right|thumb|250px|El USS Texas, construido en 1892, fue el primer acorazado de la Armada de los Estados Unidos. Fotocromo impreso en torno a 1898. thumb|250px|right|HMS Ocean, típico acorazado pre-dreadnought.
Pre-dreadnought es el término general para referirse los acorazados oceánicos construidos entre 1890 y 1905. Los pre-dreadnoughts reemplazaron a los ironclad, buques de guerra predominantes en las décadas de 1870 y 1880. Estaban construidos en acero, y protegidos por un blindaje de acero endurecido, los pre-dreadnought típicos portaban una batería principal de cañones de muy grueso calibre en torretas, apoyada por una batería secundaria más ligera. Su propulsión corría a cargo de máquinas de vapor de triple expansión alimentadas con carbón.
En contraste con el caótico desarrollo de los ironclad en las décadas precedentes, la década de 1890 vio como las armadas del mundo construían acorazados con diseños similares, siguiendo esencialmente la pauta marcada por la británica clase Majestic. La similitud en los acorazados en la década de 1890 se vio subrayada por el incremento de buques construidos. Las nuevas potencias navales como Alemania, Japón y Estados Unidos comenzaron a establecer sus flotas de pre-dreadnought, mientras que armadas como las de Gran Bretaña, Francia y Rusia se expandían con ellos para hacer frente a estas nuevas amenazas. El choque decisivo entre flotas de pre-dreadnought, tuvo lugar entre la Armada Imperial Rusa y la Armada Imperial Japonesa durante la batalla de Tsushima el 27 de mayo de 1905.
Estas docenas de acorazados quedaron repentinamente obsoletos con la aparición del HMS Dreadnought en 1906. El Dreadnought siguió la tendencia de adoptar un diseño con toda la artillería de grueso calibre, al igual que el nuevo buque, que contaba con un esquema de diez piezas de 305mm (12”). Su innovadora maquinaria con turbinas de vapor también lo hacía más rápido. Los acorazados previos quedaron desfasados y señalados desde ese momento como pre-dreadnought, mientras que los nuevos acorazados, que seguían las pautas de diseño marcadas por el nuevo buque, serían conocidos desde entonces como dreadnought; a pesar de esto, los acorazados pre-dreadnought jugaron un importante papel en la Primera Guerra Mundial e, incluso, llegaron a participar algunas unidades en la Segunda Guerra Mundial.
Evolución thumb|right|El HMS Dreadnought muestra el bajo francobordo típico de los primeros buques torreta - ironclad. Botado en 1875, no debe confundirse con su famoso sucesor botado en 1906, que marcó el final de la era pre-dreadnought.
Los pre-dreadnought evolucionaron desde los ironclad. Los primeros ironclad o fragatas blindadas —La Gloire y Warrior— eran muy parecidos a fragatas a vela, con tres mástiles y baterías en las bandas, cuando fueron asignadas a comienzos de la década de 1860. Solo ocho años después fue botado el primer monitor con parapeto, el HMVS Cerberus, seguido tres años después del HMS Devastation, un buque mucho más parecido a un acorazado y el primer monitor oceánico de parapeto. Carentes de mástiles, los dos buques portaban cuatro cañones de grueso calibre en dos torretas, una a proa y otra a popa. El Devastation era un monitor con parapeto, construido para atacar costas y puertos; debido a su muy bajo francobordo, carecía de la navegabilidad necesaria para combatir en alta mar, ya que su cubierta podría verse barrida por el agua e interferir el trabajo de sus cañones. véase también la ilustración de la p. 169 para comprender el problema. Las principales armadas del mundo aún continuaron construyendo buques con mástiles, sin torretas y con suficiente francobordo para combatir en alta mar.
thumb|left|El acorazado brasileño Riachuelo, botado en 1883. La distinción entre los acorazados de asalto/defensa costera y los acorazados oceánicos dejó de ser nítida con la clase Admiral, ordenada en 1880. Estos buques, reflejaban el desarrollo del diseño de un ironclad, protegidos por un blindaje compuesto de hierro y acero, mejor que el de hierro forjado. Equipados con cañones de retrocarga de entre 305 y 413mm, los Admiral continuaron con la tendencia de los ironclad de portar cañones de grueso calibre. Estos cañones estaban montados en barbetas abiertas para aligerar peso. Algunos historiadores ven en estos buques un paso vital para el desarrollo de los pre-dreadnoughts, mientras que otros los ven como una confusión o un diseño no exitoso. Cita a Oscar Parkes como viendo las similitudes entre la clase Admiral y Royal Sovereign, pero con desacuerdos.
thumb|El HMS Ramillies fue el cuarto buque de la influyente clase Royal Sovereign. La siguiente clase Royal Sovereign de 1889 retenía las barbetas, pero estaba uniformemente armado con cañones de 343mm; era también significativamente mayor, con 14 000 t de desplazamiento, y más rápido que los buques de clase Admiral, debido a sus máquinas de vapor de triple expansión. Hay que reseñar que los Royal Sovereign, contaban con un alto francobordo, que remarcaba inequívocamente su capacidad para actuar como acorazado oceánico.
Los diseños pre-dreadnought alcanzaron su madurez con la clase Majestic,: «considerados por muchos los primeros pre-dreadnoughts auténticos...» de los cuales, el líder de su clase fue botado en 1895. Estos buques, estaban construidos y blindados en su totalidad en acero, y sus cañones, estaban montados en barbetas totalmente cerradas, inevitablemente nombradas como torretas. Adoptaron como armamento principal cañones navales de 305mm MkVIII, que debido a los avances en el vaciado de la fundición y en el propelente, era más ligero y más potente que cañones precedentes de mayor tamaño. Los Majestic proporcionaron un modelo para la construcción de acorazados en la Royal Navy y en otras armadas para los años siguientes.
Armamento
thumb|right|Cañones de grueso calibre de proa del Mikasa. Los pre-dreadnought portaban diferentes calibres en sus cañones para los diferentes papeles en el combate buque contra buque. El armamento principal, se componía de cuatro cañones de grueso calibre montados en dos torretas sobre la línea de crujía, una a proa y otra a popa. Muy pocos pre-dreadnought se desviaron de esta disposición para el armamento principal, como el Pelayo con solo dos cañones principales, o los clase Brandenburg con seis. Estos cañones tenían inicialmente una baja cadencia de disparo y una precisión limitada; sin embargo, era el único armamento con suficiente potencial como para penetrar el blindaje que protegía las máquinas, santabárbaras y armamento principal de los acorazados enemigos.
El calibre más común para el armamento principal eran los 305mm (12”); los acorazados británicos desde la clase Majestic portaban cañones de este calibre, así como los franceses de la clase Charlemagne, puesta en grada en 1894. Japón importó muchos de estos cañones de Gran Bretaña. Los Estados Unidos usaron cañones de 305 y 330mm hasta la Clase Maine, puesta en grada en 1899, que unificó los calibres a 305mm. Rusia usó 305 y 254mm; los Petropavlovsk, Retvizan, Tsesarevich y Borodino portaban cañones de 305mm, mientras que la Peresviet los portaba de 254. Los primeros pre-dreadnought alemanes usaban cañones de 280mm, aunque después pasaron a usar 240mm, volviendo a los 280mm con la clase Braunschweig.
thumb|left|Mikasa, un típico pre-dreadnought en muchos aspectos; nótese la disposición de las baterías secundaria y terciaria, y la concentración de blindaje en las torretas y las zonas del aparato motriz.
thumb|left|El HMS Agamemnon, otro ejemplo de batería secundaria, con cuatro cañones de 305mm (dos a proa y dos a popa) como batería principal, y diez cañones de 234mm como batería intermedia, 5 a cada banda a mitad del buque. Mientras que el calibre de la batería principal se mantenía constante, las mejoras en los cañones consistieron en un alargamiento de sus cañas. La introducción de propelentes de combustión lenta como la nitrocelulosa y la cordita, unidas al aumento de la longitud de la caña, consiguió una mayor velocidad de salida del proyectil, lo que implicaba más alcance y más poder de penetración para el mismo calibre. Entre la clase Majestic y el Dreadnought, la longitud de las cañas de los cañones de 305mm había pasado de 35 (10,65m) a 45 calibres (13,75m), y la velocidad de salida se había incrementado desde los 737m/s hasta los 830m/s.
Los pre-dreadnought también portaban una batería secundaria. Esta consistía normalmente en pequeños cañones, normalmente de 152mm, aunque podían oscilar entre los 100 y los 230mm. Normalmente, estos cañones eran de tiro rápido, y empleaban distintas innovaciones para conseguir una mayor cadencia de disparos. El propelente estaba incluido en un cartucho con mecanismo de ignición posterior para permitir una rápida recarga.
El papel de la batería secundaria era dañar las zonas menos blindadas de los acorazados enemigos, ya que eran incapaces de penetrar la correa principal. También eran empleadas para iniciar fuegos, o intentar impactar en el puente. Eran igualmente importantes en su uso contra los cruceros, destructores y torpederos enemigos. La batería secundaria podía estar dispuesta de distintas maneras, algunas veces en torretas, otras en posiciones fijas en casamatas blindadas a lo largo del casco, o en posiciones sin blindaje sobre la cubierta.
thumb|right|El USS Indiana. En primer plano, la batería principal. A la derecha de la imagen, un ejemplo de batería intermedia. Algunos pre-dreadnought portaban una batería «intermedia» con calibres que oscilaban entre los 203 y los 254mm. La batería intermedia, era una forma de aumentar la potencia de fuego en el mismo buque, principalmente para su uso a largo alcance contra otros acorazados. Los Estados Unidos fueron pioneros en la inclusión de estas baterías intermedias, en los Indiana, Iowa y Kearsarge, pero no la incluyeron en los acorazados puestos en grada entre 1897 y 1901. Poco después de que la Armada de los Estados Unidos volviera a utilizar la batería intermedia, las armadas británica, italiana, rusa, francesa y japonesa pusieron en grada buques con batería intermedia. Esta última generación de acorazados pre-dreadnought con batería intermedia, casi todos finalizados después que el Dreadnought, quedó anticuada antes de que se completase la construcción de los barcos.
Durante la época de los pre-dreadnought, el alcance a que se producían los combates se fue incrementando; durante la guerra sino-japonesa de 1894-1895 los combates se producían a unos 1900m, mientras que en la batalla del mar Amarillo de 1904, las flotas rusa y japonesa abrieron fuego a una distancia de en torno a 14,8 kilómetros, para acercarse hasta los 6500m. En parte el incremento de la distancia a la que se producían los combates se debía al corto alcance de los torpedos, y en parte a las mejoras en la artillería y control de tiro. En consecuencia, los astilleros comenzaron a incluir pesadas baterías secundarias, de los mismos calibres que las baterías intermedias; los últimos pre-dreadnought de la Royal Navy, la clase Lord Nelson, portaban 10 cañones MkXI de 234mm como armamento secundario. Los buques con un armamento secundario uniforme y de grueso calibre son nombrados en ocasiones como semi-dreadnought.
El armamento de los pre-dreadnought, se veía completado por una batería terciaria de fuego rápido, que oscilaba desde los 88mm hasta las ametralladoras. Su papel era proporcionar cobertura a corto alcance contra los torpederos y dañar las cubiertas y superestructuras de los acorazados enemigos a corta distancia.
Adicionalmente a su armamento artillero, algunos acorazados pre-dreadnought estaban equipados con tubos lanzatorpedos, que podían localizarse tanto sobre la línea de flotación como bajo esta. En la época de los pre-dreadnought normalmente eran de 460mm, con un alcance efectivo de unos 900m, aunque no se conoce ningún caso de acorazado que impactara a otro buque con un torpedo.
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