thumb|200px|En 2022 la población en la Tierra alcanzó la cifra de 8.000.000.000, y en el año 2050 alcanzará, según algunas previsiones, la cifra de unos 9.150.000.000. Sin hijos por elección, libre de hijos, hijos no o no procreación (en inglés childfree y childless by choice) son términos usados para describir a quienes no tienen ni desean tener hijos por diversas causas. Por extensión, el término sin hijos por elección designa a movimientos u organizaciones que defienden la no procreación.

La decisión de no tener descendencia es radicalmente distinta a la imposibilidad de tener hijos, ya sea por causas afectivas, biológicas o socioeconómicas.

Notas históricas La elección de no procrear, disociada de las prácticas sexuales heterosexuales, ha sido una opción real para un amplio sector de la población desde el desarrollo y comercialización de la píldora anticonceptiva en la década de 1960 junto con otros métodos anticonceptivos. Los grupos o movimientos sociales sin hijos por elección, (childless by choice), normalmente parejas sin hijos, surgieron en la década de 1970; los más destacados fueron The National Organization for Non-Parents (1972-1982) en Estados Unidos y No Kidding international fundada en 1984 —en Canadá, Estados Unidos y otros países— y Kidding Aside, fundada en 2000 en Gran Bretaña. Estas organizaciones no solamente promueven la no procreación, también algunos de sus miembros defienden espacios libres de niños y acogen, tanto a quienes quieren esterilizarse para no procrear como a aquellos que no pueden tener hijos por problemas de fertilidad con el objeto de ayudarles a vivir plenamente sin hijos.

Aunque existen publicaciones sobre estas organizaciones sus miembros no necesariamente comparten una misma filosofía, ni principios políticos o económicos similares. Las organizaciones Sin hijos por elección son de naturaleza social, no económica ni política. Hay, sin embargo, una serie de planteamientos e intereses comunes y la política y el activismo social a favor de estos intereses si que es común a sus miembros.

Aparición del término El término "childfree" tiene matices distintos al término "childless" ('sin hijos'). En el primer caso se afirma la decisión de no tener hijos, mientras que el segundo incluye la situación de no poder tener hijos a pesar de querer tenerlos. El Oxford English Dictionary tiene una entrada para la palabra "childfree" desde 1913. El término aparece de nuevo el 3 de julio de 1972 en la revista Time, en un artículo sobre la creación de la National Organization for Non-Parents. El término volvió a utilizarse en la década de 1990 cuando Leslie Lafayette fundó un grupo Sin Hijos (Childfree Network). page 20.

Teología matrimonial Es de interés, para el debate de la procreación, las controversias sobre el libre albedrío, el problema del mal y su relación con la procreación mantenidas con radicalidad por los maniqueos (procrear es colaborar con el mal, por lo que también lo es el matrimonio) frente a las posiciones oficiales de la iglesia católica que entienden el matrimonio y las relaciones sexuales alejadas de la concupiscencia y dirigidas a la procreación y que ya recoge San Agustín. El maniqueísmo y Agustín de Hipona Para el dualismo ético en el que se inspira el maniqueísmo la generación de nuevos seres (procreación) es un mal; por lo tanto la concupiscencia es mala, la procreación es mala y el matrimonio es malo. Agustín, primero maniqueísta y luego, convertido al catolicismo, criticará al maniqueísmo y mantendrá que el matrimonio es un bien que reprime la conscupiscencia, la canaliza, encauza la generación, preserva de los adulterios y excluye el concubinato.

El maniqueísmo, al que Agustín de Hipona se adhiere en 373, atraído, entre otras razones, por la explicación racional del mundo y del origen del mal -asunto que siempre había preocupado a Agustín- ofrecía una explicación del problema del mal de la que se derivaba la teoría del dualismo o las "dos almas", una buena y otra mala. Esta explicación satisfacía a Agustín —en aquel momento enredado en los placeres de la carne— ya que era una excusa que lo absolvía de la responsabilidad —era su "alma mala" quien pecaba, no era él—.

Aunque Agustín de Hipona realizó proselitismo a favor de los maniqueos y en contra de la Iglesia Católica, poco a poco se fue alejando hasta su conversión al catolicismo en el 386. Sus escritos contra los maniqueos (De moribus Ecclesiae catholicae et Manicheorum, De Genesi contra Manichaeos y De libero arbitrio, 387-395), nos permiten conocer parte de los pensamientos del maniqueísmo. En concreto, su consideración inmoral de la procreación, ya que —de acuerdo a su sistema de creencias— las almas quedaban atrapadas en los cuerpos mortales. Con el objeto de prevenir el embarazo los maniqueos recomendaban practicar la abstinencia y, como criticaba Agustín, no prohibían la unión con mujeres (aunque sí el matrimonio), pero les enseñaban a conocer los tiempos en que se podía proceder a la unión con la mujer sin "riesgo" de generar hijos.

Ya convertido, Agustín de Hipona, todavía preocupado por el problema del mal innato y precisamente por su parecido con el pecado original, fue acusado por los pelagianos de ser maniqueísta. Agustín finalmente encontrará la solución —al problema del mal del dualismo maniqueo— en el libre albedrío.

Catarismo Los cátaros (-), considerados heterodoxos heréticos por la jerarquía de la Iglesia católica, de tradición gnóstica pero influenciados por el maniqueísmo en cuestiones sexuales y de procreación, también se oponían radicalmente al matrimonio con fines de procreación, ya que consideraban un error traer un alma pura al mundo material y aprisionarla en un cuerpo. Además, consideraban que la procreación era como hacerle juego al demonio (como el matrimonio), pues prolongaba una especie creada en gran parte por él.

Movimientos contemporáneos miniaturadeimagen|Una postal de principios del ; ilustración en caricatura que representa a una mujer usando una sombrilla para espantar a la cigüeña.

National Organization for Non-Parents (N.O.N.)

La National Organization for Non-Parents (N.O.N.) (Organización Nacional para No-Padres (NON) se fundó en Palo Alto, CA por Ellen Peck y Shirley Radl en 1972. N.O.N. Se creó para hacer visible la idea de que tanto hombres como mujeres pueden elegir tener o no tener hijos. La organización cambió su nombre a National Alliance for Optional Parenthood (Alianza Nacional para la Paternidad Opcional), continuó en la década de 1980 tanto como un grupo de apoyo para aquellos que toman la decisión de no tener hijos como grupo enfrentado al pronatalismo. De acuerdo con sus estatutos, el objetivo de la organización era tanto educar al público sobre la no paternidad como un estilo de vida válido y satisfactorio, apoyando a aquellos que deciden no tener hijos, dando a conocer el problema de la sobrepoblación, y colaborando con grupos de similares objetivos. La sede de la NON estuvo inicialmente en Reisterstown, MD; a continuación en Baltimore, MD y después en Washington D. C.

Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria

El Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria es una organización adscrita a la ecología profunda que respalda la extinción voluntaria de la especie humana a favor del bienestar de miles de otras que sufren extinción o deterioro infligidos por la humana. La organización no aboga por el asesinato, el suicidio, el aborto, ni ningún método violento; en cambio, propone que todos los humanos se abstengan de reproducirse por lo que se pueden integrar dentro de los grupos que defienden la No procreación.

Motivos de la no procreación Existen diversos factores que motivan a no tener hijos: select "Masters Thesis" or see summary at

La falta de deseo de tener hijos La falta de una razón de peso para tener hijos. El desagrado hacia la sociedad a la que uno pertenece, y el futuro que pueda esperar a dicho presunto hijo en la misma. El desagrado o disgusto que producen los niños, su presencia y comportamiento. Los cambios que la presencia de niños produce en la vida cotidiana, las relaciones de pareja, familiares y de amistad. La falta de instinto maternal y/o paternal. Falta de voluntad, para cumplir con las obligaciones que conlleva ser madre y/o padre (rol de género). No necesitar la responsabilidad que supone tener, educar y criar a un hijo. Falta de deseo para asumir una responsabilidad tan enorme. Inseguridad por el futuro y el no poder responder al hijo como es debido.

Promoción personal y circunstancias personales No querer sacrificar la privacidad personal por los niños. No querer sacrificar tiempo para el cuidado y atención de los niños. Falta de necesidad a comprometerse a una mayor responsabilidad, tanto de tipo personal como financiera. Escasez de recursos económicos para atender adecuadamente a los niños. No reducir las posibilidades de promoción profesional. No reducir los ingresos económicos. Miedo a la pérdida de empleo y la inseguridad social derivada de enfermedades, accidentes y otros problemas (dificultad de conseguir permisos suficientes de maternidad y paternidad compatibles con el trabajo). Posponer la paternidad en la creencia de que algún día será del agrado de uno mismo y en condiciones adecuadas. La creencia de que mantener un cierto nivel de intimidad emocional y física (relaciones sexuales) con la pareja no será posible con la presencia de niños. Mantener el mayor grado de libertad de elección personal. Mantener la posibilidad y capacidad de cambiar de estudios, ciudad de residencia, trabajo, etc. tanto a corto plazo como a largo plazo dados los requerimientos personales y laborales de movilidad.

Problemas y miedos por la salud, el aspecto físico y la seguridad Preocupación por la seguridad en general, tanto de los padres (por la posibilidad de dejar en mala posición o incluso huérfano al hijo) como del niño. Por el riesgo de que una enfermedad en la embarazada -diabetes, depresión-, podría complicar el embarazo y la futura vida del niño. El miedo a la mortalidad materna e infantil. La preocupación de que el niño adquiera una enfermedad hereditaria. Dificultades (económicas y sociales) para ofrecer una calidad suficiente en el cuidado de los niños, su crecimiento y su educación. Presencia de desórdenes o trastornos psicológicos de carácter crónico en la madre o el padre que podrían dificultar el cuidado y formación adecuada de un hijo. El miedo y/o repulsión hacia el estado físico del embarazo, el miedo al parto y la recuperación posterior (tanto física como social). Hipocondría y pánico al embarazo y a las dolencias derivadas de él. El miedo a la posibilidad de futuros abusos al niño o de violencia doméstica o de otras circunstancias críticas en la infancia y juventud del futuro niño.

Generosidad, altruismo y coherencia de la no procreación Es un error traer un hijo al mundo si no es deseado, por lo que si no se desea no debe tenerse. Se puede hacer una mayor y mejor contribución a la humanidad sin tener que tener hijos. Muchas personas tienen hijos por razones equivocadas. Tener hijos por decisión propia no es adecuado cuando existen muchos en el mundo en condiciones inhumanas, algunos de ellos en adopción. Preocupación por la ecología, el medio ambiente y otros derivados de la superpoblación, la contaminación, el calentamiento global y la escasez de recursos naturales. Contradicción entre la elección de ser padres y la promoción laboral ya que entra en clara competencia. Posiciones antinatalistas: es intrínsecamente inmoral traer gente en el mundo, además, se debe evitar el sufrimiento que acompaña la vida. Evitar la situación social de competencia, deterioro social, cultural o laboral del mundo contemporáneo. Evitar situaciones sociales calamitosas como la guerra, el hambre y las epidemias.

Filosofía feminista