidemo, Platón hace referencia en el al mito en un diálogo entre Sócrates, Critón, Eutidemo y su hermano Dionisodoro, Clinias y Ctésipo; el texto es una crítica a los sofistas, que utilizan las falacias (sofismas) para sus razonamientos:Platón, Eutidemo, 278c.

Con la utilización del mito, el personaje de Sócrates se burla de los hermanos sofistas y sus razonamientos al compararlos con los monstruos Hidra y Carcinos.

En Astronomía poética, obra sobre catasterismos tradicionalmente atribuida a Higino (), también se hace mención al mito en su versión más difundida:

Higino: Astronomía poética (Astronomica). 13: Cangrejo. Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.

Dada la asimilación de la mitología griega que se dio en la Antigua Roma y que Higino era latino, los personajes del texto aparecen con sus nombres romanos, correspondiendo Juno a Hera y Hércules a Heracles.

En la Biblioteca mitológica, exhaustiva recopilación de la mitología griega elaborada hacia los siglos I - II d. C., atribuida erróneamente a Apolodoro de Atenas, también se menciona a la criatura:Pseudo-Apolodoro, Biblioteca mitológica, 2.5.2.

En contrapartida, otros tantos autores clásicos no mencionan en sus textos a Carcinos en el mito de la Hidra, como Hesíodo en su Teogonía, Pausanias en su Descripción de Grecia, Diodoro Sículo en su Bibliotheca historica, o Eurípides en su Heracles, lo cual incide en el carácter secundario del personaje respecto al segundo trabajo de Heracles.

Una tradición tardía nos dice que cuando el hijo de Quirón, nieto de Saturno y Fílira, caminaba cerca del mar, pisó cierto cangrejo de inmenso tamaño que lo hirió lastimosamente. A cambio, Quirón disparó al cangrejo con sus flechas y liberó a su hijo, en cuyo recuerdo aquel cangrejo fue llevado al cielo y se convirtió en un signo celeste. Se dice que el sol está en Cáncer porque al igual que el cangrejo se mueve a cada lado, hacia delante y hacia atrás, así el sol, cuando se acerca a Cáncer, siempre va hacia delante, pero cuando está en Cáncer, retrocede y no puede avanzar más.Tercer Mitógrafo Vaticano 15, 4

Interpretaciones del mito

miniatura|Grabado de Giovanni Jacopo Caraglio (). Los mitos disponen, por norma, de lecturas no literales por las que los relatos fantásticos reflejan de forma alegórica o simbólica hechos, situaciones o comportamientos en la realidad. Al segundo trabajo de Heracles se le han atribuido diversas interpretaciones a lo largo de la Historia:Grimal, Diccionario de mitología griega y romana, pp. 243-244.

Una interpretación bélica, por la que, según el peripatético Paléfato,Sanz Morales, Mitógrafos griegos, pp. 249-250. el mito se asocia con la destrucción de Lerna, bajo influencia minoica, por los pueblos pre-micénicos hacia el siglo XXII a. C. La Hidra se correspondería con el Palacio de Lerna, las múltiples cabezas con los arqueros y hoplitas de la ciudad y Carcinos con un mercenario que dirigiría fuerzas de apoyo para la defensa. Los ejércitos derrotados, la ciudad incendiada y el palacio sepultado bajo un túmulo generarían las analogías utilizadas posteriormente en el mito.

Una interpretación geológica, en la que, según el evemerístico Servio, se identifica la Hidra con el propio pantano de Lerna y sus cabezas con las fuentes o ríos subterráneos que lo alimentaban, frustrando los intentos de desecar la zona para sanearla.