El hapkido (hangul: 합기도; hanja: 合氣道; McCune-Reischauer: hapkido; romanización revisada: hapkido) es un arte marcial coreano enfocado hacia la defensa personal militar y civil. El término puede interpretarse como «el camino de la unión con la energía universal».

Esta disciplina se puede describir como un arte híbrido, físico y energético, donde la fuerza física, por sí misma no es un requisito primordial, y donde mayor importancia tiene el movimiento del propio cuerpo (cadenas cinéticas), la respiración, la flexibilidad, la sensibilidad, y la velocidad de acción al efectuar las diferentes técnicas, aunque su entrenamiento es muy vigoroso y exigente. Con el hapkido se busca la formación del individuo como persona dispuesta a la defensa de sí mismo, de su familia y de su país.

Descripción general miniatura|Choi Yong-sool, portrait in dobok, approx age 50 Cuando se habla del hapkido normalmente se suele hablar de dos tendencias: una dura y lineal, y otra más circular y fluida. Su fundador, el Gran Maestro Choi Young Sool, nació en 1904 y falleció en 1986. A pesar de que el Gran Maestro Choi fue una de las personas que más influyeron en la recopilación y estructuración, bajo un solo formato, de las artes tradicionales chinas, coreanas y japonesas, poca fue la gente que le reconoció su trabajo en vida, incluso entre sus propios alumnos y en la misma Corea. Esto se debió, sobre todo, a las disputas entre varios de sus discípulos directos.

El Hapkido a nivel estratégico y filosófico es defensivo; respecto a su aplicación técnico-táctica se emplean las siguientes 3 distancias del combate:

1. La distancia larga o de uso de las piernas, donde se emplean patadas, en combinación y en salto. 2. La distancia media o de uso de las manos, donde se emplean golpes de puño, golpes de mano abierta, bloqueos, chequeos, desvíos, atrapes y luxaciones.

3. La distancia corta o "cuerpo a cuerpo" tanto de pie como en el suelo, donde se emplean proyecciones, luxaciones, inmovilizaciones y estrangulaciones.

Hoy día existen muchas variantes del hapkido y más de una docena de federaciones, asociaciones, organizaciones y cuerpos gobernantes. Algunas variantes han producido formas (hyung en coreano o katas en japonés) para codificar y preservar las numerosas técnicas y fundamentos del arte, otras enfatizan el uso de las patadas altas (incluyendo combinaciones, saltos y patadas aéreas) y otras en el manejo de armas tradicionales. Algunos instructores han agregado incluso un mayor número de técnicas provenientes del kickboxing japonés o, incluso, varias técnicas provenientes de las artes marciales mixtas (MMA en inglés) siguiendo la naturaleza híbrida de la evolución del arte, para complementarlo.

Historia

Antecedentes En los últimos dos mil años, la sociedad coreana, en busca de su identidad nacional y basándose en diferentes artes marciales chinas y japonesas, ha desarrollado varios sistemas y disciplinas de artes marciales (ho sin sul o "técnicas de defensa" en coreano) que surgieron a raíz de los centenares de años de invasiones e intercambios comerciales entre Corea y sus países vecinos (China y Japón).

En la península de Corea, los monjes budistas y eruditos taoístas originarios de China fueron los primeros en divulgar algunos estilos propios de las artes marciales chinas o Kung fu donde se incluían golpes de mano abierta, patadas, además de varias luxaciones y proyecciones, al considerarlas alternativas no letales de combate, acordes con sus creencias. Se cree que algunos de estos monjes transmitieron sus técnicas a algunas de las familias de los aristócratas de la sociedad coreana, ya que los monjes y eruditos estaban encargados de su educación. Durante el período de la Dinastía Joseon (1392-1910) en Corea surgió un cambio masivo de la religión budista al neo-confucianismo más conservador y desde entonces las artes marciales empezaron a perder su importancia y fueron casi abolidas en favor de la academia, el arte, la música, la literatura y la poesía. Buscando una sociedad pacífica, trabajadora, armoniosa y honesta. Así que, solo algunas prácticas marciales siguieron en secreto, mientras que muchas otras cayeron en el olvido con el paso de los años.

Después del fin de la Dinastía Joseon vino la dramática ocupación japonesa de Corea, que se inició en 1910 y duró treinta y cinco años hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Durante el periodo colonial bajo el control japonés, Corea vivió un proceso de asimilación forzoso de lo japonés, negándosele, incluso el uso del idioma coreano, el uso de sus vestidos tradicionales o la preservación de la cultura propia, incluyendo por supuesto las artes marciales coreanas clásicas como la danza marcial popular o taekkyon, el subak y el kwon bup (técnicas de boxeo chino adoptadas a la cultura coreana), el ssirum (lucha cuerpo a cuerpo), el si pal ki (combate con y sin armas), el Kik sul, y otras. Las únicas artes marciales que estaban permitidas eran el Judo, el Karate-Do y el Kendo japoneses. No fue hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945 y con la rendición de Japón, cuando EE. UU. liberó a Corea de la ocupación, que se volvió a legalizar la práctica de cualquier arte marcial en ese país. Algunas de las artes marciales modernas que se desarrollaron en la península de Corea, tras el fin de la ocupación y con una marcada influencia técnico - táctica de las artes marciales japonesas ya mencionadas, fueron: el taekwondo, el tang soo do, el hapkido y el hapkumdo (esgrima).

Otras artes como el taekkyon, el kuk sul, el sipalki, el "subak", el "ssirum" y el hwa rang do se desarrollaron siglos antes, por lo que se las consideran artes marciales clásicas coreanas.

Aun hoy día, hay muchos instructores que sostienen, por devoción a sus maestros o por afinidad con el inmenso orgullo nacionalista propio del pueblo coreano, que el hapkido es tradicional y muy antiguo. Sin embargo, se sabe que este método se estructuró de mano de sus maestros fundadores a mediados del , entre 1951 y 1959, durante y después de la Guerra de Corea (1950-1953).

El hapkido, en sus inicios, estaba destinado a acabar con la vida del los adversarios pues, debido a la guerra de Corea (1950-1953), hubo que prepararse rápidamente y dejar a un lado toda la filosofía de las artes marciales tradicionales de las que se derivan las diferentes técnicas. La paz se logró después de la firma del Armisticio en Panmunjong y con el paso de los años, algunos maestros han buscado regresar y revivir la filosofía del "hapki"/ "Aiki" bajo un enfoque taoísta, lo que llevaría al arte del hapkido a seguir una filosofía mucho más clara. Un camino verdadero, hacia la búsqueda de la preservación de la armonía con nuestra sociedad, con nuestra familia y con nosotros mismos.

Origen y desarrollo

miniatura|Fotografía del maestro de daitō-ryū aiki-jūjutsu Sōkaku Takeda en 1888

miniatura|derecha|Grandes Maestros Ji Han Jae (izquierda) y Choi Yong Sul (derecha). Si bien nadie discute acerca de los orígenes nipones y nativos del hapkido, si hay cierta controversia en relación a quién lo estructuró metodológicamente teniendo en cuenta lo que se conoce hoy en día como hapkido tradicional. En este sentido hay dos personas claves a las que se suele atribuir la consolidación de este arte marcial. El primero es el Gran Maestro Choi Yong Sul (1904-1986), quien llevó a Corea los conocimientos de daitō-ryū aiki-jūjutsu (conocido en ese entonces como un estilo de yawara o de jujutsu tradicional) aprendido por Choi en Japón. La segunda persona clave que consolidó y promovió este arte marcial también en occidente es Ji Han Jae, uno de los primeros y más veteranos alumnos que tuvo Choi Yong Sul.

El fundador, el Gran Maestro Choi Yong Sul El Gran Maestro Choi Yong Sul (1904-1986) nació en Chungbuk, Corea. En 1912, a los ocho años de edad y durante la ocupación japonesa de Corea, Choi fue llevado a Japón por un comerciante al mayoreo de dulces, de nacionalidad japonesa; Ogichi Yamada, quien volvía a su país de origen. Choi Young Sul era huérfano y el intento de adopción (al parecer informal) por Yamada y su esposa no resultó. Tras estar tres años viviendo con estos, y debido al difícil carácter del Choi; los Yamada lo abandonaron, con cierta nostalgia, en un templo budista zen. El joven Choi estuvo durante dos años conviviendo en el templo bajo el cuidado del monje Kintaro Wadanabi, pero la forma inquieta de ser de Choi no era la más adecuada para seguir una vida religiosa y apacible por lo que el monje que lo cuidaba le preguntó que a qué quería dedicarse en la vida. El joven Choi ya con trece años de edad señaló hacia las imágenes de guerreros que cubrían las paredes del templo. En esa época muchos de los guerreros samurái, siguiendo las antiguas tradiciones, hacían peregrinaciones anuales a lo largo del Japón para dar gracias y mejorar sus destrezas. Durante estos viajes visitaban los templos locales para ofrecer plegarias y donaciones. En una de estas ocasiones, el monje entregó a Choi en calidad de siervo ante un señor feudal y samurái que conocía; el Maestro Sōkaku Takeda, quien era el líder del clan feudal de la familia Takeda. El Maestro Sokaku Takeda residía en el castillo Daitō y era el último maestro heredero de la tradición marcial (o soke) del arte del daitō-ryū aiki-jūjutsu, siendo el único heredero de la trigésima séptima generación (37) del arte y además maestro de esgrima japonesa clásica, o kenjutsu, del estilo ona-ha itto-ryu kenjutsu.

Era el año 1917 y el Maestro Sōkaku Takeda, al ver que no podía educar ante la élite de los nobles kuge o ante los guerreros samurái de su clan a un niño coreano desterrado, hizo que Choi adoptara el nombre de "Asao Yoshida" dado por su primer padre adoptivo en Japón y le prohibió usar las costumbres y lenguaje coreano con el fin de que no fuera discriminado por sus pares. Con tiempo, obediencia, mucho esfuerzo y gran sacrificio, Asao Yoshida se ganó el aprecio de la familia Takeda y de su maestro, a quién acompañó en numerosas exhibiciones y combates en sus recorridos por todo el país presenciando varios de los numerosos desafíos que le hacían distintos mercenarios, o samuráis sin amo (ronin) y otros guerreros samurái. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Maestro Sōkaku Takeda y Asao Yoshida fueron empleados por el ejército imperial del Japón en la captura de numerosos desertores al ejército y bandidos, los cuales se ocultaban y abundaban en las montañas del Japón. Choi llegó a considerar al Maestro Sōkaku Takeda como su padre sustituto (refiriéndose así a él en varias entrevistas) aún años después del fallecimiento del famoso maestro de daitō-ryū aiki-jūjutsu.