La Corte de Barcelona (1283) —también denominada en la historiografía como Cortes de Barcelona (1283)— fue una convocatoria de la Corte General de Cataluña celebrada en Barcelona en 1283, donde el rey Pedro II se comprometió a reunirla una vez al año y a no promulgar ninguna constitución general o estatuto sin la aprobación de aquella institución.

Esta corte sirvió para confirmar los privilegios, libertades, usos y costumbres de los catalanes. Al mismo tiempo, se limitó la capacidad real de imposición de tributos y se precisaron las competencias de los oficiales del rey (los veguers).

Otros acuerdos fueron: la reorganización de la administración de justícia aun aceptando que los vegueros no pudieran actuar fuera de los lugares de jurisdicción real las garantías a la libertad de comercio el reconocimiento de la existencia de regímenes municipales El rey, además, se comprometió a respetar las libertades e inmunidades del clero e hizo importantes concesiones a la aristocracia, de los cuales derivó un reforzamiento del poder de los señores sobre sus campesinos y de la independencia de los barones respecto del rey.

Fue en ocasión de esta estancia del rey en Barcelona, y en este contexto negociador y organizador, que los prohombres de la Ciudad le demandaron que aprobase los privilegios concedidos a la ciudad por sus predecesores, y le suplicaron que otorgase otros capítulos y peticiones. El resultado fue el nombrado Recognoverunt Proceres (1284).

Notas

Categoría:Años 1280 en España Barcelona (1283) 1283 Categoría:Cataluña en el siglo XIII Categoría:Política en los años 1280