El idioma español en Colombia corresponde a las variantes dialectales del idioma español que son habladas en dicho país. El 99,2% habla español,Página 28 de: Demografía de la lengua española . de una población de más de 50 millones de personas (en cifras de 2015).
El término tiene más relevancia geográfica que lingüística, ya que los dialectos que se hablan en las diversas regiones de Colombia son bastante diversos como particulares. Las hablas de las áreas costeras tienden a exhibir innovaciones fonológicas típicas del español caribeño, mientras que las variedades de las tierras altas han sido históricamente más conservadoras. El castellano es cooficial en los territorios de grupos étnicos de lenguas y dialectos propios y la educación en ellos es bilingüe. En el país se hablan aproximadamente diez variantes del idioma español.
La Academia Colombiana de la Lengua es la más antigua academia de la lengua luego de la Real Academia Española, ya que fue fundada en 1871.
Aunque es motivo de debate entre académicos, algunos críticos argumentan que El desierto prodigioso y el prodigio del desierto, escrito en el Nuevo Reino de Granada en el por Pedro de Solís y Valenzuela, es la primera novela moderna de la América hispana.
Elementos característicos Morfología Como en toda América, la segunda persona del plural es exclusivamente «ustedes», con el uso de «vosotros» circunscrito al lenguaje eclesiástico (o a traducciones de textos no regionalizadas hechas en España como por ejemplo la Biblia). El colombiano del interior extiende el trato de usted más allá de situaciones de formalidad (ustedeo informal), y es usado ampliamente entre conocidos, amigos, padres e hijos. En algunos casos y en los últimos tiempos el tuteo ha venido cada vez arraigándose más, sobre todo en la mayoritaria juventud del país, especialmente en las áreas urbanas y metrópolis, aunque sigue siendo desprestigiado en algunas capas sociales y aún minoritario en términos genéricos. Por el contrario, el habla del Caribe Colombiano usa el tuteo de forma casi general y el ustedeo se limita a situaciones formales o de poca familiaridad según la norma panhispánica. El voseo está extendido en amplias zonas del interior del país, aunque llega a tener cierta valoración negativa entre algunos hablantes de edad cultos por lo que tiende a sustituirse por el trato de usted y en menor medida por el tú en aquellas instancias. Se usa en la Región Paisa y en el Valle del Cauca y en todo el suroccidente del país hasta la frontera con Ecuador, donde (excepto en el departamento de Nariño) goza de prestigio local. El diminutivo en -ico, -ica se extiende a palabras cuya última sílaba inicia con «t»: gato → gatico, rato → ratico, característica también común en el habla con los costarricenses, venezolanos, y cubanos. Existe un valor trasladado del pretérito perfecto simple, de uso muy coloquial que tiene un valor de futuro/imperativo: Ejemplo: ¡Ya! ¡Te bajaste de ahí! (se está dando una orden a alguien de que se baje de un lugar). El adverbio muy se convierte en mucho, para adjetivos generalmente de carácter despectivo u ofensivo. Por ejemplo: mucho inútil, en vez de muy inútil, al hablar sobre alguien o algo. Como en gran parte del continente no existe el leísmo, por lo que frases como yo le llamé no tienen uso, en su lugar se dice yo lo llamé o yo la llamé (dependiendo del género del sujeto). Tampoco hay casos de laísmo ni loísmo algo común en todo el español americano.
Fonética
Las distintas variantes del español hablado en Colombia presentan los siguientes rasgos fonéticos: En algunas partes de Cundinamarca y Boyacá se pueden aspirar las oclusivas sordas /p/ , /t/ y /k/ . Como en todas las variantes del español americano, los dialectos del español en Colombia presentan seseo, por lo que en todo el país se pronuncia igual sin distinción palabras como cocer y coser o abrazar y abrasar. La distinción entre la «y» y la «ll» ( y ) ha perdido mucho terreno a lo largo del y todavía se presenta en algunas regiones, principalmente en los departamentos de Nariño, Santander, en algunos dialectos tradicionales del Altiplano Cundiboyacense, y hablantes antiguos y tradicionales del español bogotano. El yeísmo es predominante en la mayor parte del país y hablantes jóvenes. En el interior, aspiración de la («c» detrás de «a», «o», «u»; «qu» detrás de «e», «i») como . La realización de detrás de es posterior como en inglés: camino . La detrás de es más abierta: queso . La /o/ también se pronuncia abierta: cocina . La pronunciación de la «j» suele ser faríngea o glotal, [], rasgo común a los dialectos del sur de España y de la cuenca caribeña, aunque ocurre en todo el país incluyendo la Región Andina, siendo una excepción a los demás dialectos de las tierras altas los cuales no suelen presentar dicha pronunciación. En el español pastuso de Nariño tiende a realizarse como fricativa velar, /x/, sonando un poco más fuerte como en México o Perú. La /n/ final se realiza alveolar en gran parte del país, en toda la Región Andina o interior, al igual que Argentina, México y las tierras altas de Ecuador y Perú. En la Región Caribe se pronuncia velar /ŋ/, como en el resto de la zona caribeña, las zonas costeras de América, o el sur de España. La pronunciación de la /s/ varía bastante según la región: se realiza aspirada en la Región Caribe, del Pacífico y los Llanos en contexto intervocálico y final como en los países del Caribe y en Chile, Argentina y el sur de España: estamos , todos , mientras que en la Región Andina: Bogotá, el Altiplano Cundiboyacense, el Valle del Cauca, la Región Paisa o Santander se suele aspirar en contextos informales únicamente en posición intervocálica pero se pronuncia claramente al final, Ejemplo: nosotros , necesitas . En Nariño (español pastuso), este sonido se mantiene firmemente tanto en posición intervocálica como en posición final. En la zona paisa, en algunas zonas del Altiplano Cundiboyacense (Cundinamarca y Boyacá) y la zona andina de Nariño, la /s/ se pronuncia apical (apicodental y apicoalveolar) [s̺] (que recuerda y es similar al sonido "sh"). En el resto del país se realiza laminar y por lo general dental [s̻]; en Bogotá y en muchas zonas del país en donde el sonido se realiza de esta manera, la /s/ pasa a ser sonora [z], tanto intervocálica como al principio de una palabra: Ay no, eso sí jamás El sonido de la «rr» y «r» es estándar en la mayoría del país, pero en Nariño (donde es más notable) o el Altiplano Cundiboyacense puede suceder la asibilación de estos fonemas en o , localmente designados como «arrastrados». Esta asibilación sucede tanto al principio, en medio como al final de palabra y está presente principalmente en áreas rurales y es evitada por hablantes y ambientes cultos. La letra «h», cuyo sonido es mudo en el español estándar, puede a veces tener la misma pronunciación que la letra «j» () en algunas palabras: hediondo en vez de , harto en vez de . No obstante solo sucede en muy pocas palabras y es un fenómeno minoritario, por ejemplo y en cambio moho se dice claramente y no . Eliminación de la /d/ al final de las palabras: verdad > verdá, presente en buena parte de los dialectos del español (a excepción del ecuatoguineano). Las oclusivas sonoras , y solo se articulan fricativas o aproximantes en contexto intervocálico y se mantienen como oclusivas detrás de consonante, tanto dentro de una palabra como en la cadena locutiva. Este último caso puede requerir de mayor explicación para los no lingüistas: Los sonidos ("b" o "v"/), ("d") y ("g" o "gu" detrás de "e" e "i") se pronuncian de distinta manera en español dependiendo de su ubicación en una palabra. Usualmente son un sonido duro después de una pausa en el aliento: al inicio de una oración o después de un sonido nasal (/n/ o /m/). Compare la pronunciación exacta de la «b» en «la burra» y «la gran burra» (este último pronunciado como «la gram burra»). Estos sonidos se representan en IPA como [] y [], respectivamente: [] contra []. En México, Argentina, Perú o España las fricativas suceden en toda posición de habla corrida, salvo detrás de una nasal (o al inicio de una pausa al hablar). Así, el burro se pronuncia [] en Colombia, pero [] en el resto de América y España. Siendo este el único rasgo fonético que tienen en común la mayoría de regiones del país (obviando al seseo). La gran excepción son los dialectos pastuso y costeño.
Como la mayoría de dialectos del español, la variedad colombiana estándar (basada en el habla de Bogotá) tiene cinco vocales: dos vocales cerradas (, ), dos vocales medias (, ) y una vocal abierta (). Sin embargo, se han producido cambios de vocales, reducciones y rupturas en muchas de las regiones pobladas de Colombia, particularmente en la misma Bogotá. Esto significa que las variedades colombianas pueden poseer un número adicional de vocales. Español estándar (España)Español estándar IPADialecto bogotanoDialecto paisaDialecto costeñocasalentoleopardo / peligroalmacén / estableBogotá
Léxico Expresiones propias o comunes de Colombia Estos son algunos ejemplos de palabras o expresiones comunes que adquieren un significado especial en Colombia (sean originarias del país o no; también pueden oírse en países vecinos), no es una lista exhaustiva o que incluya los términos de la totalidad de las regiones, se muestran los más comunes y conocidos (entre paréntesis, su significado y zona de uso):
Berraco (enojado, impetuoso, persona que sale adelante, también es utilizado para hacer referencia a algo difícil o complicado, o personas valientes, emprendedoras, además de las anteriores connotaciones). Se usa en todo el país. Berraquera (cualidad de lo anterior). Ocho días (se usa en vez de semana), por ejemplo «hace ocho días» («hace una semana»), «dentro de ocho días» («en una semana»). También existe el valor doble con el valor de quince, «hace quince días» («hace dos semanas»). Parcero o abreviado parce (amigo, también usado como muletilla, en la región andina), (Original de la región paisa y luego casi todo el país). Pues (interjección de uso constante sin significado propio, generalmente usada para dar énfasis al final de una frase o pregunta), (principalmente en la región Paisa, aunque también se usa en muchas otras zonas de la región andina en menor medida). Afán (se usa como sinónimo de prisa o para comunicar que alguien tiene prisa), «me voy, estoy de afán» («me voy, estoy con prisa») «no te preocupes, no hay afán» («no te preocupes no hay prisa»). Se usa en todo el país. Chao (italianismo, se usa en la despedida, adiós, hasta pronto). Vaina (cosa, situación), (principalmente en la región Caribe y luego en todo el país aunque en menor medida). Ejemplos: «¿sí compró esa vaina?» («¿sí compró esa cosa?»); «no... ¡qué vaina!» («no... ¡qué situación tan compleja!» -expresión de pesadumbre-). Dar papaya (brindar oportunidad a alguien para que se aproveche o tome ventaja de una situación o de algo). Papayazo (momento de oportunidad de hacer o lograr algo importante y sorpresivo). Regalar (se utiliza con el sentido de dar), (Original de Bogotá y posterior a todo el país). Ejemplo: «Regálame un vaso de agua» («dame un vaso de agua»). Se utiliza muchas veces al momento de comprar (siempre como metáfora de entregar o dar). Jartar (tomar, beber, comer, consumir) Se utiliza en el interior del país: en Los Santanderes, Antiplano Cundiboyacense (Bogotá), Tolima Grande (Huila), Llanos Orientales, inclusive en el Caqueta, muy poco en el Valle del Cauca, en Antioquía, Nariño y en el Eje Cafetero.