thumb|210px|right|El nō (能) se acompaña habitualmente de música, uta (唄) y hayashi (囃子). Japón posee una rica cultura musical que comprende una variada paleta de estilos tradicionales como también una diversa oferta de estilos exportados que incluyen pop, rock, electro, punk, folk, metal, reggae, salsa, y tango como también música country y hip hop.

La música tradicional japonesa se conoce con el nombre de hōgaku (邦楽), mientras que la palabra ongaku (音楽) designa a la música en general. La denominación moderna J-Music se refiere a ciertas ramas de la música japonesa con toques occidentales.

La música local a menudo aparece en los lugares de karaoke, que se alquila a las discográficas. La música tradicional japonesa se diferencia notablemente de la música occidental, ya que a menudo se basa en los intervalos de la respiración humana en lugar de en tiempos matemáticos.

Música tradicional japonesa thumb|160px|Shakuhachi, la flauta tradicional de meditación japonesa. En el , los komuso, un grupo de monjes budistas Zen, desarrollaron una práctica de meditación sonora. A esta práctica de meditación individual, que consistía en meditar mientras soplaban ciertos sonidos en un Shakuhachi -una flauta japonesa que se sujeta verticalmente como una flauta dulce en lugar de como la tradicional flauta traversa- y la llamaron suizen. Los sonidos no eran improvisados y el objetivo de estos monjes Zen era llegar a la iluminación a través del sonido del shakuhachi. El shakuhachi no era considerado un instrumento musical, gakki, sino uno de práctica religiosa budista, hooki.b

En 1871, este grupo de monjes japoneses es proscripto y entonces el sonido del shakuhachi comienza a ser transmitido en calidad de música con el nombre de música original, honkyoku.

En Japón existe una innumerable variedad de tipos de música tradicional. Dos de los estilos más antiguos son shōmyō, o "voz clara", y gagaku o música orquestal de la corte. Ambos estilos provienen de los períodos Nara y Heian.

El gagaku es un tipo de música clásica que ha sido ejecutada en la Corte Imperial desde el período Heian. Kagurauta (神楽歌), Azumaasobi(東遊) y Yamatouta (大和歌) son repertorios relativamente autóctonos. Tōgaku (唐楽) y komagaku se originaron a partir de la dinastía china Tang por transmisión por la península de Corea. Adicionalmente, el gagaku se divide en kangen (管弦) (música instrumental) y bugaku (舞楽) (danza acompañada de gagaku).

Las honkyoku ("piezas originales") se remontan al . Estas son piezas para solo de shakuhachi ejecutadas por los monjes de la secta mendicante Fuke de budismo Zen. Estos monjes, llamados komusō ("monjes de la vacuidad"), ejecutaban honkyoku para las limosnas e iluminación. La secta Fuke dejó de existir hacia finales del , pero actualmente continúa una tradición escrita y oral de numerosos honkyoku, si bien esta música es hoy a menudo ejecutada en conciertos o escenarios musicales.

Los samurái a menudo escuchaban y tomaban parte en la ejecución de actividades musicales como parte de sus prácticas para enriquecer sus vidas y conocimiento.

El teatro musical se desarrolló en Japón desde épocas muy antiguas. El noh (能) o nō se generó a partir de varias tradiciones populares y hacia el se había convertido en un arte altamente refinado. Kan'ami (1333-1384) y Zeami (1363?-1443) lo elevaron a su posición de máxima sofisticación. En particular, Zeami fue autor del núcleo del repertorio noh y fue autor de muchos tratados sobre los secretos de la tradición nō (que recién fueron ampliamente difundidos a partir de la Edad Moderna).

Otra forma de teatro japonés es el teatro de títeres o marionetas, a menudo llamado bunraku (文楽). Este teatro de marionetas también posee raíces populares y se desarrolló especialmente durante Chonin en el período Edo (1600-1868). Generalmente es acompañado por versos recitados, en varios estilos de jōruri acompañados de música shamisen.

Durante el período Edo, los actores (a partir de 1652 sólo adultos varones) actuaban en el teatro kabuki, que era muy popular y colorido. El kabuki incluía todo tipo de representaciones, desde obras históricas hasta piezas musicales con números de danza; era a menudo acompañado por cantos en estilo nagauta y actuaciones shamisen.

Era Meiji miniaturadeimagen|Fumie Hihara tocando un koto de 13 cuerdas En la era Meiji, la música occidental y la música japonesa están vinculadas, sobre todo en el ámbito militar, religioso y educativo. Los japoneses asimilaron la cultura occidental y su música con una sorprendente rapidez. El panorama musical en Japón se vio influido por la inspiración occidental y se volvió gradualmente animado y prolífico.

Música Militar La primera etapa de la adaptación occidental en el periodo Meiji está asociada al ámbito militar. Poco antes de la reapertura de Japón, se fundó en Nagasaki la primera academia militar basada en el modelo holandés, donde, junto a la formación militar, se enseñaba música militar, ya que se reconocía que era un componente importante de las artes marciales. Allí se organizó la primera banda militar llamada kotekitai, formada por instrumentos de viento y percusión.

Poco a poco, la música occidental se integró en la cultura japonesa como parte de un proyecto social. Las bandas militares desempeñaban un papel destacado en la sociedad. Esto incluía conciertos públicos de música occidental, que se celebraban en la famosa sala Rokumeikan y en el escenario al aire libre Hibiya de Tokio, en los que se interpretaban marchas, música patriótica y obras de compositores europeos (Richard Wagner, Charles Gounod, Piotr Chaikovski).

Con la contribución de autores extranjeros y japoneses, se completaron y publicaron las primeras colecciones de partituras militares. En el ámbito militar se formó la escuela japonesa de dirección de orquesta, cuyos fundadores fueron figuras culturales inglesas, francesas y alemanas como John William Fenton, Charles Leroux, Franz Eckert. Bajo su dirección se formaron los primeros directores de orquesta militares japoneses: Suketsune Nakamura y Yoshitoyo Yotsumoto.

Música cristiana Las misiones cristianas también se convirtieron en una importante vía de difusión de la música de estilo occidental en la era Meiji.

En el , los misioneros portugueses introdujeron en Japón la primera música de estilo occidental: música coral sagrada, música para órgano, flauta, arpa, trompeta, violín, viola y contrabajo. Sin embargo, pronto se prohibió el cristianismo con sus instituciones. En la era Meiji se levantó la prohibición del cristianismo, por lo que los misioneros católicos, ortodoxos y protestantes comenzaron a predicar activamente, y la introducción de la música sacra se convirtió en parte integrante de sus actividades.

Así, la misión ortodoxa introdujo la música coral tradicional en Japón. El gran impacto en el desarrollo de la música coral lo tuvieron los músicos ucranianos: los directores Yakov Tikhai (sirvió en la misión ortodoxa de 1874 a 1886) y Dmytro Livovsky (sirvió en la misión ortodoxa de 1880 a 1921). Organizaron los primeros coros tradicionales en la Catedral de la Santa Resurrección de Tokio (conocida como Nikolai-do), enseñaron música en el Seminario Teológico de Tokio, completaron y publicaron las primeras colecciones de partituras, y educaron a los primeros directores de coro y profesores de música japoneses. Entre ellos se encuentran Roman Chiba, Alexey Obara, Innokentiy Kisu, Yakov Maedako, Petr Tokairin, Ioan Nakashima, Moisei Kawamura, Ioan Owata, Pavel Isiya, Vasiliy Takeda, Andrey Abe, Alexandr Komagai, Fedor Minato, Alexey Sawabe, Luka Orit.

Todos ellos se hicieron cristianos ortodoxos y adoptaron nombres cristianos.

Educación El ámbito educativo también fue una vía importante para la adopción de la música de estilo occidental. Las reformas educativas fueron dirigidas por Isawa Shuji (1851-1917) y Luther Whiting Mason (1828-1896). En 1880 se fundó el Instituto de Investigación Musical de Tokio (Ongaku Torishirabe Gakari), dirigido por Izawa Shuji. El Instituto tenía tres tareas principales: 1) Introducir la enseñanza obligatoria de la música en las escuelas, para dar a conocer las canciones de estilo occidental; 2) Formar a los profesores de música para el posterior desarrollo de actividades musicales profesionales; 3) Crear colecciones de partituras para niños, en las que se pudieran combinar elementos musicales de estilo japonés y occidental. Así, en 1881 se publicaron las primeras partituras "La primera colección para la escuela primaria". Los profesores de música recién formados organizaron clases de canto, teoría de la música y ejecución de instrumentos musicales (koto, kokyu, piano, órgano y violín).

En 1887, el Instituto de Investigación Musical se reformó para convertirse en la Academia de Música de Tokio, lo que dio a la institución un nuevo estatus y contribuyó a su posterior desarrollo. La música occidental se consideraba un factor esencial que contribuía a la modernización. Se mejoró el nuevo plan de estudios y aumentó el número y la calidad de los eventos musicales.

La Academia de Música de Tokio se convirtió en el primer centro de enseñanza musical de estilo occidental en Japón. Fue el nacimiento de las escuelas que enseñaban composición al estilo occidental en Japón, la génesis de una tradición operística en Japón, y sentó las bases de la tradición formal japonesa para familiarizarse con la música occidental.

Biwa Hōshi, Heike Biwa, MOSO y Goze El biwa, que es una forma de laúd de cuello corto, era tocado por grupos de músicos itinerantes (biwa hōshi) que lo usaban para acompañar sus historias. La más famosa de dichas historias es el Cantar de Heike, un relato del sobre el triunfo del clan Minamoto sobre el Taira. Hacia el siglo los Biwa hōshi se comenzaron a organizar en una especie de asociación de oficios (tōdō) para hombres con deficiencias visuales. Esta asociación finalmente llegó a controlar una gran porción de la cultura musical de Japón.

Adicionalmente, numerosos grupos más pequeños de músicos ciegos itinerantes se formaron en la zona de Kyushu. Estos músicos, llamados mōsō ("monjes ciegos") recorrían la campiña y ejecutaban una variedad de textos religiosos y semireligiosos para purificar las casas y traer buena salud y suerte. Ellos también tenían un repertorio de géneros seculares. El biwa que ellos tocaban era considerablemente más breve que el Heike biwa tocado por los biwa hōshi.

Lafcadio Hearn cuenta en su libro Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things "Mimi-Nashi Hoichi" (Hoichi el desorejado), una historia japonesa sobre fantasmas y un biwa hōshi ciego que toca "Cantar de Heike".

Desde la era medieval, las mujeres ciegas que eran músicos, llamadas goze, también recorrían los campos, entonando canciones y tocando música acompañadas por un tambor pequeño. A partir del ellas tocaban el koto o el shamisen. Las organizaciones Goze se difundieron por toda la región, y hasta hace muy poco tiempo existieron en lo que hoy es la prefectura de Niigata.

Taiko thumb|right|Ejecutante de Taiko.