Simón Ruiz de los Cameros (ejecutado en Treviño en 1277) fue un Ricohombre castellano, hijo de Rodrigo Díaz de los Cameros, señor de los Cameros, y de Aldonza Díaz de Haro.
A la muerte de su padre heredó el señorío de los Cameros, y diversos historiadores lo han considerado como un personaje «turbulento» y «ambicioso e importante» de la segunda mitad del . En 1277 fue acusado de traición y quemado en la hoguera en el municipio burgalés de Treviño por orden del rey Alfonso X de Castilla, que también mandó ejecutar al mismo tiempo a su hermano, el infante Fadrique de Castilla, que era el suegro de Simón Ruiz de los Cameros.
Orígenes familiares Era hijo de Rodrigo Díaz de los Cameros y de Aldonza Díaz de Haro, y por parte paterna era nieto de Diego Jiménez de los Cameros, señor de los Cameros, y de Guiomar Rodríguez de Traba. Por parte materna era nieto de Diego López II de Haro, señor de Vizcaya, y de su segunda esposa, Toda Pérez de Azagra.
Biografía Juventud y estancia en Túnez (1244-1271) thumb|300px|right|Sepulcro de Diego López II de Haro, abuelo materno de Simón Ruiz de los Cameros. (Monasterio de Santa María la Real de Nájera). Se desconoce su fecha de nacimiento. Su padre, Rodrigo Díaz de los Cameros, fue señor de los Cameros y era conocido como «el Trovador» por ser uno notable en lengua gallega, región de la que procedía su madre, Guiomar Rodríguez de Traba, y también porque mantuvo junto a si una corte juglaresca. Además, el padre de Simón Ruiz pdestacó por ser un personaje «turbulento» en el reinado de Fernando III, y por participar en 1222 en una cruzada contra los musulmanes de Tierra Santa. Aunque se desconoce su fecha de defunción, la última vez que el nombre de Rodrigo Díaz aparece entre los confirmantes de un privilegio fue el día 25 de mayo de 1230. A la muerte de su padre Simón Ruiz heredó el señorío de los Cameros y durante el reinado de Alfonso X, que le otorgó numerosas mercedes, su nombre apareció entre los confirmantes en numerosos privilegios reales.
El señorío de los Cameros estaba situado en la zona que actualmente separa la provincia de Soria de la comunidad autónoma de La Rioja, y poseía una gran importancia estratégica porque estaba situado cerca de la frontera entre los reinos de Castilla y Aragón. Algunos historiadores, como la profesora Esther González Crespo y Salvador de Moxó, han considerado que el señorío de los Cameros fue durante los siglos y un «compacto y homogéneo» territorio, al igual que los señoríos de Vizcaya o de Molina, que se transmitía de generación en generación por primogenitura dentro de la familia de los Fortuniones, a la que pertenecía Simón Ruiz. Pero el historiador Máximo Diago Hernando no compartió ese punto de vista y afirmó que en realidad:
En opinión de Diago Hernando, esa falta de unidad del señorío de los Cameros explicaría que María Álvarez de los Cameros, que era prima carnal de Simón Ruiz e hija de su tío Álvar Díaz de los Cameros, pudiera dotar tan espléndidamente junto con su esposo el monasterio de Santa María de Herce en 1246. María Álvarez, la prima de Simón Ruiz, estaba casada con Alfonso López de Haro, que fue tenente de Calahorra y Nájera ya en vida de aquel y era hijo de Lope Díaz II de Haro, señor de Vizcaya, y de Urraca Alfonso de León, hija ilegítima de Alfonso IX de León. El matrimonio de la prima de Simón Ruiz, que ya en vida de éste poseía por herencia algunos de los señoríos vinculados a los Fortuniones, con Alfonso López de Haro, que tenía una gran influencia política, explicaría que ambos cónyuges concedieran tantas propiedades al monasterio de Herce, en el que ambos serían sepultados, aunque ello no impide que Simón Ruiz tuviera el título de señor de los Cameros, que conservó hasta su muerte, y que fuera el propietario de la mayor parte de los señoríos cameranos vinculados a su familia.Máximo Diago Hernando ha llegado a afirmar que tal vez el título de «señor de Cameros» no hiciera referencia a un territorio claramente delimitado, sino más bien que fuera equivalente a un título como el de señor de Calahorra o de Nájera, que en realidad no constituía un señorío sino una tenencia. El mismo historiador también ha subrayado que el propio Simón Ruiz de los Cameros es mencionado en algunos documentos de su época como señor de Quel o de San Pedro, que en la actualidad corresponde al municipio soriano de San Pedro Manrique, aunque ha matizado que sus funciones en esas villas se correspondían sobre todo con el cargo de tenente. Cfr. Diago Hernando (1994), p. 780. thumb|320px|right|Ruinas del monasterio de San Prudencio de Monte Laturce.
En 1244 Simón Ruiz de los Cameros figuró como testigo en el acuerdo sobre la propiedad de diversos pastos que alcanzaron el monasterio de San Prudencio de Monte Laturce y los concejos de las villas de Villanueva de Cameros y Jubera. En el documento del acuerdo son mencionados seis de los «cavalleros» de Simón Ruiz, entre los que figuraban Pedro Martínez de Morcuero, Miguel Ruiz de Bobadilla, Alfonso Guillén, Miguel Pérez de Cabaña, Gonzalo Fernández de Medrano, alcaide de Jubera, y Juan Gil, al que se refieren como «guardador» de su señor Simón Ruiz. El día 5 de septiembre de 1248 el merino de Simón Ruiz de los Cameros, Muniela Domingo Ruvio, fue testigo de la donación que María Álvarez de los Cameros, la prima de Simón Ruiz, hizo a la abadesa del monasterio de Herce, y por la que le entregó las villas de La Santa y Torremuña, que ella había heredado de su padre.
Algunos autores señalan que antes del día 3 de agosto de 1256 Simón Ruiz de los Cameros, que en esos momentos gozaba de la confianza del rey Alfonso X, contrajo matrimonio con Sancha Alfonso de León, hija ilegítima del rey Alfonso IX de León y de Teresa Gil de Soberosa, aunque el historiador Ignacio Álvarez Borge afirmó que ya en 1231 Simón Ruiz cedió a su esposa, Sancha Alfonso, diversas heredades en León a fin de ir abonando una deuda que tenía contraída con ella.
Pero a pesar de que el matrimonio de Sancha Alfonso de León con Simón Ruiz de los Cameros consta en varios documentos,En un documento otorgado en Segovia el día 3 de agosto de 1256 se dice «A vos Don Simón Roiz de los Cameros e a vuestra mujer doña Sancha Alfonso». En otro documento de 1269 el propio señor de los Cameros hace referencia a su esposa Sancha cuando afirmó «cuando en uno nos casamos». Cfr. Yáñez Neira (1982), p. 58. su veracidad ha sido cuestionada por algunos historiadores, debido a que Sancha Alfonso no aparece mencionada como casada en algunos documentos otorgados ya en vida de Simón Ruiz de los Cameros, como por ejemplo en uno de junio de 1269 en el que el maestre de la Orden de Santiago, Pelayo Pérez Correa, afirmó que «e si por aventura vos Doña Sancha Alfonso casasedes o entrassedes en Orden, yo D. Pelai Pérez...», lo que demuestra, a juicio de Yáñez Neira, que el matrimonio no se celebró.thumb|240px|right|Lienzo del que representa a Sancha Alfonso de León. (Monasterio de Santa Fe de Toledo).
Numerosos historiadores afirmaron además que el matrimonio de Simón Ruiz con Sancha Alfonso de León, que en la Iglesia católica tiene el título de venerable, jamás fue consumado, y que hay «muy graves fundamentos» para creer que ella murió siendo virgen. Yáñez Neira señaló que, a pesar de que en numerosos documentos consta indudablemente que el matrimonio de Simón Ruiz y de Sancha Alfonso se celebró, ello quedaría explicado teniendo en cuenta la opinión de algunos historiadores, que afirmaron que dicho matrimonio fue concertado entre el rey Alfonso X y Simón Ruiz de los Cameros mientras el monarca estaba en Segovia y Sancha Alfonso en la ciudad de León. Aunque el rey les concedió a los futuros esposos algunas posesiones, cuando Sancha fue informada del proyecto se negó y se dirigió al monasterio de Santa Eufemia de Cozuelos de Ojeda, que pertenecía a la Orden de Santiago y estaba situado en el obispado de Palencia. Posteriormente, Sancha Alfonso profesó como religiosa en dicho monasterio y en 1269, aún en vida de Simón Ruiz de los Cameros, entregó a la Orden de Santiago todos los bienes que poseía en Castilla, León y Galicia.
El día 12 de noviembre de 1257 Simón Ruiz fue uno de los confirmantes del privilegio por el que el rey Alfonso X entregó la villa de Velilla de Ocón y la Dehesa de Árbol del Rey a Sancha Gil, que fue la segunda esposa de Alfonso López de Haro. El día 9 de mayo de 1260 el nombre de Simón Ruiz volvió a aparecer entre los confirmantes del privilegio por el que Alfonso X confirmó a Sancha Gil la posesión de Velilla de Ocón y de sus aldeas.
El nombre de Simón Ruiz también figura entre los confirmantes del privilegio por el que Alfonso X confirmó la fundación y la dotación del monasterio de Santa María de Herce, que había sido fundado por Alfonso López de Haro y María Álvarez de los Cameros y fue otorgado el día 10 de febrero de 1270. El día 11 de febrero del mismo año el señor de los Cameros también confirmó el privilegio por el que Alfonso X confirmó la donación de la villa de Velilla de Ocón al monasterio de Herce, que había sido cedida a dicho monasterio en 1261 por Alfonso López de Haro y por su segunda esposa, Sancha Gil.
El marqués de Mondéjar afirmó que Simón Ruiz de los Cameros estuvo en Túnez con el infante Fadrique de Castilla, hijo de Fernando III, hermano de Alfonso X y futuro suegro de Simón Ruiz, y aunque se desconocen las fechas exactas en las que el señor de los Cameros permaneció fuera del reino, sí hay constancia de que el infante Fadrique abandonó Castilla en 1260 y regresó definitivamente a finales de 1271.
En la década de 1270 Simón Ruiz de los Cameros contrajo matrimonio con Beatriz Fadrique de Castilla, hija del infante Fadrique y nieta del rey Fernando III de Castilla. Su nueva esposa había estado casada anteriormente con Tello Alfonso de Meneses, aunque no tuvieron descendencia, y el primer esposo de Beatriz debió fallecer, según señalan algunos autores, entre 1266 y 1270. Por otra parte, el historiador Salvador de Moxó afirmó que el matrimonio de Beatriz Fadrique, que pertenecía a la realeza, provocó «una mayor ambición» en el señor de los Cameros.
La revuelta nobiliaria (1272-1273) thumb|250px|right|Estatua de Alfonso X el Sabio. (Biblioteca Nacional de España, Madrid). A comienzos de 1272, un grupo de magnates castellanos, entre los que se contaban el infante Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X, Nuño González de Lara el Bueno, señor de la Casa de Lara y pariente lejano de Simón Ruiz de los Cameros, Esteban Fernández de Castro, Lope Díaz III de Haro, señor de Vizcaya y el propio Simón Ruiz de los Cameros, se reunieron en el municipio burgalés de Lerma con el propósito de comprometerse a luchar contra Alfonso X si no accedía a las reclamaciones de los allí reunidos, que acordaron que el infante Felipe, hermano del rey y portavoz de los conspiradores, debería entrevistarse con el rey Enrique I de Navarra, a fin de conseguir que el monarca les concediese asilo en su reino si se veían obligados a abandonar Castilla.