Rubén Castillo Anchapuri (Juliaca, 18 de marzo de 1931 - Arequipa, 17 de febrero de 2009) fue un Teólogo, Profesor, Biólogo, y Naturópata peruano. Gestor y Fundador de la Universidad Unión Incaica (hoy Universidad Peruana Unión).
Biografía
Nació en la ciudad de Juliaca, el 18 de marzo de 1931, en la Clínica Adventista Americana. Educado por sus padres, Eduardo Castillo Quispe y Apolinaria Anchapuri, fue bautizado como adventista a los 12 años en el Río Perené, en Sutziki. Unión Peruana del Norte: En Memoria del Dr. Rubén Castillo El año de 1944 marca sus inicios en el campo laboral y fue como pastor de ovejas en la sierra limeña de Río Blanco, con el fin de juntar dinero para poder estudiar. Libro de Plata, XXV ANIVERSARIO UNIVERSIDAD PERUANA UNIÓN, pág. 173 En el verano de 1945 llegó todo un adolescente temprano a los predios del Colegio Unión en Miraflores. Fue recibido por el director en ejercicio. Era un momento de transición. Las extensas fanegadas de terreno habían sido vendidas. El Colegio Unión, heredero del Instituto y del Colegio Industrial empezaba el vigésimo sexto año de actividades y el segundo año con esa denominación, funcionaba en áreas restringidas y en la modalidad de Colegio Unión de Varones y Colegio Unión de Mujeres, condición impuesta por el ministerio de educación de aquella época. Las miras eran trasladarse al fundo adquirido en Ñaña. Las construcciones del nuevo colegio habían empezado.
Pero he aquí que el padre, quien había sido su maestro personal, había recomendado al jovencito de 14 años, para que logre oficializar los estudios realizados en casa, y proseguir su educación. El padre tuvo fe en el hijo que dejó, el director, tuvo fe en el joven que admitió, es que había en el corazón y en la mente del jovencito que aún no había terminado de crecer físicamente, un enorme deseo de aprender, de progresar, y miraba con ojos luminosos el ambiente tan diferente de la hermosa selva y los ríos que había dejado en el Perené.
300px|thumb|El Dr. Rubén Castillo Anchapuri y su esposa María Natividad Valencia Navarro
300px|thumb|El Dr. Rubén Castillo Anchapuri en el discurso de agradecimiento por el Doctor Honoris Causa que le otorgó la Universidad Peruana Unión
En 1946, junto con el contingente de estudiantes varones, de los profesores, de los equipos principales y enseres del Colegio Unión, se trasladó a Ñaña y se matriculó en el primer año de secundaria. Inauguraron el flamante internado de varones, las nuevas aulas, los comedores, todavía con olor de fresca pintura. El área cultivada por el expropietario estaba delante de los ojos, eran las uvas, con los mejores injertos de la zona. Los jóvenes comenzaron a trabajar en la chacra, en el establo, en las construcciones. “Castillito”, como se lo llamaba cariñosamente, no tenía reparo en trabajar en cualquier rama laboral. Así inició los estudios secundarios, los que culminó en 1950. Pero Rubén, por su acendrado interés en la lengua castellana y otras materias, se convirtió en asistente de los profesores como corrector de pruebas y exámenes. Participó en muchas actividades extracurriculares. Terminó de crecer físicamente en este lapso, pero nunca dio por terminado su desarrollo intelectual y espiritual.
En 1948 conoce a Natty quien llegó procedente de Arequipa y del Colegio Adventista del Titicaca, Juliaca, años más tarde se convertiría en su esposa. Al fin del año escolar de 1949, una emotiva reunión de despedida entre alumnos y un maestro a quien respetaban y amaban, y que partía a prestar servicios en otro país, marcó las vidas de muchos jóvenes, entre ellos de Natty y de Rubén, el consejo era no dejar la senda de la superación, seguir estudios superiores universitarios, y el objetivo y la esperanza era que se convirtieran en líderes de la educación y de la iglesia adventista. Nunca olvidaron aquellas palabras. El maestro que partió era don Alcides J. Alva, el director que lo había recibido en 1945, y los alumnos decidieron cumplir el cometido.
Rubén, junto con Natty y otros condiscípulos más siguieron los dos años de estudios de Teología en la sección superior del Colegio Unión. En 1951 Rubén fue el director de El Eco del Colegio. Las clases progresaban, la amistad se tornó especial. Se graduaron en 1952 y en marzo de 1953 se casaron.
Hubo lugar para ellos en la viña del Señor. Se dirigieron al Colegio adventista del Titicaca, en Chullunquiani, Juliaca y allí sirvieron con entusiasmo, Rubén fue director del internado de varones y profesor de varias materias, Natty, maestra de la escuela primaria. Allí nació su primera hija Sonia.
Trabajaron allí por dos años, pues tenían planes de continuar estudios superiores y viajaron a la ciudad de Arequipa, donde Rubén ingresó a la Universidad de San Agustín, y aprobó dos años de Derecho. Allí nació su hija Hulda. Un terremoto asoló a Arequipa, pero otro remezón en sus vidas permitió que vuelvan al Colegio de Juliaca para trabajar por otros tres años. Allí nació Nancy.
Pero la promesa de su corazón de lograr una educación universitaria no se había desvanecido. En 1960 enrumbaron a la ciudad de Huancayo y Rubén estudió Educación, en la Universidad Nacional del Centro y se graduó como Profesor de Biología y Ciencias Naturales. En ese lapso logró la estima y el respeto de una profesora, la Dra. Esther Muzurieta de Nieva. Natty trabajó en la escuela primaria adventista de la ciudad. Rubén participó en la enseñanza de la escuela, porque tenía una nueva decisión y un nuevo sueño, la iglesia debía tener un colegio secundario en Huancayo. La entrada de varios adolescentes a la hora final del culto sabático lo impresionó, ellos debían tener acceso a un colegio adventista. El año 1962, sufrió un accidente: en las prácticas de Instrucción Pre-Militar le cayeron múltiples esquirlas de bala en la cabeza y en los muslos. Fue considerado muerto y lo trajeron a Lima entre los cadáveres, en la morgue fue encontrado por su esposa, quien al notar que tenía signos vitales alertó a los médicos y lo salvaron. Ibíd Pese a este serio accidente, viajó por las regiones vecinas del Departamento de Junín, instando a los padres de familia para enviar a sus hijos al nuevo colegio, así el Colegio Renacimiento nació por su terca voluntad de educador y líder de la iglesia. Así le había prometido al maestro terrenal que lo animó a luchar, pero mucho más que eso: le había ofrecido el servicio de su vida al Creador. Numerosos alumnos recuerdan al fundador y maestro en Huancayo. Allí nació Rubén, el hijo.
El Director del Colegio Unión visitó Huancayo y le dijo al flamante profesor: “Lo necesitamos en Ñaña (Lima), venga cuanto antes”. De esta manera Rubén volvió a su alma mater. Para animar la docencia. Para conversar mucho sobre educación adventista. Y para seguir soñando. Y allí se quedó desde 1965. Cuando el Colegio Unión cumplió 50 años en 1969, Rubén fue el director de la edición especial de El Eco del Cincuentenario. Presidió numerosas comisiones. En 1970 obtuvo el grado de Doctor en Educación por la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, más conocida como La Cantuta, situada en Chosica.
Tenía un sueño mayor que iba creciendo: “Nuestra institución debe y puede ser universidad”. Entre tanto continuó enseñando y se desempeñó como secretario y vicedirector de la institución que ya se denominaba Centro de Educación Superior Unión. Hubo acuerdos temporales con algunas universidades. El sueño de la Universidad Unión, debía hacerse realidad. En 1979 con el apoyo y la venia de la dirección general y el cuerpo docente, puso las primeras notas de un proyecto, que fue llevado al organismo gubernamental que autorizaba el funcionamiento de las nuevas universidades. En 1980 se convocaron elecciones y apareció una nueva aurora democrática. Las nuevas universidades se fundaban solo por ley aprobada en el congreso de la república.
Había que seguir ese nuevo camino. El Dr. Rubén Castillo afinó el proyecto con la colaboración de expertos, y con el visto bueno de la administración de la iglesia el proyecto fue presentado al Congreso. Mencionado en la Reseña Histórica de la Facultad de Educación, UPEU Hubo que buscar amigos y parientes o relacionados, que eran miembros del parlamento y se recibió su apoyo. Las Diputadas Esther Muzurieta de Nieva, la antigua y noble maestra y solidaria amiga del Dr. Rubén Castillo, la Sra. Berta Arroyo de Alva y el diputado Ing. Demetrio Carranza, hicieron suyo el proyecto, lo tomaron con enorme cariño, y siguieron todos los trámites necesarios. Hubo altos y bajos, pero la terca voluntad siguió trabajando. Tuvimos el privilegio de acompañarlo y caminar juntos en algunos aspectos de esta tarea. El proyecto fue aprobado y se convirtió en ley, la que fue promulgada por el presidente de la República, Arquitecto Fernando Belaúnde Terry, el 31 de diciembre de 1983. Vea el texto de la Ley en el archivo del Congreso Peruano La Universidad Unión Incaica era una realidad. Un sueño cumplido para un terco luchador, que era también un sueño compartido por los docentes, alumnos y exalumnos del Colegio Unión.
El Dr. Rubén Castillo Anchapuri fue nominado como Presidente de la Comisión Organizadora de la Universidad y Primer Rector de la misma, y se dio inicio al primer año académico de la Universidad en abril de 1984. Le tocaba ahora a él presidir un período importante de transición. No era como el cambio del colegio de Miraflores a Ñaña. Era la extensión del Colegio Unión y del Centro de Educación Superior al nivel terciario de Universidad. Su tarea fue ardua, alentar y exigir excelencia a las nuevas generaciones. Las palabras del antiguo maestro resonaban en su mente. Tuve también la oportunidad de formar parte de la Comisión y de las actividades docentes en ese primer año académico Al término de su período como Presidente y Rector, fue elegido Decano de la facultad de Educación, cargo que cumplió en el período de 1990 a 1992.
El tiempo no se detiene y la jubilación llegó, pero el estudió prosiguió. En los Estados Unidos de Norteamérica obtuvo el grado de Doctor en Naturopatía. El primigenio sueño de estudiar medicina, también se realizó de esta manera. Tuvo la oportunidad de ayudar y aconsejar a muchas personas. Intercaló su residencia entre Dallas, Texas y Ñaña, Lima.
Rubén siempre volvió al Perú. La terca voluntad de vivir, por la gracia del Hacedor, le permitió sobrevivir por 20 años a una grave dolencia. Visitaba sus paisajes y pueblos preferidos. Celebró sus bodas de oro matrimoniales en este lugar en 2003. Participó en varias ceremonias de aniversario. Al celebrarse el XXV Aniversario de la Universidad Peruana Unión, ésta le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa. En el Congreso de la República fue distinguido como educador de nombre de la Iglesia Adventista. Tuvo un gran deseo, en enero del año 2009 dictó su último curso en la Universidad Peruana Unión: Filosofía y Educación Cristiana, para los estudiantes de maestría.
Falleció el 17 de febrero de 2009 en la ciudad de arequipa. Fue sepultado el 20 de febrero en el cementerio CAMPOFE de la localidad de Huachipa, Lima. El Dr. Rubén Castillo Anchapuri descansa ahora de las faenas de la vida “pero sus obras le siguen” Tomado del discurso de la Dra. Verna Alva en el servicio fúnebre
Formación Académica
1. Educación Primaria: No fue realizada con estudios formales del 1º al 5º Por haber radicado en la selva, por tal razón se acreditaron con exámenes de suficiencia. El 6º Año fue cursado en el Colegio “Unión” de Miraflores, Lima. 2. Educación Secundaria: 1946–1950 Colegio “Unión”, Ñaña, Lima. 3. Educación Superior 1951–1952 Curso Ministerial Teológico, en el Colegio “Unión”, reconocido como Inca Union Collage en USA. 1955–1957 Pre-Derecho en la Facultad de Letras. Universidad Nacional San Agustín. Arequipa. 1961 Facultad de Ingeniería Industrial. Universidad Nacional del Centro del Perú, Huancayo.