El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) es una institución gubernamental, autónoma y descentralizada, encargada de brindar atención en la salud y prestaciones económicas a sus derechohabientes. De acuerdo al Art. 50 de la Constitución de la República de El Salvador de 1983 establece que "La seguridad social constituye un servicio público de carácter obligatorio" y a su pago contribuyen "los patronos, los trabajadores y el Estado" en la forma y cuantía determinada por la ley.
El Instituto Salvadoreño del Seguro Social es parte de la membresía de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, organismo internacional técnico y especializado, que tiene el objetivo de fomentar el desarrollo de la protección y seguridad social en América.
Historia
Inicios de la Seguridad Social en El Salvador Los inicios de una entidad gubernamental en El Salvador destinada a proporcionar atención a los trabajadores y sus dependientes frente a situaciones como enfermedades, accidentes laborales, maternidad, invalidez, vejez, muerte y despidos involuntarios, tienen su origen en la Conferencia Centroamericana llevada a cabo el 7 de febrero de 1923 en Washington, Estados Unidos.
En aquel tiempo, aún no existía una institución encargada de implementar un sistema obligatorio de seguridad social en el que tanto el empleador, el Estado y el propio trabajador colaboraran para aliviar las cargas de este último y de las personas que dependían de él, abarcando un amplio espectro de servicios de salud y beneficios económicos.
Creación del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) En ese contexto, las autoridades de la época se esforzaban por asegurar la paz y el bienestar de la nación, razón por la cual otorgaron una importancia significativa a la creación del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). Reconocían los beneficios inherentes a un sistema de seguridad social, similar al adoptado por la mayoría de los países civilizados. No obstante, transcurrieron 26 años hasta que, mediante el Decreto del Consejo del Gobierno Revolucionario de la República de El Salvador en 1949, se promulgó la primera Ley del Seguro Social. Esta ley establecía que la organización y gestión estarían a cargo de una entidad autónoma denominada Instituto Salvadoreño del Seguro Social.
El Dr. Gregorio Ávila Agacio fue designado como el primer director general del ISSS, desempeñándose en este cargo desde mayo de 1950 hasta enero de 1952.
Servicios al público Después de su establecimiento, el Seguro Social inició sus primeros pasos en el ámbito administrativo, utilizando el edificio "Gadala María", ubicado en la 1.ª Calle Oriente y 4.ª Avenida Norte en el centro de San Salvador. En la actualidad, este edificio se arrienda a varias oficinas privadas.
En ese período, el director general (enero de 1952) era el Dr. Miguel Ángel Gallardo, hijo de don Recaredo Gallardo, originario de La Libertad y una de las personas más prósperas económicamente. Sin embargo, no fue hasta el 14 de mayo de 1954, durante la presidencia constitucional del Coronel Oscar Osorio, que se iniciaron los servicios médicos. El Coronel Osorio mostraba particular entusiasmo por el hecho de que El Salvador contara con un Seguro Social, considerándolo un paso significativo hacia la modernización del país.
Antes de implementar la asistencia médica a la población salvadoreña, se llevaron a cabo acciones para establecer la infraestructura necesaria y montar una red de hospitales del ISSS. En ese período, don Orlando de Sola, propietario del hospital "La Merced" ubicado fuera de la zona hospitalaria (25 Avenida Norte y Calle Arce), donó al Seguro Social gran parte del material médico quirúrgico, mobiliario e incluso una ambulancia que facilitó el traslado de los primeros pacientes atendidos en el Consultorio No.1 del Instituto. Este consultorio estaba ubicado sobre la Alameda Roosevelt, donde actualmente se encuentra "Almacenes SURISSA". El edificio de tres plantas construido de madera fue el punto de partida para que el ISSS brindara servicios médico-hospitalarios, que incluían farmacia, laboratorio, enfermería, emergencia y consulta externa.
En la inauguración del primer centro de atención médica del ISSS, el Coronel Oscar Osorio expresó: "Este primer consultorio externo del Instituto Salvadoreño del Seguro Social constituye, por decirlo así, la primera expresión material de un nuevo Estado de Justicia que conducirá a un nuevo 'contrato social', que marcará una nueva vida de relación entre la clase patronal, la clase asalariada y el Estado. La expresión que aborda estos temas en términos generales se denomina 'Justicia Social', y específicamente, en el ámbito al que me refiero en este momento, se conoce como 'Asistencia Social'. En nombre del Gobierno de la República, declaro inaugurado el primer consultorio externo del Seguro Social Salvadoreño. Agradezco".
Recuerdos detallados de personas que vivieron esa época indican que el primer paciente atendido fue José López Alvarenga, un joven de 23 años. A partir de ese momento, comenzaba una nueva experiencia y, especialmente, un gran desafío para el Seguro Social.
Es relevante destacar que simultáneamente, el Instituto alquiló dos alas del Hospital Rosales y la segunda planta del Hospital de Maternidad para hospitalización y atención a la mujer, respectivamente.
En este consultorio, el director fue el Dr. Edmundo Vásquez Galeano, quien impartió enseñanzas a muchas generaciones posteriores. Entre los primeros médicos, se menciona al Dr. Mario Rauda, un profesional entregado a su labor. Se dice que amaba tanto su trabajo que manejaba la ambulancia personalmente en caso de emergencias. Muchos de los antiguos empleados recuerdan con afecto a este hombre, quien ahora es un reconocido psiquiatra y director propietario de un hospital. Otros médicos fundadores fueron Guillermo Rivera Palomo y Alejandro Ramírez, todos retirados del Instituto.
Crecimiento del ISSS Con el crecimiento de la ciudad en la zona de Ilopango y Boulevard del Ejército, donde se establecieron diversas empresas industriales, el ISSS inauguró un consultorio en el año 1958, el cual sigue operando en la actualidad. De manera progresiva, la Institución se expandió con la apertura de unidades en distintas localidades del interior del país.
En 1961, se establecieron consultorios en Sonsonate y Acajutla, áreas que ganaban cada vez más relevancia, especialmente debido al Puerto de Acajutla, el cual tenía una gran importancia para la economía nacional y confería un impacto significativo a la ciudad portuaria.
En el mismo año, se estableció la Unidad Médica de Apopa para atender a la considerable cantidad de afiliados al Régimen de Salud en el sector norte del país. En 1966, también en el sector norte, se pusieron en marcha Unidades Médicas en Guazapa (cerrada debido a la guerra), Quezaltepeque, Nejapa y Aguilares.
Durante el periodo de 1969 a 1973, bajo la dirección del Dr. José Kury Asprides, se construyeron las Unidades Médicas de Usulután, Zacatecoluca y San Miguel, destinadas a los trabajadores del interior del país. En 1969, se implementó el programa de Riesgos Diferidos en el país, que abarcaba Invalidez, Vejez y Muerte, beneficiando a numerosos afiliados y satisfaciendo sus necesidades al asegurar su bienestar al momento del retiro laboral.
Además, el 1 de mayo de 1969 se inauguraron las instalaciones del ex Hospital General, un edificio con capacidad para 400 camas, considerado uno de los más grandes de Centroamérica. Este hospital centralizaba la mayoría de los servicios médicos.
Entre 1973 y 1980, se construyeron e inauguraron varias Unidades Médicas, entre ellas San Francisco Gotera en Morazán, 15 de Septiembre (conocida como Santa Anita por su ubicación), Zacamil, Atlacatl y San Jacinto, entre otras.
Afiliación de empleados En el momento de iniciar la afiliación de empresas y trabajadores, surgió en la institución la preocupación de cómo llevar a cabo este proceso de manera más efectiva y precisa. Fue entonces cuando el Instituto adquirió un conjunto de máquinas que, mediante tarjetas perforadas, facilitaron este proceso inicial, calculando que ya existían más de 17 mil empleados y operarios en la ciudad de San Salvador. Además, se dio prioridad a la afiliación de los empleados de las grandes fábricas de café y jabón ubicadas en Santa Tecla.
Un delegado de la Organización de Estados Americanos (OEA) Sr. Beryl Frank, y el entonces Jefe de RR.PP., Efraín Imendia Z., salían a las empresas o negocios a explicar las ventajas y conveniencias de afiliarse al ISSS. Imendia comentó en su momento que fue difícil en un inicio, muchos se oponían y expresaban su negativa radical pero paulatinamente fueron conociendo las ventajas hasta que se afiliaban al régimen.
Expansión del ISSS Claramente, el crecimiento de la demanda de servicios médicos requería instalaciones mejoradas, más personal y una mayor variedad de especialidades.
En este sentido, en el año 1954 se inauguraron pabellones para pacientes con tuberculosis en Soyapango y en Los Planes de Renderos; posteriormente, ambos se fusionaron, quedando en funcionamiento el de los Planes de Renderos. Pocos meses después, se puso en marcha la Unidad Médica de Santa Tecla. miniaturadeimagen|293x293px|Torre Administrativa En la década de los 80, marcada por el modernismo y paradójicamente en medio de un conflicto armado, la nación experimentó un crecimiento en diversos aspectos, y la salud no fue la excepción. El Instituto Salvadoreño del Seguro Social siempre mostró preocupación por contar con locales e infraestructuras adecuadas para ofrecer sus servicios. Desde 1981, sus oficinas operan en la llamada Torre Administrativa, consolidando la realización de trámites en un único lugar. Sin embargo, también enfrentaron desafíos relacionados con desastres naturales, como el terremoto de 1986, que devastó gran parte de la ciudad de San Salvador.
El Hospital General, en ese entonces uno de los más grandes de la región, sufrió daños graves al punto de tener que evacuarlo por completo. Los pacientes fueron reubicados, y se improvisaron carpas en el estacionamiento del hospital, donde también se trasladaron parte de los servicios administrativos.
Ante la pérdida de infraestructura, se estableció el Hospital de Especialidades, destinado a la atención de numerosas especialidades médicas; sus instalaciones fueron arrendadas al Ministerio de Salud Pública. El Hospital Médico Quirúrgico, que reemplazó al Hospital General afectado por el terremoto, se destaca como uno de los centros con mayor demanda y equipamiento moderno.
Asimismo, se erigió la Torre Oncológica (inicialmente inaugurada como Unidad de Oncología), especializada en la atención de personas con cáncer y VIH, y cuenta con el equipo de cobaltoterapia más avanzado de Centroamérica.
Para la atención de la población femenina e infantil, se inauguró el Hospital Materno-Infantil "1º de Mayo", donde se brinda atención integral en relación con enfermedades específicas de la mujer y cuidados pre y postnatales.
El Seguro Social en la década de los 90' Durante los años 90, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social se consolidó como una institución de gran demanda y función de servicio. Por ello, equipó sus principales centros de atención con tecnología médica avanzada, como en el caso del Hospital Materno-Infantil "1º de Mayo", que cuenta con una Unidad de Neonatología para proteger aún más la vida de los recién nacidos.
Se adquirió la Unidad de Litotripsia Extracorpórea, que prestaba sus servicios en el Hospital de Especialidades y eliminaba cálculos biliares sin necesidad de cirugía, siendo un equipo exclusivo del Instituto en toda Centroamérica.
En un esfuerzo gradual, se incorporó a los menores de edad al régimen de la Seguridad Social, iniciando en 1989 y culminando en 1996, atendiendo a niños de 0 a 6 años de edad.