Olivia Mary Manning (2 de marzo de 1908 - 23 de julio de 1980) fue una novelista, poetisa y crítica británica. Los argumentos de sus libros, ficticios y realistas, giraban en torno a viajes y odiseas personales, ambientadas principalmente en Europa (sobre todo en el Reino Unido e Irlanda) y Oriente Medio. Solía escribir sobre experiencias propias y, en ocasiones, apelaba también a la imaginación. Ha sido reconocida por su ojo artístico y por las vívidas descripciones presentes en sus libros.
Durante su infancia, Manning vivió en Portsmouth e Irlanda, por lo que adquirió lo que describiría como «la habitual sensación anglo-irlandesa de no pertenecer a ninguna parte». Asistió a una escuela de arte y luego se mudó a Londres, donde publicó, en 1937, su primera novela: The Wind Changes. En agosto de 1939 contrajo matrimonio con Reginald Smith («Reggie»), un conferenciante del British Council que posteriormente fue enviado a Bucarest (Rumania), y más tarde a Grecia, Egipto y Palestina a medida que los nazis fueron invadiendo el este de Europa. Sus experiencias proveyeron la base para su obra más famosa, las seis novelas que conforman The Balkan Trilogy y The Levant Trilogy, conocidas en forma colectiva como Fortunes of War. Los críticos catalogaron como irregular la calidad de su producción en general, pero Anthony Burgess describió esta serie en particular, publicada entre 1960 y 1980, como «la mejor constancia escrita ficticia de la guerra que haya sido producida por un escritor británico».
Manning regresó a Londres después de la guerra y vivió allí hasta su muerte; durante el resto de su vida escribió poesías, relatos cortos, escritos de no ficción, críticas y obras de teatro para la BBC. Tanto Manning como su esposo fueron infieles, pero jamás contemplaron la posibilidad del divorcio. Manning tuvo una relación de amistad complicada con las escritoras Stevie Smith e Iris Murdoch, ya que Manning, insegura de sí misma, sentía celos del éxito de sus amigas. Sus quejas constantes sobre todo lo que sucedía se ven reflejadas en su sobrenombre, «Olivia Moaning» («Olivia Quejas»), pero Reggie nunca flaqueó en su papel como el principal admirador de su esposa, confiado de que su talento finalmente sería reconocido. Como ella temía, la verdadera fama le llegó después de su muerte (ocurrida en 1980), cuando se llevó a la televisión una adaptación de Fortunes of War, en 1987.
Los libros de Manning han recibido poca atención por parte de la crítica. Como ocurrió durante su vida, las opiniones están divididas, en particular las que se basan en su caracterización y su descripción de otras culturas. Sus obras tienden a minimizar los problemas de género y no pueden clasificarse fácilmente como literatura feminista. Sin embargo, los estudios recientes han resaltado la importancia de Manning como una escritora de ficción bélica en un Imperio británico en decadencia. Sus obras critican la guerra, el racismo, el colonialismo y el imperialismo, y abarcan temáticas de desplazamiento y de alienación física y emocional.
Primeros años
thumb|right|Portsmouth Grammar School. Manning nació en North End, Portsmouth, el 2 de marzo de 1908.Algunas fuentes datan su año de nacimiento en 1911, posiblemente debido a los conocidos problemas de Manning con su edad. La biografía de Braybrooke y Braybrooke y el Oxford Dictionary of National Biography dan la fecha como 1908. Su padre, Oliver Manning, fue un oficial naval que pasó de ser aprendiz naval a teniente comandante pese a la falta de enseñanza formal. Cuando tenía 45 años de edad, en una visita al puerto de Belfast, conoció a Olivia Morrow, la hija del dueño de un bar, catorce años menor que él; en menos de un mes contrajeron matrimonio, en diciembre de 1904, en la iglesia presbiteriana de su ciudad natal, Bangor, Condado de Down.
Manning adoraba a su animado, atractivo y mujeriego padre, quien entretenía a sus amigos cantando óperas de Gilbert y Sullivan y recitando poesías que había memorizado durante los largos viajes por el mar. En contraste, su madre era mandona y dominante, con «una mente tan rígida como el hierro», y tenía peleas maritales constantemente. La relación entre madre e hija, al principio cálida, se volvió tirante después del nacimiento del hermano de Manning, Oliver, en 1913; delicado y con frecuencia enfermo, pasó a ser el centro de la atención materna, para gran disgusto de Olivia, quien realizó numerosos intentos infantiles para lastimarlo. Esta infancia infeliz e insegura dejó una marca duradera que se plasmaría en su obra y su personalidad.
Manning asistió a una pequeña escuela privada para señoritas antes de mudarse al norte de Irlanda en 1916, en el primero de varios períodos que pasaría allí mientras su padre estaba en el océano. En Bangor asistió a la Bangor Presbyterian School, en Portsmouth a la Lyndon House School y posteriormente a la Portsmouth Grammar School, donde desarrolló, según ella misma, «la habitual sensación anglo-irlandesa de no pertenecer a ninguna parte». Sus compañeros de escuela la describieron como una joven tímida y propensa a rabietas; su tendencia a contar presumidas exageraciones sobre su familia la condujo al ostracismo por parte de sus pares. Apoyada por su padre, Manning leía y escribía mucho, con una marcada preferencia hacia las novelas, en especial las de H. Rider Haggard. Su madre no apoyó su afición y confiscó el material que consideraba inadecuado; cuando descubrió a su hija leyendo el Times Literary Supplement le dijo que «a los jóvenes no les gustan las mujeres que leen periódicos como ese», y le aconsejó centrarse en actividades que le pudiesen conseguir trabajo, tales como la mecanografía.
De hecho, cuando las circunstancias económicas obligaron a Manning a abandonar la escuela con dieciséis años de edad, comenzó a trabajar como mecanógrafa y pasó un tiempo como ayudante en un salón de belleza. Tomó clases nocturnas en la Escuela Municipal de Arte de Portsmouth, donde un compañero la describió como intelectual y distante. En mayo de 1928, una pintura suya fue seleccionada para una exhibición en Southsea y posteriormente se le ofreció presentar una exhibición como artista única. Manning parecía destinada a tener una carrera como artista, pero al mismo tiempo seguía teniendo interés en la literatura, y a los veinte años de edad decidió ser escritora. Su ojo artístico se demostraría más tarde a través de las intensas descripciones de paisajes presentes en sus libros.
Principios de su carrera
Las primeras obras publicadas de Manning fueron tres novelas de detectives en forma de serie, Rose of Rubies, Here is Murder y The Black Scarab, que aparecieron en el Portsmouth News desde 1929 bajo el seudónimo de Jacob Morrow. Manning no se acreditó estos libros hasta la década de 1960; sus fechas de publicación podrían haber revelado su edad, un secreto que le escondía incluso a su esposo. Entre 1929 y 1935 escribió alrededor de veinte relatos cortos, que incluían una historia de terror que fue la primera obra publicada con su propio nombre, aunque utilizó iniciales para ocultar su género. Manning también escribió dos novelas literarias, ninguna de las cuales fue aceptada para su publicación. Sin embargo, Edward Garnett, editor literario de Jonathan Cape, quedó impresionado con el segundo manuscrito y le pidió a su asistente Hamish Miles que escribiese a Manning una nota de ánimo. Miles, un consejero literario respetado y bien relacionado, invitó a Manning a visitarlo si alguna vez viajaba a Londres. Manning, quien se sentía sofocada en Portsmouth, ya había intentado mudarse a la capital, pero su encuentro con Miles la ayudó a decidirse. Logró conseguir un puesto como mecanógrafa en la tienda de departamentos de Peter Jones y, pese a la oposición de su madre, se mudó a un apartamento pequeño en Chelsea.
Con poca comida y dinero, Manning pasaba varias horas escribiendo después del trabajo. Miles la tomó bajo su cuidado y la llevaba a cenar, conversaba con ella sobre literatura, le contaba las noticias recientes y le daba un apoyo moral al que no estaba acostumbrada. Miles era un hombre casado y tenía dos hijos, pero le contó a Manning que su esposa era inválida y ya no podía soportar el sexo; pronto se hicieron amantes. Manning más tarde recordaría que «el sexo para ambos era lo que le daba el encanto motivador a la vida».
Un caso de error de identidad, relacionado con una artista con nombre parecido, llevó a Manning a conseguir un empleo mejor remunerado como anticuaria en una tienda de muebles, donde trabajó durante más de dos años. Durante su tiempo libre continuó escribiendo; describió esta etapa como «una de las temporadas más felices» de su vida. Con el apoyo de Miles completó una novela, The Wind Changes, publicada por Jonathan Cape en abril de 1937. La novela, ambientada en Dublín en junio de 1921 durante el conflicto de Irlanda del Norte, trata sobre una mujer que debe debatirse entre un patriota irlandés y un escritor inglés que apoya a los republicanos. Tuvo una buena recepción y un crítico comentó que «la novela muestra una esperanza inusual». Poco después, sin embargo, Miles descubrió que tenía un tumor cerebral inoperable y desapareció de la vida de Manning. Dado que la aventura romántica se había mantenido en secreto, le costó mucho encontrar información sobre él y no pudo pagarse el viaje para visitarlo en el hospital de Edimburgo donde agonizaba. Perdió su empleo en Peter Jones y comenzó a trabajar con un buen sueldo en la Medici Society, pero fue despedida cuando se negó a acatar la orden de su jefe de abandonar la escritura de novelas durante la noche para conservar la energía para el trabajo diurno. Manning obtuvo otro trabajo, como encargada de evaluar el potencial que tenían las novelas nuevas para convertirse en películas para Metro-Goldwyn-Mayer, pero para la época en que logró ahorrar suficiente dinero para un viaje a Edimburgo, Miles estaba demasiado enfermo para verla. Falleció en diciembre de 1937.
Miles no solía presentarle a sus amigos del mundo literario, pero antes de su muerte se había visto obligado a presentarle a Manning a la poetisa Stevie Smith. Ambas se compenetraron inmediatamente y disfrutaron de sus paseos para explorar los callejones de Londres, con salidas regulares a museos, cines y visitas al hogar en Palmers Green que Smith compartía con una tía excéntrica. Según un amigo de ambas, Manning encontraba en la casa de Smith «una atmósfera de seguridad y comodidad que debe haber hecho que su habitación en Oakley Street pareciera aún más fría y raída». El novelista y crítico Walter Allen conoció a Manning en 1937 y observó que tenía un ingenio «devastador» y que era «una joven formidable como cualquiera en Londres». Manning y Smith, añadió, eran un malicioso par de esnobs.
Matrimonio y Rumania
En julio de 1939, Walter Allen presentó a Manning con el marxista R. D. «Reggie» Smith. Reggie era un hombre energético de gran tamaño, poseído por un constante deseo de estar en compañía de otros. Hijo de un fabricante de herramientas de Mánchester, había estudiado en la Universidad de Birmingham, donde había sido influenciado por el poeta izquierdista Louis MacNeice y fundado la Sociedad Socialista de Birmingham. Según la organización de inteligencia británica MI5, Reggie había sido reclutado como un espía comunista por Anthony Blunt en una visita a la Universidad de Cambridge en 1938.