thumb|El llamado Mozart de Bolonia fue copiado en 1777 en Salzburgo (Austria) por un autor desconocido a partir de un retrato original pedido para la galería de compositores de Giovanni Battista Martini en Bolonia (Italia).

El aspecto físico y la personalidad de Wolfgang Amadeus Mozart son objeto de múltiples investigaciones en la actualidad.Véase el prólogo de Einstein. El hecho de que no se hayan podido exhumar los restos de Mozart, debido a que se desconoce el punto exacto en el que se localiza la tumba comunitaria en que fue enterrado, ni se conserven máscaras o moldes mortuorios,El conde Joseph Deym von Strižtež, alias Müller, realizó dos máscaras mortuorias de Mozart la misma noche de su muerte, con las que elaboró una estatua de cera que expuso, junto a una de las máscaras, en la galería de arte que regentaba (Kunstkabinett Müller). La otra máscara la entregó a Constanze, quien transcurridos unos años, la rompió «sin querer» (ella siempre decía que el accidente había sido fortuito, pero existen suficientes datos como para afirmar que su destrucción fue intencionada). En cuanto a la máscara y la estatua de cera que conservó Müller, sus rastros se perdieron a la muerte del coleccionista, en 1804. Véase Robbins Landon, p. 247 n. 25. confiere cierto grado de incertidumbre a la apariencia física del compositor. Aunque existe un supuesto cráneo de Mozart, su autenticidad, más que cuestionable, no se ha podido verificar hasta la fecha. Este cráneo ha sido sometido a diversas pruebas de ADN, comparándolo con los de sus supuestas sobrina y abuela materna, pero no solo encontraron que el ADN del primero no coincidía con los de sus dos familiares, sino que los de ellas tampoco concordaban entre sí.Para más información acerca de este supuesto cráneo de Mozart, véase el artículo Muerte de Wolfgang Amadeus Mozart. Asimismo, se ha preservado un presunto mechón de su pelo, también de dudosa legitimidad. No obstante, existen fuentes y referencias fidedignas que atañen tanto a su aspecto e indumentaria como a su personalidad. Esta información se concreta en obras plásticas, descripciones y testimonios de la época, que permiten hacerse una idea más o menos acertada de cómo era Mozart física y psicológicamente.

En relación con su indumentaria y efectos personales, recientes estudios basados en documentos como la Orden de SuspensiónEn alemán Sperrs-Relation, relación de enseres llevada a cabo tras la muerte de una persona. Véanse Deutsch, p. 495, y Robbins Landon, p. 36. redactada tras su muerte o el registro de los recibos de compra de trajes, han contribuido mucho a esclarecer los gustos de Mozart en lo que concierne a la ropa.

En cuanto a su personalidad, el conocimiento de la misma se debe, fundamentalmente, a las descripciones de sus contemporáneos que se han conservado, así como al análisis de la amplia correspondencia personal del compositor.Para la correspondencia de Mozart, véase

Aspecto físico thumb|210px|Representación de la oreja izquierda de Mozart (izquierda) y de una oreja normal (derecha), ofrecida en la biografía que realizó del compositor el segundo marido de la viuda de Mozart, Georg Nikolaus von Nissen.

Como escribió Franz Xaver Niemetschek, uno de sus primeros biógrafos, «no había nada especial en [su] físico. [...] Era pequeño y su semblante, excepto sus ojos grandes e intensos, no mostraba ningún signo de su genio».

Mozart fue descrito por el tenor Michael Kelly,Debido a su amistad con Mozart, Kelly fue el primer intérprete de los papeles de don Curzio y don Basilio en la ópera Las bodas de Fígaro. Véase Andrés, p. 51. actor y cantante irlandés de la Ópera de Viena, en su obra Reminiscences. Esta aporta una de las descripciones más valiosas y completas de la figura de Mozart:Hutchings, págs. 15-16.Andrés, p. 51.

De los testimonios directos del físico del compositor, diversos especialistas en la vida de Mozart concluyen que era un hombre de poca estatura (medía 1,63 m aproximadamente),Hutchings, cap. 1. muy delgado y pálido.Stendhal, p. 58. De su corta altura da fe el diario del conde Ludwig von Bentheim-Steinfurt, aristócrata contemporáneo de Mozart que asistió a uno de sus conciertos, celebrado el 15 de octubre en el Teatro Municipal de Viena, en el que Mozart interpretó varias piezas.Robbins Landon, p. 20. En la entrada correspondiente al 15 de octubre, el conde afirma que «el señor Mozart es un hombre pequeño, de figura agradable».Robbins Landon, p. 21. De su palidez, su corta estatura y su delgadez testifican, asimismo, unos comentarios redactados en 1792 por Maria Anna Mozart, la hermana de Wolfgang, para la futura biografía de Friedrich Schlichtegroll:Robbins Landon, p. 218.Mozart, Briefe, IV, págs. 199 y s.

Presentaba un rostro corriente, que estaba marcado por las cicatrices de la viruela que padeció en su infancia, y en el que resaltaba una gran nariz. Sus ojos eran grandes y claros (al parecer, de color azul intenso) y lucía una abundante y espesa cabellera, de cabello fino y color trigueño, recogido en una cola.En sus últimos años de vida, no llevaba peluca, sino que lucía su propio pelo. Véase Robbins Landon, p. 36. Sus manos eran de mediano tamaño, con dedos largos y finos, y su boca era pequeña. A la oreja izquierda de Mozart le faltaba la circunvolución usual o concha (esta rara malformación congénita se conoce ahora en la literatura médica con el nombre de «oreja de Mozart»; véase la imagen del margen).Davies, págs. 437–442, 560 y ss.

Era bastante torpe en la manipulación de objetos, tanto más cuanto menor fuese el tamaño de estos, y no podía parar de juguetear o tamborilear las manos cuando hablaba con alguien o cuando comía: su cuerpo siempre estaba en movimiento.Stendhal, p. 59.

Por su lado, Constanze escribió más tarde que «era un tenor, bastante suave en la oratoria y delicado en el canto, pero cuando algo lo excitaba, o era necesario esforzarse, era tan poderoso como enérgico».Solomon, p. 308.Hutchings, p. 21.

Enfermedades Dada su complexión delgada y débil, Mozart fue ya desde los seis años de edad una persona que padeció numerosas enfermedades a lo largo de su vida, las cuales fueron deteriorando paulatinamente su salud hasta desembocar en su prematura muerte,Robbins Landon, p. 203. cuando contaba treinta y cinco años.Para más información acerca de las causas de la muerte de Mozart, véase el artículo Muerte de Wolfgang Amadeus Mozart. Así, contrajo una infección estreptocócica en las vías superiores en 1762, más adelante padeció un eritema nudoso que el doctor Peter J. Davies, del Hospital St. Vincent de Melbourne (Australia), considera de probable origen estreptocócico. Ese mismo año, contrajo una nueva infección estreptocócica y sufrió un leve ataque de fiebre reumática. En 1764, sufrió una amigdalitis, y en 1765 la contrajo de nuevo, en este caso complicada con sinusitis. A finales de ese año, sufrió una fiebre tifoidea endémica que lo llevó a un estado de coma, al año siguiente padeció un nuevo ataque de fiebre reumática. En 1767, contrajo la viruela, tres años después sufriría una congelación durante sus viajes por Italia, y en 1771 padeció una traqueobronquitis con ictericia. Tres años más tarde, sufrió un absceso dental agudo, y cuatro años después, padeció una bronquitis.Davies, págs. 437–442Robbins Landon, p. 204.

A los veinticinco años de edad, en 1781, contrajo una infección viral, pero fue en 1784 cuando padeció una grave enfermedad en Viena, cuyos síntomas son cólicos terribles que acababan en vómitos violentos, y fiebre reumática inflamatoria, que pudieron originar una enfermedad renal crónica. Se considera que en esta infección se encuentran los orígenes de su muerte siete años más tarde. En 1787, Mozart «volvió a contraer una infección estreptocócica que originó una segunda aparición del síndrome de Schönlein-Henoch; además, sus riñones, ya en mal estado, quedaron aún más dañados».Robbins Landon, p. 205.

Retratos e imágenes del compositor thumb|left|Mozarts letzte Tage (Últimos días de Mozart) de Hermann von Kaulbach (1873). A pesar de su calidad artística, este retrato fue pintado ochenta y dos años después de que Mozart muriese, por lo que el aspecto físico del compositor no es representado con mucha rigurosidad.

En la actualidad, existen más de sesentaConcretamente sesenta y dos, según la obra La vie de W. A. Mozart par l'image, de Robert Bory, publicada en 1948.Hutchings, p. 14. retratos y representaciones pictóricas de toda índole de Mozart, a pesar de que buena parte de ellas presentan escasa fidelidad al modelo.

Arthur Hutchings manifestó su punto de vista acerca de la contradicción que ofrece la oposición que se da entre la ingente cantidad de obras plásticas que representan al genio y el escaso valor iconográfico de las mismas mediante la sentencia: «Demasiadas imágenes».Hutchings, cap. I: «Siempre estaba alegre». Por su parte, Alfred Einstein, también especialista en Mozart, expresó su opinión acerca de estos retratos en las siguientes declaraciones:

A excepción del artista francés Jean-Baptiste Greuze, ningún otro pintor relevante acometió la empresa de reproducir fielmente el físico de Mozart. Por otra parte, una de las características del en lo que a pintura se refiere fue precisamente, aunque solo en algunas escuelas, la falta de fidelidad hacia los rasgos del modelo reproducido.

Todo esto hizo que el musicólogo Arthur Schuring afirmase en 1923 lo siguiente:

Estas declaraciones llevaron a los musicólogos e historiadores del arte a emprender un riguroso análisis de todas las pinturas, bocetos, dibujos, camafeos y grabados del compositor que existían. La conclusión de esta labor fue de que tan solo ocho obras plásticas, todas ellas de interés desigual, fueron elaboradas por autores que conocieron directamente a Mozart, o bien mediante bocetos tomados de dibujos realizados del natural. A partir de esta selección, las «pinturas biográficas» de Mozart se han publicado con más cuidado, siguiendo, por lo general, los criterios surgidos a raíz de ese análisis. miniaturadeimagen|Detalle del retrato inacabado de Mozart al piano, obra de su cuñado Joseph Lange, pintado en 1781-82. Este es considerado por Constanze como el mejor de todos los retratos de su marido.Andrés, p. 56.Hutchings, p. 16.Véase Novello.Robbins Landon, p. 72. 180px|left|thumb|Retrato concluido por Barbara Krafft en 1819. El retrato, a pesar de haber sido pintado casi treinta años después de la muerte del compositor, se considera una de sus representaciones más fieles, ya que la autora empleó como modelo tres obras fieles al original que la hermana de Wolfgang puso a su disposición. La obra fue solicitada a la artista por Joseph Sonnleithner, con intención de incluirlo en su galería de compositores.Andrés, págs. 60-61.

De esta forma, parece oportuno señalar una relación de autores, contemporáneos al compositor, que firmaron retratos poco rigurosos de Mozart:Hutchings, p. 15. Pompeo Girolamo Battoni, François Joseph Bosio, Breitkopf, Joseph Duplessis, Nicolò Grassi, Jean-Baptiste Greuze, Klass, Langernhöffel, Rigaud, Saint-Aubin, Van Smissen, Thelott, Tischbein, Johann Zoffany. No obstante, el estudio de estos retratos puede resultar interesante, ya que, aun no siendo fieles a los rasgos físicos del compositor, aportan importantes datos iconográficos, ya sobre instrumentos musicales, ya sobre otras personalidades que en ellos figuran.