Este artículo corresponde al templo de los recoletos en la Ciudad de Guatemala.

La Iglesia la Recolección o parroquia El Santísimo Nombre de Jesús es una Iglesia católica, situada en el centro histórico de la Nueva Guatemala de la Asunción en el barrio que lleva su nombre. Hasta el 6 de marzo de 2016 se encontraba a cargo de la orden franciscana (OFM) Actualmente está a cargo de la arquidiócesis de Santiago de Guatemala.

Uno de los templos mayores erigidos en la Nueva Guatemala de la Asunción tras el traslado de esta en 1776. Es heredero de algunos de los bienes traídos del antiguo «Colegio de Cristo Crucificado de Propaganda Fide», de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala cuando estaba en el Valle de Panchoy. Con algunas piezas barrocas sobresalientes como el conjunto de "Los Justos" (San Joaquín, Santa Ana y la Virgen María niña). Su imaginería procesional, como el Cristo de la Penitencia, pieza dramática de finales del siglo , y el Cristo Nazareno, de la segunda mitad del siglo , forman parte de la Semana Santa moderna en Guatemala.

Historia

miniaturadeimagen|115px|izquierda|Sello de la Congregación de Propaganda Fide.

Tras los terremotos llamados de Santa Marta, el 29 de julio de 1773, el conjunto del Colegio de Cristo Crucificado que fuera fundado por los frailes Jorge de la Torre y Antonio Margil de Jesús en 1701, fue de los más dañados por los movimientos telúricos. El colegio de Propaganda Fide se mudó a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776 y el síndico del convento, Juan Fermín de Aycinena -patriarca del Clan Aycinena, la familia aristocrática más influyente en ese tiempo-, consiguió que se le otorgaran tres cuadras en la nueva ciudad para la iglesia y sus conventos; las cuadras otorgadas fueron las 145 a 147 y las obtuvieron el 12 de marzo de 1776. Las cuadras de la nueva ciudad eran de 400 varas cuadradas, mientras que las de la antigua capital eran de solamente 177 varas de largo por 198 de ancho.

Al concretarse y ordenarse el traslado de la ciudad a su nuevo emplazamiento al Valle de la Virgen, Pedro Garci-Aguirre elabora los planos en 1797, y se enviaron a España para su aprobación, la cual fue rechazada por considerar muy ostentoso el proyecto. El 20 de octubre de 1806 se emitió la Real Cédula que suspendió el proyecto, obligando a los frailes a pedir limosnas a los feligreses para terminar la construcción; entonces se continuó el proyecto en 1809, dirigido por el arquitecto Santiago Marquí. Sin embargo, cuatro años después -cuando el dinero de las limosnas se agotó- los recoletos acudieron a las autoridades gubernamentales y al arzobispo Ramón Casaus y Torres a solicitar fondos, pero éstos tampoco tenían. Aycinena viajó a España en 1813 para tramitar la construcción de la iglesia, pero se desconoce si hubo resultados de estas gestiones.

Expulsión de los recoletos en 1829

miniaturadeimagen|170px|izquierda|El templo en 1911.

Tras la Independencia de Centroamérica en 1821, los criollos centroamericanos formaron dos partidos radicales con diferencias irreconciliables: los liberales y los conservadores. Los liberales perseguían la eliminación del poder político y económico de la Iglesia Católica y de los aristócratas guatemaltecos del Clan Aycinena, mientras que los conservadores aspiraban a mantener los privilegios que tenían durante la colonia española. La tensión en la región aumentó en 1825, cuando los conservadores guatemaltecos se hicieron con el poder de la Federación Centroamericana, desencadenando la guerra civil centroamericana que terminó con el derrocamiento del presidente del Estado de Guatemala, Mariano de Aycinena y Piñol -hijo de Fermín Aycinena-, a manos del general liberal hondureño Francisco Morazán. Tras la caída de Aycinena, los aristócratas guatemaltecos fueron hechos prisioneros en el Palacio Aycinena y luego fueron expulsados del territorio centroamericano junto con los miembros de las órdenes regulares. Los bienes de los conservadores y de las órdenes fueron confiscados por los liberales y utilizados para fines públicos y privados. Así pues, los recoletos tuvieron que abandonar su nuevo templo que quedó a medio construir hasta que el régimen liberal de Mariano Gálvez y de Francisco Morazán fueron derrotados por el general guatemalteco Rafael Carrera en 1840.

Los recoletos habían llevado a la nueva ciudad todas sus reliquias eclesiásticas, pero muchas de las piezas de plata fueron robadas por las huestes del general hondureño Francisco Morazán tras la expulsión de las órdenes regulares y de los aristócratas del Clan Aycinena en 1829. Los bienes de los recoletos quedaron inventariados en la orden que se le dio al regidor de la municipalidad de Guatemala, Carlos Barrientos, el 11 de julio de 1829 para la expulsión ordenada y pacífica de la orden recoleta. No sólo la iglesia fue inventariada, todos los conventos y fincas rurales de los recoletos también lo fueron; se giraron órdenes para que los comandantes militares de los departamentos aseguraran a los regulares y a los laicos que los estuvieran acompañando y luego los sacaran pacíficamente de sus propiedades en toda la región y luego los escoltaran hasta la Villa de Sonsonate

Retorno de la orden a Guatemala

miniaturadeimagen|170px|izquierda|Fuente del atrio de la iglesia a finales del siglo .

Tras el triunfo conservador, los recoletos regresaron a Guatemala y pudieron concluir el templo, cuya construcción finalizó en 1848. El 21 de enero de 1845 fue bendecido el templo por el Obispo de Comayagua Monseñor Francisco Palua-Campoy, actividad que contó con una gran concurrencia del pueblo, incluyendo la del presidente conservador de Guatemala, general Rafael Carrera.

El convento tenía una importante biblioteca y archivo, claustros grandes, salas de estudio, enfermería y oratorios. En 1829, durante el gobierno liberal del jefe del Estado de Guatemala José Francisco Barrundia se expulsó a las órdenes religiosas de Centroamérica, por ser parte del Clero mayor y, por ende, del partido conservador. Tras el derrocamiento de los liberales y la toma del poder por el conservador Rafael Carrera, el arzobispo Francisco de Paula García y Peláez consigue que los recoletos retornen a la región. La orden prosperó nuevamente durante el régimen conservador de los 30 años.

El convento y la Escuela Politécnica

miniaturadeimagen|170px|izquierda|Escuela Politécnica de Guatemala cuando esta se encontraba en el convento de la Iglesia de la Recolección (1873-1908). 170px|miniaturadeimagen|izquierda|Monumento a la memoria de la primera Escuela Politécnica en el atrio de La Recolección en enero de 2016.

Al concretarse la Revolución Liberal en 1871, el gobierno ahora controlado por los liberales suprimió las órdenes religiosas, las cuales se oponían a la repartición de las tierras de indios a los nuevos terratenientes cafetaleros liberales. Los bienes de la Iglesia Católica fueron confiscados y los miembros del clero regular expulsados del país, saliendo los frailes recoletos del país el 7 de junio de 1872. La iglesia fue convertida en parroquia, a cargo de los miembros del clero secular y del arzobispo, quienes también vieron su influencia política y económica reducida cuando el gobierno de Justo Rufino Barrios prohibió el diezmo obligatorio. El resto del conjunto monumental de La Recolección fue utilizado entonces para fines gubernamentales, siendo fundada la Escuela Politécnica en sus instalaciones. La Escuela Politécnica empezó a funcionar el 1 de septiembre de 1873.

Nuevamente se perdieron obras de arte y alhajas del templo, al punto que desde 1829 a 1917 se perdieron todos los retablos, la mayor parte de las imágenes y casi todas las pinturas que habían trasladado los recoletos desde la Antigua Guatemala.

El edificio del convento recoleto fue modificado en gran parte, especialmente para albergar la secretaría y dirección de la escuela y se construyó un edificio de dos niveles para dormitorios. El patio principal estaba bellamente jardinizado, contaba con una pequeña fuente circular en el centro y estaba circundado por un corredor antiguo y conventual. La portada principal estaba sobre la tercera calle poniente y muchos cipreses adornaban los jardines.

En 1908, durante el gobierno de Manuel Estrada Cabrera, los cadetes de la Escuela Politécnica intentaron asesinar al presidente, quien en represalia mandó a fusilar a los cadetes involucrados y a derrumbar las instalaciones hasta los cimientos, destruyéndose así el antiguo convento recoleto.

Terremotos de 1917-1918

miniaturadeimagen|200px|El templo tras los terremotos de 1917-18. miniaturadeimagen|200px|Otra vista del templo destruido.

En 1917 y 1918 dos fuertes terremotos azotaron la ciudad de Guatemala y destruyeron casi por completo el templo recoleto, imposibilitando la celebración de los cultos sagrados. Los terremotos detruyeron la cúpula, bóveda y las torres de los campanarios. El gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera fue incapaz de reconstruir la ciudad y el templo quedó destruido por varios años. Los religiosos obtuvieron una licencia para colocar una capilla provisional ante la puerta principal del templo para poder realizar los actos litúrgicos.

El solar del antiguo convento había quedado convertido en un campo donde había algunos restos de lo que fue la Escuela Politécnica y tras los terremotos los vecinos afectados erigieron sencillas casitas en el área.

En marzo de 1924 se hizo cargo del templo el padre Leonardo López, de la orden franciscana de Cartagena y comienza la reconstrucción de la iglesia en el mismo año de su llegada; el 30 de diciembre de 1924 puso al servicio del culto toda la nave central hasta el crucero. Posteriormente, se reconstruyó de cemento, hierro y ladrillo la fachada hasta el cornisamiento y se convirtió en salón de actos la sacristía; también se cerró de cemento armado el arco toral principal y se inició la reconstrucción del crucero.

Finalmente, en 1941 se terminaron los cruceros y se techó de cemento armado todo el antiguo previsterio.

El 3 de septiembre de 1949, se bendijo el nuevo órgano de la Iglesia por el nuncio apostólico Giovanni María Emilio Castellani y al día siguiente, el arzobispo metropolitano Mariano Rossell y Arellano bendijo el crucero de la Iglesia. El 8 de diciembre de 1952 llegó a Guatemala por tercera vez el fraile franciscano Miguel Murcia, quien ocupó el cargo de Guardián de la Iglesia de la Recolección, e impulsó la reconstrucción las dos torres de los campanarios del Templo y el cornamento exterior; además, Murcia fue el artífice de la construcción del edificio del Liceo San Antonio, de diecisiete casas para las familias de escasos recursos en el barrio recoleto, el consultorio médico y el salón de promoción humana. El 21 de septiembre de 1955, Murcia fundó la Asociación de Cruzados del Santo Sepulcro y el 13 de marzo de 1959, la Hermandad de la Virgen de Dolores.

Terremoto de 1976

200px|miniaturadeimagen|Nave central de La Recolección en diciembre de 2015.

El templo pasó funcionando varios años, hasta el terremoto del 4 de febrero de 1976, que dañó nuevamente la edificación, provocando la destrucción de la bóveda, las torres laterales y causando rajaduras en la cúpula y columnas. La imaginería se encontró en buen estado y se resguardó en casas particulares y en la casa parroquial. Los daños fueron menores que los ocurridos en 1917-1918, debido al reforzamiento de acero y concreto que se utilizó en ese momento. El Instituto de Antropología e Historia constató que gran parte del interior de la iglesia tenía grietas, pero que las bases estaban en perfecto estado lo que hacía posible su restauración.