Johann Schober (Perg, -Baden bei Wien, ) fue un oficial de policía austriaco, fundador de la Interpol, que sirvió tres veces como canciller de Austria (sus primeros dos gabinetes fueron prácticamente seguidos, separados tan solo por dos días en los que ocupó el puesto de canciller Walter Breisky) y como ministro de Asuntos Exteriores en diversos Gobiernos del periodo de entreguerras.
Nació en 1874 en Perg, una pequeña localidad de la Alta Austria cercana a Linz. Buen estudiante, se licenció en Derecho en la Universidad de Viena. En 1898 ingresó en la Policía. En 1913 se le nombró jefe de la policía estatal, puesto que mantuvo a lo largo de la Primera Guerra Mundial. Por el buen desempeño de sus funciones, obtuvo varias condecoraciones de los sucesivos emperadores. Se convirtió en jefe de la policía de la capital el 25 de junio de 1918, inmediatamente antes de la caída del Imperio austrohúngaro. Schober, junto con las autoridades, tuvo que enfrentarse al reto de mantener el orden en la ciudad, por la que pasaron al menos ochocientos mil soldados desmovilizados, y que sufría graves problemas de carestía de alimentos y una gran inflación. Leal al nuevo Estado a pesar de su añoranza del imperio, su eficiencia como administrador le granjeó buena reputación entre los políticos austriacos.
Ocupó el cargo de primer ministro (canciller) por primera vez entre el hasta el , el único periodo de la década desde 1920 en que la Presidencia del Gobierno no estuvo en manos de un socialcristiano.
Nuevamente canciller desde finales de septiembre de 1929, tuvo que enfrentarse a una serie de graves problemas que acuciaban al país: la retirada de fondos invertidos en Austria, la creciente rivalidad de las organizaciones paramilitares de izquierda y derecha que hacía temer el estallido de una guerra civil y la necesidad de reformar la Constitución.
Schober regresó como ministro de Asuntos Exteriores y canciller de septiembre de 1929 a septiembre de 1930 y más tarde pasó a ser vicecanciller, a la vez que se mantenía como ministro de Asuntos Exteriores, de diciembre de 1930 a enero de 1932, sirviendo sucesivamente en los gabinetes de Carl Vaugoin, Otto Ender y Karl Buresch. Fue el principal representante austriaco en las fallidas negociaciones para la unión aduanera austro-germana, frustrada por Francia gracias a los apuros económicos austriacos, que le permitieron desbaratarla a cambio de ayuda económica. Mal visto por Francia, abandonó el Gobierno y falleció poco después.
Origen y estudios Nació en 1874 en Perg, una pequeña localidad de la Alta Austria cercana a Linz, de donde provenía su abuelo, médico. Su padre, Franz Lorenz Schober, trabajaba en la administración local y se casó con su madre, Klara Lehmann, en 1861. Esta pertenecía a una familia de clase media de una población cercana, Wartberg. El matrimonio, feliz, trajo al mundo a numerosos retoños, entre ellos a Johann el . Para entonces la pareja tenía nueve hijos y la economía familiar obligaba a llevar una vida frugal, que Johann adoptó.
Buen estudiante, ingresó en la escuela local en 1880. Acabó la escuela primaria en 1885 y al año siguiente marchó a cursar los estudios de secundaria en un gimnasio de Linz. El joven Schober estaba en régimen de internado, gestionado con rigor por las monjas de un convento de la ciudad. Las clases, en las que pronto destacó, dejaban poco tiempo de asueto a los estudiantes. Pasó seis años y medio en el internado, hasta su graduación en junio de 1894. Para ayudar a sufragar su manutención, comenzó a dar clases a otros alumnos. Una vez graduado del gimnasio, se matriculó en la Universidad de Viena, en Derecho.
Carrera en la Policía En 1898, poco después de fallecer su padre, logró graduarse con buenas notas. Después de pasar unos meses trabajando en las oficinas de la magistratura de la capital, el 7 de octubre pasó a la Policía. En menos de dos años y gracias a su gran habilidad, se le transfirió a la central de la policía. Más tarde, se le encargó la protección del monarca británico Eduardo VII, que visitó el país en varias ocasiones. Schober obtuvo este encargo tanto por su eficiencia como policía como por su conocimiento del inglés.
En 1908 ingresó en la dirección de la policía vienesa y al año siguiente se le destinó a la policía nacional, dependiente del Ministerio del Interior. En marzo de 1913, pudo regresar al cuerpo policial de la capital. Se le nombró jefe de la policía estatal, puesto que mantuvo a lo largo de la Primera Guerra Mundial. Por el buen desempeño de sus funciones, obtuvo varias condecoraciones de los sucesivos emperadores. En sus esfuerzos por mantener el orden en la capital, cada vez más afectada por la guerra, mostró una imparcialidad que le era característica. Se convirtió en jefe de la policía de la capital el 25 de junio de 1918, inmediatamente antes de la caída del Imperio austrohúngaro. Schober, junto con las autoridades, tuvo que enfrentarse al reto de mantener el orden en la ciudad, por la que pasaron al menos ochocientos mil soldados desmovilizados, y que sufría graves problemas, como la carestía de alimentos y una gran inflación. Schober mantuvo su lealtad a Austria después de la ruptura del país y garantizó el exilio pacífico de la familia imperial; recibió elogios por su moderación y su papel en el traspaso pacífico del poder a los representantes de la nueva república.Profile on Rulers El 3 de diciembre de 1918, se le encargó de manera extraordinaria la seguridad de la nueva república, y tuvo que hacer frente a diversas conspiraciones comunistas, tramadas para hacerse con el poder en el país. Leal al nuevo Estado a pesar de su añoranza del imperio, su eficiencia como administrador le granjeó buena reputación entre los políticos austriacos. Pangermanos y socialcristianos decidieron encargarle la formación del nuevo Consejo de Ministros en junio de 1921, cuando dimitió el gabinete de Michael Mayr por la presión de las provincias a favor de la unión del país con Alemania, aunque ya se había sopesado en octubre de 1920 su candidatura a la Presidencia del Gobierno.
Primer gobierno Considerado como un político fiable por la Entente, fue elegido para dirigir un Gobierno de coalición en 1921 con el apoyo del Partido Socialcristiano y los Pangermanos. Funcionario eficiente y representante de lo mejor del antiguo servicio público imperial, se le considera íntegro, aunque vanidoso e inexperto en política. Leal al Estado más que a cualquiera de las formaciones políticas, se le consideraba, no obstante, cercano a los pangermanos. Aunque la mayoría de los ministros eran funcionarios y no políticos, el gabinete gozó del respaldo de la mayoría del Parlamento, al contar con el apoyo de socialcristianos, pangermanos y agrarios. Schober ocupaba no solo la Presidencia del Gobierno, sino también el puesto de ministro de Asuntos Exteriores. El pacto entre los partidos incluía el fin, al menos temporal, de los plebiscitos provinciales sobre posibles uniones de estas con Alemania —de la que, sin embargo, Schober era partidario—. Schober deseaba además obtener la cooperación de la oposición socialista, para lo que adoptó un talante conciliador con esta.
El primer reto del Gobierno fue enfrentarse a la grave depreciación de la moneda, que causó una gran inflación que comenzó durante el verano y alcanzó el máximo a finales de año. La subida de los precios causó disturbios en la capital en diciembre.
Tuvo que organizar asimismo la incorporación a la república del territorio de Burgenland, obtenido de Reino de Hungría. El territorio, sin fronteras claras, era una región que hasta 1918 había pertenecido a Hungría, pero cuya población era mayoritariamente de lengua alemana —unos doscientos cincuenta mil—. Al disgregarse el imperio, la república austriaca reclamó que la población de la región pudiese elegir a qué Estado pertenecer. A pesar de que el Tratado de Trianon había concedido el territorio a Austria, esta no contaba con la fuerza suficiente para arrebatársela a Hungría, que no deseaba cederla. A finales de agosto de 1921 y tras obtener la aquiescencia checoslovaca, Schober envió a la gendarmería a ocuparlo, que chocó con grupos de milicias húngaras que se negaban a entregar el territorio y libraron varios combates con la policía austriaca. La tensión creció entre los dos países y parecía que iba a estallar una guerra entre ambos; la gendermería austriaca tuvo que replegarse y el Ejército húngaro tomó el control de toda la zona. Los Aliados impusieron la mediación italiana, en principio favorable a los húngaros, que resultó en la cesión de la mayor parte del territorio a Austria. Sopron, la ciudad principal, empero, quedaba sujeta al resultado de un plebiscito. Antes de que se pudiese celebrar este, se produjo el segundo intento de restauración del exemperador Carlos, que fracasó nuevamente; Schober proclamó la neutralidad austriaca respecto del exsoberano. A continuación, el plebiscito, realizado mientras las autoridades húngaras controlaban la zona, fue desfavorable para Austria. Los pangermanos criticaron lo que consideraban debilidad del canciller en la gestión de la disputa con Budapest, pero siguieron apoyándolo. Schober en la Conferencia de Génova de 1922, en la que trató de obtener ayuda financiera para Austria.|miniatura|izquierda En cuanto a la política internacional, la tarea principal de Schober fue la normalización de las relaciones con los países vecinos y la continuación de las negociaciones de créditos con la mediación de la Sociedad de Naciones, que habían comenzado durante el gobierno anterior. Uno de los mayores problemas para obtener estos créditos era la hipoteca de la que disfrutaban los vencedores de la guerra mundial sobre los bienes e ingresos estatales austriacos, que servía de aval para asegurar el pago de las compensaciones de guerra estipuladas en el tratado de paz. Las consecuencias políticas de las sucesivas reuniones en las que participó para tratar de resolver este problema conllevaron la caída del Gobierno. En concreto, fue la firma del Tratado de Lány con Checoslovaquia, el que causó la caída de su Gobierno al considerar los pangermanos los acuerdos con Checoslovaquia como un impedimento para una futura unión con Alemania —a pesar de que el tratado contaba con el respaldo de los dos partidos mayoritarios, el socialcristiano y el socialista—.
Durante su mandato, en agosto de 1921, se concluyó la paz con los Estados Unidos, que no habían ratificado el Tratado de Saint-Germain-en-Laye.
Durante su gobierno se aprobó también una ley, a propuesta de sus socios pangermanos, que impedía a los judíos del este europeo obtener la nacionalidad austriaca, ley de la que los pangermanos se sentían orgullosos.
En enero de 1922, estos pasaron a la oposición y dejaron a Schober al frente de un Gobierno sostenido únicamente por los diputados socialcristianos y los partidos más pequeños del Parlamento.
El principal problema al que tuvo que enfrentarse, no obstante, fue el económico: el país sufría una honda crisis, con una gran inflación, una divisa devaluada, escasas exportaciones, falta de alimentos y materias primas y un comercio exterior con los países vecinos aún inestable. Para tratar de mejorar la situación mientras se lograban los ansiados créditos de estabilización, el gabinete aprobó una serie de medidas. En julio de 1921, subió varios impuestos, para reducir el gran déficit presupuestario, que se calculaba en más del total de ingresos. No pudo impedir, empero, que continuase depreciándose la corona y aumentando rápidamente la inflación. El Gobierno siguió tratando de reducir sus gastos, pero la mitad de estos eran subsidios para garantizar la alimentación de la población a precios asequibles.