es un fabricante de automóviles japonés fundada en 1920, con sede principal en Hiroshima (planta de Ujina) y con fábricas también en las localidades de Nishinoura, Nakanoseki (Hōfu) y Miyoshi (Hiroshima), Japón. En 2010, produjo con ventas en China, Japón, Europa, América del Sur y Norteamérica.

Obtuvo un beneficio de explotación de , lo que suponía un crecimiento interanual del 12%. Por tercer año consecutivo batió el récord en el que, además, las ventas de vehículos crecieron por encima de lo esperado, hasta situarse en , es decir, un 10% más entre el año 2015 y 2016. La facturación total fue de .

Actualmente, la compañía está avanzando con seguridad por medio de distintas iniciativas, como la expansión de su infraestructura de producción internacional, la maximización de la eficiencia de producción o un control reforzado sobre los costes fijos dirigido a compensar las fluctuaciones en los tipos de cambio. El desarrollo de la línea de tecnologías SkyActiv, Mazda Connect y el sistema de seguridad i- Activesense, continúa siendo un elemento focal central.

Historia corporativa Jujiro Matsuda (agosto de 1875) debió ver la relación muy clara cuando decidió reconvertir la Toyo Cork Kogyo Company Ltd. fundada el 30 de enero de 1920 y dedicada a los derivados del corcho, en una empresa íntegramente volcada en la producción de máquinas y equipos industriales creados por Curtis.

El detonante que hizo posible este cambio fue el nuevo escenario tras la Primera Guerra Mundial. Tres años más tarde, cuando un terremoto devasta la región de Tokio, los Estados Unidos enviaron camiones y pequeños vehículos para ayudar a la reconstrucción. Es así como el automóvil, hasta entonces considerado un bien de lujo, se impone como vector del desarrollo. La empresa inicia entonces la producción de un vehículo de dos ruedas con un motor de dos tiempos, con tal éxito que en unos pocos años, esta actividad eclipsaría a todas las demás.

En 1927, la empresa se rebautiza como Toyo Kogyo Co. Ltd. y a partir de 1929, Matsuda se plantea fabricar su propio automóvil: un vehículo de tres ruedas. La empresa busca un nombre más comercial y se decide por Ahura Mazda, el dios persa de la luz, la sabiduría, la inteligencia y la armonía que, casualmente, se pronuncia como Matsuda. La primera unidad del modelo creado, el Mazda Go (Mazda tipo DA), vio la luz en 1931. Tres años más tarde, la empresa tendría que ampliar sus instalaciones para atender a una demanda cada vez mayor.

En 1936, las autoridades japonesas adoptan una nueva ley sobre la fabricación de automóviles y desaparece la producción extranjera. Ford y General Motors hacen las maletas en 1937 mientras las relaciones internacionales se deterioran progresivamente. Toyo Kogyo se ve obligada a unirse al esfuerzo nacional por subsistir. La fabricación de pequeños utilitarios de tres ruedas, considerada como “no prioritaria”, disminuye considerablemente. Sin embargo, Matsuda sigue acariciando su sueño de fabricar automóviles. Pese a un contexto muy desfavorable, a finales de los años treinta se realiza un estudio de un cupé y en 1940 se fábrica un prototipo. La entrada en la guerra de Japón corta en seco este programa.

Toyo Kogyo vive los años negros sin demasiadas dificultades. El 6 de agosto de 1945, Hiroshima queda totalmente destruida por una bomba atómica. Con la caída de una segunda bomba atómica el 9 de agosto en Nagasaki, el Imperio del Sol Naciente se rinde incondicionalmente a Estados Unidos Unas perdieron la vida. El complejo industrial de Toyo Kogyo, alejado de la ciudad, quedó prácticamente intacto e incluso hizo las veces de hospital improvisado para ayudar a las víctimas, aunque alrededor de 200 de las personas fallecidas con la explosión de la bomba de Hiroshima eran trabajadores de la Toyo Kogyo. Esta tragedia marca un antes y un después, no solamente en la Segunda Guerra Mundial, sino también un nuevo comienzo para Mazda. A finales de ese mismo año y, a costa de grandes sacrificios y esfuerzos, se reinicia la producción de vehículos comerciales de tres ruedas.

Las grandes necesidades de reconstrucción propician las ventas de este tipo de vehículos y, a lo largo de los años 1950, la empresa se labra una reputación impecable entre unos usuarios que valoran, cada vez más, la calidad y robustez de los vehículos comerciales Mazda. En 1951, Tsuneji, el hijo de Jujiro Matsuda, sustituye a su padre al mando de la empresa.

En 2017 logró posicionarse como una de las compañías más confiables del mundo. El fabricante tiene intención de seguir capitalizando su marca, a fin de abrir nuevos mercados en países donde es ausente su presencia.

En 2018 vendió una participación del 5% a la multinacional Toyota.

Compromiso ambiental

En Mazda se trabaja desde las actividades de negocio a nivel global para contribuir con el medio ambiente, apoyados en prácticas eficientes de gestión ambiental.

La visión de Mazda está enfocada hacia experiencias de manejo emocionantes, las cuales no pueden dejar de lado la garantía de sostenibilidad. En el proceso de fabricación de su portafolio de vehículos se usan los recursos del planeta con moderación, sin pasar por alto las consideraciones medio ambientales.

Principios ambientales

Contribuir a una mejor sociedad creando tecnologías y productos ambientalmente amigables. Usar los recursos y energías del planeta limitadamente, sin descuidar las consideraciones ambientales durante la operación del negocio. Realiza actividades corporativas con el objetivo de lograr un ambiente más limpio. Mejorar el medio ambiente trabajando con comunidades locales y la sociedad.

Iniciativas en Colombia

Promover el reciclaje y reutilización ayuda a conservar los recursos limitados de planeta.

El desecho de las llantas usadas en Colombia es uno de los problemas ambientales de gran impacto en ese país. Por esto en Mazda de Colombia se ha trabajado en enseñar a los clientes sobre el desecho responsable de estas para así contribuir y promover activamente buenas prácticas.

Dando cumplimiento a la Resolución 1457 de 2010 y comprometidos con el buen manejo y la correcta disposición de llantas usadas, Mazda ha logrado a través de procesos adecuados de recolección, procesamiento y aprovechamiento final de neumáticos usados alcanzar la meta para el año 2015 y avanzar en el cumplimiento de la meta para el año 2017.

Como usuarios, se debe retornar las llantas usadas que han cumplido su ciclo de vida útil, por lo que existen puntos de recolección asignados donde se pueden entregar para evitar que lleguen a contaminar el medio ambiente; esta entrega no genera costos para los usuarios.

Años 1960 Mazda inicia su gran expansión comercial, implantándose primero en Europa y, más tarde, en los Estados Unidos, impulsada por dos hitos que la hicieron destacarse por encima de otras compañías automovilísticas japonesas: la fabricación de su primer vehículo de cuatro ruedas: el Mazda R360 Coupe y su clara apuesta por el desarrollo del motor rotativo Wankel. El R360, fue el primero de dos puertas y cuatro plazas creado por Mazda y su precio competitivo lo posicionó como el favorito entre los trabajadores asalariados.

A principios de la década, llega a oídos de Matsuda la noticia que, en Alemania, la empresa NSU estaba probando un nuevo tipo de motorización. La situación de Japón en ese entonces, junto con nuevas leyes y normativas, amenazaron la existencia de la compañía en el tiempo, por lo que voló de inmediato hacia Alemania para conseguir un contrato que le permitiera fabricar y vender el motor, en una medida casi desesperada por mantener la independencia de la compañía y evitar ser absorbidos.

El contrato exigía una enorme suma de dinero, pero el incierto futuro de la compañía no permitió que Matsuda dudara. Tras unos días de negociación, Matsuda firma el contrato.

Un equipo de más de 40 personas trabajó por casi 8 difíciles años en el desarrollo del motor, que lamentablemente tenía muchos problemas de diseño y materiales. Resultó ser una gran decepción en un principio. Sufría problemas tan graves que no parecía ser viable su implementación en vehículos comerciales.

Más de 1000 planos, diseños y prototipos fallidos se amontonaban en las bodegas del departamento encargado de producir el motor. El sentido del deber, el compromiso y la responsabilidad que tenían sobre sus hombros era tal que varios de los técnicos e ingenieros del equipo de desarrollo se enfermaron a causa del estrés. Con un tremendo esfuerzo humano y técnico, los problemas fueron siendo resueltos uno a uno, hasta que finalmente el motor pudo estar listo para su producción en masa. Los resultados fueron espectaculares.

En una década, la marca pasó de fabricar vehículos de a exportar deportivos, como el Mazda Cosmo. Rápidamente, los modelos de motor rotativo de Mazda consiguieron una enorme popularidad por su combinación de gran potencia y ligereza mientras la competencia requería pesados motores de para conseguir la misma potencia.

Con el éxito del Mazda R360 Coupe, las primeras se vendieron en menos de un año, Toyo Kogyo lanzó una gama completa al mercado, con el Mazda Carol P360 y el Mazda P600. Los responsables de la marca se dieron cuenta de que el mercado japonés no bastaba para garantizar la expansión a largo plazo y que se imponía la exportación. Con este objetivo encargó a Bertone, una de los estudios más prestigiosos de Italia, el diseño del Mazda Luce 1500, con el que la marca japonesa se convirtió en un fabricante internacional.

Tras la presentación de un prototipo del Mazda Cosmo Sport en el Salón del Automóvil de Tokio de 1964, la marca comienza a seducir a los clientes occidentales con productos que responden a sus expectativas de calidad y fiabilidad a precios muy asequibles. En 1967 se implanta en Europa. Dos años más tarde en Estados Unidos En noviembre de 1970 fallece Tsuneji Matsuda y su hijo Hijame asume la dirección de Toyo Kogyo.

Años 1970 Internacionalmente, los años 1970 para Mazda supuso el liderazgo en rendimiento. El motor rotativo Wankel rendía mucho más en comparación con los motores basados en pistones usados por la competencia, de ahí que Mazda basara todo su potencial en incorporarlo en prácticamente todos los vehículos que facturaban, desde el RX-7 hasta el gran sedán Luce. La única excepción fue el Chantez porque otros fabricantes lo prohibieron.

En 1970, Mazda penetró formalmente en el mercado estadounidense. Llega a instalar, incluso, un centro de investigación en California. De él surgieron creaciones como el roadster MX-5 o la primera y única pickup de la historia equipada con el motor rotativo Wankel, diseñada específicamente para el mercado estadounidense. Sin embargo, los años 1970 también vieron la primera crisis económica de Mazda. El éxito del motor rotativo se vio frenado por la Crisis del petróleo de 1973. La demanda de motores más eficientes, menos imponentes y de consumo reducido aumentó. En ese momento y, dada la profunda crisis económica que azotaba a Mazda, Ford adquirió un 25% de las acciones de la compañía japonesa.

Mazda, que no había renunciado por completo a los motores de pistones, reaccionó con rapidez lanzando al mercado varios modelos con motor de cuatro cilindros en línea, como los 323/Familia y 626/Capella, dos sedanes económicos que fueron Coche del Año en Japón en 1980 y 1982, respectivamente, con las que recuperó su cuota de mercado en las gamas baja y media, pero Mazda no abandonó sus proyectos para el motor rotativo y reorientó sus esfuerzos hacia sus modelos deportivos ligeros: el RX-7 en 1978 y, posteriormente, el RX-8.

Años 1980