thumb|Frontis de la Casa Central de la Universidad de Chile, la institución de educación superior más antigua del país.

El sistema de educación superior en Chile está conformado oficialmente por 159 Instituciones de Educación Superior (IES), agrupadas en: universidades (58), institutos profesionales (31), centros de formación técnica (43) y establecimientos de educación superior de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad (10). Estas instituciones entregan el total de planes de pregrado y postgrado en el país. En específico, los establecimientos de educación superior reconocidos oficialmente otorgan títulos técnicos de nivel superior, títulos profesionales y grados académicos, según corresponda.Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, Ley 18962.

(CFT)**La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) N.º18.962 publicada el 10 de marzo de 1990, regulaba la creación y disolución de las instituciones de educación superior, siendo la ley marco para todas las normas vigentes en el área en ese entonces.

Historia

Primeros años Durante el período colonial, prácticamente todo el quehacer intelectual y educativo permaneció circunscrito al ámbito de la Iglesia, que tenía reservada la asignación de títulos y grados académicos. Las primeras universidades chilenas, de modo natural, surgieron al amparo de las órdenes religiosas. En el convento dominico de Santiago comenzó a funcionar la Universidad de Santo Tomás de Aquino en 1622, sobre la base de las cátedras de Teología y Arte, que ya se impartían en el establecimiento. La institución entregaba grados de bachiller, licenciado, maestro y doctor, que calificaba a estudiantes criollos y peninsulares para acceder a cargos civiles y eclesiásticos. Un año después, la Compañía de Jesús recibió la facultad de impartir estudios superiores en Chile y fundó el Convictorio San Francisco Javier, que más que rivalizar con la institución dominica se concentró en la formación de sacerdotes y misioneros para la evangelización de los indígenas, para lo cual dispuso de clérigos jesuitas llegados del Paraguay.Memoria Chilena, El origen de la educación superior

No obstante la gravitación cultural alcanzada, las universidades de matriz religiosa no lograban satisfacer las aspiraciones de los chilenos en orden a disponer de una academia superior que trascendiera los estudios religiosos y preparara a profesionales capaces de atender otras demandas de la sociedad a partir de disciplinas profanas, tales como matemáticas, filosofía, medicina y derecho. Así, el monarca Felipe V de España dispuso en 1738 la fundación en Santiago de la Real Universidad de San Felipe, la primera universidad del territorio, instalada en Santiago de Chile en 1747 y con actividad docente desde 1758.

En paralelo a la fundación de la universidad real, Felipe V de España privó a las instituciones conventuales de la facultad de entregar títulos y grados. Esta medida condujo a la clausura de la Universidad de Santo Tomás, mientras que el Convictorio de San Francisco Javier permaneció en actividad hasta 1767, fecha en que, como consecuencia de la expulsión de los jesuitas de los dominios de la corona española, fue reemplazado por el Convictorio Carolino.

La Universidad de San Felipe contaba con las facultades de Teología, Filosofía, Derecho, Medicina y Matemáticas. En este establecimiento se graduaron más de mil estudiantes, algunos de ellos provenientes de Cuyo, Córdoba, Buenos Aires y Salta. Esta estructura funcionó regularmente hasta 1813.

Posterior a la independencia del país, se crearía en 1842 la Universidad de Chile, como sucesora de la Universidad de San Felipe.

Desde la creación de la Universidad de Chile, el estado tuvo un amplio dominio en la educación superior. Esta situación se mantuvo posteriormente, incluso luego de emerger universidades privadas (fines del ) y hasta la primera mitad del . En la práctica, para las universidades privadas establecidas desde la fundación de la Universidad Católica de Chile en 1888, esto significó que sus estudiantes tuvieran que rendir exámenes de fin de curso ante comisiones de profesores de la Universidad de Chile hasta la década de 1950.Informe sobre la Educación Superior en Chile: 1980-2003, Evolución histórica de la educación superior en Chile, Andrés Bernasconi y Fernando Rojas. 2003

La Universidad Católica de Chile surge durante 1888 como respuesta conservadora a lo que la Iglesia católica veía como el predominio de ideas liberales y secularizantes en el Gobierno del país y en la Universidad de Chile. Cabe tener presente que durante el gobierno del presidente Domingo Santa María (1881-1886) se promulgan las Leyes laicas que restan predominio a la Iglesia católica, lo que tendrá como fin del proceso la separación de la Iglesia y el Estado.

Posteriormente y fundadas en base al deseo de elites regionales por tener universidades locales, se fundan nuevas universidades privadas durante la primera mitad del . Entre ellas se encuentran la Universidad de Concepción, fundada en 1919 por líderes cívicos de la Orden Masónica en Concepción; la Universidad Técnica Federico Santa María en 1926 y la Universidad Católica de Valparaíso, ambas en Valparaíso. Durante esta época también se funda la Universidad Austral de Chile en 1954 en la ciudad de Valdivia. En el norte del país, se fundaría en Antofagasta en 1956 la Universidad Católica del Norte.

La contribución de la Universidad Técnica Federico Santa María al país está marcada por la coherencia y fidelidad a un mandato que le fue entregado explícitamente, en que se combinan dos objetivos centrales: formar los profesionales que el país requiere para los procesos de industrialización y desarrollo de su estructura productiva, ser una puerta de entrada para la movilidad e inclusión social de los sectores populares al conocimiento superior y a su reproducción. "Contribuyo con mi óbolo a la infancia, en seguida a la escuela primaria, de allí a la Escuela de Artes y Oficios y, por último, al Colegio de Ingenieros, poniendo al alcance del desvalido meritorio llegar al más alto grado del saber humano".

UNIVERSIDAD TÉCNICA DEL ESTADO (UTE).

La UTE fue una  universidad pública creada en 1947, cuya institución antecesora es la Escuela de Artes y Oficios y que en  1981 da origen a la Universidad de Santiago de Chile, Universidad de Antofagasta, Universidad de Atacama, Universidad de La Serena, Universidad del Bío-Bío, Universidad de la Frontera y Universidad de Magallanes. En 1952 se promulgó el primer estatuto Orgánico que le permitió comenzar a funcionar como Universidad. Su primer rector fue don Octavio Lazo Valenzuela , la actividad académica quedaba en manos de cuatro Consejos Docentes bajo la tuición del Consejo Universitario.

Durante la década de 1960, se promulga un segundo Estatuto Orgánico, que le permite a la Universidad organizarse a través de sedes, facultades, departamentos, y todas las estructuras académicas que el consejo estime conveniente.

UNIVERSIDAD TÉCNICA FEDERICO SANTA MARÍA (UTFSM).

La Universidad Técnica Federico Santa María fue imaginada por don Federico Santa María (1845 - 1925), quien concibe las bases de la Institución a través de su voluntad plasmada en un testamento en París, el año 1920. En su memoria manifiesta a sus legatarios el deseo de contribuir con el progreso material y ampliar el horizonte cultural de su nación, el objetivo fundamental de su pensamiento era dar la posibilidad a los jóvenes de escasos recursos y especialmente a aquellos provenientes de los grupos más modestos, para seguir estudios superiores y alcanzar el pleno conocimiento de las más altas disciplinas, sin tribulaciones de orden económico y sin más exigencias posterior que el empleo de esos conocimientos y de la cultura adquirida en beneficio del país y de sus semejantes.

Un año después de su fallecimiento, el 27 de abril de 1926, se determina la creación de la Fundación que lleva su nombre y la implementación de una Casa de Estudios que procure la formación integral de sus alumnos, considerando la excelencia académica en la enseñanza profesional, científica y humana, fundándose tanto en los valores universales del hombre como en la responsabilidad social de los mismos.

A la creación de universidades regionales, se sumó la creación de la Universidad Técnica del Estado en 1947 que se forma fusionando varias escuelas técnicas de minas, ingeniería y artes y oficios, con la Escuela de Ingenieros Industriales de Santiago y con el Instituto Pedagógico Técnico.

La Universidad de Chile, por su parte extendió su alcance a todo el país durante la década de los cincuenta y sesenta, a través de una red de colegios universitarios regionales, un modelo que fue luego implementado por la Universidad Técnica del Estado, y después, por la Universidad Católica de Chile, cada una con sus propios sistemas de campus regionales.

Para fines de 1960, la Educación Superior Chilena estaba compuesta por dos universidades públicas con cobertura regional centradas en carreras de duración intermedia en áreas tecnológicas y carreras de educación; seis universidades privadas que agrupaban a tres entidades católicas y a tres seculares sin fines de lucro, dedicadas al desarrollo regional. Todas ellas recibían subsidios directos por parte del estado.

La universidad de ese entonces era básicamente una entidad docente de pregrado. No obstante concentrar el 80% del personal de investigación del país, había sólo un programa doctoral en Chile en 1965 (el doctorado en Ingeniería de la Universidad Técnica Federico Santa María, creado en 1960), y sólo 4.7% de los académicos de la Universidad de Chile tenía el grado académico de doctor en 1967.

Reforma universitaria de la década de 1960

Reforma universitaria de 1981

Transcurridos los ochenta, el país inició una descentralización del financiamiento del sistema mediante subvención, generándose una gran Reforma educativa en el año 1981 que consistió en la instalación de tres grandes cambios:

En primer término, transfirió la administración del conjunto de los establecimientos escolares, hasta entonces dependientes del Ministerio de Educación, a los 325 Municipios del país (hoy 334), los que pasaron a manejar su personal, con poder de contratar y despedir profesores, y administrar su infraestructura, mientras el Ministerio de Educación mantenía funciones normativas, de definición del currículum y de los libros de texto, de supervisión y de evaluación.

En segundo lugar, cambio la forma de la asignación de los recursos, de una modalidad basada en los presupuestos históricos de gasto de los establecimientos a una modalidad basada en el pago de una subvención por alumno atendido.

Por último, la reforma traspasó la administración de un número de establecimientos públicos de educación vocacional (nivel medio) desde el Ministerio de Educación a corporaciones.

Los propósitos gubernamentales explícitos e implícitos tras las políticas descentralizadoras y privatizadoras de los años 80 fueron orientados al logro de una mayor eficiencia en el uso de los recursos, a través de la competencia entre establecimientos por matrícula; el traspaso de funciones desde el Ministerio de Educación y su burocracia central a los poderes locales representados en el Municipio, así como la disminución del poder de negociación del gremio docente; una mayor participación del sector privado en la provisión de la educación, lo que establecería bases para una mayor competencia entre establecimientos y mayores opciones para los consumidores; por último, una cercanía mayor de la educación media técnico-profesional a los ámbitos económicos de la producción y los servicios.

Instituciones de educación superior